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ARTÍCULO #2

Juan Castañer Moreno

Reanudamos de nuevo las actividades académicas, después del aplastamiento de la invasión mercenaria.

Pero, que ha pasado? Que cambio ha sufrido nuestra Escuela de Medicina?

El cambio de calidad que se observa en nuestro estudiantado es producto del surgimiento o despertar de una militancia revolucionaria pujante, de un patriotismo hermoso, que es una respuesta a la agresión descartada y traidora del Imperialismo Yanqui.

Desde el 15 al 28 de Abril, desde el ataque traicionero de la aviación mercenaria a nuestras bases hasta formidable asamblea, en la que se aprobó la expulsión de los estudiantes de medicina traidores a la Patria, los campos se han acabado de definir en nuestra escuela, y de una manera definitiva. De un lado, una exigua minoría, compuesta por los elementos reaccionarios de siempre, burgueses incorregibles, clero-falangistas militantes, lacayos del imperialismo agresor y miembros de la oligarquía desplazada del poder. Esta minoría ha sufrido una nueva y aplastante derrota, pues su causa, que es la de los Artime y Boza Masvidal, de los Soler Puig y Calviño, de los Bahún y Carbó, fue hecha cenizas por nuestras gloriosas milicias nacionales, obreras y campesinas. Frente a esta minoría desconcertada, se enfrenta la gran mayoría del estudiantado, revolucionario que ha cerrado sus filas, y levanta su puño fuerte, asestando golpe tras golpe sobre los gusanos que aún quedan en nuestra escuela, y que tratan de escabullirse a la justicia revolucionaria, pero no descansaremos hasta lograr el total desalojo de estos elementos de nuestra Escuela Socialista de Medicina.

Pero al mismo tiempo que el estudiante honesto, digno, revolucionario, realiza la depuración de los mercenarios, traidores y cobardes, se compromete a superarse en su preparación técnica y científica, para así de esta manera servir mas y mejor a la Patria para ayudar con todo su esfuerzo físico e intelectual al asentamiento impetuoso de las bases del nuevo régimen económico y social, por el que nuestro pueblo lucha, por el socialismo.

Por eso las consignas del estudiantado revolucionario, en esta etapa de lucha y trabajo, deben ser:

Depuración y vigilancia de los elementos contrarrevolucionarios.
Liquidación de las tareas del pasado que frenan nuestro desarrollo.

Asistencia puntual a las clases y prácticas.
Superación técnica y científica.
Elevación del nivel ideológico.
Defensa de nuestra Revolución Socialista.

 

 

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