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Pesquisaje de casos febriles y acciones médicas realizadas.

Autores: Ingrid Casal Badal.*
Leisy López Lezcano.*
Rafael Palma Vecino.**
Yaiker Pérez Dopico.***
Tutora: Dra. Nivia Alonso Porres.****
* Estudiantes de 5to. año de Medicina.
** Estudiante de 4to. año de Medicina
*** Estudiante de 3er. año de Medicina.
**** Esp. de Medicina General Integral.

RESUMEN
Se realizó una investigación observacional descriptiva sobre el pesquisaje de casos febriles y las acciones médicas realizadas en 58 pacientes, del consultorio 26 del Policlínico "Carlos Juan Finlay" de Camagüey en el primer trimestre del 2002. Los resultados más importantes fueron: predominó el sexo femenino en el 60.3 % y las edades entre 1 y 11 años (46.6 %). La tos se presentó en 40 pacientes, seguida del dolor articular en el 55.2 % y la intranquilidad en el 36.2 %. El examen físico se realizó a los 58 pacientes. El leucograma y la gota gruesa se indicaron en el 100 % de los casos y el catarro común fue diagnosticado en el 51.7 %. Se concluyó que los síntomas que más acompañaron a la fiebre fueron tos, dolor articular e intranquilidad. Se le realizó examen físico a todos los pacientes. Los exámenes complementarios más utilizados fueron leucograma y gota gruesa. El diagnóstico final estuvo relacionado con afecciones respiratorias o infecciones en general.

INTRODUCCIÓN
La fiebre, también denominada hipertermia o hiperpirexia, es un complejo semiológico en el que se destaca la elevación de la temperatura central del organismo por encima de los límites aceptados como fisiológicos.(1) La inmensa mayoría de las veces la fiebre es el resultado de una alteración en el funcionamiento del centro termorregulador como respuesta a un insulto por sustancias tóxicas, o simplemente irritantes, que alcanzan dicha formación, desde su sitio de origen, sea por contigüidad o después de circular por el organismo.(2) La estimulación de los centros termorreguladores da lugar a una temperatura más alta que la normal ocasionando la fiebre cuyas causas pueden ser diversas: infecciones, quirúrgica, nerviosa, deshidratación, medicamentos, entre otras.(1-3) No hay dudas de que el aspecto más amplio e interesante del estudio de la fiebre lo constituye el provocado por las infecciones. La frecuencia de la fiebre en la infectación por bacterias o virus es tal, que apenas se concibe una infección en ausencia de esta reacción orgánica.(4)
En la práctica médica la presencia de fiebre obliga al médico, antes que todo, a buscar la puerta de entrada, el foco de origen del proceso productor de una infección, dejando las demás posibilidades de aumento de la temperatura como diagnóstico de exclusión, para cuando coincidan muy evidentemente condiciones patogénicas tales como neoplasias, linfomas y leucemias.(1)
Mucho se ha hablado del efecto beneficioso de la fiebre en las infecciones aunque no se ha podido demostrar dicha utilidad en ninguna infección. Contrariamente a esta interpretación, el exceso de fiebre deprime al paciente y es capaz de producir trastornos, sobre todo nerviosos.(4)
Motivados por esta temática tan interesante de la práctica médica, nos decidimos a realizar la presente investigación, trazándonos los siguientes objetivos:
Objetivo General:
· Determinar la incidencia de los casos febriles y las acciones médicas realizadas sobre los mismos en el consultorio 26 perteneciente al policlínico "Carlos Juan Finlay " .
Objetivos Específicos:
· Mostrar la incidencia de casos febriles según la edad y el sexo.
· Identificar los síntomas acompañantes de la fiebre.
· Exponer las acciones médicas realizadas.
· Precisar los exámenes complementarios indicados a los pacientes.
· Determinar el diagnóstico final del caso febril.
MÉTODO
Se realizó una investigación observacional descriptiva sobre el pesquisaje de casos febriles y acciones médicas realizadas en pacientes pertenecientes al área de salud correspondiente al consultorio 26 del Policlínico "Carlos Juan Finlay" de la ciudad de Camagüey en el primer trimentre del año 2002. De los 80 pacientes que acudieron al Médico de Familia en este período de tiempo, se tomó una muestra de 58 por muestreo aleatorio simple(método del sorteo). La fuente primaria de la información estuvo constituida por las historias clínicas de los pacientes.
Para determinar las variables de estudio estas se agruparon según el comportamiento de los casos febriles. Todas las variables son categóricas: grupos de edades, sexo, síntomas acompañantes, acciones médicas realizadas, exámenes complementarios y diagnóstico final.
Para el análisis estadístico se tabularon los datos obtenidos presentándose las frecuencias absolutas y relativas para describir dichas variables. El procesamiento de la información se realizó con el paquete estadístico SPSS para Windows en el DECAM del Instituto Superior de Ciencias Médicas de la ciudad de Camagüey.

RESULTADOS
En el cuadro anterior se muestra la distribución de los pacientes según la edad y el sexo. De los 58 pacientes estudiados, 27 pertenecían al grupo de edad comprendido entre 1 y 11 años, para un 46.6 %. Se observó una mayor incidencia de la fiebre en el sexo femenino con 35 pacientes (60.3%).
Los síntomas acompañantes se muestran en el Cuadro # 2, donde se puede observar que la tos constituyó el síntoma acompañante más frecuente en los pacientes estudiados, pues de ellos, 40 la presentaron, para un 69.0 %, le siguió en orden de frecuencia el dolor articular, en 32 casos. La intranquilidad se reportó en el 36.2 % de los pacientes.
Con relación a las acciones médicas realizadas (Cuadro # 3), se constató que a todos los pacientes se les realizó el examen físico y se les indicó exámenes complementarios. Se brindó educación sanitaria en el 69.0 % de los casos y no fue necesaria la vigilancia febril en ningún paciente.
En el Cuadro # 4 aparecen los complementarios indicados en los casos febriles, así observamos que el leucograma y la gota gruesa se indicaron a todos los pacientes. El parcial de orina se realizó en 56 pacientes, para un 96.6 %. La cituria, el hemocultivo y las heces fecales se indicaron en menor porciento de los casos.
El diagnóstico final se muestra en el Cuadro # 5. El catarro común fue el diagnóstico final observado en la mayoría de los casos, con 30 pacientes. Las infecciones respiratorias como la bronconeumonía y la neumonía, así como la infección urinaria fueron causas frecuentes de fiebre en estos pacientes, con 20.7 %, 10.3 % y 13.9 % respectivamente. La otitis se diagnosticó en 2 pacientes, lo que representó el 3.4 %. Ningún paciente presentó meningoencefalitis.

DISCUSIÓN
La fiebre constituye un motivo de consulta muy frecuente en la práctica médica y responde a un proceso patológico de variado origen etiológico, es por este motivo que en la actualidad muchos autores investigan sobre el tema.(1)
Los estudios realizados indican que no existe predomino con relación al sexo; sin embargo, en nuestra casuística encontramos un mayor número de pacientes femeninos (1,5). Igualmente obtuvimos una mayor incidencia de la fiebre en el grupo de edad de 1 a 11 años.
Los pacientes acuden en múltiples ocasiones a instituciones hospitalarias, refiriendo como elementos más comunes acompañantes de la fiebre la tos, el dolor articular y la intranquilidad; esta última casi siempre en niños. (2 )
Cuando un paciente llega a una institución hospitalaria o a cualquier servicio donde se brinde atención médica es obligado realizar un examen físico exhaustivo para determinar la posible causa de su afección. (5,6 ) Esto coincide ampliamente con los resultados de nuestra investigación, donde este proceder se le realizó a todos los pacientes.
Los exámenes complementarios ayudan a confirmar el diagnóstico planteado y en dependencia del mismo se indican los diferentes estudios. Ante un caso febril se hace necesaria la indicación de un leucograma para corroborar la presencia de una infección y determinar el origen de la misma.(5-10) Desde hace mucho tiempo las enfermedades infecciosas ocupan un lugar importante entre las causas frecuentes de fiebre, y en estos momentos en que la epidemia del dengue ha hecho su aparición nuevamente, es imprescindible que se indique gota gruesa ante cada caso febril. (4,7,11) El parcial de orina nos permite descartar la presencia de una infección urinaria.(1,9 )
La labor preventiva debe ejecutarse en todo momento y debe ser parte de la práctica médica diaria de cada profesional de la salud, pues es la única manera de lograr la erradicación de enfermedades infecciosas, mediante la divulgación de las medidas higiénico-sanitarias que deben ponerse en práctica. (2,11,12) Este proceder lo realiza fundamentalmente el médico de atención primaria, con la educación sanitaria de la población.
Entre las acciones médicas ante un caso febril se encuentra la vigilancia epidemiológica o vigilancia febril, que se realiza cuando no se determina la presencia de un foco séptico localizado. (2,5,6,8)
En las investigaciones se recoge que las enfermedades respiratorias del tipo de las infecciones agudas no complicadas (otitis y catarro común), bronconeumonía y neumonía son las responsables de la fiebre en un gran número de pacientes. Se invocan las enfermedades no respiratorias en un menor número, entre ellas la infección urinaria juega un papel fundamental. (3,7,9,12) De igual manera sucede en nuestro estudio.
Se concluyó que la mayor incidencia de la fiebre se presentó en el sexo femenino y en edades comprendidas entre 1 y 11 años. El síntoma acompañante más frecuente fue la tos, seguido por la intranquilidad y el dolor articular. A todos los pacientes se les realizó el examen físico y se le indicaron investigaciones complementarias. Los complementarios que más se realizaron fueron leucograma y gota gruesa, y en menor número el parcial de orina. Las enfermedades respiratorias, específicamente las infecciones agudas no complicadas(catarro común y otitis), bronconeumonías y neumonías, constituyeron las impresiones diagnósticas más recogidas, así como la infección urinaria.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Roca GR. Temas de Medicina Interna. 8va. edición. La Habana: Pueblo y educación; 1985.
2. Guinart Zayas N. ¿Qué sabemos de la fiebre?. Rev. Cub. MGI 1997; 13(2): 159-65.
3. Mejía A, Gallego D, Betancourt J, Montoya F, Alzate L. Etiología del síndrome febril prolongado. Acta méd. colomb. 1996; 11(3): 104-108.
4. Alpízar Caballero LB. La fiebre. Conceptos básicos. Rev. Cub. Ped. 1998; 70(2): 79-83.
5. Gelfand Jeffrey A. Fiebre o hipertermia. En: Harrison. Principios de medicina interna. 14 edición. New York: Ultra; 1998. p. 97.
6. Nicoletti J, Prataviera JC, Oliveira M. Febre de origem indeterminada. Rev. cient. AMCES.2000; 9(1): 74-79.
7. Bor DH, Makadan DH. Enfermedades infecciosas. En : Cecil Rennett. Tratado de medicina interna. 20 edición. USA; 1998. p. 1768.
8. Delgado MJ. Síndrome febril y fiebre de origen desconocido(III). Rev. Finlay.1991;5(3): 308-321.
9. Zimello PR, Verdi VH, Miotto F. Febre de origem obscura: un desafio diagnóstico. Rev. cient. AMECS. 1997;6(2): 175-180.
10. Levy A, López P. Diagnóstico y manejo del niño entre 3 y 36 meses de edad con fiebre sin causa aparente. Pediatría(Bogotá).1995; 5(1): 9-15.
11. Toledo ME. La participacón comunitaria en las acciones de salud. Bol. Epidemiol. IPK 2001 Enero 6 [fecha de acceso 26 de marzo de 2002]; 11(1). URL disponible en:
http://www.sld.cu/instituciones/ipk/bolepid/bol01-01.htm
12. Prego PJ, Rico AM, Sheabiague RG. Fiebre de origen desconocido(FOD): análisis de una casuística. Arch. pediatr. Urug. 1995; 66(4): 23-26.

ANEXOS

 

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