Debes activar JavaScripts para ver de forma adecuada esta web.

Página de inicio
Historia de la MedicinaHistoria de la Medicina
19 de Noviembre de 1900… 104 Años de Historia de la Facultad de Estomatología


Autores:

Víctor Javier Cabrera Claramunt
Estudiante de 4to año Estomatología
Alumno Ayudante de Cirugía Maxilo- Facial

Fernando Alas Villanueva
Estudiante de 4to año Estomatología
Alumno Ayudante de Ortodoncia.


ANTECEDENTES HISTÓRICOS

Los pilares sobre los cuales se yergue hoy, digna de admiración la centenaria Facultad de Estomatología, se remontan al siglo XVI, fecha sobre la cual comienzan a darse una serie de cambios que culminan con el hecho de dicha fundación. Por estos días la estomatología ni tan siquiera existía como ciencia y mucho menos como profesión. El arte de curar y extraer los dientes era menester de un grupo de charlatanes, barberos y sangradores que dentro de sus funciones estaba la de efectuar estas tareas.
A finales del siglo XVI la charlatanería y el abuso de estos vividores habían llegado a tal extremo, que los gobernantes empezaron a preocuparse, hasta que finalmente decidieron adoptar determinadas medidas para evitar tales desmanes. Asimismo, comenzaron a preocuparse por la salud de la población y porque toda práctica, sobre todo la de estos sacamuelas, fuera controlada de alguna forma.
Fue así que el 19 de abril del año 1500, los reyes católicos dictaron la ley conocida como la Pragmática de Segovia, en la que exigían a los barberos una capacitación y un examen para poder ejercer legalmente el arte de sacar dientes y muelas. Esta Ley debía no solo ser aplicada en España, sino en todos los territorios conquistados por la misma. Por ello, al iniciarse la colonización de Cuba en 1511 por Diego Velázquez, esta Ley era de carácter obligatorio. La Pragmática de Segovia inició una separación entre los barberos dedicados solo a afeitar y otros menesteres, de los barberos flebotomianos y dentistas, que por lo tanto, necesitaban cierta preparación y determinados conocimientos que tenían que demostrar mediante exámenes.
Con la fundación de las primeras villas, llegaron médicos, cirujanos y personal de todo tipo. Para 1517 arribó a la isla proveniente de Valencia el primer cirujano, el cual ejerció en Santiago de Cuba. Domingo de Apartiel influyó, al parecer muy positivamente en la construcción del primer hospital en Santiago, el cual fue construido por orden de Carlos V al obispo Juan de Ubite en 1522.
En el cabildo de La Habana el 26 de agosto de 1552 se leyó el primer caso de reconocimiento oficial para que un barbero cirujano ejerciera legalmente en el país, su nombre era Juan Gómez y no se tienen noticias del tiempo que el mismo permaneció en La Habana. Es de suponer que por estos días casos similares a este se repitieran, como por ejemplo, el de Antonio Rumbo y López Hernández de los cuales no se precisan las fechas de estancia en esta ciudad.
Por el mundo, sin embargo, la evolución de una nueva ciencia continuaba y es así que aparece por esta época Wilhelm Faby (1560-1634) de Berna, quien mostró una nueva concepción que luego ha sido de importante consideración en la estomatología. Es uno de los precursores de la infección focal, pues establece las relaciones de los dientes con las demás partes del cuerpo. Hizo desaparecer un dolor facial pertinaz acompañado de fuertes cefaleas, que había resistido a tratamiento durante 4 años, mediante la extracción de 4 dientes. Procuraba atender las fístulas dentarias aplicando tratamiento a las raíces de los dientes enfermos y fue el primero en hacer ligaduras con hilos metálicos. Hacia 1587 se publica el libro El Crisol de la Cirugía, en el cual se aconsejaba obturar con oro las cavidades provocadas por caries1.
El siglo XVII ha sido considerado por Salvador Lerman, historiador de la odontología, como el apogeo de la charlatanería, debido a la incapacidad y a la incultura en que se tenía al pueblo en aquellos momentos. La universidad y la medicina consideraron la dentistería como un menester deleznable. Propio para ser ejercida por indocumentados personajes, cuando no por rematados rufianes a los que en ocasiones, se les impedía entrar en las ciudades y poner rótulos intramuros. Barberos de arrabal, quebrantahuesos, charlatanes, valentinos… el dentista iba de feria en feria, de encrucijada en encrucijada, ridiculizado por el vulgo y anatomizado por la religión. La odontología no era considerada una ciencia pues los charlatanes que la ejercían se instalaban en cualquier feria, plaza o posada y anunciaban a viva voz que poseían el arte de sacar muelas y curar cualquier enfermedad relacionada con la boca.
Un paso importante fue que el 9 de septiembre de 1634, Francisco Muñoz de Rojas, licenciado en medicina presentó en el cabildo de La Habana la merced de su majestad que le confería la categoría de protomédico y por ende la capacidad de examinar a todos los doctores cirujanos, barberos, boticarios y parteras de la isla de Cuba. Hasta la llegada de él a Cuba, el protomedicato se encontraba en México y quien quisiera examinarse debería hacerlo allá, este punto sin dudas facilitó el desarrollo y eliminó el empirismo que existía en la isla.
En el siglo XVIII sucedieron dos hechos importantes, el primero fue la constitución del segundo protomedicato en La Habana el 9 de julio de 1709 por Francisco Teneza y Ruvira y el segundo fue la fundación de la Universidad de la Habana por orden del Papa Inocencio XIII, el cual le confiere a los religiosos de santo la autoridad de erigir una universidad en su convento de San Juan de Letrán de la Orden de Predicadores. La misma fue constituida el 5 de enero de 1728.
Coincidiendo en el tiempo pero en espacios diferentes, al fundarse la Universidad de la Habana, en Francia se dio a conocer Pierre Fauchard, con la publicación de su obra Chirurgien dentiste ou traité des dents que marcó un hito en el desarrollo de la odontología. Fauchard ha sido considerado como el padre de la odontología.
En el siglo XVIII comenzó la verdadera época de la odontología, pues esta empezó a considerarse como una disciplina científica anexa a la medicina; su práctica comenzó a ser restringida a profesionales con preparación científica y los gobiernos pusieron barreras a la charlatanería y al empirismo, reglamentando su ejercicio.
En la primera mitad del siglo XIX, el ejercicio de la cirugía dental se vio influenciado por los dentistas extranjeros que se establecieron en la isla, de forma temporal o permanente. Se inició la propaganda, predominando en las proposiciones el uso de dientes, materiales e instrumental de procedencia estadounidense.
En Cuba se encontraban cirujanos dentistas antes que en la metrópoli. Dos hechos ocurridos fuera de Cuba fueron de vital importancia y como grano de arena contribuyeron para el desarrollo de la odontología en nuestro país, uno fue el descubrimiento de la anestesia y el otro la fundación de la primera Escuela Dental en el mundo.
En el año 1811 arriba a La Habana José Orsí, dentista graduado, examinado en Madrid y quien luego de haber sido autorizado por el gobierno se anuncia en la prensa de la época el 10 de agosto de ese año convirtiéndose así en el primer dentista examinado que residió y ejerció en la isla. Mientras tanto fuera de Cuba en el año 1819 fue invitado Horace Harris (1769-1844) a la Facultad de Medicina de la Universidad de Meryland a impartir una serie de lecciones de dentistería para estudiantes de medicina. Este hecho se convirtió en la primera vez que se impartieron conocimientos odontológicos de forma organizada. Sin duda esto sirvió de cuna para que en 1840 luego de años de esfuerzo Chapin A. Harris, médico, tuviera el honor de fundar la primera escuela de cirugía dental en Estados Unidos. El mismo comenzó sus esfuerzos en 1839 y luego de obtener la autorización el 4 de febrero de 1840 inició el primer curso el 3 de noviembre de ese año. La escuela tuvo el nombre de Baltimore Collage of Dental Surgery. A partir de aquí se inicia el camino de la docencia organizada en una escuela o academia por primera vez en el mundo. Para esta fecha ejercían en La Habana 5 dentistas y 57 flebotomianos, la cifra de dentista aumentó a 10 para 1841.
El 28 de agosto de 1842 se dictó la Real Orden donde se autorizaba la reforma de la Universidad de La Habana. Con la secularización de la Universidad, esta se convierte en la Real y Literaria Universidad de la Habana despojándola de su carácter pontificio. En la misma se fundó la Facultad de Medicina y Farmacia y su primer Decano fue el Dr.Jose Lletor y Castroverde.
El 9 de septiembre de 1857 fue creada en España el título de practicante, que anulaba el de flebotomiano; dicho título capacitaba al que lo obtenía, a dedicarse a una de las ramas de la cirugía menor y entre ellas al arte de sacar muelas y la de colocar prótesis dentarias. Este título solo se utilizó en Cuba por individuos que aprovechando los legislados incorporaron sus estudios. En Cuba se siguieron extendiendo los de Dentista Ministrante por incorporación y los de Flebotomianos.
El 19 de mayo de 1861 se fundó la Academia de Ciencias Médicas Físicas y Naturales de La Habana. El decreto por el que se dispuso la constitución de la misma había sido dado el 6 de octubre de 1860. El lugar de su fundación fue la iglesia de Santo Domingo en aquel momento la capilla de la Real y Literaria Universidad de La Habana; su primer presidente fue por espacio de 30 años el Dr. Nicolás Gutiérrez. En esta fecha en la capital ejercían un total de 15 dentistas.
Un paso importante en la evolución progresiva de la docencia estomatológica y de su reconocimiento como un ejercicio profesional, fue que por la Real Orden del 28 de septiembre de 1863, se puso en vigencia como agregada, la carrera de Dentista Ministrante. Mientras este Decreto Ley se dictaba en este año, ya en la Universidad se habían otorgado títulos de dentista. En el período de 1842 a 1863, se recibieron en la Universidad 130 flebotomianos y fueron incorporados 81 dentistas. Visto progresivamente, a medida que pasa el tiempo hay menos graduados de flebotomianos y más dentistas.
Años más tarde el mundo vivió un hecho de gran significación, el cual ocurrió en 1867 cuando la Universidad de Harvard estableció la escuela de Cirugía Dental. De esta forma la estomatología iniciaba sus pasos por el mundo a través de la educación superior.
Un año después, el 10 de octubre de 1868, en Cuba estalla la primera gesta independentista contra el régimen de la metrópoli. Esta guerra no solo trajo consecuencias en el plano político, sino que muchas medidas represivas castigaban fuertemente la vida social. Consecuencia de esto y justo tres años después de comenzada, el Gobernador de la Isla, el Conde de Balmaseda, estableció una reforma en la Universidad de la Habana que suprimía los estudios propios de doctorado. Había que trasladarse a la península para obtener el grado de doctor.
En ese mismo año Juan García Villarraza ya se anunciaba en La Habana y comienza a practicar toda clase de operaciones en la boca, médico y cirujano dentista además de hombre de grandes energías y progresista trató de fundar un colegio dental en La Habana en 1873, lo cual no fue aprobado por el gobierno.
El 4 de junio de 1875 se dictó una Real Orden, que legaliza la profesión de cirujano dentista en España y sus colonias que como casi siempre llegó tarde a la isla y se comenzó a aplicar el 24 de febrero de 1880. Esta Orden en su Artículo 1 decía: el arte del dentista constituirá en lo sucesivo una profesión denominada cirujano dentista para cuyo ejercicio se expedirá un titulo especial. Este hecho sirvió de preámbulo para que el 3 de marzo de 1876 se dictara por Real Orden, que los estudios de cirugía dental se podrían realizar en colegios y/o academias privadas, además de que se crearan los cargos de inspectores y subinspectores que debían ser desempeñados por cirujanos dentales. Dicha Orden le abrió las puertas a Juan García Villarraza para que tres años más tarde, el 10 de enero de 1879, fundara la primera Academia Dental en La Habana y primera de su tipo en Cuba. Este iniciador de la docencia ya había tratado de fundar un colegio en 1873. La escuela se nombró Academia Dental de La Habana y referente a su inauguración la revista Crónica Médica Quirúrgica publicó un artículo de su director el Dr. Santos Fernández el cual decía en uno de sus fragmentos “(…) el domingo tuvo lugar en el recreo español la inauguración de la Academia Dental que con autorización del Gobierno General de la isla he establecido en esta capital el Dr. en Cirugía dental D. Juan de Villarraza. El acto fue brillante, la concurrencia numerosa, deseamos al fundador el mayor éxito en la empresa que va a emprender, para lustre de tan digna profesión, que carecía entre nosotros de un establecimiento científico como el que acaba de inaugurarse (…)” de acuerdo con esta publicación la academia fue abierta en octubre de1878, es decir, tres meses antes de que le otorgaran la autorización oficial. En la primera matrícula de esta Academia se cuenta a Serafina Daumy Martínez que para esta fecha contaba con 22 años de edad.
Solamente dos días después el 12 de enero del 1879 el Capitán General de la isla concedió permiso a los doctores Florencio Cancio Zamora y José Francisco Piar, para que instalaran una academia dental la cual fue llamada Academia de Cirugía Dental, comúnmente conocida como “Academia de Cancio” quien fue su director. La mencionada institución llevaba trabajando varios meses antes de la fecha de aprobación; la misma llegó a tener una revista llamada Revista Dental cuyo director fue Alberto Colon Silva. Fue una de las mejores academias organizadas de aquella época.
El 24 de febrero del 1879 autorizaron a Manuel Castellanos, Francisco Justiniano Chacón, Miguel Vieta Moré y Pedro Calvo Castellanos, para establecer un colegio dental, que fue llamado Real Colegio de Cirugía Dental de La Habana, igual al fundado por Cayetano Triviño en Madrid. Castellano era el director y condueño; parte de este Colegio pasaría a formar propiedad del Dr. Ignacio Rojas Quintana.
Como puede apreciarse en solo los dos primeros meses del año 1879 fueron autorizadas a constituirse tres academias dentales privadas y ocurrirán dos hechos de gran importancia en este propio año. El 21 de marzo del 1879 se fundaba la Sociedad Odontológica de La Habana, cuyo primer presidente fue Francisco Justiniano, y vicepresidente, el Dr. Francisco de Paula y Rodríguez. Esta Sociedad fue la primera constituida en Cuba entre las profesiones de la salud. Meses después fue constituida la Sociedad Científica de Estudios Clínicos de La Habana, la que fuera reconocida como la primera sociedad científica de Cuba, pero como vemos, ese honor en realidad le corresponde a la Sociedad Odontológica de La Habana.
El cuarto de lo colegios dentales fundados fue el Colegio Dental “El Progreso”, que fue autorizado por la Real Orden el 15 de enero de 1882, el cual abrió sus puertas el 2 de octubre de ese mismo año. Del mismo era propietario y director el Dr. Francisco de Paula y Rodríguez. En la revista de la época El Arte del Dentista, hace un comentario J. Martínez Sánchez: (…) era de una alta calidad, podía parangonarse con los mejores de la propia España, contaba además con una magnífica biblioteca y con una revista denominada El Progreso (…) en el primer curso los alumnos matriculados fueron, Manuel Caballero, Luis Oscar Amoedo Valdés, Nicolás Vivas, Ladislao Borjas, Francisco Andrew Valero, Alfredo Rodríguez, Juan Estanislao Valdés y Esteban Comoglia Naranjo. Como puede apreciarse en este primer curso figura Luis Oscar Amoedo Valdés, quien años más tarde se constituiría en reconocida figura a nivel internacional, llegando a ser Presidente de la Sociedad Odontológica de París y considerado actualmente, padre de la estomatología forense en el mundo.
Entre 1864 y 1882 recibieron sus títulos o los incorporaron en la Universidad de La Habana 128 dentistas. Los cirujanos dentistas fueron los que habían incorporado sus títulos, debido a que en la universidad solo se podía otorgar el titulo de ministrante dentista. Llama la atención que aparecen 42 incorporados graduados en los colegios de los EEUU, que marcaron su influencia en el desarrollo de la odontología en Cuba.
El 10 de noviembre de 1883 se otorga la autorización al Dr. Ignacio Rojas Quintana, médico y cirujano dentista, para fundar el 5to colegio dental del país, el cual se llamo “Colegio de Cirujanos Dentistas de La Habana”. Señala Martínez Fortún que había pertenecido a Pedro Calvo Castellanos con el nombre de Colegio Dental, aunque al parecer fue el resultado de la fusión del colegio de Rojas con el de Calvo. Ignacio Rojas fue una destacada figura en el campo de la estomatología en Cuba, siendo director de la revista titulada La Escuela Médico-Dental, además de ser miembro activo de la Sociedad Odontológica de la Habana, de la cual era secretario y presidente. Fue miembro de tribunales para el otorgamiento de títulos por la Universidad de La Habana3.
El Colegio fue fundado en la calle Lamparilla y posteriormente se trasladó para Villegas 111. Con este cambio el colegio fue notablemente mejorado con equipos encargados a los EEUU, por lo que se convirtió en el mejor colegio dental de La Habana. En los anales de la Sociedad Odontológica de La Habana se hacen grandes elogios al mismo, que indudablemente los había ganado, uno de ellos decía: “este centro de enseñanza que desde su fundación, viene consagrándose al mejoramiento de la instrucción que necesita el cirujano dentista de nuestros días, no ha cesado en su esfuerzo hasta dotar a esta capital de un colegio digno de ella, donde se pueden adquirir los conocimientos teóricos y prácticos que nuestro arte reclama y sea en fin una verdad de la enseñanza dental entre nosotros.”
El Dr. Ignacio Rojas escribió y publicó el libro titulado El Cirujano Dentista. El primer tomo se editó en 1887 y el segundo en 1895. El libro contiene los programas de las asignaturas del colegio dental, las cuales estaban basadas en 342 proposiciones de anatomía, fisiología, patología, terapéutica y materia médica, operatoria dental y metalurgia. Se considera que esta obra es el primer texto escrito en Cuba sobre la docencia estomatológica; revela el nivel de exigencia científica que tenía la docencia por aquellos años.
Por esta fecha la estomatología cubana fue ganando prestigio y avanzando notablemente en la arena internacional, tal es el caso de que numerosos dentistas salidos de los colegios cubanos ejercieron la profesión en otros países y algunos, incluso, llegaron a ocupar grandes cargos, entre ellos podemos citar así a Oscar Amoedo Valdés, antes ya mencionado, Carlos García Vélez, quien fue director de la revista estomatológica de España, Federico Poey que se destacó en Suiza por su elevado valor científico y Pedro Calvo, quien fue reconocido durante el tiempo que ejerció en México. Además de esto, algunos historiadores como Francisco Verai señalan que fueron cubanos los primeros en ejercer esta profesión en Puerto Rico.
El 27 de agosto de 1895 fueron examinados para optar por el grado de Cirujano Dentista los señores Guillermo Espinosa, Marcelino Weiss Gramatges, Emilio García Romero y Félix Mendigutia, del Colegio de Cirujanos Dentales, así como Américo Boza Masvidal y Heriberto García Hurtado, del Colegio Dental de La Habana.
Para 1895 se encontraban abiertos los colegios de Florencio Cancio y de Ignacio Rojas, el primero desaparece en 1897, y se mantiene el de Rojas. El inicio de la Guerra de Independencia el 24 de febrero de 1895 trastornó momentáneamente el desarrollo progresivo de la ciencia. Debido a la guerra, las actividades científicas casi cesaron y los principales dentistas se encontraban en la emigración; esto motivó la desaparición de la Sociedad Odontológica de La Habana.
En 1899, los dentistas habaneros, animados en reconstruir su sociedad, tuvieron varios intercambios de impresiones hasta que llegaron a un acuerdo; el día 13 de diciembre quedó formada la institución con la directiva provisional siguiente: Presidente Federico Poey Aguirre y Secretario Cirilo Yarini y Ponce de León.
La Sociedad quedó definitivamente constituida con el nombre de Sociedad Dental de La Habana el día 1ro de mayo de 1900 con los Presidentes José A Taboada y Arturo Beaujardin. Esta Sociedad como continuadora de la Sociedad Odontológica de La Habana, había sido la primera en solicitar la incorporación de los estudios odontológicos en la Universidad, con estos antecedentes no es de extrañar que en una de las primeras sesiones, Cirilo Yarini propusiera que se tomara el acuerdo de hacer las gestiones para que se constituyera la carrera de Cirujano Dentista en la Universidad. La gestión fue realizada principalmente por Rente de Valez, Federico Poey y otros, quienes contactaron con el Dr. Enrique José Varona, Secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes. Las diligencias se realizaron incluso con el propio Gral. Wood, quien era el Gobernador Interventor de la isla.
Como antecedentes de la inauguración de la escuela de cirugía dental el plan de estudios de 1899-1900 (Plan La-Nuza) fue modificado por la Orden. 266 con fecha 30 de junio de 1900 y publicado en la Gaceta Oficial el 5 de julio, según esta modificación o reforma se incorporó la Escuela de Cirugía Dental a la Universidad, con su programa y su organización.
Así, el 18 de noviembre de 1900 se reestructuró la Sociedad Dental y cerró sus puertas el colegio de Ignacio Rojas Quintana. Al amanecer del 19 de noviembre, en el viejo caserón de la esquina de Zanja y Belascoaín, edificio de la Escuela de Medicina, abrieron las aulas de la Escuela de Cirugía Dental Adscripta a la Facultad de Medicina y Farmacia. La cirugía dental en Cuba se vestía con toga, alcanzaba al fin el objetivo de la lucha de muchos profesionales de finales del siglo pasado, en lo académico y lo científico. A decir de uno de sus fundadores, Pedro Calvo, años más tarde, “la fundación fue una reivindicación al dentista, reivindicar al dentista era mejorarlo, mejorarlo era dar una garantía más al ciudadano, una prenda más a la caridad, una nueva ayuda a la nación, un empuje vigoroso a la ciencia.”


DE LA FUNDACIÓN AL TRIUNFO REVOLUCIONARIO

La Escuela de Cirugía Dental si inició con un total de 3 profesores fundadores, 2 titulares, Pedro Calvo Castellanos y Cirilo Yarini y un profesor auxiliar Marcelino Weiss y Gramatges. Pedro Calvo y Cirilo Yarini habían luchado por el mejoramiento de la docencia y porque esta tuviera un carácter universitario. Marcelino Weiss, por su parte, era un dentista joven que al entender de Álvarez Valls, le correspondió por esas circunstancias de la vida y de la historia, o mejor por su habilidad, su inteligencia o sus méritos patrióticos, esta labor. En repetidas ocasiones se dijo que Federico Poey debió ser uno de los fundadores pero no fue propuesto2.
Nuestra joven y tan soñada escuela abrió sus puertas al mundo con un equipamiento de 3 sillones dentales, una máquina de pedal y el instrumental mínimo indispensable para el trabajo docente asistencial; estos estaban en un salón separados por una baranda que servía a la vez de sala de espera y de clínica. El edificio donde se inició la Escuela Dental había pertenecido a la Guardia Civil Española y funcionaba como cuartel y hospital de sangre; posteriormente, se encontraba ahí la sala de disección de Anatomía de la Escuela de Medicina, que se localizaba al fondo del patio y daba al callejón de Santiago.
En la primera matrícula de la Escuela figuraron 6 alumnos cuyos nombres sin querer, se inscribieron en la historia, ellos fueron: Luis Valdés, Juan Carreras, Regino Rojas, Juan S. Pérez, José García y Luis Escobar.
El plan de estudio tenía una duración de 3 años y contemplaba asignaturas como: Prótesis dental, Operatoria, Anatomía, Histología y Patología, entre otras, que eran impartidas por los profesores fundadores y profesores adjuntos de la Facultad de Medicina, los que con su esmerado esfuerzo, contribuyeron a la formación de esta primera generación, nombres de médicos relevantes como el Dr. Julio San Martín y Dr. Rafael Cowley participaron en esta empresa. Las prácticas docentes no odontológicas se realizaban en el hospital Reina Mercedes, situado donde hoy se encuentra la heladería Coppelia. Las prácticas de histología y farmacología se realizaban en los laboratorios Woods situados en Carlos III y Ayestarán.
En 1903 se produce la primera graduación de la Escuela de Cirugía Dental, se graduaron un total de 4 estudiantes entre ellos José Regino Rojas Pinero, quien es considerado como el primer graduado que realizó sus estudios completos en la Escuela de Cirugía Dental, ya que los otros tenían asignaturas convalidadas. En el segundo curso de la escuela recién fundada la matrícula fue de 11 alumnos.
El 12 de abril de 1907 es modificado el título que se otorga, el Rector de la Universidad de la Habana a propuesta de la Facultad de Medicina y Farmacia concedería el título de Doctor en Cirugía Dental, en vez del hasta entonces Cirujano Dental. Consideramos que esto fue el resultado del avance científico de la estomatología en el país, además para poner al nivel de igualdad nuestros graduados con los de otras universidades como las de EEUU. Mediante la aplicación de este Decreto se le otorga el título de Doctor en Cirugía Dental a Pedro Calvo, Cirilo Yarini, y Marcelino Weiss, así como a Orosman López y Manuel Vidal Hidalgo, que ya eran graduados de Cirugía Dental. En 1908, en la escuela, se hacían unas 30 extracciones diarias con cocaína y cocaína con adrenalina.
A pocos años de la fundación de la Escuela esta fue tomando mejor organización, se crearon nuevas dependencias y aumentó la clínica de operatoria dental, gracias al esfuerzo y la cooperación de profesores de academias privadas y de los tres cubanos puestos al servicio de la comunidad. Por la perseverancia de Yarini, el tesón de Calvo y el impulso de sangre nueva de Weiss, poco a poco fueron aumentando los equipos, cada uno conseguido, cada uno ganado, cada sillón adquirido costaba penalidades, sacrificios y súplicas. Así se montó un taller de prótesis dental, asignatura que estaba un poco rezagada en cuanto a equipos y clínica, también se construyó una sala de exodoncia y se amplió el salón de operatoria dental, que era orgullo de sus fundadores y de todos sus empleados.
En septiembre de 1910 se gradúa de Doctor en Cirugía Dental Ramón Mendoza Abadía que posteriormente ocupó cargos relevantes en la Facultad de Odontología de La Habana. En este mismo año se amplían los estudios de 3 a 4 años y se crea un nuevo plan de estudios. La asignatura de clínica dental se impartía durante los 4 años, en este plan de estudio aparece el término de estomatología en una asignatura asociado con terapéutica, además se maneja el concepto de ortodoncia dentro del programa. Las asignaturas comunes con medicina se continúan impartiendo con profesores de la carrera de Medicina.
En 1912 ingresó como profesor auxiliar el Dr. Ramón Mendoza Abadía en la asignatura de exodoncia, el mismo llegó a ser secretario de la Facultad de Medicina y Farmacia. En este mismo curso se graduaron las dos primeras mujeres de la Escuela de Cirugía Dental, las hermanas Ana Cristina y Ana Altagracia Vega Tomás de 19 y 20 años de edad, respectivamente; también se graduó Ismael Anselmo Clark y Mascaró quien llegaría a ser uno de los profesores más distinguidos de la Facultad. En esta fecha se establece en la escuela la clínica dental de niños. En 1914 el servicio escolar empezó a mandar niños pobres de las escuelas públicas a la clínica de la escuela. Con este servicio, la misma garantizaba una mejor preparación con el desarrollo de habilidades, al mismo tiempo que brindaba cobertura a los niños necesitados del servicio estomatológico, ya que sus padres no contaban con la posibilidad de pagarlos en una consulta privada.
El día 6 de febrero de 1915 fue un día triste para la Escuela de Cirugía Dental, fallecía uno de sus más ilustres profesores el Dr. Cirilo Yarini y Ponce de León quien además de fundador fue un incansable luchador por la enseñanza de calidad, con solo 65 años nos dejó un legado digno de recordar con admiración y respeto.
En 1916 se crean tres nuevas cátedras, Terapéutica, Ortodoncia, y Coronas y Puentes. En el curso 1917-1918 se efectuó una matrícula de 208 alumnos en la escuela. Para esta fecha la docencia de la Facultad era impartida por varios profesores, de los cuales se destacan Calvo y Weiss, y se incorporan asimismo nuevos profesores como Ismael Clark y Mascaró, José Jesús Yarini Ponce de León (hijo), entre otros. A partir del 11 de julio de 1918, por Decreto 949, los alumnos de Cirugía Dental se veían obligados a cursar los estudios de medicina en las mismas condiciones que los estudiantes de esa carrera, referente a asignaturas comunes como la anatomía y fisiología, entre otras. En 1919 el plan de estudios contaba con 22 asignaturas.
En 1920 se crean nuevas plazas en la escuela de cirugía dental que fueron ocupadas por las Doctoras Celia Plasencia Piedra y Leonila Rodríguez Mederos, primeras mujeres que ingresaron en el claustro profesoral de la escuela. Por iniciativa de la Asociación de Estudiantes que dirigió el alumno José Hermida Antorcha, en el mes de octubre de ese año, se le otorgó a la alumna Pura Ballina la condición de Alumna Eminente, primera mujer en la escuela reconocida con ese mérito. La matrícula este año alcanzó la cifra de 275 alumnos, mientras que la escuela contaba con 26 sillones, 10 sillones de prótesis, además de maquinarias eléctricas y aparatos de Rx., entre otros equipos. Por estos días la escuela fue visitada por el patriota Juan Gualberto Gómez, quien dijo al respecto: “estar gratamente por cuanto he visto en esta escuela, que honra a nuestra Universidad y por tanto a Cuba, me complace en extremo felicitar al Dr. Weiss, a sus compañeros y a las autoridades, por el gran impulso que han dado a esta rama importante de nuestra enseñanza pública”.
En 1921 la escuela contaba con 21 profesores y se limitó el número de estudiantes, comienza a desarrollarse la biblioteca dirigida por el Dr. César Mena. Había un conserje, Fausto Bonilla, quien trabajó en la escuela hasta 1964, además de 16 empleados.
Por la Ley Orgánica del 8 de septiembre de 1921 se le confirió autonomía a la Escuela de Odontología y quedó separada de la Facultad de Medicina. La dirección de la escuela se confió a un consejo directivo, formado por representantes de los profesores, un estudiante y un director. Este consejo actuaba con las mismas atribuciones que los demás consejos de Facultades y Decanos.
En 1924 Rente de Valez es condecorado con la Medalla de Oro de la Cruz Roja Española y Oscar Amoedo Valdés fue condecorado con la Legión de Honor en Francia. El Profesor fundador Pedro Calvo ingresó a la Academia de Ciencias Médicas Físicas y Naturales de La Habana, anteriormente ya había ingresado el Prof. Andrés Wiber, en 1923.
El 21 de octubre de 1925, falleció en La Habana el Dr. Prof. Ignacio Rojas Quintana, médico y dentista que fundó un buen Colegio Dental, trabajador activo, de ideas liberales, destacado conferencista y hombre que se elevó sobre sus propios esfuerzos.
El año 1926 se inició con la continuación de los problemas universitarios, suspendidas las clases los profesores entregaron el centro al gobierno. El prestigioso cirujano dental Winter, dio una conferencia en la Academia de Ciencias bajo los auspicios de la Sociedad Odontológica, en esta presentó y describió el uso de 28 elevadores diseñados por él, también describió 24 variedades de osisectores para cortar el tejido óseo alveolar que cubre el diente retenido.
En ese mismo año se introducen nuevas modificaciones al plan de estudio, desaparece la disección como asignatura y aparece la anatomía en primero y segundo cursos, por lo que quedó incluida en ella la práctica de disección. Llama la atención que aparece la fisiología en dos cursos, con actividades diarias, lo cual fue un exceso de tiempo para el desarrollo en esa época.
En 1934 al reabrir la universidad, el Dr. Vieta Barahona fue nombrado Decano de la Facultad de Medicina. En este mismo año otra sentida pérdida azota la Escuela, fallece el ilustre Prof. Dr. Marcelino Weiss, fundador de la escuela. Ahí se puso en vigencia un nuevo plan de estudio, pero la duración de la carrera continuó siendo de 4 años. En este plan aparecen definidas las asignaturas de farmacología, química biológica y los aspectos de ética y jurisprudencia. La radiología aparece dividida en dos asignaturas, una que se ocupa de los aspectos técnicos y radio anatómicos y la segunda de la aplicación al diagnóstico o radiodiagnóstico.
En marzo de 1936 el Comisionado de la Universidad envía una comunicación a la Escuela de Cirugía Dental, donde le pide que se reúna el claustro para elegir un Decano y un Secretario. Bajo la presidencia del Dr. Ismael Clark, por ser el titular más antiguo y de mayores méritos, se realizó la elección, el 25 de marzo, y por unanimidad eligieron al Dr. Rafael Biada Diní, Decano, y al Dr. Rafael Madam Diago, Secretario, lo cual se comunicó al Comisionado; de esta forma quedó transformada en Facultad de Estomatología, de hecho, aunque no de derecho, como sucedería posteriormente. Más tarde se implantaban los exámenes de ingreso. El 15 de octubre de ese año se hicieron las primeras gestiones para la construcción de un nuevo edificio para la Escuela de Cirugía Dental.
Oficialmente quedó constituida la Facultad de Odontología por la Ley Docente de 1937, publicada en la Gaceta Oficial, Edición extraordinaria No.2 del 9 de enero. Al amparo de esta Ley y por el Decreto 652 del 2 de febrero se aprobaron los estatutos universitarios y en el Capítulo 8 de las Facultades, se creó, entre otras, la Facultad de Odontología.
El 4 de mayo, en reunión del claustro de la Facultad, se planteó, por segunda vez, que se procediera a la construcción del edificio de la Facultad de Odontología.
En el curso 1941-1942 la duración de los estudios de cirugía dental se elevó de 4 a 5 años y se introdujo un nuevo plan de estudios en correspondencia con el alargamiento de la carrera. En este plan de 5 años apareció como asignatura independiente la exodoncia con 2 cursos en 2do y 3er años; también apareció la ortodoncia separada de la terapéutica.
El 8 de julio de 1940 se informó por el Decano, la adquisición por parte de la Universidad, del terreno donde se instalaría el nuevo edificio, lo cual trajo un gran debate, debido a que algunos pensaban que era necesario hacerlo en la parte superior de la Escuela de Medicina, debido a las asignaturas comunes con la misma. Otros señalaban construirlo en los terrenos de la Universidad. Finalmente se encontró que el mejor lugar era el que hoy tenemos y donde actualmente se encuentra enclavada la Facultad de Estomatología de la Habana.
En 1941 se siguió discutiendo sobre la construcción del nuevo edificio. Se le entregó al Rector una maqueta del edificio con los planos que la Facultad deseaba. El Colegio Estomatológico Nacional propuso que el edifico llevara el nombre de Marcelino Weiss. Finalmente se acordó que en el frontispicio de la Facultad debían estar los nombres de tres fundadores de la escuela de Cirugía Dental: Yarini, Calvo y Weiss, como los podemos apreciar hoy.
El equipamiento para el nuevo edificio fue contratado a la casa Ritter por un total de $79 170.
En 1943 se iniciaron las obras para la construcción del nuevo edificio de la Facultad, por el arquitecto Rodríguez Castillo y con el apoyo del rector Rodolfo Méndez Pénate. El 8 de febrero se aprobó por la Cámara de Representantes el Retiro Odontológico y se insertó el caduceo o emblema proyectado por el Dr. Ismael Clark en la carátula de la Revista Estomatológica de Cuba, Órgano del Colegio Estomatológico Nacional. El emblema identifica a la Facultad y desde entonces a la Estomatología Cubana.
En el mes de octubre de 1944 estaba concluida la construcción del nuevo edificio de la Facultad, pero aún faltaban algunos detalles. El 6 de enero de 1945 quedaría inagurado el nuevo edificio y se le puso el nombre del Rector Méndez Pénate, esto fue catalogado por muchos como un acto de adulación y amiguismo. Posterior a la inauguración las luchas por el nombre continuaron y hasta manos desconocidas rompieron con cincel el nombre de Méndez Pénate que se encontraba en el frontispicio. En este propio año se abrió la cátedra de odontología forense encabezada por el Dr. José Chelala Aguilera.
En los próximos años la Facultad vivió momentos de desavenencias entre sus directivos, así como grandes dificultades de tipo económico, que repercutieron negativamente en la docencia; todo esto estaba dado por la situación social y política que vivía el país, caracterizada por gobiernos corruptos, lo cual sin duda alguna repercutía en todas las esferas de la sociedad.
En el mes de agosto de 1949 la universidad cedió 166 metros del solar de Belascoaín y Zanja, que ocupó la vieja escuela de Cirugía Dental, para ampliar la calle. El edificio fue demolido, no sin antes haber sido visitado por muchos médicos y dentistas que allí estudiaron para darle un último adiós al inolvidable viejo caserón.
En ese mismo año en el aula magna de la Universidad de la Habana se le otorgó al prestigioso ortodoncista norteamericano Charles Tweed el título de Honoris Causa. En el acto se encontraban presentes su Hermano William y el colombiano José Mayoral. En los 49 años de constituida la enseñanza dental universitaria por primera vez se le otorga un reconocimiento de este tipo a un profesor extranjero4.
En 1951 se establece la clínica de infantil en la Facultad de Odontología, en ese mismo año durante las elecciones para formar la directiva de la Facultad fue elegido como decano el Dr. Carlos Coro de la Cruz.
Un hecho de trascendencia histórica fue el año del centenario del nacimiento de José Martí. En el mismo, se colocó un busto de su figura en la cima del Pico Real del Turquino, tal empresa fue realizada por Manuel Sánchez Jilgueras, quien fue graduado de Cirugía Dental el 2 de julio de 1909 y de medicina el 23 de enero de 1911, él mismo fue el primero en colocar una tarja en el lugar donde cayera Carlos M. de Céspedes.
En ese año se propuso por el Dr. César Mena solicitar que se le impusiera a la biblioteca el nombre de Federico Poey Aguirre, en reconocimiento a los innegables méritos que para ello tenía y por ser un activo propiciador de la fundación de la escuela de Cirugía Dental.
En octubre de 1953 se produce un asalto a la Universidad por la policía, pero la Facultad continúa trabajando, dando la apariencia de una situación normal en lo académico. En 1954 se tomó el acuerdo en la Facultad de no suspender las actividades clínicas en caso de que se suspendieran las docentes, al menos con esto se pretendía dar algún servicio al pueblo. Pero en realidad lo que buscaban era aparentar una normalidad que no existió nunca después del 10 de marzo de 1952, con el golpe de estado de Batista.
En 1954 se inician los primeros pasos para la organización del cuarto Congreso Dental Nacional, por el Colegio Estomatológico Nacional en el que participaron numerosos profesores. En ese mismo año se mejoró la organización de la biblioteca y se incrementó el fondo de la misma por donación de los profesores, lo que trajo alguna mejora en la preparación de las actividades docentes. En octubre se realizaron las elecciones para elegir la directiva de la Facultad quedando como decano el Dr. Raúl Mena Serra.
En abril de 1955 se logró de manera formal la oficialización de la odontología infantil. Acerca de esta disciplina, desde hacía mucho tiempo, el Dr. Criner trataba de elevar el nivel de conocimiento profesional, para la atención en la población infantil y que fuera una asignatura obligatoria en la universidad que hasta ese momento tenía carácter opcional. La clínica quedó adscripta a la cátedra de propedéutica y ortodoncia.
En 1956 se inaugura la clínica de cirugía Bucal y Maxilo Facial, con una buena preparación constructiva, con mejores condiciones para cumplir las reglas de esterilidad establecidas en el trabajo quirúrgico. Al cerrarse las actividades docentes en el curso 1956-1957, los contenidos se habían impartido en 40 días de clase y el reglamento exigía un mínimo, por lo que el claustro hizo un esfuerzo por normalizar el curso. Se tomaron acuerdos, significándose el cumplimiento del reglamento universitario “siendo el propósito de esta Facultad cumplir a cabalidad su programa vigente” 1.
Con el cierre de la Universidad, a la Facultad llegó la solidaridad del hermano pueblo de Ecuador. El 22 de julio de1958 se recibió una carta firmada por el Dr. Gustavo Gabela, Secretario del Consejo Universitario de La Universidad Central de Ecuador, enviada al Decano de la Facultad de Odontología y al Consejo Universitario, en la cual planteaba que la Universidad Central prestará ayuda a los estudiantes universitarios exiliados de sus países por motivos políticos, con el fin de que puedan terminar sus estudios.
La Universidad vivió las consecuencias de la tiranía Batistiana con su rosario de mártires entre los cuales hubo un estudiante de la Facultad, Raúl González Sánchez, del 4to año de la carrera, quien fuera vilmente masacrado y mutilado mientras trataba de alcanzar las lomas del Escambray para unirse al Ejército Rebelde. El mismo había tenido una vida activa en el movimiento desde las ciudades y el exilio, además de ser amigo personal de José Antonio Echeverría, a quien conocía desde su también natal pueblo de Cárdenas.
En estos primeros 58 años de la Facultad se construyó un nuevo edificio, crecieron las cátedras, así como el número de profesores, la odontología infantil se convierte en una disciplina de carácter obligatorio para los estudiantes, la duración de la carrera se elevó de 3 a 4 y posteriormente a 5 años. Fueron decanos de la Facultad, los doctores: Rafael Biada Diní, Ramón Mendoza Abadía, Mario Martínez Azcue, Carlos Coro de la Cruz y Carlos Mena Serra. Se nombró el primer Profesor de Mérito al Doctor Ismael Clark y Mascaró.
Desde su fundación la escuela había egresado a 2432 Doctores en Cirugía Dental y habían incorporado sus títulos 187 graduados en universidades extranjeras, fundamentalmente, de las escuelas en EEUU5.

LA UNIVERSIDAD DE HOY

Con el triunfo revolucionario del 1ro de enero de 1959, se comenzaron a dar profundos cambios en la vida política, social y económica de la isla. La universidad no se mantuvo ajeno a ello, por el contrario, formaba parte activa de la avanzada revolucionaria.
El Consejo Superior de Universidades trazó un Plan General de la Reforma de la Enseñanza Superior, se estableció la ejecución de planes de transición o liquidación que deberían seguir los alumnos ingresados en cursos anteriores. La Reforma de la Enseñanza de la Educación Universitaria se puso en vigencia el 10 de enero de 1962 en la que se plantean normas organizativas como: las facultades son los órganos docentes superiores en que se integran las normas docentes afines, cada una comprende por regla general varias escuelas. Se estableció la distribución de los cursos en dos semestres académicos lo cual implica dos ventajas, horarios sencillos y concentración de esfuerzos de los alumnos. Los días electivos que eran 120 como mínimo para un curso se elevaron a 160. Se norma la asistencia a clases por el alumno, era obligado tener una asistencia del 80% para obtener el derecho a examen. La reforma universitaria redujo el número de facultades, ellas fueron: humanidades, ciencias de tecnología, ciencias agropecuarias, y ciencias médicas, esta última con dos escuelas, la de medicina y la de estomatología. A partir de esta etapa se modificó el nombre de odontología por el de estomatología y el título que se otorgaba era de Doctor en Estomatología. La Facultad de Odontología constituida en 1937, volvía a convertirse en escuela, y por tanto, dejaba de tener Decano por un director. Como elementos auxiliares de la docencia podían existir instructores y ayudantes. Los instructores serían a partir de entonces, personal recién graduado que trabajarían bajo la dirección de los profesores. Los ayudantes eran los alumnos destacados, seleccionados para colaborar en la docencia práctica y en cursos para trabajadores. Los alumnos ayudantes posteriormente desempeñarían una función protagónica en la formación de los recursos humanos.
Para la Escuela de Estomatología se establecieron departamentos relacionados con las actividades preclínicas y clínicas propias de la carrera, y las asignaturas básicas se mantenían comunes con medicina. Los departamentos creados fueron: diagnóstico y terapéutica estomatológica, odontología conservadora, prótesis dental y cirugía bucal.
En agosto de 1962 la dirección de la Escuela de Estomatología se encontraba ocupada por el Dr. Francisco Fernández Soler que había sido graduado en 1944. En ese mismo año se inicia la residencia de la especialidad de Cirugía Maxilo-Facial, es la primera que se organiza con un plan de preparación docente y una duración de 2 años que posteriormente se elevaría a 3.
El plan de estudios de la carrera fue sufriendo diferentes modificaciones, en concordancia con las nuevas necesidades que iban surgiendo y como respuesta a la nueva estrategia del Sistema Nacional de Salud, hasta llegar al actual plan que responde a la formación de una estomatólogo integral lo suficientemente capacitado para ejercer su profesión con la más alta calidad, en las condiciones que surgieran.
En abril de 1976 se presentó el proyecto para la Organización y Desarrollo de la Educación Superior durante el Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba. En el mismo se determinó la fundación del Ministerio de Educación Superior, así como la unión de todas las escuelas de medicina en institutos. De esta forma surge el Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana adscrito al Ministerio de Salud Pública, que estaba formado por las Facultades de Medicina y la Facultad de Estomatología, es así como la Escuela de Estomatología queda constituida nuevamente en Facultad y dirigida por un Decano. En octubre de este mismo año ocurre un hecho doloroso para la Patria y también para la Facultad de Estomatología, que fue el derribo del avión de Barbados en pleno vuelo, el cual costó la vida a 73 ciudadanos, entre ellos los miembros del equipo nacional juvenil de esgrima, del cual era miembro la alumna Inés Luaces, del tercer año.
En el año 1977 la Facultad tuvo una graduación de 190 nuevos estomatólogos.
En 1981 el país contaba con 188 estomatólogos 1 por cada 31800 habitantes, ese año la Facultad de Estomatología graduó 275 profesionales, de ellos 189 mujeres, lo que representaba algo más del 60%.
El 13 de marzo de 1982 se constituyó el Primer Destacamento “Carlos J. Finlay”, en la plazoleta situada al frente del Hospital “Hermanos Ameijeiras”. Este Contingente se constituyó con aquellos alumnos de alto rendimiento académico de los preuniversitarios y que reunían las condiciones políticas y morales exigidas por el reglamento. Posteriormente los alumnos realizaban las pruebas de ingreso, consistentes en un examen de matemática, química y biología. Luego se seleccionaban los alumnos en orden escalafonario, de acuerdo con la matrícula establecida por cada provincia; según la política de salud del MINSAP. En este destacamento habían 268 alumnos de estomatología de nuevo ingreso a nivel nacional con un índice promedio de 93,2.
Por una necesidad esencial de satisfacer la insuficiente capacidad docente asistencial de las clínicas estomatológicas, se tomó la decisión de descentralizar a los estudiantes de 5to año hacia los diferentes municipios del país. El trabajo desarrollado por los estudiantes en dichas clínicas permitió incrementar el volumen de asistencia estomatológica y elevar notablemente la calidad de los servicios.
Para los meses de julio y agosto de 1982 el Consejo de Estado toma la decisión de entregar a la Facultad la parte anterior de la antigua Escuela de Medicina Veterinaria, así como el edificio de 2 plantas situado en Ayestarán No.10.
El edificio de la Escuela Veterinaria se encuentra en Carlos III esquina a Ayestarán, en la zona donde antiguamente se encontraban los laboratorios Woods. De ella se tomaron 6 aulas, se adaptaron locales para los laboratorios de anatomía, bioquímica, histología y fisiología, y una zona de conservación de cadáveres. En este edificio radicó el Decanato desde 1982 hasta 1996 y el Vicedecanato de investigaciones y educación de postrado. En el edificio de Ayestarán No. 10 se instaló la biblioteca de la Facultad y las dependencias del Vicedecanato de economía y servicios.
También se trasladó un grupo de profesores del Instituto de Ciencias Básicas y Pre Clínicas “Victoria de Girón” para la Facultad de Estomatología. Esta última toma por primera vez el real control de todo el proceso de formación del estudiante desde su ingreso hasta la culminación de los estudios.
En 1989 se inició la formulación de un nuevo plan de estudio que debería como principio recoger la experiencia de otras universidades y superar las deficiencias que tenía el plan de estudio anterior. Este plan de estudio se comienza a aplicar en el curso 1992-1993. En este año se realizó una Jornada Científica en conmemoración del aniversario de la Facultad. Durante la misma, en acto solemne celebrado en el Aula Magna de la Universidad de La Habana se le otorgó el título de Profesor de Mérito a los doctores, Profesores, Julio Santana Garay y Wenceslao Martínez García. Otros profesores nombrados con este título anteriormente habían sido Luis Álvarez Valls y Francisco Fernández Soler1.
En la actualidad, la Facultad cuenta con una clínica de operatoria en la cual hay 35 sillones dentales y un equipo de Rx con local de revelado. Infantil, con 12 sillones y un equipo de Rx. Ortodoncia, con 8 sillones y un área de laboratorio. Periodoncia con 17 sillones y un área de consejería bucal. Cirugía con un salón de operaciones que cuenta con 6 sillones, 2 sillones en la consulta y un área de esterilización. Prótesis con 16 sillones y un laboratorio. Además de esto también están la clínica de estomatología general integral, una clínica de clasificación, así como una clínica internacional. Se ofrecen consultas y servicios de alto nivel como la consulta de ATM e implantología. Para la docencia hay un total de 12 aulas dividas entre los dos edificios. Un laboratorio de histología, uno de anatomía, uno de bioquímica, uno de fisiología, uno de operatoria técnica, uno de prótesis, uno de Inglés y uno de computación, para la docencia de pregrado.
Del año 1979 hasta la fecha, de las aulas de la Facultad han salido un total de 3308 nuevos Estomatólogos y del año 1987 hasta hoy se han formado 565 especialistas cubanos y 33 extranjeros en las diferentes ramas. La matrícula total de la facultad ha aumentado desde 291 en el curso 96-97 hasta 844 en el curso 2004-2005 con lo cual se ha triplicado. Cursan actualmente estudios en la Facultad cerca de 20 estudiantes extranjeros. Y hoy en día se están formando 110 especialistas distribuidos en las diferentes especialidades6-7-8.
El próximo 19 de noviembre la Facultad de Estomatología cumplirá 104 años de su fundación y quienes tenemos el honor de cursar hoy en sus aulas, sabemos que el sueño de sus fundadores Calvo, Yarini y Weiss se ha convertido en realidad, la Facultad es hoy un centro de altos estudios con un alto nivel científico y rigor docente capaz de formar estomatólogos de la más alta calidad, tanto en el plano profesional como social. Cuando en julio reciban sus diplomas los 83 nuevos estomatólogos que se graduarán y desciendan la pequeña escalinata del edifico central, la luz que iluminará sus vidas será en parte, un modesto homenaje a quienes han hecho realidad este sueño.

BIBLIOGRAFÍA

1. Companioni, Félix A. Contribución a la Historia de la Estomatología Cubana. La Habana: Editorial Ciencias Médicas; 2000. p. 49-128.
2. Álvarez Valls L. Por los senderos de la docencia estomatológica en Cuba. LA Habana: Editorial Científico Técnica, 1988. p. 30-31.
3. Martínez Fortun JA. Apuntes para la Historia de la Odontología en Cuba. Cuad Hist Salud Púb. 1963;(23) p.10.
4. Martínez Fortun JA. Historia de la Medicina en Cuba. La Habana, 1956. p. 58.
5. Registro de Graduados desde 1900. Secretaria General. Universidad de La Habana.
6. Registro de Graduados desde 1979. Secretaria General. Facultad de Estomatología de La Habana.
7. Actas de Matrícula. Secretaría General. Facultad de Estomatología de La Habana.
8. Registro de Especialistas desde 1987. Secretaría General. Facultad de Estomatología de La Habana.

 

  • Copyright © 2000-2008, Revista 16 de Abril
  • Revista Científico Estudiantil de las Ciencias Médicas de Cuba
  • Fecha de actualización: 28 de abril de 2008
  • Webmaster: Pavel Polo Pérez
  • URL: http://www.16deabril.sld.cu
  • Los contenidos que se encuentran en nuestro sitio están dirigidos fundamentalmente a estudiantes y profesionales de la salud.
  • Abre nueva ventana: Logo de validación de XHTML 1.0 Transitional | Abre nueva ventana: Logo de validación de hojas de estilo