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Artículo Original

Conocimiento del Programa de Detección Precoz  del Cáncer Bucal en médicos de familia del Policlínico "Turcios Lima".

AUTORES:

Liset Camaño Carballo.*

Iván Pimienta Concepción.**

Lilian Camaño Carballo.***

Yanelys Pérez Chávez.*

Arielys Martínez Torres **

TUTORES:

Dr. Ana Lina Afre Socorro.****

Dr. Lisbeth Camaño Carballo.*****

*    Estudiantes de quinto año de estomatología.
**  Estudiantes de cuarto año de medicina.
*** Estudiante de quinto año de medicina.
**** Especialista de primer grado en EGI.
***** Doctora en estomatología.

RESUMEN

Se realizó una investigación descriptiva porcentual del Programa de Detección Precoz del Cáncer Bucal centrando nuestro objetivo en definir el  nivel de conocimiento alcanzado por los médicos de la familia del Policlínico "Turcios Lima" sobre este programa, así como demostrar si en las actividades de prevención primaria existe coordinación entre los médicos y estomatólogos de esa área de salud, al aplicar la misma en el período comprendido desde octubre del 2001 hasta marzo del 2002 en el municipio de Pinar del Río. Nuestra muestra estuvo constituida por 60 médicos de la familia, pertenecientes al Policlínico "Turcios Lima", de Pinar del Río. Para lograr nuestro objetivo confeccionamos una encuesta y con la misma medimos conocimientos del Programa de Detección Precoz del Cáncer Bucal (PDCB), representándolos mediante gráficos y tablas en números y por cientos. Como resultado obtuvimos que los médicos de la familia no conocen adecuadamente los objetivos, propósitos y actividades del programa, las actividades de prevención primaria resultan insuficientes en el área de salud, presentan bajo nivel de conocimiento sobre los factores de riesgo oncológicos y no están trabajando en coordinación con los estomatólogos, lo que nos manifiesta que el programa presenta fallas sobre las cuales debemos trabajar para garantizar la marcha adecuada del mismo.

INTRODUCCION

En Cuba el cáncer constituye un verdadero problema de salud por sus altos índices de morbilidad, su tendencia creciente en las tasas de incidencia, la tendencia estable en sus tasas de mortalidad y por ser la segunda causa de muerte en el país en casi todos los grupos de edades. Como enfermedad crónica tiene una marcada prioridad en los objetivos, propósitos y directrices que definió en 1992 el Ministerio de Salud Pública en sus proyecciones hasta el año 2000 (3;4).

El cáncer para su estudio y tratamiento se agrupa según sus localizaciones en: el de cabeza y cuello, que ocupa un lugar importante entre todos con una morbimortalidad alta. La cavidad bucal por su situación, anatomía especial y múltiples funciones, así como su exposición permanente a agentes físicos,  químicos y biológicos, tienen una peculiar significación, tanto biológica como social, mereciendo una cuidadosa atención médica tanto en la prevención, como en la detección precoz de cualquier afección. La incidencia de sus enfermedades es relativamente alta, sin embargo, esta localización ofrece, por otra  parte, la gran ventaja de ser una de las regiones del organismo que puede ser examinada directamente  y la bucofaringe es rica en expresiones tempranas de síntomas, donde el estomatólogo y el médico de la familia pueden realizar una profilaxis y hacer un diagnóstico  temprano de las neoplasias malignas en sus primeras etapas, lesiones premalignas o posibles factores de riesgo y así utilizar el procedimiento establecido en la organización de salud, para que la atención del paciente sea correcta y adecuada (5;6;7).

 La detección clínica temprana de un cáncer del complejo bucal depende de que el paciente sea examinado a tiempo y de que en esa exploración la neoplasia sea certeramente diagnosticada, que se corroboran mediante un examen sistemático y acusivo. En la

actualidad el médico general y el estomatólogo deben acumular los conocimientos suficientes, paralelos a la destreza necesaria, para identificar cualquier alteración premonitora de una neoplasia o la presencia de esta en sus distintas etapas clínicas (8).

El 1962 se realizó la primera mención argumentada para incorporación del Estomatólogo  a una actividad de diagnóstico en etapa temprana de cáncer de la boca; esto  fue en el Primer Fórum Nacional  de Oncología (9).

El Programa de Diagnóstico Precoz del Cáncer Bucal consolida su estructura y sus diferentes actividades, cuando en el año 1986, la Dirección Nacional de Estomatología del Ministerio de Salud Pública lo edita en un folleto y legaliza su carácter oficial. Dicho programa tiene como propósito contribuir a elevar el nivel de salud de la población mediante acciones de prevención, promoción, protección, curación y rehabilitación en la población y su objetivo principal es disminuir la morbilidad y la mortalidad del cáncer de la boca mediante la prevención primaria y el diagnóstico  precoz por medio de exámenes estomatológicos del complejo bucal (8).

En estudios realizados en la provincia, se demostró que la mayoría de los pacientes inscritos en la Unidad Oncológica Provincial por cáncer de cabeza y cuello fueron diagnosticados en etapas III y IV y las tasas de incidencia de los municipios resultaron bajas, demostrando poca efectividad del cumplimiento de la actividad según el Programa de Detección Precoz del Cáncer Bucal (10).

El temor al cáncer, el sufrimiento que ocasiona su tratamiento y el beneficio tan limitado que este último ofrece en las carcinomatosis más comunes convierten a la prevención en una prioridad de importancia creciente en la medicina clínica y la salud pública (9).

Las modalidades principales para la prevención del cáncer incluye cambios de hábitos como el tabaquismo, el consumo de alcohol, la dieta y la actividad física, radiaciones solares, ionizantes, medicamentos, hábitos sexuales, traumatismos crónicos, entre  otras (11;14), así como hacer el diagnóstico temprano de las  neoplasias malignas en sus primeras etapas y lesiones premalignas, utilizando el procedimiento preestablecido en la  organización de la salud, para que la atención al paciente sea correcta y adecuada.

 Puede considerarse que a pesar de todo este trabajo, en cuanto al control y pesquisaje de dicho programa de cáncer, las neoplasias continúan eludiendo el diagnóstico precoz.

OBETIVOS GENERALES

1.    Evaluar el nivel de  conocimiento y el papel a jugar por los médicos de la familia del Policlínico "Turcios Lima" en la detección del cáncer bucal, teniendo como base el Programa Nacional de Detección Precoz del Cáncer Bucal.

OBJETIVOS ESPECIFICOS

1.    Registrar el nivel de conocimiento que poseen los médicos de la familia del Policlínico "Turcios Lima" sobre el Programa de Detección Precoz del Cáncer Bucal

2.    Demostrar  si en las actividades de prevención primaria del PDCB existe coordinación entre estomatólogos y médicos de la familia.

MATERIAL Y MÉTODO

Se realizó una investigación descriptiva porcentual de evaluación del programa de Detección Precoz del Cáncer Bucal, centrando nuestro objetivo en definir el nivel de conocimiento y el papel que juegan los médicos de la familia, teniendo como base dicho programa, aplicando la misma en el período comprendido desde octubre del 2001 hasta marzo del 2002 en el Policlínico "Turcios Lima", municipio de Pinar del Río.

Nuestro universo estuvo constituido por los médicos de la familia (60), encargados de aplicar el programa, conjuntamente con los estomatólogos de dicha área de salud.

Para constatar el nivel de conocimiento del médico de la familia operacionalizamos la participación activa del mismo en el programa en sí, y no aplicamos esta pregunta como pregunta de filtro, sino que la comprobamos con las preguntas restantes. Para determinar si conocen a partir de que edad se realiza el examen bucal se incluyeron las edades a partir de 15 años, de 35 y así sucesivamente con diferencias de 20 años hasta 75 años y más. Se dejaron todos los intervalos abiertos, conociendo nosotros que el programa incluye los pacientes mayores de 15 años. Con relación a la frecuencia de aplicación del examen bucal se utilizaron los intervalos siguientes: mensualmente, cada 6 meses y anualmente teniendo en cuenta que el programa estipula el examen anualmente, representamos todas estas preguntas  en tablas con el número absoluto y el por ciento de médicos según su respuesta.

Para definir si conocen las lesiones que pueden conllevar a la aparición del cáncer bucal, aplicamos una pregunta abierta y representamos en tablas el número absoluto y el por ciento de lesiones que los médicos relacionan, teniendo en cuenta que estas pueden ser úlceras, placas blancas, eritematosas, nodulares, exofíticas, endofíticas, excavadas y manchas névicas, en la mucosa bucal, o cualquier neoplasia benigna.

Los factores de riesgo específicos que intervienen en la aparición del cáncer bucal son:  el hábito de fumar, el alcoholismo, la luz solar, los traumatismos crónicos tales como prótesis desajustadas, hábitos perjudiciales como la ingestión de alimentos muy condimentados y calientes, la presencia de sepsis bucal y mucosas atróficas; determinamos los factores de riesgo que más relacionan los médicos, a través de una pregunta abierta la cual evaluamos de la misma forma  que la anterior.

Ante la conducta que deben seguir con los pacientes de alto riesgo aplicamos una pregunta abierta que se evaluó en bien, regular y mal, considerando  bien, la respuesta que manifestara trabajar con el paciente mediante charlas educativas para modificar o eliminar factores de riesgo y tener control estricto del mismo; regular, captar al paciente y  mal cuando no coincidía con las respuestas anteriores. Los pacientes fueron distribuidos en  por cientos, de acuerdo a las respuestas planteadas, con las calificaciones de bien, mal y regular, respectivamente.

Con relación a la evaluación del conocimiento de quienes son los responsables de llevar a cabo el PBCB, se realizó una pregunta abierta, la cual se evaluó en bien, regular o mal, teniendo en cuenta que dicha responsabilidad recae en el estomatólogo y el médico de la familia como jefe del grupo básico de trabajo, considerando de bien esta respuesta, de regular al que excluya alguno de estos y de mal que no coincidieran con ninguna de las anteriores. 

ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS:

Tabla I. Proporción de médicos de familia que participan activamente en el P.D.C.B. Policlínico Turcios Lima. Año 2002.

Participan

No

%

SI

56

93,3

NO

4

6,7

Total

60

100

Fuente: Encuestas.

En relación con  los médicos de familia se pudo registrar que el 93,3% de los mismos plantean que participan activamente en el (P.D.C.B.) y sólo un 6,7% refiere no participar, como lo demuestra la tabla I, incumpliendo así lo establecido por dicho programa en que el médico de la familia forma parte activa del mismo.

Tabla II. Proporción de médicos según la frecuencia con que realizan el examen bucal. Policlínico Turcios Lima. Año 2002.

Frecuencia

No.

%

Mensual

0

0

Cada seis meses

30

50

Anual

30

50

Total

60

100

Fuente: Encuesta.

En la tabla II en relación a la proporción de médicos según la frecuencia con que se realiza el examen bucal, observamos que de un total de 60 médicos de la familia un 50% considera que debe realizarse cada seis meses y otro 50% que debe efectuarse anualmente, siendo lo establecido por el programa que el examen del complejo bucal debe realizarse anualmente a toda la población de 15 años y más que acudan espontáneamente a los servicios de medicina  o estomatología , así como el pesquisaje activo anual de las lesiones del complejo bucal a todo sujeto de 35 años y más que deberán ser llevados a cabo durante las actividades de terreno o consulta externa de médicos generales y estomatólogos (14).

Tabla III. Proporción de médicos según criterios  a partir de qué edad se realiza el examen bucal. Policlínico Turcios Lima. Año 2002.

Edad

No

%

> 15 años

22

36,7

> 35 años

18

30

> 55 años

12

20

> 75 años

8

13,3

Total

60

100

Fuente: Encuesta.

En la tabla III se analiza la proporción de médicos de familia según criterios a partir de qué edad se realiza el examen bucal, observándose que 22 de 60 médicos plantean que es al mayor de 15 años, para un 36,7%, un 30% de los médicos a partir de los 35 años, un 20% a partir de los 55 años y un 13,3% a partir de los 75 años.

Estos datos nos reflejan que existen dificultades en el equipo de salud para determinar a que edad se realiza el examen bucal, que para los médicos debería ser suficientemente claro, ya que desde 1982 en Cuba se puso en marcha el Programa Nacional de Diagnóstico Precoz de Cáncer Bucal (PDCB) único en el mundo. A finales de la década del 80, dicho Programa de Diagnóstico Precoz de Cáncer Bucal se incorporó al programa de atención primaria, planteándose como una de sus funciones el pesquisaje masivo de las lesiones del complejo bucal(14).

Tabla IV. Número y por ciento de lesiones que relacionan los médicos de familia con la aparición del cáncer bucal. Policlínico Turcios Lima. Año 2002.

Lesiones

No

%

Placas blancas

50

83,3

Ulceras crónicas

6

10

Lesiones névicas

4

6,7

Total

60

100

Fuente: Encuesta.

Dentro de las lesiones premalignas que más frecuentemente aparecen en la cavidad bucal se encuentran las placas blancas (leucoplasias), manchas rojas (eritroplasias), úlceras crónicas, lesiones névicas, nódulos etc. Es de destacar que de todas estas lesiones los médicos relacionan con el cáncer bucal a solo 3 de ellas; en primer lugar las manchas o placas blancas con un 83,3%, las úlceras crónicas en segundo lugar con un 10% y por último las lesiones névicas con un 6,7%. Como  podemos observar, el mayor porcentaje de lesiones premalignas que conocen los médicos encuestados corresponden a las lesiones blancas, desconociendo las lesiones  rojas, teniendo en cuenta que en las mismas los cambios epiteliales suelen ser muy atípicos incurriendo en un riesgo mucho mayor de transformación maligna que el de las leucoplasias (13), así como las úlceras, que en ocasiones, no son lesiones premalignas, sino verdaderos carcinomas  in situ o carcinomas escamosos incipientes.

Tabla V. Número y por ciento de factores de riesgo que relacionan los médicos de familia con la aparición del cáncer bucal. Policlínico Turcios Lima. Año  2002.

Factores de riesgo

No.

%

Hábito  de fumar

38

63,3

Alcoholismo

22

36,7

Total

60

100

Fuente: Encuesta.

En la tabla 5 podemos observar como los médicos de la familia encuestados solamente consideran como factores de riesgo el tabaquismo y el alcoholismo con un 63,3% y un 36,7%  respectivamente, desconociendo otros factores importantes como los traumatismos crónicos, alimentos calientes, la luz solar, entre otros. Teniendo en cuenta la importancia de conocer estos factores tanto para los médicos como para nosotros los estomatólogos en la prevención primaria, somos del criterio que dicho conocimiento es insuficiente para una profilaxis adecuada.

Gráfico I. Porcentaje de médicos de familia según evaluación de la conducta a seguir frente a un paciente de alto riesgo. Policlínico

Gráfico I.


Turcios Lima. Año 2002.

Con relación a la conducta a seguir  ante un paciente de alto riesgo se muestra en el gráfico I que solo el 10% de los médicos fueron evaluados de bien, un 60% de regular y un 30% mal, lo que resulta significativo pues nos demuestra que en la prevención primaria no se está trabajando y no existe claridad por parte de los médicos sobre la conducta a seguir con los pacientes de alto riesgo, obviando por tanto la labor educativa que requieren estos casos, de los cuales ellos son responsables.

Gráfico II. Porcentaje de evaluación de los médicos de familia ante la responsabilidad de llevar a cabo el PDCB. Policlínico "Turcios Lima". Año 2002.

Gráfico II.

Los resultados en el gráfico demuestran que los médicos de familia no son capaces de identificar correctamente a los responsables de llevar a cabo el programa en el área de salud, pues el 43,3% fue evaluado de bien, el 30%  de regular y el 26,7% de mal, ello refleja que a pesar de manifestar su participación activa en el programa no se consideran responsables del mismo, encontrándose estipulado en el PDCB que la máxima responsabilidad en la aplicación del programa es del médico de la familia y del estomatólogo de cada consultorio.

Concluimos que el nivel de conocimiento de los médicos de la familia del Policlínico "Turcios Lima" sobre el Programa de Detección Precoz del Cáncer Bucal resulta insuficiente.

El papel que juegan estos médicos de la familia no es el  estipulado en el PDCB, pues muchos de ellos no reconocen que son responsables de llevarlo a cabo, además de no tener bien clara la conducta que deben seguir con los pacientes de alto riesgo.

En las actividades de prevención primaria que establece el PDCB no existe una estrecha coordinación entre los médicos del Policlínico "Turcios Lima" con los estomatólogos que atienden esa área de salud.

Recomendamos hacer cumplir de manera estricta los planes vigentes de educación para la salud, así como lo establecido en el Programa Nacional de Detección Precoz del Cáncer Bucal con un estrecho vínculo entre estomatólogos, médicos de la familia y organizaciones de masa.

ENCUESTA AL MEDICO DE LA FAMILIA

1.    ¿Participa usted activamente en la aplicación del programa del cáncer bucal ?

       Si____         No____

2.    ¿A quién se debe realizar el examen bucal y cada qué tiempo?

+ 15__              Mensual___

+ 35__              6 meses ___

+ 55__              Anual    ___

+ 75__

3.    Mencione las lesiones que pueden conllevar a la aparición del cáncer.

4.    Mencione los factores de riesgo que intervienen en la aparición del cáncer bucal.

______________________________________________________

5.    Conducta a seguir ante un paciente de alto riesgo.

_______________________________________________________

6.¿Identifica usted los responsables de llevar a cabo este programa en el área?

Si___           No___

¿Quién?_____________________________________________

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

1.    Nervell GR, Boutwell B, Morris DL, Tilley BC, Branyon ES. Epidemiología del cáncer. En: De Vita VT, Hellman SH, Rosemberg SH. Cáncer principios y prácticas de oncología. T-1 . Ciudad de la Habana. Editorial científico Técnica, 1998. Pp 4.

2.    Martínez I. Prevención del cáncer. Rev cubana oncol 1999; 9(1): 46-47.

3.    Camacho Rodríguez R, Fernández Garrote L, Matín García A, Abascol Ruiz ME, Días Cabrera M.El Programa Nacional  de control del cáncer en Cuba. Rev cubana Med General Integral 1994; 3(2): 215-9.

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6.    Ruiz Méndez A Paseiro Garriaga, Escalona Veloz R, Marcos Corso L. Prevalencia de neoplasia de la cavidad bucal en el Hospital Clínico Quirúrgico " Celia Sánchez Manduley " años 1982-1985. Rev cubana estomatol 1989;26(3):23

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8.    Cuba, Ministerio de Salud Pública. Programa nacional de diagnóstico precoz del cáncer bucal: Editorial Ciencias Médicas ; 1986.pp5.

9.    Santana JC. El odontólogo en el diagnóstico precoz del cáncer de la boca. Primer Forum nacional de Oncología. La Habana: MINSAP 1962.

10.          Ferro Rodríguez A. Morbilidad por cáncer de cabeza y cuello. Población adulta de Pinar del Río, (1992-1996) [Tesis]. Pinar del Río: Hospital Abel Santamaría;1998.

11.          Omenn SS. Prevención del cáncer. En: Benett JC, Plam F. Cecil. Tratado de medicina interna. 20 ed. T-2 México: Mc Graw-Hill Interamericana;1996.pp.1158-60.

12.          Cuba, Ministerio de salud Pública. Programa Nacional de Diagnóstico Precoz del Cáncer Bucal. La Habana: Editorial Ciencias Médicas. 2000.pp 2.

13.          Cotron RS, Kumar V, Collins T. Cabeza y Cuello. En: Robins Patología estructural y funcional. 6 ta ed. Madrid: Mc Graw- Hill Interamericana; 2000.pp 789-807.

14.          Fraumani JF, Hoover RN, Devesass, Kinled LD. Epidemiology of Cancer. In: Devita VT, Hellmans, Rosanbert SA. Cancer: Principal y Practice of oncology. 4 ta ed Philadelphia: LB. Lippincott Company; 1993; pp 150-181.

 

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