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Caracterización de la lesión aterosclerótica coronaria en fallecidos diabéticos.

Autores:
Dra. Sonia Gutiérrez Cruz. *
Alejandro Muñoz Martínez. **
Wendy Zamarreño Nerey. ***
Tutor: Dr. Leonel Falcón Vilaú. ****

* Especialista de 1er grado en Ginecología y Obstetricia. Máster en Salud Pública.
** Estudiante de 5to año de Medicina. Alumno ayudante de la especialidad de Medicina Interna.
*** Estudiante de 5to año de Medicina.
**** Especialista de 1er grado y Profesor Asistente de Anatomía Patológica. Miembro del Centro de Investigaciones y Referencias de la Aterosclerosis-Habana (CIRAH).

Hospital Militar Universitario Dr. Carlos J. Finlay.
Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana.

Resumen:
Se llevó a cabo un estudio observacional analítico en el departamento de Anatomía Patológica del Hospital Militar Dr. Carlos J. Finlay en colaboración con el CIRAH, con el objetivo de determinar las principales características del perfil aterosclerótico de los pacientes diabéticos. Esta investigación se realizó entre septiembre del 2004 y marzo del 2005 e incluyó el análisis morfológico y morfométrico de las lesiones ateroscleróticas en arterias coronarias epicárdicas de 114 fallecidos diabéticos y 80 no diabéticos, seleccionados entre 791 necropsias pertenecientes a la base de datos del CIRAH, de1989-2005. Las arterias fueron analizadas mediante el sistema aterométrico y los datos fueron procesados mediante un software estadístico. Los diabéticos mostraron predominio de afectación intimal por placas graves en las coronarias descendente anterior y circunfleja izquierda. El infarto agudo del miocardio fue más frecuente entre los fallecidos diabéticos. Se concluyó que la diabetes mellitus juega un fuerte papel en el proceso de desarrollo y complicación de las lesiones ateroscleróticas.

Palabras claves: DIABETES MELLITUS; ATEROSCLEROSIS
CORONARIA.

Introducción:
La diabetes mellitus es una enfermedad endocrino-metabólica compleja y heterogénea, de evolución crónica, constituida por diversas alteraciones que entrañan mecanismos fisiopatogénicos variados, pero que tienen como denominador común la hiperglicemia. Esta enfermedad se caracteriza, por producir un conjunto de síntomas y signos consecutivos al déficit total o parcial, absoluto o relativo, de la secreción y/o de la acción periférica de la hormona insulina, a consecuencia del funcionamiento defectuoso de las células b de los islotes pancreáticos, y/o a la resistencia de los tejidos “diana” frente a dicha hormona. Dichas alteraciones comprometen seriamente la utilización de la glucosa principalmente por el tejido adiposo, el muscular y el conectivo, alterándose además el metabolismo lipídico y proteico, así como el equilibrio hidro-electrolítico y ácido-base (1-3).
La primera descripción que se conoce de la enfermedad se remonta al papiro de Ebers (1152 a.n.e.), donde se hace referencia acerca de la poliuria y los métodos para combatirla. Areteo la denominó diabetes, que en griego significa dejar pasar a través de un sifón, término que reflejaba las grandes pérdidas hídricas que sufrían estos pacientes a través de la orina. Fue Cullen quien separó esta entidad de la diabetes insípida, al agregarle el adjetivo mellitus, haciendo referencia a los enjambres de abejas que se formaban alrededor de la miel y de la orina de estos pacientes, y de esta forma adquirió la denominación con la que se conoce en la actualidad (1).
Según las estadísticas de salud, la diabetes mellitus constituye un creciente problema de salud a nivel mundial, ya que a pesar del sub-registro que existe de la enfermedad, sus tasas de incidencia y prevalencia han aumentado en las últimas décadas. En Estados Unidos, la diabetes mellitus ocupa el cuarto lugar entre los motivos de consulta médica y se calcula que entre el 2 y el 3 % de la población adulta la padece (2,3). Se estima que en América viven alrededor de 30000000 de diabéticos según datos de la Organización Panamericana de Salud, y se espera que para el año 2010, el total de diabéticos ascienda a 218 000 000 a nivel mundial (4).
En Cuba, este fenómeno se comporta en concordancia con lo que ocurre en Asia, África y América Latina (5). Según el Anuario Estadístico del Ministerio de Salud Pública de Cuba del año 2000, la prevalencia de la diabetes mellitus era de 23,6 x 1000 habitantes a nivel nacional, siendo Ciudad de La Habana, la provincia de mayor contribución a esta tasa (6).
La diabetes mellitus como enfermedad crónica, produce múltiples y variadas complicaciones que afectan a quienes la padecen a corto, mediano y largo plazo, destacándose por su frecuencia y gravedad las que derivan de la macroangiopatía diabética, dentro de estas, las alteraciones cardiovasculares de origen aterosclerótico son las de mayor importancia (2,3,7-8).
La aterosclerosis como enfermedad inflamatoria crónica de las arterias de mediano y gran calibre, cobra gran importancia dentro del cuadro de salud del paciente diabético, siendo responsable directa e indirectamente de muchas de sus dolencias e incluso de su muerte (9-11). Y es que entre los factores que influyen sobre el desarrollo y evolución de la enfermedad aterosclerótica, la diabetes mellitus ocupa un lugar muy significativo, tal y como lo indican diferentes estudios que muestran la fuerte relación existente entre las alteraciones metabólicas crónicas de la diabetes mellitus y el comienzo, desarrollo y complicación de las placas de ateroma. En este sentido podemos afirmar que al tratarse de pacientes diabéticos, las lesiones ateroscleróticas suelen ser numerosas y floridas, con tendencia a sufrir diversas alteraciones que complican el proceso, tales como: ulceración, fisura, calcificación, hemorragia y trombosis. Lo cierto es que, tanto la evolución como la expresión clínica de dichas lesiones, se produce más tempranamente y con más intensidad en los pacientes diabéticos, lo que se traduce en un elevado riesgo de padecer de algún accidente cardiovascular de origen aterosclerótico y/o morir por esta causa (12).
Al respecto podríamos citar varios ejemplos: a) mientras que menos del 5 % de los individuos no diabéticos menores de 40 años sufren aterosclerosis moderada a grave, los diabéticos de dicho grupo etáreo con lesiones de tal grado, representan alrededor del 75 % (2,3), b) en el diabético, el riesgo relativo de morir por infarto agudo del miocardio y accidentes cerebrovasculares es mucho más elevado, en comparación con sujetos no diabéticos, pudiéndose afirmar que las lesiones vasculares constituyen la principal causa de muerte en estos pacientes (13), c) después de los 50 años, las causas más frecuentes de muerte en pacientes diabéticos son las complicaciones de origen aterosclerótico, siendo la aterosclerosis de moderada a severa, el hallazgo necrópsico más frecuentes en pacientes diabéticos (14).
Entre los principales factores de riesgo aterogénico que afectan a los pacientes diabéticos se encuentran: el tiempo de evolución de la enfermedad, la hiperglicemia, la hipertensión arterial, el hábito de fumar, la hiperlipidemia, la obesidad y el sedentarismo (5,14,15-17).
Todos estos factores ejercen una gran influencia sobre el proceso de desarrollo y complicación de las lesiones ateroscleróticas y por tanto, de forma independiente o combinada, aumentan el riesgo de la población diabética de padecer las diferentes complicaciones cardiovasculares propias de la enfermedad.
Podemos afirmar entonces que la enfermedad cardiovascular aterosclerótica, constituye un verdadero problema de salud para los pacientes diabéticos, ya que dicha afección es capaz de producir secuelas incapacitantes e incluso la muerte en gran número de casos, limitando seriamente la calidad y la esperanza de vida de quienes la padecen. Esperamos que los resultados de este estudio contribuyan a ampliar los conocimientos sobre el comportamiento de la enfermedad aterosclerótica en los pacientes diabéticos y sean de utilidad en la comprensión y prevención de las complicaciones vasculares de la enfermedad.

Objetivos:
General:
Determinar las principales características del perfil aterosclerótico de los pacientes diabéticos.

Específicos:
1. Caracterizar morfológica y morfométricamente las lesiones ateroscleróticas coronarias de los casos estudiados.
2. Identificar las principales diferencias entre las lesiones ateroscleróticas coronarias de los casos pertenecientes a los dos grupos de estudio.
3. Determinar el comportamiento del infarto agudo del miocardio en los dos grupos de estudio.

Material y Método:
Se realizó un estudio de tipo observacional analítico entre septiembre del 2004 y marzo del 2005 en el departamento de Anatomía Patológica del Hospital Militar Dr. Carlos J. Finlay ubicado en el municipio de Marianao, Ciudad de la Habana, Cuba, debido a la gran importancia que tiene el conocer las principales características del perfil aterosclerótico de los pacientes diabéticos. Se analizaron 791 necropsias realizadas entre 1989 y el 2005, pertenecientes a la base de datos del CIRAH. De ellas se seleccionaron los pacientes diabéticos, 114 casos, los cuales formaron el primer grupo de estudio; y luego se seleccionaron los pacientes fumadores e hipertensos, 80 casos, los cuales formaron el segundo grupo de estudio o grupo control. De esta forma la muestra quedó constituida por 194 casos. Se utilizaron los siguientes criterios de inclusión: a) fallecidos, b) mayores de 15 años, y c) de ambos sexos. Además, los integrantes del primer grupo de estudio debían ser diabéticos, mientras que los miembros del segundo grupo debían tener antecedentes de hipertensión arterial y hábito de fumar. Se llevó a cabo el análisis morfológico y morfométrico de las lesiones ateroscleróticas de: 1) un grupo de fallecidos diabéticos, y 2) otro grupo formado por fallecidos no diabéticos. Para esto se utilizaron las arterias coronarias epicárdicas: a) coronaria derecha (CD), b) descendente anterior (DA) y c) circunfleja izquierda (CI), las cuales fueron procesadas y analizadas según el sistema aterométrico propuesto por Fernández-Britto (21-22). Para el estudio de las lesiones ateroscleróticas se utilizaron las siguientes variables:
• X. Superficie relativa de estrías adiposas.
• Y. Superficie relativa de placas fibrosas.
• Z. Superficie relativa de placas graves.
• . Superficie relativa total de aterosclerosis.
• . Índice de obstrucción. Representa el volumen de obstrucción promedio de todas las lesiones ateroscleróticas distribuidas en las arterias.
• P. Índice de estenosis. Se define con relación al aumento de la resistencia debido a la obstrucción y al tamaño de la arteria expresado mediante su radio.
La recolección y el procesamiento de estos datos se realizó mediante un digitalizador (Digitizer KD-4300) acoplado a una PC DELL INSPIRON/1000 CELERON CPU 2.20 GHz, 224 MB RAM, y el programa Digit, software creado para estos fines El tratamiento automatizado del dato primario se realizó en una PC DELL INSPIRON/1000 CELERON CPU 2.20 GHz, 224 MB RAM, utilizando los software I-IV y el paquete estadístico comercial Number Cruncher Stadistical System versión 5,4.
Con el objetivo de caracterizar la muestra se emplearon las siguientes variables: sexo (masculino y femenino), promedio de edad (e), hipertensión arterial (HTA), hábito de fumar (FUM), y la asociación de las dos últimas (HTA+FUM). De estas variables se determinó el número de casos (n), el porciento (p), y total (Total).
Con la finalidad de analizar el comportamiento del infarto agudo del miocardio como principal complicación vasculares ateroscleróticas entre los casos estudiados, se utilizaron las siguientes variables: # de casos con antecedentes de haber sufrido infarto agudo del miocardio (IAM), # de casos sin antecedentes de haber sufrido infarto agudo del miocardio (No IAM). De estas variables se calculó el # de casos (n) y el porciento (p).
El procesamiento estadístico de los datos, consistió en el cálculo de la media aritmética y la desviación standard (DE) con un nivel de confiabilidad del 95%. También se llevó a cabo la determinación de la significación estadística (P < 0.05) para de esta forma poder comparar los hallazgos de los diferentes grupos involucrados.

Resultados:
Tabla # 1: Distribución de la muestra según grupos de estudio, sexo y promedio de edad. Departamento de Anatomía Patológica del Hospital Militar Universitario Dr. Carlos J. Finlay. Marianao. 1989-2005.

Grupos de
Estudio

Sexo

Total

Masculino

Femenino

n

p

0e

n

p

0e

Grupo 1

42

36.84 %

62.1 años

72

63.16 %

66.13 años

114

Grupo 2

55

68.75 %

62.8 años

25

31.25 %

65 años

80

Total

97

50 %

62.45 años

97

50 %

65.53 años

194

Tabla # 2: Distribución de la muestra según los factores de riesgo aterogénico: hipertensión arterial (HTA), hábito de fumar (FUM), y la combinación de ambos (HTA+FUM). Departamento de Anatomía Patológica del Hospital Militar Universitario Dr. Carlos J. Finlay. Marianao. 1989-2005.

 

Grupos de
Investigación

 

HTA


FUM


HTA + FUM

No HTA
No FUM

Total

n

p

n

p

n

p

n

p

Grupo 1

21

18.42

53

49.12

18

15.79

19

16.67

114

Grupo 2

----

----

----

----

80

100

----

----

80

Fuente: Base de datos del CIRAH.

Tabla # 3: Media aritmética (0) y desviación standard (DS) de la superficie relativa intimal lesionada por estrías adiposas (X), por placas fibrosas (Y), por placas graves (Z) y de la superficie relativa total de de aterosclerosis (S) en dos grupos de estudio. Departamento de Anatomía Patológica del Hospital Militar Universitario Dr. Carlos J. Finlay. Marianao. 1989-2005.


Variables


Arteria

Grupo 1

Grupo 2

 

P < 0,05

0

DS

0

DS


X

CD

0.027

0.056

0.028

0.053

0.778

DA

0.026

0.062

0.021

0.043

0.000

CI

0.034

0.085

0.026

0.070

0.074


Y

CD

0.274

0.247

0.334

0.220

0.270

DA

0.308

0.253

0.396

0.222

0.223

CI

0.261

0.300

0.324

0.277

0.445


Z

CD

0.112

0.223

0.097

0.184

0.067

DA

0.109

0.211

0.096

0.153

0.003

CI

0.099

0.245

0.071

0.160

0.000

S

CD

0.412

0.326

0.460

0.263

0.042

DA

0.443

0.313

0.513

0.264

0.104

CI

0.394

0.353

0.421

0.281

0.030

Fuente: Base de datos del CIRAH.

Tabla # 4: Media aritmética (0) y desviación standard (DS) de los índices de obstrucción (S) y estenosis (P) en dos grupos de estudio. Departamento de Anatomía Patológica del Hospital Militar Universitario Dr. Carlos J. Finlay. Marianao. 1989-2005.

 

Índice

 

Arteria

Grupo 1

Grupo 2


P< 0,05

0

DS

0

DS

 

S

CD

0.882

0.842

0.960

0.698

0.078

DA

0.943

0.815

1.080

0.670

0.067

CI

0.820

0.902

0.862

0.684

0.010

P

CD

3.005

3.147

3.214

2.648

0.105

DA

3.262

2.925

3.713

2.506

0.146

CI

3.191

3.646

3.389

3.037

0.087

Fuente: Base de datos del CIRAH.

Tabla # 7: Comportamiento del infarto agudo del miocardio (IAM) en dos grupos de estudio. Departamento de Anatomía Patológica del HMC “Dr. Carlos J. Finlay”. Municipio Marianao. Ciudad de La Habana. 1989-2005.

Grupos de
Investigación


IAM


No IAM


Total

#

%

#

%

Grupo 1

63

55.3

51

44.7

114

Grupo 2

29

36.3

51

63.7

80

Fuente: Base de datos del CIRAH.

Leyenda:
Color verde: Predominio de los valores sin significación estadística.
Color azul: Predominio de los valores con significación estadística.
Color rojo: Valores que muestran diferencias estadísticamente significativas.

Discusión:

La muestra estuvo constituida por igual número de fallecidos de ambos sexos, 97 hombres y 97 mujeres, para un total de 194 casos. Sin embargo, al dividirla en dos grupos de estudio, grupo 1 y grupo 2, diabéticos y no diabéticos, sucedió que el primero fue más numeroso, con 114 casos, mientras que el grupo 2, contó con 80 integrantes. En el grupo 1 predominaron las mujeres en relación con el grupo 2. La edad promedio osciló entre los 62 y los 66 años en ambos grupos, siendo ligeramente mayor en los casos pertenecientes al sexo femenino. Es importante señalar como la edad promedio de la muestra se corresponde con una etapa de la vida que se caracteriza por un avanzado desarrollo de las lesiones ateroscleróticas en individuos de ambos sexos y por una alta frecuencia e incidencia de sus complicaciones. Por otra parte, las mujeres en esta etapa, se encuentran bajo los efectos negativos de la insuficiencia ovárica propia del climaterio femenino, y por lo tanto, desprovistas de los efectos antiaterogénicos de los estrógenos. Es por eso que este período se distingue por un marcado empeoramiento de las lesiones ateroscleróticas de las mujeres, en comparación con los hombres de igual edad (23,24). Por todo esto podemos afirmar que los resultados obtenidos en los dos grupos de estudio, pero principalmente en el grupo 1, se encuentran influenciados por la edad y el sexo de sus integrantes, los cuales constituyen importantes factores de riesgo aterogénico. Por otra parte, al distribuir los casos pertenecientes al grupo 1 entre las restantes categorías de riesgo aterogénico consideradas en nuestro estudio, pudimos observar como la mayoría de estos fallecidos fueron fumadores, para un 49.12 % de los casos, mientras que tan sólo el 15.79 % fueron fumadores e hipertensos. Sin embargo, el 100 % de los casos del grupo 2 fueron fumadores e hipertensos. Esto hace que los resultados obtenidos en ambos grupos de estudio, pero fundamentalmente en el grupo 2, se encuentren influenciados por la hipertensión arterial y el hábito de fumar, o la combinación de ambos, los cuales, sin lugar a dudas, constituyen elementos de gran impacto sobre el proceso aterosclerótico (,5,9,10,15-16).
Al realizar el análisis morfológico y morfométrico de las lesiones ateroscleróticas, localizadas en las arterias coronarias epicárdicas de los casos estudiados, encontramos que los integrantes de ambos grupos presentaron un alto grado de desarrollo de dichas lesiones, el cual fue compatible con un nivel de afectación intimal de moderado a severo. Estos hallazgos ponen en evidencia el importante papel aterogénico de la diabetes mellitus y los demás factores de riesgo implicados en el estudio (2,3,12-16), y pone en evidencia la clara influencia que ejercieron sobre el desarrollo de la aterosclerosis en la muestra.
Se observó un predominio estadísticamente significativo, de la superficie relativa intimal lesionada por estrías adiposas (X) a nivel de la arteria coronaria DA de los fallecidos diabéticos. También predominaron los valores de esta variable en la CI de los diabéticos y en la CD de los no diabéticos, aunque sin significación estadística. Estas lesiones carecen de gran significación patológica dentro del proceso aterosclerótico, sin embargo, pueden dar lugar a lesiones ateroscleróticas más avanzadas debido a la influencia de diversos factores (9,10,21,22). En la muestra estudiada estas lesiones se vieron más influenciadas por la diabetes mellitus.
Los valores de la superficie relativa intimal lesionada por placas fibrosas (Y) en las arterias coronarias estudiadas se comportaron de forma similar en los dos grupos estudiados, predominando entre los fallecidos no diabéticos, aunque sin mostrar significación estadística. Estas lesiones se forman como resultado de la acción mantenida de los factores de riesgo aterosclerótico, sobre el desarrollo de las estrías adiposas en los llamados sitios aterogénicos del sistema arterial, provocando la reducción crónica de la irrigación a órganos y tejidos específicos (9,10,21,22). El comportamiento de estas lesiones en la muestra estudiada, revela como la diabetes mellitus por un lado, la asociación de hipertensión arterial y hábito de fumar por el otro, junto a los demás factores de riesgo involucrados, fueron capaces de actuar de forma similar sobre el proceso de formación de estas placas de ateroma, sin que existieran diferencias estadísticamente significativas entre ellos.
Ahora bien, los valores de la superficie relativa intimal lesionada por placas graves (Z) mostraron un evidente predominio en el grupo de fallecidos diabéticos a nivel de las arterias coronarias DA y CI, con diferencias estadísticamente significativas con respecto al grupo 2. También fueron mayores en la CD de los fallecidos del grupo 1, pero sin significación estadística. Las placas graves o placas complicadas constituyen las lesiones ateroscleróticas más peligrosas y temibles, las cuales se originan a partir de las placas fibrosas, que debido a la influencia de los factores agravantes de la aterosclerosis, sufren alguna alteración de su estructura tales como: ulceración, fisura, hemorragia intraplaca, trombosis sobreañadida, calcificación o dilatación aneurismática, volviéndose inestables y aumentando el riesgo de expresión de sus funestas manifestaciones clínicas, consideradas por muchos como verdaderas complicaciones de la enfermedad aterosclerótica, las cuales pueden provocar la muerte o dejar secuela invalidantes aún cuando el individuo es útil a si mismo y a la sociedad (9,10,21,22). El comportamiento de estas lesiones en la muestra objeto de estudio, pone de manifiesto, que si bien los dos grupos estudiados presentaron un desarrollo importante de las mismas, la diabetes mellitus jugó un papel decisivo dentro del proceso de empeoramiento y complicación de las lesiones estables, determinando un mayor grado de afectación intimal por placas inestables o complicadas, así como un mayor riesgo de sufrir las complicaciones vasculares de origen aterosclerótico por parte de estos pacientes.
Los valores de la superficie relativa total de aterosclerosis (S), como la expresión global del comportamiento del proceso aterosclerótico, mostraron un claro predominio, con significación estadística, en el grupo de fallecidos no diabéticos a nivel de las arterias coronarias CD y CI, mientras que en la DA ocurrió lo mismo, pero sin significación estadística. En la muestra estudiada se puso de manifiesto como la hipertensión arterial y el hábito de fumar presentes en el grupo 2, ejercieron una mayor influencia que la diabetes mellitus sobre la evolución general de proceso aterosclerótico.
El índice de obstrucción, como expresión del volumen de obstrucción promedio de todas las lesiones ateroscleróticas distribuidas en las arterias estudiadas (21,22), mostró un predominio de sus valores, con significación estadística, a nivel de la arteria CI de los casos del grupo 2, comportándose de forma similar en la CD y en la DA, pero sin significación estadística. Por su parte, el índice de estenosis, como expresión del aumento de la resistencia al paso de la sangre a nivel de las placas de ateroma (21,22), se comportó de forma similar entre ambos grupos de estudio, predominando sin significación estadística en el grupo de fallecidos no diabéticos.
Esto pone en evidencia que tanto la hipertensión arterial, como el hábito de fumar, son capaces de provocar una mayor obstrucción y resistencia al paso de la sangre a través de las lesiones ateroscleróticas. Sin embargo, la diabetes mellitus como principal factor de riesgo del grupo1, fue capaz de generar un comportamiento estadísticamente similar en relación con el grupo 2 en varias de las arterias en cuestión, como expresión de su poderosa influencia sobre el desarrollo y repercusión hemodinámica de las lesiones ateroscleróticas.
Se observó como el 78.08 % de los casos del grupo 1 y el 76.25 % de los integrantes del grupo 2, tenían antecedentes de haber sufrido alguna de las principales complicaciones vasculares de origen aterosclerótico, ya sea infarto agudo del miocardio, enfermedad cerebro-vascular, o la asociación de ambas. Estos resultados concuerdan ampliamente con los planteamientos y hallazgos de muchos autores, los cuales afirman que el sexo, la edad, la hipertensión arterial, el hábito de fumar y particularmente la diabetes mellitus, constituyen poderosos factores de riesgo, capaces de determinar elevadas tasas de frecuencia e incidencia de las diferentes complicaciones que derivan de la expresión clínica de la enfermedad aterosclerótica (12-16). Sin embargo, pudimos apreciar como el número de casos que sufrieron infarto agudo del miocardio y la combinación de este con enfermedad cerebro-vascular fue superior entre los fallecidos diabéticos, mientras que el número de casos con enfermedad cerebro-vascular solamente, fue mayor entre los fallecidos no diabéticos pertenecientes al grupo 2. Este hallazgo coincide con la hipótesis que plantea que mientras la diabetes mellitus ejerce una mayor influencia sobre el desarrollo de la aterosclerosis en el sector arterial coronario, la hipertensión arterial lo hace sobre las arterias del polígono de Willis.
A través de la observación del comportamiento de las diferentes variables estudiadas y mediante el análisis profundo de los resultados del presente trabajo, pudimos observar como el proceso de desarrollo y complicación de las lesiones ateroscleróticas en las arterias coronarias epicárdicas de los casos estudiados, se vio influenciado por la acción de varios factores de riesgo. La diabetes mellitus, como exponente principal del grupo 1, y la asociación de la hipertensión arterial y el hábito de fumar, como los más influyentes del grupo 2. Sobre los casos de ambos grupos influyeron además el sexo y la edad como factores de riesgo no modificables. Los integrantes de ambos grupos presentaron un comportamiento similar, con o sin significación estadística, en la mayoría de las variables y arterias estudiadas según el sistema aterométrico, poniéndose de manifiesto como a pesar de que los fallecidos del grupo 2 presentaban un elevado perfil aterogénico, los integrantes del grupo 1, contando con la diabetes mellitus como principal factor de riesgo, presentaron un comportamiento semejante en cuanto a afectación intimal por aterosclerosis, en relación con los del segundo grupo, hecho que demuestra la importante influencia que ejerce la diabetes mellitus sobre el curso de las lesiones ateroscleróticas, fundamentalmente sobre la formación de placas graves o complicadas, las cuales fueron las principales exponentes del perfil aterosclerótico de los pacientes diabéticos. Esto también se evidenció a través de una mayor frecuencia de infarto agudo del miocardio y su asociación con enfermedad cerebro-vascular, como formas de expresión máxima de la gravedad y extensión de la aterosclerosis en los pacientes diabéticos.
Por todos los elementos antes expuestos, podemos afirmar que la diabetes mellitus, asociada o no con otras enfermedades crónicas y hábitos tóxicos, constituye un creciente problema de salud a nivel mundial, por lo que requiere de una fuerte atención por parte de las autoridades sanitarias y gubernamentales a escala global, en aras de implementar medidas y programas que permitan mejorar la calidad y la esperanza de vida de quienes padecen esta enfermedad.

Conclusiones:

•La mayoría de los casos presentaron elevados niveles de afectación intimal por aterosclerosis en las arterias coronarias analizadas.
•Los diabéticos mostraron predominio en cuanto al grado de afectación intimal por estrías adiposas en la coronaria DA, y por placas graves en las coronarias DA y CI, mientras que los no diabéticos presentaron valores superiores de la superficie relativa total de aterosclerosis en la CD y CI, así como en cuanto al índice de obstrucción en esta última arteria.
•Un importante número de fallecidos integrantes de la muestra presentaron antecedentes de haber sufrido de IAM como principal complicación vascular de origen aterosclerótico, siendo el IAM más frecuente entre los fallecidos diabéticos.

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