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Artículo Original
HALLAZGOS CLÍNICOS ASOCIADOS AL PIERCING BUCAL Y PERIBUCAL


AUTORES:
Rafael Maresma Frómeta *
David Rodríguez González *
Raicel Mainegra Acebedo *
Hansel Navarrete Sandianis *

* Estudiante de Estomatología de 5to año de la carrera

TUTOR:
Dr. Orlando Guerra Cobiar. Profesor Instructor. Profesor Principal de Medicina Bucal I. Especialista de 1er grado en CMF.

Resumen

INTRODUCIÓN: El Piercing se ha incrementado en el mundo y es "la penetración de joyas en aperturas hechas en áreas del cuerpo ". Se encuentra entre un 3 y 8% de la población adolescente. Esta modalidad de comportamiento social resulta de interés para la Comunidad Médica, por la asociación de Entidades Clínicas a estos. Los estudios describen desde focos de irritación local hasta complicaciones infecciosas graves. OBJETIVO: Identificar el comportamiento del Piercing en la población y su distribución Bucal y peribucal; y describir los hallazgos clínicos encontrados. MATERIALES Y MÉTODO: El Universo estuvo constituido por 425 estudiantes de Educación Secundaria y Preuniversitaria de los municipios Plaza y 10 de Octubre, con edades entre 11 y 17 años. Se incluyó el Interrogatorio, Examen Bucal y Facial, para analizar a nuestros adolescentes. Se indagó la presencia de Piercing, número, tiempo instalado, síntomas asociados y material del mismo. Verificamos el proceder en los tejidos buco-faciales, codificamos su localización y las de entidades clínicas asociadas. DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS Y CONCLUSIONES: De los examinados un 12% presentaron Piercing de localización corporal. El 75.5% del total con Piercing correspondió a localizaciones Bucales y Peribucales. La Peribucal más frecuente: la Hélix con 13.5%, y la Bucal: la Labial media con 10.8%. El Eritema Localizado resultó la afección más encontrada en implantaciones bucales con 23.80%. Los desgarros resultó la más frecuente Peribucal, con 31.2%. Los Piercing de localización Lingual lateral fueron los más relacionados con hallazgos clínicos para un 29.54% de las evidencias encontradas.

Palabras Claves: Piercing Bucal, Peribucal, o Corporal

INTRODUCCIÓN

El Piercing corporal se ha incrementado a lo largo del mundo y se define como "la penetración de joyas o pedrería en aperturas hechas en áreas del cuerpo tales como: Las cejas, hélice de las orejas, labios, lengua, nariz, ombligo, pezones, y órganos genitales ". Se ha encontrado entre un 3 y 8% de la población adolescente de 13 a 18 años, conformando junto con los tatuajes, modalidades de comportamiento social (1). Reiniciado a finales de los 70 por la cultura Punk, el Piercing fue instalado dentro de la líneas de moda de famosos diseñadores en los 80, así formas de comportamientos consideradas psicopatológicas se convirtieron en prácticas aceptadas. Sweetmann, encontró este proceder como la tentativa de crear algo diferente en su cuerpo, llamativo, individual, asociado en algunos a tendencias Sadomasoquistas o Fetichistas. Su práctica, de artesanal pasó a semiinstitucional en muchos países (2).
La producción industrial de artículos para el Piercing no se hizo esperar y aparecieron de diferentes materiales: Oro, platino, acero, etc., con diferentes niveles de tolerancia biológica (3, 4). De las localizaciones habituales de orejas, ombligo y nariz, se ha extendido a otras zonas corporales tales como la Cavidad Bucal (2, 3, 5 ). Las modalidades de comportamiento social durante la adolescencia son de vital interés para Sociólogos, Psicólogos (1, 3) y para la Comunidad Médica en general, por lo que la aparición de Entidades Clínicas asociadas a Tatuajes y Piercing despertó ha venido despertando interés en estos sectores. Desde su renacer, las Sociedades Galenas prestaron atención a las complicaciones locales y generales asociadas a esta práctica, relatándose en los estudios desde pequeños focos de irritación local hasta abscesos cerebrales y complicaciones infecciosas graves (6, 7, 8). Motivados por estos antecedentes nos dimos a la tarea de realizar el presente trabajo teniendo como objetivos:
1. Identificar el comportamiento del Piercing en la población de enseñanza media y su distribución bucal y peribucal.
2. Describir los hallazgos clínicos asociados a esta práctica.

MATERIALES Y MÉTODO.

El Universo de nuestro trabajo estuvo constituido por 425 estudiantes de Educación Secundaria y Preuniversitaria de los municipios Plaza y 10 de Octubre, con edades comprendidas entre 11 y 17 años. Cada unidad de estudio constó de un formulario con datos administrativos y problémicos. Dentro de estos últimos se incluyó el Interrogatorio y el Examen Físico, Bucal y Facial, para analizar a nuestros adolescentes. En el Interrogatorio se indagó por la presencia de Piercing, número total, tiempo de instalación, síntomas asociados, y material del mismo. El tiempo de implantación de la prenda fue subdivido en menor a un año, de 1 a 3 años y más de 3 años. El material del aditamento se clasificó en: Oro, Acero quirúrgico, Platino, Plata, entre otras aleaciones. Al Examen Físico se verificó la presencia del proceder en los tejidos buco-faciales y se codificó su localización, presencia de entidades clínicas asociadas en el sitio de punción, tejidos blandos y dentarios. La distribución topográfica en la Cavidad Bucal se dividió acorde a las siguientes áreas: Labial medio, Labial lateral, superior e inferior, Yugal anterior o posterior, Lingual media y lateral. Las áreas Peribucales analizadas fueron: Naso-alares, Supraciliares laterales y medias, y las Auriculares en: Hélix, Antihélix, Concha, siendo excluidos los lobulares por su cotidianidad.Los datos recogidos en el formulario fueron agrupados, para ser sometidos a análisis porcentuales y presentados en tablas y gráficos para su comprensión y exposición.

DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS.

La distribución del Piercing de cualquier localización corporal, en la población examinada alcanzó a 49 pacientes para representar un 12% del total de los adolescentes examinados, para superar los valores hallados en los estudios realizados por González Arreaga (1) donde entre un 3 y 8% de la población adolescente de 13 a 18 años presentaba Piercing corporal. Esta comercialización se debe en gran parte y en esto concordamos con Sweetmann, a la tendencia durante la adolescencia de sentirse diferente a los demás, egocéntricos, atrayentes, llamativos o seductores; de ahí que surja la tentación en el joven de crear algo diferente e individual en su cuerpo.

Cuando analizamos la topografía bucal y peribucal del Piercing pudimos encontrar que de los 49 pacientes que presentaban Piercing en cualquier localización corporal, 37 de estos, para un 75.5% del total de examinados con Piercing, lo exhibían en dichas regiones. De las implantaciones bucales, la más frecuente fue la Labial medio con 4 estudiantes, para un 10.8%, seguida de lingual lateral y media con 3 colegiales cada una; mientras que la localización lingual lateral, yugal anterior y posterior fueron las menos preferidas con 2, 2 y 0 estudiantes respectivamente. Estos valores concuerdan con los de autores como Price y Lewis (3) donde la distribución oral por ellos estudiados se asemeja bastante con la nuestra. En las localizaciones peribucales se destaca la Hélix con 5 pacientes para el 13.5%, superando incluso a las implantaciones bucales, después encontramos a la región Naso-alar, Antihélix, Supraciliar Lateral con 4 alumnos individualmente y la colocación extrabucal menos favorecida fue la Concha y la Supraciliar media, con dos escolares cada una.

Como se puede observar en el gráfico I, que utilizamos para representar de forma abreviada la frecuencia de lesiones bucales asociadas al Piercing, podemos percatarnos de que la lesión más hallada fue el Eritema localizado y el Granuloma Peri-inclusional, con 10 y 7 alumnos para un 23.80 y 16.66% respectivamente. Estas dos manifestaciones con razón son las más encontradas, ya que constituyen una respuesta del organismo frente a la agresión que implica la implantación de un cuerpo extraño en la economía humana. El Eritema localizado se debe quizás a la permeabilidad vascular, diapédesis e infiltrado leucocitario, como respuesta inmediata al establecimiento del Piercing en la región bucal, mientras que el Granuloma Peri-inclusional, se puede deber a una respuesta tardía, como un mecanismo de adaptación y tolerancia a la nueva situación que se le ha impuesto a dicha zona penetrada, donde se forma tejido de granulación alrededor de la inclusión y del contacto directo del epitelio y tejido conectivo con el material del Piercing (5, 6, 7, 8).



El resto de las lesiones descubiertas, que se encuentran en orden inferior a las antes mencionadas, más bien son consecuentes a traumas secundarios. Por ejemplo: La Retracción gingival, la Erosión y fractura dentaria, con 5, 5 y 3 afectados cada una, se corresponden con la acción del cierre del Piercing de localización Labial media o lateral, el cual al encontrarse en una zona móvil y en contacto con la gingiva y la superficie dentaria, la fricción entre ambos origina este trauma secundarios, que ni siquiera está (específicamente en estas dos lesiones) asociado al sitio de inclusión del Piercing bucal (1, 2, 4). Las Secreciones purulentas (4, 8), el Sangramiento, los Desgarros con 4, 2 y 3 lesionados respectivamente, se originan como secuelas subsiguientes de infecciones y tracciones o tiramientos del Piercing. Por último vale destacar que el Edema localizado a pesar de que solo se encontró en 4 estudiantes, a diferencia de las cifras mayores del Eritema localizado y el Granuloma Peri-inclusional, también es una lesión primaria, respuesta del organismo frente a la agresión de un cuerpo extraño: el Piercing. Sin embargo su menor distribución se puede deber al corto periodo de tiempo que dura el edema en el proceso total de agresión y respuesta (3, 4).

En el gráfico II, al igual que en el No. I se aprecia la frecuencia de lesiones asociadas al Piercing, solo que este último en la localización peribucal. En este observamos como la lesión más predominante fue: el Desgarro, con 5 lesionados para un 31.2%. Esto puede estar debido a que como los Piercing Peribucales se encuentran en el medio externo, entiéndase por esto fuera de cavidades naturales (aunque por definición estén cerca de las mismas), son como es lógico más susceptibles al tropiezo con cualquier acompañamiento de vestir, prenda, ya sea del propio portador, de otra persona o simplemente con otro objeto inanimado con el cual se roce de forma incidental. Por ejemplo: un Desgarro común del Piercing Peribucal, suele ser el que ocurre en la región Naso-alar o la Supraciliar, debido a que la persona se retire una prenda de vestir como un Pulóver sin cuidado o rápidamente. A este le siguen los Queloides con 4 afectados.

Es conocido que Cuba se destaca, entre otras muchas cosas, por la gran fusión o mezcla de razas que tienen sus habitantes, la cual desde 1959, con el Triunfo de la Revolución Socialista, se ha incrementado más, ya que se fueron aboliendo, poco a poco, con las nuevas reformas sociales que se introdujeron en el país, las trabas e impedimentos que frenaban a las personas para ejercer su voluntad y de esta forma elegir a sus compañeros conyugales independientemente del color de su piel. Uno de los colores que se discriminaban era el negro, del cual tenemos una amplia influencia, ya que Cuba era una importante colonia esclavista. A causa de esto, es que sobreviene la formación de Queloides, pues esta lesión es característica que se forme en los individuos de raza negra o los descendientes de los mismos. Esta se origina cuando debería ocurrir la cicatrización de una herida o penetración (en este caso a la provocada por la inclusión del Piercing), pero por un déficit hereditario de una enzima que regula la formación del colágeno, importante componente de la cicatrización, es que se forma el Queloide, una sobreproducción de tejido cicatrizal rico en colágeno. En orden de frecuencia le sigue el Granuloma peri-inclusional, Edema y Secreciones purulentas, con 3, 2 y 2 lastimados los cuales tienen la mismo morfogénesis que en los encontrados en los Piercing bucales. Huelga decir que la baja incidencia aquí, particularmente de las Secreciones purulentas, es producto además de que esta zona se encuentra bajo menor influencia de microorganismos que en el medio bucal donde la cantidad es mucho mayor, así como también que la higiene es más efectiva en la zona Peribucal.

En el gráfico III, podemos por último constatar la relación topográfica (buco-facial) y los hallazgos clínicos asociados a esta. En el mismo apreciamos, representado en el gráfico por la curva, como la localización Lingual lateral es la que se alza con mayor cantidad de hallazgos clínicos, 13 para un 29.54% del total de 44 descubrimientos (5, 6, 7, 8). A este le sigue la lingual media (6, 7, 8) y la labial media también con 9 hallazgos cada una y como es de suponer la Yugal posterior no presentó hallazgos porque no encontramos estudiantes con localizaciones bucales de Piercing en esa región. A groso modo podemos diferenciar como predominaron los hallazgos en la región bucal sobre la extrabucal, quizás por su mayor cuidado y conservación ya que tienen un mayor impacto estético y además de que estos últimos no se encuentran sujetos a un medio tan complejo como el estomatognático, lo que influiría negativamente en la adaptación y preservación de estos atuendos.



CONCLUSIONES

1. De los 425 estudiantes de Enseñanza Media examinados, 49 de ellos para un 12% de la muestra presentaron Piercing de cualquier localización corporal.
2. El 75.5% del total de examinados con Piercing correspondió a las localizaciones Bucal y Peribucal.
3. La localización Peribucal más frecuente fue la Hélix con un 13.5%, y la Bucal más hallada la Labial media con un 10.8%.
4. El Eritema Localizado resultó la entidad patológica más encontrada en implantaciones bucales en un 23.80% de los casos.
5. Los desgarros resultaron ser la complicación más frecuente al examen peribucal con un 31.2% de los casos positivos.
6. Los Piercing de localización Lingual lateral resultaron los más asociados con hallazgos clínicos con un 29.54% de las evidencias clínicas encontradas.

ANEXOS.

Esta es una de las primeras representaciones pictóricas de los Piercing, que data de 1500 A.C. en el antiguo Egipto. Se trata de un perro egipcio que lleva dichos atuendos, como una muestra de su realeza.

Fig. 1

Fig. 2

Fig. 3


Fig. 1 Muestra de Piercing Labial medio y lateral asociado a Linguales laterales.
Fig. 2 Desgarro Lingual asociado a Piercing Lingual lateral.
Fig. 3 Nótese Retracción Gingival asociada a Piercing labial lateral y medio.

BIBLIOGRAFÍA:


1. Gonzalez Arreaga M. Piercing oral . Una tendencia Peligrosa. A.D.M. Vol LIX No 6. 2002. 202-206.
2. Sweetmann TH. Human Body Piercing, new tendence. J. DM .Dent. Asocc. 2000. 200(6). 1239-31.
3. Price SS. Lewis M.W. Body piercing involving oral sites. J. DM .Dent. Asocc. 1997. 128(7). 1017-20.
4.Olsen JC. Lingual abscess secondary to body piercing. J Emerg Med
2001; 20:409..
5. Ram D. Perot B. Tongue and insertion of metal studs: three cases of dental and oral consecuences. J. Dental Child. 2000:67(5) 325-9 . 302.
6. Dyce O, Bruno JR, Hong D, et al. Tongue piercing: the new "rusty nail"? Head Neck 2000; 22:728-32.Clin Infect Dis 1993; 16:133-5.
7. Fehrenbach MJ. Tongue piercing and potential oral complications. J Dent Hyg 1998; 72:23-5.
8. Perkins CS, Meisner J, Harrison JM. A complication of tongue piercing. Br Dent J 1997; 182:147-8.

 

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