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Algunos factores asociados al consumo crónico de benzodiazepinas en un consultorio médico

FCM “Dr. Faustino Pérez Hernández”, Sancti Spíritus

Autores:
Yosbel Rodríguez Gómez*
Ailed E. Rodríguez Jiménez**
Tomisbey Acosta Martínez***
Erians Valdés Pérez**
Tutora:


Dra. Teresa María Alonso Suárez****


Asesora:
Dra. Marisely Casanova Cruz****
* Estudiante de quinto año de medicina
**Estudiante de sexto año de medicina
*** Estudiante de tercer año de medicina
****Especialista de primer grado de Medicina General Integral


Resumen
Se realizó un estudio de tipo casos y controles con el objetivo de determinar algunos factores de riesgo para el consumo crónico de benzodiazepinas en el Consultorio 46 del área centro del municipio Sancti Spíritus en el primer trimestre del año 2005. Se incluyeron todos los pacientes que fueron diagnosticados como consumidores crónicos tomándose dos controles por cada grupo estudio. Las variables estudiadas fueron: edad, sexo, escolaridad, estado civil, motivo de prescripción y benzodiazepinas más empleadas. Los resultados obtenidos muestran que el grupo etáreo de 60 años y más, el sexo femenino, la escolaridad primaria y los pacientes casados resultaron ser factores de riesgo para el consumo crónico de benzodiazepinas. Se concluyó además que el principal motivo para la prescripción de las mismas fue la ansiedad y que el tipo más empleado fue el clorodiazepóxido.
Palabras claves: Benzodiazepinas, consumo crónico, factores de riesgo.
Introducción
Las benzodiazepinas (BZD) son fármacos que aparecieron en el mercado en la década de los 60, que se caracterizan por sus efectos ansiolíticos (a dosis bajas) y sedantes e hipnóticos a altas dosis, además de poseer propiedades miorrelajantes y anticonvulsivantes. Su prescripción y consumo han ido alcanzando niveles impresionantes hasta convertirse en el grupo de psicofármacos más vendido en el mundo en los años ochenta con diferencias importantes entre países (1,2).
Europa es el mayor consumidor de sedantes e hipnóticos del tipo de las benzodiazepinas, según el informe anual de la Junta Internacional de Fiscalización de estupefacientes publicado en febrero del 2000, donde se expresa que el consumo nacional medio percápita de benzodiazepinas en dicho continente es tres veces superior al de Estados Unidos, aunque presenta variaciones entre sus países. La gran importancia de estas drogas es ejemplificada en el hecho que de un 10 a un 20% de los adultos en el mundo las ingieren de forma regular (3).
Aunque las benzodiazepinas tienen reputación de causar solo una incidencia baja de abuso y dependencia, no debe soslayarse la posibilidad de esta complicación adversa en el empleo crónico (4,5).
Puede haber dependencia leve en muchos pacientes que han tomado dosis terapéuticas de benzodiazepinas, de manera regular, durante períodos prolongados. Los síntomas de supresión pueden consistir en intensificación temporal de los problemas que motivaron originalmente su empleo. Puede ocurrir también disfonía, irritabilidad, sudación, sueños desagradables, temblores, anorexia, desmayos o mareos. De ahí que sea prudente disminuir el régimen de dosificación de manera gradual cuando se va a interrumpir el tratamiento (6,7).
Las dosis altas de benzodiazepinas durante largos períodos pueden causar síntomas más graves después de interrumpir el fármaco, tales como: agitación, depresión, pánico, paranoia, mialgias, fasciculaciones musculares e incluso convulsiones y delirios (8).
Los médicos suelen ser los que inician la prescripción de benzodiazepinas y luego el paciente continúa con patrones de uso y automedicación, olvidando que estos medicamentos poseen el riesgo de crear dependencia, tolerancia y posibilidad de inducir síntomas de abstinencia (9,10).
Debido al incremento del consumo de benzodiazepinas que ha existido en nuestro país en los últimos años decidimos realizar este estudio con el objetivo general de determinar la relación existente entre el consumo crónico de benzodiazepinas y algunos factores de riesgo asociados y teniendo como objetivos específicos: identificar la posible asociación de la edad, el sexo, la escolaridad y el estado civil con el consumo crónico de benzodiazepinas, así como determinar el motivo de prescripción de las mismas y el tipo más empleado.
Diseño metodológico
Se realizó un estudio de tipo casos y controles a fin de determinar los principales factores de riesgo asociados al consumo crónico de benzodiazepinas en el CMF 46 del Area Centro del municipio Sancti Spíritus durante el primer trimestre del año 2005.
Se incluyeron en el grupo estudio todos los pacientes que durante el período estudiado fueron diagnosticados como consumidores crónicos tomándose como tal al paciente que consume cualquier benzodiazepina de modo continuo, por cualquier motivo, y con una frecuencia mayor o igual a 3 tomas por semana durante 3 meses o más y se seleccionaron al azar dos controles por cada grupo estudio. Las variables estudiadas fueron edad, sexo, escolaridad, estado civil, motivo de prescripción, así como el tipo de benzodiazepina más empleada.
La información se recolectó mediante un cuestionario anónimo autoadministrado aplicado tanto a los pacientes pertenecientes al grupo estudio como al grupo control, así como mediante las historias clínicas individuales de cada uno de ellos.
La información recogida fue procesada mediante una computadora Pentium III utilizando el programa EPINFO versión 6,02 en su módulo Analysis. La medida de la fuerza de asociación fue calculada mediante la razón de productos cruzados u odds ratio (OR) que es una alternativa del riesgo relativo específico para el análisis de la asociación causal en el diseño de casos y controles.
Resultados
En el cuadro 1 teniendo en cuenta la edad como factor de riesgo para el consumo crónico de BZD tenemos que el grupo etáreo de 60 años o más resultó ser un factor de riesgo con significación estadística con un OR de 31,3 y p< 0,05.
El sexo femenino resultó ser un factor de riesgo con significación estadística con un OR de 6,0 y p< 0,05 (cuadro 2).
En el cuadro 3 se observa la relación de la escolaridad con el consumo crónico de BZD teniendo como resultado que la escolaridad primaria resultó ser un factor de riesgo con un OR de 4,96 y p< 0,05.
Los pacientes casados resultaron tener una asociación estadística positiva con el consumo crónico de BZD, en nuestro estudio con un OR de 3,35 p < 0,05 (cuadro 4).
El principal motivo de prescripción fue la ansiedad con un 33,3% seguido del insomnio con un 25,0% y la automedicación con un 16,7% (cuadro 5).
La BZD de mayor consumo en nuestro estudio fue el clorodiazepóxido con un 47,2%, seguida del diazepam con un 33,3% y el nitrazepam con un 25,0% (cuadro 6).

Discusión
Las benzodiazepinas son un grupo de fármacos que producen enlentecimiento de las funciones nerviosas, por lo que dan sensación de calma o de relajación. El presente estudio ofrece datos importantes acerca de la acción de algunas variables sociodemográficas como factores de riesgo del consumo crónico de benzodiazepinas (11,12).
Al referirnos a la edad, pudimos apreciar que resultó ser un factor de riesgo el grupo etáreo de 60 años y más. Estos datos coinciden con la literatura revisada donde se muestran como mayores consumidores los adultos mayores donde influyen sustancialmente los factores socioeconómicos y culturales (13,14); no obstante, es conocido que un 15% de los enfermos que usan ansiolíticos y el 1,6% de todos los adultos entre 18 y 79 años de edad de la población general a los que se les ha prescrito BZD para pocos días o semanas, pasan al uso crónico y prácticamente indefinido del fármaco (5,6,9).
Teniendo en cuenta el sexo, observamos que resultó ser un factor de riesgo el femenino. La literatura revisada coincide con nuestros resultados, siendo característico un mayor consumo de BZD en pacientes femeninas adultas mayores (15). En nuestra opinión esto puede deberse a factores socioculturales, a la tendencia a clasificar por defecto a los hombres ansiosos y a la existencia de factores hormonales que en la etapa postmenopáusica afectan a las mujeres.
En cuanto a la escolaridad como factor de riesgo para el consumo crónico de BZD tenemos que se presentó como factor de riesgo el nivel de escolaridad primaria y como factores protectores el nivel técnico y el universitario. La literatura plantea que son mayores consumidores de BZD las personas con bajo nivel sociocultural. Esto se debe fundamentalmente a que las personas de un nivel más elevado conocen que el consumo de estos fármacos por un tiempo prolongado puede hacer que el organismo desarrolle tolerancia (16). Luego de tomar las BZD dos semanas consecutivamente, estas se vuelven ineficaces como píldoras para dormir y luego de tomarlas durante cuatro meses se vuelven también ineficaces para calmar la ansiedad. Se estima que aproximadamente la mitad de las personas que luego de un año se mantienen tomando BZD lo hacen debido a dependencia física y psicológica que este consumo ha producido y no debido a los efectos médicos y terapéuticos de la droga (15,17).
En cuanto al estado civil tenemos que en nuestro estudio se presentó como factor de riesgo para el consumo crónico de BZD los pacientes casados. La literatura revisada plantea una mayor prevalencia en pacientes divorciados y viudos, fundamentalmente del sexo femenino. Los resultados no significativos de esta investigación de ninguna manera contradicen los hallazgos anteriores, sino que la baja probabilidad de tener alguno de estos factores preexistentes en nuestros casos y controles determinó fluctuaciones aleatorias que podrían desaparecer al incrementar su tamaño o prolongar el período estudiado (18,19,20).
La ansiedad y el insomnio fueron las principales causas para la prescripción de BZD en nuestro estudio, comportándose de forma similar a lo encontrado en la literatura. Son particularmente grandes las dificultades para valorar la eficacia terapéutica de los fármacos psicotrópicos en seres humanos en el caso de los fármacos ansiolíticos, a causa de la contribución de factores no farmacológicos al tratamiento de este trastorno; por tanto, se han obtenido resultados dispares. En muchos estudios se ha demostrado que las BZD son más eficaces que el placebo para el tratamiento de grupos variados de pacientes neuróticos ansiosos (16,17). Sin embargo, se han informado también resultados negativos (18). La aceptación clínica de este tipo de fármacos parece ser resultado de la combinación de sus acciones farmacológicas, su seguridad relativa y la demanda extraordinaria de agentes de este tipo, tanto por médicos como por pacientes (15,16). Es importante señalar que existió prescripción médica por hipertensión arterial, cuando no se ha demostrado que estos fármacos aporten algún beneficio. Se encontró además que más de un 15 % de pacientes consumidores crónicos se automedicaron. No se recogió ningún caso para el tratamiento de la depresión, lo que habla a favor del estudio clínico de esta entidad nosológica (17).
En cuanto a los fármacos benzodiazepínicos más utilizados tenemos el clorodiazepóxido, seguido del diazepam y el nitrazepam, lo cual se corresponde con los de mayor estabilidad en el mercado nacional y los que pueden ser prescritos por el médico general integral, ya que el clonazepam, en nuestra área de salud, solamente puede ser prescrito por el especialista en psiquiatría. En el caso de los pacientes que se automedican refirieron hacerlo por recomendaciones de familiares y amigos que les facilitaron el medicamento.
Teniendo en cuenta todo lo anterior pudimos llegar a la conclusión de que en nuestro estudio resultaron como factores de riesgo con significación estadística el grupo etáreo de 60 años y más, el sexo femenino, la escolaridad primaria, así como los pacientes casados. Se concluyó también que el principal motivo para la prescripción de las benzodiazepinas fue la ansiedad, seguida del insomnio y la automedicación y que la benzodiazepina más empleada en nuestro estudio fue el clorodiazepóxido, seguido del diazepam y el nitrazepam.


Referencias bibliográficas
1.Alonso V, Larrañaga PM, Zurriaga LIO, Gil CM, Urtiaga M, Calabuig P. Trastornos de ansiedad y condicionantes de la actitud terapéutica de los médicos de atención primaria. Atención Primaria 1999;24(10):49-66.
2.Goodman AG, Rall TW, Nies AS, Palmer T. Las bases farmacológicas de la terapéutica. 9 ed.V.1 México: Panamericana; 1996.
3.Bennett, JC, Plum F, editores. CECIL. Tratado de Medicina Interna. 20 ed. V. 3. México: Interamericana; 1996.
4.González RM. Terapéutica psiquiátrica básica actual. La Habana: Edit Ciencias Médicas; 1998:148.
5.Tratamiento antidepresivo en atención primaria. Boletín terapéutico. Atención Primaria. Valladolid Este. Vol. 4, No. 15, 1997.
6.Diccionario de especialidades farmacéuticas. Edición 41 PLM S: A de C:V, México. 1995.
7.Manejo de la ansiedad, el insomnio y la depresión. Boletín de información terapéutica para la APS. No. 7 Enero-Febrero, 1998.
8.Keith AR, Gutiérrez K. Antianxiety and Sedative-Hypnotic Drug. In: Kathleen Gutierrez. Pharmacotherapeutics. Clinical Decision-Marking in Nursing. WB SAUDERS COMPANY, Philadelphia, Pennsylvania. Chapter 17. 1999;307-27.
9.Seivewright NA, Dougal W. Benzodiazepines misuse. Curr Opin Psychiatry 1992; 5: 408-411.
10.Cabanzón Alber LM. Utilización de medicamentos ansiolíticos e hipnóticos en Cantabria, dispensados en receta oficial de la Seguridad Social en el período 1990-1992. Inf Ter Sist N Salud 1993; 3: 209-213.
11.Gutiérrez Fraile M. Benzodiazepinas: uso, abuso y dependencia. Symposium Benzodiazepinas: tópicos y alternativas en psiquiatría. V Congreso Europeo de Neuropsicofarmacología. Marbella, Octubre 1992.
12.Arroyo MP, Cortés F, Cariñanos JJ, Saenz-Bañuelos JJ. La cartilla de largo tratamiento, instrumento de evaluación de los tratamientos prolongados. At Primaria 1992; 9: 493-495.
13.Geiselman B, Linden M. Prescription and intake patterns in long-term benzodiazepina treatment in primary care practice. Pharmacopsychiatry 1991; 24: 55-61.
14.King MB, Gabe J, Williams P, Rodrigo EK. Long-term use of benzodiazepines: the views of patients. Br J Gen Pract 1990; 40: 194-196.
15.Torres C, Orgaz F, Lozano HM. Psicofármacos en Atención Primaria: calidad de la prescripción. At Primaria 1993; 8: 385-387.
16.Velasco A. Ansiolíticos. En Compendio de farmacología aplicada y terapéutica clínica Sandoz, Barcelona. SAE 1992: 221-230.
17.Simpson RJ, Power KG, Wallace LA, Butcher MH, Swanson V, Simpson EC. Controlled comparison of the characteristics of long-term benzodiazepine users in general practice. Br J Gen Pract 1990; 40: 20-26.
18.Conde V. Tratamiento farmacológico de la ansiedad. En: Coloquios en ansiedad. Barcelona 1987. Doyma.
19.Henry M, De las Cuevas C, González de Rivera JL, Gracia R. El perfil de síntomas psiquiátricos y psicosomáticos de los pacientes afectados de trastornos de ansiedad. An Psiquiatría 1992; 8: 4-9.
20.Gorman JM, Papp LA. Chronic anxiety: deciding the lengt of treatment. J Clin Psychiatry 1990; 51(Suppl 1): 11-15.

 

Cuadro  1:  Edad como factor de riesgo para el consumo crónico de benzodiazepinas. CMF 46. Area Centro. Municipio Sancti Spíritus durante el primer trimestre del año 2005.

Grupos etáreos

Grupo estudio

Grupo control

Ji cuadrada

Probabilidad

Odds Ratio

Significación estadística

 

No

%

No

%

 

 

 

 

20 a 29 años

1

2,8

14

19,4

5,58

p < 0,05

0,12

30 a 39 años

4

11,1

22

30,6

5,02

p < 0,05

0,28

40 a 49 años

6

16,7

16

22,2

0,42

p > 0,05

0,7

No

50 a 59 años

8

22,2

18

25,0

0,12

p > 0,05

0,85

No

60 o más años

17

47,2

2

2,8

29,4

p < 0,05

31,3

Total

36

100

72

100

 

 

 

 

Cuadro  2:  Sexo como factor de riesgo para el consumo crónico de benzodiazepinas.


Sexo

Grupo estudio

Grupo control

Ji cuadrada

Probabilidad

Odds Ratio

Significación estadística

 

No

%

No

%

 

 

 

 

Femenino

27

75,0

24

33,3

16,71

p < 0,05

6,0

Masculino

9

25,0

48

66,7

16,71

p < 0,05

0,17

Total

36

100

72

100

 

 

 

 

Cuadro  3:  Escolaridad como factor de riesgo para el consumo crónico de benzodiazepinas.


Escolaridad

Grupo estudio

Grupo control

Ji cuadrada

Probabilidad

Odds Ratio

Significación estadística

 

No

%

No

%

 

 

 

 

Primaria

16

44,4

10

13,9

12,1

p < 0,05

4,96

Secundaria

12

33,3

20

27,8

1,34

p > 0,05

1,30

No

Preuniversitario

6

16,7

8

11,1

0,62

p > 0,05

1,60

No

Técnico

1

2,8

18

25,0

8,10

p < 0,05

0,09

Universitario

1

2,8

16

22,2

6,92

p < 0,05

0,10

Total

36

100

72

100

 

 

 

 

Cuadro  4:  Estado civil como factor de riesgo para el consumo crónico de benzodiazepinas.


Estado civil

Grupo estudio

Grupo control

Ji cuadrada

Probabilidad

Odds Ratio

Significación estadística

 

No

%

No

%

 

 

 

 

Casado

19

52,8

18

25,0

9,55

p < 0,05

3,35

Divorciado

8

22,2

20

27,8

0,36

p > 0,05

0,74

No

Viudo

6

16,7

22

30,5

2,36

p > 0,05

0,45

No

Soltero

3

8,3

12

16,7

1,39

p > 0,05

0,45

No

Total

36

100

72

100

 

 

 

 

Cuadro  5:  Motivo de la prescripción de benzodiazepinas en pacientes consumidores crónicos.

Motivo de prescripción

No

%

Ansiedad

12

33,3

Insomnio

9

25,0

Automedicación

6

16,7

Hipertensión arterial

4

11,1

Epilepsia

3

8,3

Cuadro 6:  Tipos de benzodiazepinas  empleadas en pacientes consumidores crónicos.

Tipo de benzodiazepina

No

%

Clorodiazepóxido

17

47,2

Diazepam

12

33,3

Nitrazepam

9

25,0

Medazepam

5

13,9

Clonazepam

2

5,6


 

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