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ALERGOLOGÍA

EXPERIENCIAS CLÍNICAS CON VACUNAS BACTERIANAS
EN LINFANGITIS, COLITIS Y SEPSIS URINARIA

Autor:

Dra. Iris M. García Gómez.*
Dra. Mirta Alvarez Castelló*
Especialista de Primer grado en Medicina General Integral.
Especialista de Primer grado en Alergología.

Colaborador:

M.Sc. Orlando Rodríguez del Rey Piña.
Especialista en Microbiología.

Introducción

Con el presente trabajo pretendemos hacer extensivas las experiencias de nuestro Hospital Universitario Calixto García y en especial del Departamento de Alergología en donde laboramos, con el uso de las vacunas bacterianas en enfermedades como: Linfangítis, Colitis y Sepsis
Urinaria.

Primeramente, queremos hacer un pequeño recordatorio sobre estas enfermedades y los gérmenes que con frecuencia aparecen en las mismas.

¨ La Linfangitis

No es más que un proceso inflamatorio de los vasos linfáticos, por la entrada de un microorganismo, generalmente representado por: Staphylococcus y Streptococcus.

v Formas Clínicas

Reticular: Forma de aparición más común, caracterizada por la presencia de signos flogísticos tales como: calor, dolor y rubor en el tercio inferior de la pierna; casi siempre unilateral.

Troncular: Aparecen los signos flogísticos recorriendo un trayecto linfático, en forma de cordones enrojecidos.

 

Flictenular: Cuando los signos flogísticos se acompañan de la aparición de flictemas de contenido seroso que al regresar el cuadro deja el fondo limpio, sin huellas a nivel de la piel.

Necrotizante: Se ve fundamentalmente en pacientes inmunodeprimidos, en los que la linfangitis se hace recurrente. Aparecen flictemas de contenido vinoso y al ceder la fase aguda, deja la piel necrosada y fascelada.

Es en esta última, en donde tiene mejor indicación la vacuna bacteriana, independientemente de que la usamos en cualquiera de sus formas, siempre y cuando existan recidivas. Lógicamente, la vacuna no se usa en la fase aguda de la enfermedad, siempre se inicia el tratamiento específico, se cubre con Penicilina Benzatínica los tres primeros meses y se inicia después la inmunoterapia; mientras, el paciente se mantiene asintomático durante 21 días.

¨ Sepsis Urinaria

Es la respuesta inflamatoria del urotelio, usualmente provocada por infecciones bacterianas.

v Formas Clínicas:

Infecciosas Aisladas.

No Resueltas.

Recurrentes.
Es en esta última donde usamos mayormente la vacuna bacteriana.

Preferimos esta clasificación por ser la más didáctica para el tratamiento que aplicamos, aunque el citoquímico de orina es
el método más fácil y barato en el diagnóstico de la sepsis urinaria; en el momento de hacer el diagnóstico preferimos el urocultivo, por ser el método confirmatorio más certero, sin olvidar que el ritmo miccional del paciente y la contaminación pueden alterar su exactitud.
Pruebas de respuesta inmunológica en busca de confirmación humoral, podrían ayudarnos a determinar si se trata de infección aguda o crónica; también es posible realizar examen de aglutinación directo, pruebas de inmunoglobulinas, en respuesta a pielonefritis, y el examen de Elisa, para la identificación más específica de antígenos. En el presente trabajo, sin embargo, nos basamos tan solo en la clínica y el urocultivo.

¨ Colitis

Es la enfermedad inflamatoria del colon y obedece a múltiples causas:
Bacterianas.
Infecciosas
Parasitarias.
Autoinmunes.

Inespecíficas.

En estas últimas, o sea, las inespecíficas, la vacuna bacteriana tiene una mayor acción, sobre todo en las recurrentes, en las que se involucran diferentes agentes patógenos.

También usamos la vacuna bacteriana en la colitis autoinmune, en su variante más conocida de Colitis Ulcerativa Idiopática, con excelentes resultados, según trabajo de investigación realizado por el Dr. Luis Villasana Roldós.

Microorganismos de más frecuente aparición en estas enfermedades

Escherichia coli
Proteus mirabilis y/o vulgaris.
Klebsiella pneumoniae y/u oxytoca.
Enterobacter aerógenes, cloacae y/o agglomerans.
Citrobacter freundii y/o diversus.
Pseudomona aeruginosa.
Enterococcus o Streptococcus faecalis.
Streptococcus pyógenes (b hemolítico del grupo A).
Streptococcus agalactiae (b hemolítico con zonas de hemólisis muy estrechas).
Streptococcus bovis (a hemólisis o no son hemolíticos).
Streptococcus C y G (b hemolítico, con zona de b hemólisis más grande que la del grupo A).
Streptococcus viridans (a hemolítico).
Streptococcus pneumoniae (a hemolítico).
Staphylococcus aureus.
Staphylococcus saprophytycus.
Staphylococcus epidermidis.
Salmonella tiphy y Shigella.

Mecanismos de patogenicidad

A pesar de que los humanos hemos desarrollado numerosos y efectivos sistemas de protección ante los microorganismos expuestos, estos últimos han desarrollado una gran variedad de mecanismos para evadir estas defensas y vale mencionar los siguientes:

Los que permiten la adhesión y multiplicación.
Los que admiten la adquisición de nutrientes del hospedero.
Los que inhiben el proceso fagocítico. Ej.: Escherichia coli y S. Pneumoniae.
Los que producen daño directo al hospedero.
Los que provocan daño indirecto a través de procesos inmunopatológicos.
Los que evaden la respuesta inmune.

Estos mecanismos patogénicos nunca actúan por sí solos, sino que interactúan entre sí.
No abordaremos cada uno de los mismos, sólo queremos referirnos de manera muy somera a la forma en que se produce el mecanismo que les permite evadir la respuesta inmune.

Residen en sitios privilegiados inmunológicamente, protegidos de la defensa humoral y celular. Ej.: sist. Urogenital y capa epitelial de la mucosa respiratoria.
Liberación de antígenos superficiales en forma soluble durante la infección sistémica.
Modificación de sus antígenos superficiales.
Sobrestimulación del sistema inmune, con lo que activan grandes números de células T, para proliferar a través de los superantígenos.
Producción de proteasas, capaces de separar una o ambas subclases de IgA (mediadora principal de la inmunidad humoral). Ej.: infecciones del tractus urinario.
Resistencia al suero sanguíneo para prevenir la lisis del complemento.
Promueven la formación de anticuerpos inefectivos con actividad bloqueante de anticuerpos efectivos.

Atributos patogénicos de algunos de estos microorganismos

¨ Escherichia Coli

Germen gram (-).
Cepas enteropatógenas y enteroinvasivas, entre otras.
Gran capacidad para colonizar.
Producen: Hemolisinas que le permiten hemolizar eritrocitos y favorecen su adherencia a las células, toxinas de shiga, adhesinas, enterotoxinas termolábiles y termoestables.
Presentan un polisacárido capsular que le dota un especial potencial patogénico, que es el mayor responsable de su antigenicidad y que actualmente se designa como Antg. K.
Presenta fimbrias o pilis.

Las fimbrias o pilis son proteináceos que favorecen el reconocimiento de residuos sacarídicos en las superficies celulares. En la actualidad se conocen distintos tipos de pilis, entre los que podemos mencionar:

· Pp- Manoso resistente.

· P- 1 Manoso sensible.

· Ps y Pm.

Estos dos últimos se investigan para la posible creación de vacunas específicas contra los microorganismos que los poseen.

¨ Streptococcus

Germen gram (+).
Algunos constituyen flora normal; otros se hacen patógenos y esto depende mucho de la sensibilidad del paciente.
Serotipos: A, B, D, C o G, entre otros.
Los Streptococcus del grupo A son capaces de producir más de 20 productos celulares, entre los que se destacan: fibrolisinas, streptodornasas, amilasas, proteinasas, streptolisinas S y O.
Algunas especies elaboran cápsulas, ya sean de polisacáridos o de ácido hialurónico (Cepas A, B y C) con lo cual impiden la fagocitosis.
El Streptococcus piógeno o b hemolítico del grupo A, de Lancefield, es el que dentro de sus atributos patogénicos incluye la producción de Streptolisina O, que es una citolosina oxígeno lábil, reversible; con acción cardiotóxica que provoca la formación de anticuerpos antiestreptolisina O y ciertas cepas contienen antígenos de la membrana celular que dan reacción cruzada con los antígenos del tejido cardíaco humano, por lo que no debemos utilizarlo en la producción de vacunas.

¨ Staphylococcus

Germen gram (+).
Forman parte de la familia Micrococcaceae con más de 30 especies y 7 subespecies, de las cuales nos referiremos sólo a las tres principales.
Las variedades aureus y saprophyticus son las que gustan de coleccionar, además de piel, vías respiratorias y aparato gastrointestinal.
El S. aureus presenta cápsula protectora ante la fagocitosis, mientras que el resto tiene una limitada formación de cápsula.
Producen catalasas, hialuronidasas, leucocidinas, exotoxinas y enterotoxinas (se conocen por lo menos 6) y todas son resistentes a la acción de las enzimas intestinales de choque tóxico.
Estas últimas, son las denominadas superantígeno, por ser las responsables de afecciones múltiples y severas, capaces de llevar al paciente al shock y hasta la muerte.
El Staphylococcus aureus produce además: coagulasas (provoca el depósito de fibrina en la superficie celular) que le da al microorganismo potencial invasor, e impide la fagocitosis exfoliativa.

Estas características o atributos patogénicos, les confieren a las bacterias, mayor capacidad para colonizar y son conocidas por algunos autores como factores de virulencia bacteriana, responsables, en muchas ocasiones, del fallo de la terapéutica antimicrobiana y de que tenga lugar la Resistencia Bacteriana.

La resistencia bacteriana es hoy un difícil problema para los que ejercemos la medicina, y es muy importante el adecuado conocimiento y racionalización de la terapia antimicrobiana.

Válido aclarar que la Resistencia Bacteriana puede ocurrir por:

Causa natural.

Creación de mutantes resistentes.

Factores transferibles o " R ", conocido también como el factor de multirresistencia.

Dentro de este recordatorio enunciaremos -además- el término:

Extracto Bacteriano

Compuesto lisado de microorganismos bacterianos gram (+) y gram (-) que atacan con frecuencia nuestra economía. Se cultivan por separado y se les provoca la muerte mediante purificación y estandarización; su producto final lo conforman, esencialmente, glicoproteínas y ribonucleoproteínas.

Desarrollo

Vacunas bacterianas que utilizamos

Extracto de Escherichia coli.

Extracto de Staphylo-Strepto (EE).

Extracto de microorganismos intestinales (Intestinal) que contiene: E. coli, Citrobacter freundii, Enterococcus, Proteus vulgaris, mirabilis y morgani, Pseudomona aeruginosa, Salmonella tiphy y Shigella.

Experiencias de uso clínico de estos extractos

En la Sepsis Urinaria

Los servicios de Urología y Alergología del Hospital "Calixto García", han mantenido una estrecha colaboración durante largos años, en los que han aplicado los extractos bacterianos, indistintamente para:

Intestinal.

Escherichia coli.

Observaciones

Espaciamiento de las recurrencias.

Negativización de los urocultivos una vez transcurridos alrededor de tres meses de tratamiento.

Muy importante: Mejoría clínica referida por los pacientes al mes y medio de iniciado el tratamiento, lo cual coincide con lo referido por los pacientes que presentan infecciones respiratorias recurrentes, tratados con el extracto bacteriano de gérmenes respiratorios.

¨ En la Linfangitis

Es la experiencia más amplia del uso de los extractos bacterianos.
Se usa la vacuna de Staphylo-Strepto (EE).
Desde la década del 60, los servicios de Alergología y Angiología del Hospital "Calixto García" se unieron en este empeño, a pesar de no conocerse con exactitud el mecanismo de acción de estos extractos bacterianos.

Observaciones

La Dra. María Campos Villalobos, angióloga del hospital "Calixto García Iñiguez", durante su labor como posgraduada en la provincia de Pinar del Río los utilizó y obtuvo buenos resultados.
A los tres meses de su aplicación, los cultivos, por lo general, se negativizan.

Entre los tres y seis meses de tratamiento, las recurrencias comienzan a espaciarse.

La Linfangitis se asocia con frecuencia a la Epidermofitosis Macerada Interdigital y esta última también mejora con la vacuna, a pesar de ser producida por un Tricophytun.

La Revista Cubana de Angiología, en sus publicaciones del 74 al 76, muestra los trabajos de los Dres: Mc Cook, Castañeda y Quiñones, quienes abogan a partir de entonces a favor de este procedimiento terapéutico.

En la década de 90 (1993) la Dra. Ada del Castillo, Jefa del servicio de Alergología del Hospital "Salvador Allende", en coordinación con el Instituto de Angiología, retomó esta experiencia y usó dicho extracto con excelentes resultados, por lo que se estimuló a realizar una investigación que duró aproximadamente tres años y observó cambios inmunológicos importantes y favorables en los pacientes, donde un 61.04 % de los mismos, sin recidivas.

Los doctores Pablo Bejerano y Julio Vázquez, del servicio de Angiología del Hospital "Calixto García", en su quehacer diario, refieren observar:
La Linfangitis Necrotizante aparece fundamentalmente en pacientes meioprágicos y!o con presiones inmunológicas. Independientemente de la mejoría de la enfermedad de base, es posible estimular sus funciones inmunológicas, a la vez que se benefician otras entidades que pudieran estar asociadas.

¨ En la Colitis

Usamos la vacuna intestinal.
Los pacientes seleccionados para el tratamiento son previamente diagnosticados y clasificados, y en esta selección desempeña una importante función, la doctora Georgina Pérez, patóloga de nuestro hospital, quien se encarga del diagnóstico anatomopatológico de la entidad.
El Dr. Luis Villasana Roldós, jefe del servicio de Coloproctología del Hospital "Calixto García" y los doctores Damián Casadesús y Héctor Díaz, son del criterio de que el uso del extracto bacteriano intestinal es efectivo, tanto para la Colitis Ulcerativa Idiopática, como para la Inespecífica. Ellos refieren haber observado:

Disminución del cuadro diarreico.

Disminución del sangramiento.

Disminución o alargamiento de las recurrencias hasta más de seis meses.

No se realiza estudio anatomopatológico posterior al tratamiento.

Conclusiones

No pretendemos enunciar aquí el sinnúmero de ventajas que nos proporciona el uso de los extractos bacterianos en las enfermedades presentadas en este artículo.
Preferimos concluir con una interrogante a la que desde ya, le damos respuesta. Ustedes podrán responderse si se estimulan a utilizar nuestra experiencia y sacar sus propias conclusiones:

¿Son efectivas las vacunas bacterianas en enfermedades como la Linfangitis, Colitis y Sepsis urinaria...

Nosotros consideramos que sí, y por tanto, las mantenemos en nuestra práctica médica diaria.

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