Un grupo de doctores de
la universidad de Michigan ha llegado a la conclusión de que
el estudio de los genes activos en las primeras etapas del cáncer
pulmonar puede ayudar a identificar aquellos pacientes que corren
mayor peligro, lo cual permite la aplicación de un tratamiento
más intensivo.
En la investigación, encabezada por el doctor David G. Beer,
se emplearon 50 genes en una etapa temprana del tumor que fueron analizados
exhaustivamente y al final se comprobó que podía predecirse
cuáles tienen mayor probabilidad de recaer en un período
de tiempo de 5 años.
Con la información obtenida, los médicos sabrían
cuáles enfermos deben recibir tratamiento adicional, añadiendo
a la cirugía terapias mediante radiaciones o químicos.
La identificación de los pacientes de alto riesgo mediante
sus genes aún está en una etapa de experimentación
–aclaró Beer-, sin embargo, se considera que el proceso,
sin dudas, puede ayudar a los médicos a dar a sus pacientes
una atención más individualizada.
Nuevo método para detectar
cáncer de ovarios
Una nueva vía práctica
y eficaz desarrollan científicos alemanes para diagnosticar
mejor y más temprano el cáncer de ovarios.
Con los métodos que se emplean en la actualidad, entre ellos
la ecografía, sólo mediante una intervención
quirúrgica es posible constatar el progreso de un cáncer
de este tipo. La variante de los especialistas de Heidelberg permite,
localizando una determinada proteína que se acumula en la superficie
celular con el progreso de la degeneración del tejido, una
rápida detección. Luego, con una simple biopsia se puede
conocer si hay un cáncer, si se trata de un tumor benigno y
en qué estadío de desarrollo se encuentra.
El nuevo procedimiento permite asimismo determinar rápidamente
si la paciente debe ser operada.
Otros hallazgos en torno al SIDA
Un nuevo gen en el ser humano,
que actúa como una defensa contra el ataque del Virus de Inmunodeficiencia
Humana (VIH), virus causante del SIDA, fue hallado recientemente por
un equipo de científicos británicos.
La molécula –buscada desde hacía un largo período
de tiempo, se encontró en las células T del sistema
inmunológico que son destruidas por el VIH- impide que el virus
se reproduzca o duplique dentro de ellas. Con esto existiría
la posibilidad de frenar la infección del VIH, pero es superado
normalmente por una pequeña proteína del VIH llamada
Vif (factor de infectividad de virión), que suprime su actividad.
El Vif es esencial para la supervivencia del VIH al vencer el misterioso
mecanismo natural de defensa del virus en las células T.
El grupo de expertos del King´s Collage London estudiaron las
células infectadas con una forma de VIH que carece de Vif y
descubrieron que el gen CEM 15 interfiere con el ciclo de vida del
VIH, haciendo no infecciosa cualquier nueva partícula del virus.
“Nuestra investigación ha identificado al CEM 15 como
un componente clave del sistema en cuestión. Si encontráramos
un medio para bloquear la acción del Vif, ello permitiría
al CEM 15 trabajar adecuadamente e impedir la propagación del
VIH” –declaró Michael Malin-, quien encabeza el
estudio.
Fórmula efectiva
contra el envejecimiento precoz
En más de una ocasión
se ha hablado acerca del ejercicio físico, alimentación
equilibrada, buen humor y una actitud positiva ante la vida, factores
importantes de una fórmula que garantiza freno seguro al envejecimiento
precoz.
Ahora, de nuevo ha sido abordado el tema durante un curso de verano,
que se imparte en la Universidad de Cantabria, en Santander, España.
Uno de los ponentes, del personal científico que dirige el
evento, destacó que la actividad física proporciona
a las personas mayores una mejoría considerable de las condiciones
fisiológicas, físicas, anímicas y sociales y
puntualizó asimismo: “La persona se siente atendida,
recupera la confianza, se relaciona con los demás y se integra
en grupos nuevos, huye de la soledad y previene deterioros y enfermedades.
También señaló que la práctica frecuente
de ejercicios tiene efectos beneficiosos en determinadas enfermedades.
Por su parte, los diabéticos aprenden a controlar su dolencia
y pueden llegar a reducir las dosis de insulina, previene la osteoporosis,
es un buen tratamiento contra la obesidad, la artrosis y es una opción
muy positiva para la recuperación de personas infartadas”
–aseveró en otra parte de su intervención-.
Finalmente, se habló de las lesiones más frecuentes
en las personas de la tercera edad –casi siempre suelen ser
articulares y musculares-, por lo que es preciso evadir los deportes
de choque, bruscos o que sean emocionalmente extremados. Lo ideal
para quienes nunca han realizado ejercicios es practicar tres o cuatro
sesiones a la semana, de unos treinta minutos, que supongan quemar
de 200 a 300 calorías diarias, aconsejándose la gimnasia,
caminar, correr, nadar, montar bicicleta estática, participar
en danzas y prácticas de relajación, así como
frecuentar excursiones a lugares recreativos.
La obesidad duplica
riesgo de cáncer de colon
La obesidad, que tantos problemas
ocasiona en las personas, ha sido el punto de partida de un nuevo
estudio donde se comprobó que duplica el riesgo para las mujeres
jóvenes de desarrollar cáncer de colon.
Esta reciente investigación que abarcó a casi 90 000
féminas, fue realizada por un grupo de científicos del
Colegio de Medicina Albert Einstein, en Nueva York, reveló
que el peso excesivo incrementa las posibilidades de que las mujeres
no menopáusicas sean atacadas por la enfermedad.
Los expertos sospechan que antes de la menopausia el exceso de grasa
en el cuerpo aumenta las concentraciones de insulina en la sangre
y otras sustancias químicas que elevan las probabilidades de
adquirir el cáncer. Sin embargo, los científicos también
sospechan que el tejido graso podría ser una fuente de la hormona
femenina, estrógeno, capaz de contrarrestar los efectos dañinos
de la insulina. El índice de masa corporal (IMC) es la medida
estándar de obesidad y se calcula dividiendo el peso en kilogramos
por la estatura en metros cuadrados; una persona con un IMC de 30
se considera obesa, mientras que más de 35 es muy obesa.
Independientemente de los efectos dañinos en lo que al cáncer
se refiere, la obesidad, que está alcanzando proporciones epidémicas
en algunos países, también eleva considerablemente el
riesgo de Diabetes Mellitas, las enfermedades respiratorias, problemas
musculares y de la piel, infertilidad, hipertensión arterial,
enfermedad cerebrovascular aguda, cardiopatía y los tipos de
cáncer relacionados con hormonas.
El cáncer de colon y de recto afecta a más de 3,5 millones
de personas en todo el mundo cada año y es una causa importante
de muerte en países en vías de desarrollo. Si se detecta
y se trata oportunamente, el índice de supervivencia es bueno.
Los científicos sospechan que tiene una estrecha relación
con la combinación de factores genéticos y del estilo
de vida.
Fuente bibliográfica: Dpto. de Ciencia y Técnica. Agencia
informativa de noticias, Prensa Latina, 2002.