Debes activar JavaScripts para ver de forma adecuada esta web.

Página de inicio

Camagüey

COMPORTAMIENTO DE LOS FACTORES DE RIESGO EN LA VIOLENCIA FAMILIAR CONTRA EL ADULTO MAYOR

Autores:
Dayron Ríos Oropesa. (*)
Alvin Mena Cantero. (**)
Lázaro Payarés Martínez. (*)
Paula Deidre R. Stwewick. (**)

TUTORA:
Dra. Olga Mestas Hernández. (***)

ASESOR:
Lic. Rita Nora González (****)

(*) Estudiante de tercer año de medicina
(**) Estudiante de cuarto año de medicina
(***)Especialista de 2do. Grado en Medicina General Integral. Profesor auxiliar.
(****) Lic. en Psicología. Profesora asistente de Psicología y Salud. Máster en Pedagogía.

RESUMEN
Se realizó un estudio observacional descriptivo en dos círculos de abuelos pertenecientes al Policlínico Comunitario Docente “José Martí Pérez” de Camagüey desde noviembre del 2004 hasta febrero del 2005 a fin de describir el comportamiento de los factores de riesgos que originan la violencia intrafamiliar contra el adulto mayor. El universo estuvo conformado por 86 adultos mayores, de los cuales se tomó una muestra de 72 casos y se les aplicó un cuestionario que constituyó ser la fuente primaria de la información unido a las Historias de Salud Familiares. Predominó el grupo etáreo comprendido entre 70-79 años para un 66.66% y el sexo femenino para un 56.94 %. La mayoría de los encuestados provenían de familias disfuncionales, donde prevaleció una cultura sanitaria con comportamiento regular para un 59.72 %. El daño al bienestar psicológico, la violencia emocional y física fueron las más identificadas por los adultos mayores como tipos de maltrato intrafamiliar.
Palabras claves: violencia intrafamiliar, adulto mayor, factores de riesgo.

An observational descriptive study was carried out from November 2004 to February 2005 for describing the behaviour of the risk factors that may develop episodes of violence against old peoples in two elders´ meeting appertaining to the Polyclinic Docente Comunitario “José Martí Pérez” of Camagüey city. The universe was made up of 86 patients and a sample of 74 was taken in which a questionnaire was applied with the objectives of this research paper and then it became in our primary data of information join to the Health Families stories. We observed that most frequent age group was among people aged 70 to 79 for a 66.66 % and female sex prevails for a 56.94 %. Most of the old peoples came from dysfunctional families in which prevails a regular sanitary culture for a 59.72 %. Psychological damage, emotional and physical violence were most showed by those patients as a kind of family maltreatment
Key words: family maltreatment, old peoples, risk factors.

INTRODUCCION
La violencia constituye una de las afectaciones más severas que ha venido azotando a la humanidad (1). Las distintas formas de expresión individual y colectiva de la violencia, los factores que la originan y las consecuencias sociales que generan hacen de ella un fenómeno complejo. Se estima que la violencia tiene un carácter cambiante en función de la dinámica del poder y de la distribución de los roles y recursos, es por ello que pueden establecerse diferentes tipos de violencia (2-4).
Se puede focalizar en las conductas violentas el empleo de la fuerza para resolver conflictos interpersonales. Es una forma del ejercicio del poder para eliminar aquellos obstáculos que se interponen en nuestras decisiones, acciones y se usa la fuerza. Por lo general la conducta violenta es posible dadas las condiciones de desequilibrio de poder o por el contexto, o producido por maniobras en las relaciones interpersonales de control en la relación (4,5).
Ese desequilibrio de poder dentro de la relación puede ser permanente o momentáneo. Cuando es permanente, las causas son culturales, institucionales, etc. Y cuando es momentáneo se explica por sí solo (contingencias ocasionales), por lo que conceptualmente, la violencia se caracteriza por forzamiento (fuerza, poder) y aclara que no es solo fuerza física, sino también cuando hay coacción, presión verbal, emocional, sexual, entre otros (5,6).
Toda persona con independencias de raza, sexo o edad puede ser objeto de conducta maltratante. Esto ha ocasionado que los estudios sobre el tema de violencia se hayan dirigido a diferentes grupos, entre ellos a los adultos mayores.
El estudio de este fenómeno como problema social y sus diferentes manifestaciones, ha sido en los últimos años un tema de gran Interés para numerosos investigadores. Si bien los ancianos han sido venerados y respetados como seres con una vasta experiencia, el abuso contra los mismos se remonta desde el siglo XI a.n.e en Mesopotamia y algunas tribus del África del Sur y del Centro, donde eran sacrificados cuando arribaban a ese período de la vida (6).
En el mundo actual hay una tendencia creciente a la violencia. En América Latina los países con mayor índice son en orden descendiente: Colombia, Brasil y Panamá, donde se reportan anualmente más de 102 mil casos de extrema violencia, de los cuales un 37.15 % de los maltratados constituyen ser ancianos. En Argentina y Chile este fenómeno se ha venido incrementando desde hace más de tres décadas y para el 2009 se prevé que más de 33 600 adultos mayores sufran algún tipo de violencia dentro del seno familiar (2,4,7).
Alrededor de un 8 % de la población mayor de 65 años es maltratada en los Estados Unidos, sin embargo lo más escalofriante constituye el hecho de que más del 20 % de los ancianos no sólo son maltratados en sus hogares, sino también en diversas instituciones nacionales destinadas a su cuidado y en centros donde laboran largas horas de trabajo (8).
En nuestro país con una población que excede a los 11 millones de habitantes tenemos algo más del 12,5% de la población por encima de los 60 años. La población cubana ha ido envejeciendo debido al aumento de la esperanza de vida, al desarrollo demográfico y a los movimientos migratorios. González y colaboradores demostraron en su investigación como los ancianos que vivían en hogares con un funcionamiento familiar de tipo disfuncional y un alto índice de hacinamiento sufrieron 3 veces más algún tipo de maltrato en relación a aquellos que vivían en condiciones favorables (9).
El maltrato a ancianos es el trato indebido o negligente a un anciano por otra persona que le cause daño o lo exponga al riesgo de sufrir daño a su salud, su bienestar o sus bienes (7,9). A pesar de que el tema de la violencia ha sido tratado con bastante frecuencia, la violencia hacia los adultos mayores por parte de los familiares ha sido virtualmente ignorada hasta años recientes. Aunque resulta inconcebible que los adultos mayores, débiles, dependientes, discapacitados sean objeto de conductas mal tratantes en el seno de la familia, principalmente por sus propios hijos e hijas, estos en nuestros días continúan siendo víctimas de la violencia familiar.
Por la repercusión que tiene este fenómeno en las comunidades, hemos decidido realizar esta investigación, siendo nuestra principal interrogante: ¿Cómo se comportan los factores de riesgo que predisponen a la violencia intrafamiliar contra el adulto mayor?

OBJETIVOS

GENERAL
Describir el comportamiento de los factores de riesgos que originan la violencia intrafamiliar contra el adulto mayor en dos círculos de abuelos del Policlínico Comunitario Docente “José Martí Pérez” desde noviembre del 2004 hasta febrero del 2005.

ESPECIFICOS
Distribuir a la población en estudio según la edad, sexo y nivel de escolaridad que presentan.
Describir el funcionamiento familiar, características psicosociales y satisfacción de las necesidades básicas en los hogares de los adultos mayores estudiados.
Precisar en otros posibles factores de riesgos como el índice de hacinamiento y el comportamiento de la cultura sanitaria.
Identificar los conocimientos que poseen acerca de la violencia intrafamiliar y sus posibles formas de presentación.

MÉTODOS
Se realizó un estudio observacional descriptivo en dos círculos de abuelos pertenecientes al Policlínico Comunitario Docente “José Martí Pérez” en la ciudad de Camagüey en el período comprendido desde noviembre del 2004 hasta febrero del 2005 con el principal objetivo de describir el comportamiento de los factores de riesgos que originan la violencia intrafamiliar contra el adulto mayor .

El universo estuvo constituido por un total de 86 adultos mayores que asistían a sus respectivos círculos de abuelos, de los cuales se tomó una muestra de 72, siguiendo los siguientes criterios de inclusión:
-mayores de 60 años
-que estuvieran con plenas capacidades psíquico mentales
-que no estuvieran de tránsito por la ciudad
-que cooperaran con la investigación.

Se excluyeron de la muestra los ancianos que no cumplieran con los criterios de inclusión señalados y aquellos con una determinada enfermedad que le imposibilitara la asistencia a los encuentros programados.

La fuente primaria de datos fueron las historias de salud familiar unida a un cuestionario (ver anexo 1) creado al efecto para determinar el conocimiento acerca de la violencia intrafamiliar y sus posibles formas de presentación en el adulto mayor, aplicado con previo consentimiento informado. Se les informó a los ancianos acerca del estudio y en cuales eran los principales objetivos trazados por los autores. También se enfatizó en la importancia que tendría su cooperación, por lo tanto se requería de sinceridad en todos los acápites del cuestionario.

Una vez conformada la muestra de estudio, se decidió aplicar la encuesta antes de realizarse los ejercicios programados y posteriormente se analizaron las historias de salud familiares en los respectivos consultorios para determinar las otras variables del estudio.

Las variables utilizadas fueron: edad, sexo, nivel de escolaridad, características psicosociales, satisfacción de las necesidades básicas, funcionamiento familiar, índice de hacinamiento, cultura sanitaria y tipo de violencia que conocían.

Operacionalización de las variables
Edad: se dividieron en tres grupos de edades fundamentales
-60-69
-70-79
-80 ó más.

Sexo: se dio en:
-Masculino.
-Femenino.

Escolaridad: se distribuyeron según criterios de autores, psicólogos y estadísticos en :
-Alta: secundaria terminada, técnico medio terminado, pre-universitario terminado y universitario terminado.
-Baja: primaria sin terminar, primaria terminada y no escolarizado.

Funcionamiento familiar: se dividió en dos parámetros según criterios de psicólogos y especialistas (4,5).
-FAMILIAS FUNCIONALES: Aquellas que presentan armonía en las relaciones entre sus miembros y cumplen con las funciones básicas: económica, afectiva, reproductiva y educativa según la etapa del ciclo vital en que se encuentra (4,5).
-FAMILIA DISFUNCIONAL: Aquellas donde existen alteraciones de la dinámica de la relación entre los miembros y no se cumplen algunas de las funciones básicas de la familia según la etapa del ciclo vital en que se encuentre. (4,5)

Satisfacción de las necesidades básicas: se dio en tres parámetros fundamentales según los objetivos propuestos en la investigación acorde a criterios de especialistas en MGI y Psicología (4,5).
BIEN: Satisfacen sus necesidades de alimentación, recreación, instrucción y de medios para garantizar la higiene personal y ambiental.
REGULAR: No satisfacen algunas de las necesidades básicas o las satisfacen parcialmente.
MAL: Presentan serias dificultades para satisfacer sus necesidades de alimentación, recreación, instrucción y de medios para garantizar la higiene personal y ambiental.

Características Psicosociales: se dio en tres parámetros fundamentales según los objetivos propuestos en la investigación y criterios de psicólogos (5).
BIEN: Todos los miembros en edad laboral trabajan y los de edad escolar estudian. La familia mantiene relaciones armónicas con los vecinos y participa regularmente en las tareas de las organizaciones de masa.
REGULAR: Por lo menos uno no trabaja o estudia de acuerdo a su edad por causas ajenas, tiene conflictos con los vecinos por patrones de conducta inadecuados y participa a veces en tareas de las organizaciones de masa.
MAL: Por lo menos uno no trabaja o estudia de acuerdo a su edad por inclinación propia, conflictos con los vecinos, por patrones de conducta inadecuados incluyendo actividades delictivas y casi nunca participa en tareas de las organizaciones de masa.

Índice de hacinamiento: Se determinó el número de personas que duermen en la vivienda y el número de personas con que duermen las personas (6,9).
Índice de hacinamiento: Aislamiento de habitantes:
B: índice bajo cuando es menor o posible aislamiento de los habitantes
igual a 2 y tiene la vivienda sala y separación por dormitorios de los
y comedor. adolescentes y adultos de distintos
sexo, excepto los matrimonios.
R: índice bajo cuando es mayor o igual no posibilidad de aislamiento de los
a 2 y tiene sala y comedor. habitantes o no hay separación de
dormitorios.
M: índice alto cuando es mayor de 2 y no hay posibilidad de aislamiento
la vivienda carece de sala y comedor. de los habitantes y no hay separa-
ción de los dormitorios.

Cultura sanitaria: Se determinó según criterios de autores mediante los parámetros establecidos por Carpeta Metodológica de Atención Primaria de Salud y Medicina Familiar (6) en:
BUENA: Aceptan orientación médica, conocen las orientaciones sobre promoción de salud y las practican. Tienen una higiene personal y colectiva buena.
REGULAR: Aceptan parcialmente las orientaciones médicas sobre promoción de salud pero no las practican. La higiene personal o colectiva no es buena.
MALA: No aceptan consejo médico ni se orientan a través de los programas de Promoción. La higiene personal y colectiva son deficientes.

Conocimientos acerca de la violencia intrafamiliar y sus posibles formas de presentación en el adulto mayor: Se distribuyeron según la encuesta aplicada (ver anexo 1)
-Daño a la salud
-Daño a su bienestar
-Daño a bienes materiales
-Violencia física
-Violencia emocional
-Violencia sexual

Control semántico
1-VIOLENCIA: Toda utilización de la fuerza física o coacción psíquica o moral por parte de un individuo contra otro, contra sí mismo o contra objetos, produciendo la destrucción o daños de la otra parte o la limitación, o la negación de cualquiera de sus derechos.
2-ABUSO FÍSICO: Actos asociados a tirar objetos a otros, pegar a alguien, empujarlo, halarle el pelo, producir quemaduras con cigarros u otro objeto como plancha, sartén, etc., que provocan diversos traumatismos, inflamaciones, hematomas.
3-ABUSO EMOCIONAL O PSICOLOGICO: Se vincula a la descalificación, insultos, amenazas, tanto de abandono como de golpes, portazos o tirar objetos al piso, así como silencios prolongados. Es conocido como maltrato psicológico.
4-ABUSO SEXUAL: Es la imposición para realizar el acto sexual (tocamiento, caricias o penetración oral, vaginal o anal) en contra de la voluntad del otro.

Procesamiento de la información
Para el análisis estadístico se tabularon los datos obtenidos, presentándose en
cuadros las frecuencias absolutas y relativas que describirían dichas variables. El proceso de la información se realizó en el DECAM del Instituto Superior de Ciencias Médicas: “Carlos J. Finlay” de Camagüey, mediante el paquete estadístico SPSS 10.0 para Windows.

Los resultados se expusieron en cuadros y textos, utilizándose como medidas estadísticas: frecuencias absolutas y relativas.

RESULTADOS
Cuadro 1. Distribución de los adultos mayores según edad. Policlínico Comunitario Docente “José Martí Pérez”. Noviembre del 2004 hasta febrero del 2005.

Grupos de edades

No.

%

60-69
20
27.78
70-79
48
66.66
80 y más
4
5.56
Total
72
100.00

Fuente: Historia Clínica Familiar.
En el cuadro 1 se ilustra la distribución de los adultos mayores según la edad, donde se observó un predominio del grupo etáreo comprendido entre 70-79 años en 48 pacientes par un 66.66%, seguido en orden de incidencia por 20 pacientes con edades entre 60-69 años para un 27.78% .

Cuadro 2. Distribución según el sexo.

SEXO

No.

%

Femenino
41
56.94
Masculino
31
43.06
TOTAL
72
100.00

Fuente: Historia Clínica Familiar.

Respecto a la distribución de los adultos mayores según el sexo (cuadro 2), se observó una mayor incidencia del sexo femenino dado (41) para un 56.94 %, mientras que los hombres estuvieron representados por 31 casos para un 43.06 %.

Cuadro 3. Nivel de escolaridad de los adultos mayores.

Escolaridad

No

%

Alto
38
52.78
Bajo
34
47.22
Total
72
100.00

Fuente: Encuesta.

En cuanto al nivel de escolaridad de los adultos mayores (cuadro 3) la mayor representación de la muestra tenía un alto nivel, dado por 38 encuestados para un 52.78%.

Cuadro 4. Distribución según funcionamiento familiar

FUNCIONAMIENTO FAMILIAR

No

%

Disfuncional
51
70.83
Funcional
21
29.17
TOTAL
72
100.00

Fuente: Historia Clínica familiar.

En cuanto al funcionamiento familiar (cuadro 4), podemos decir que de la muestra estudiada, 51 de los adultos mayores formaban parte de familias disfuncionales para un 70.83 % y los 21 restantes pertenecían a familias funcionales para un 29.17%.

Cuadro 5. Satisfacción de las necesidades básicas.

SATISFACCION DE LAS NECESIDADES BÁSICAS

No.

%

Regular
6
50.00
Bien
22
30.56
Mal
14
19.44
TOTAL
72
100.00

Fuente: Historia Clínica familiar.

Refiriéndonos a los factores socioeconómicos (cuadro 5), se observó en 36 de los encuestados un estatus regular en cuanto a la satisfacción de las necesidades básicas para un 50.00 %, seguidos en orden de incidencia por 22 adultos mayores enmarcados con una categoría de bien, para un 30.56 % .

Cuadro 6. Distribución según características psicosociales.

CARACTERISTICAS PSICOSOCIALES

No.

%

Regular
40
55.556
Mal
17
23.61
Bien
15
20.83
TOTAL
72
100.00

Fuente: Historia Clínica Familiar.

En el cuadro 6 se refleja la distribución de los adultos mayores según sus características psicosociales, donde se observó en 40 de los casos estudiados para un 55.56 % una evaluación de regular, seguido en orden de incidencia por 17 abuelos para un 23.61 % con categoría de mal.

Cuadro 7. Índice de hacinamiento.

ÍNDICE DE HACINAMIENTO

No.

%

Regular
39
54.17
Bien
21
29.17
Mal
12
16.66
TOTAL
72
100.00

Fuente: Historia Clínica familiar.

En el cuadro 7 se ilustra el índice de hacinamiento que presentaban los hogares de los pacientes estudiados, observándose que 39 adultos mayores vivían con un índice de hacinamiento catalogado de regular, seguido en orden de incidencia por 21 que fueron catalogados de bien para un 47.22 % y 31.95 %, respectivamente.

Cuadro 8. Comportamiento de la cultura sanitaria en los hogares de los ancianos estudiados.

COMPORTAMIENTO DE LA CULTURA SANITARIA

No.

%

Regular
43
59.72
Mala
16
22.22
buena
13
18.06
TOTAL
72
100.00

Fuente: Historia Clínica familiar.

Al analizarse el comportamiento de la cultura sanitaria en los hogares de los abuelos estudiados (cuadro 8), se observó en la mayoría de los mismos un comportamiento regular (43) para un 59.72 %, seguido por una categoría de mala en 16 casos para un 22.22 %.

Cuadro 9. Conocimientos acerca de la violencia intrafamiliar y sus posibles formas de presentación en el adulto mayor

Conocimientos acerca del maltrato intrafamiliar

 

TOTAL

Si

%

No

%

No.

%

Daño a su bienestar psicológico      
56
77.78
16
22.22
72
100.00
Violencia emocional                          
47
65.28
25
34.72
72
100.00
Violencia física                                 
46
63.89
26
36.11
72
100.00
Daño a la salud                                  
38
52.78
34
47.22
72
100.00
Violencia sexual                                  
22
30.56
50
69.44
72
100.00
Daño a bienes materiales                  
18
25.00
54
75.00
72
100.00

Fuente: Encuesta

Al analizarse el conocimiento que presentaban los adultos mayores acerca de la violencia intrafamiliar y sus posibles formas de presentación( cuadro 9), se pudo constatar que de la muestra estudiada, 56 encuestados asocian este hecho como un daño a su bienestar psicológico, para un 77.78 % de los casos, seguido en orden de incidencia por violencia emocional (47) para un 65.28 %. Se evidenció también en 46 adultos mayores, para un 63.89 % una consideración de la violencia física como un tipo de maltrato intrafamiliar.

DISCUSIÓN
En el año 2030 el número de individuos por encima de 65 años alcanzará 70 millones solamente en Estados Unidos. El segmento de la población que más crece es la de personas con 85 años o más. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que cerca del 28% de los casos de violencia intrafamiliar son contra el adulto mayor (8).

En lo referente al grupo etáreo, coincidimos en nuestro estudio con autores como González (9), el cual reportó una mayor incidencia de ancianos con edades comprendidas entre 70-79 años, no así con Delia (10) que menciona que la violencia en el adulto mayor predomina en las edades de 60 a 64 años, sin embargo, otros análisis como el de Evans (11) explica que la violencia familiar hacia el paciente geriátrico se manifiesta en las edades entre 70 y 75 años.

La Revolución Cubana mediante su accionar transformador en busca del beneficio y crecimiento del hombre ha creado innumerables programas que enfatizan en determinados sectores de la sociedad como la medicina y dentro de esta ha adquirido una notable connotación la atención dedicada a los adultos mayores, no sólo mediante la creación de los círculos de abuelos, centros de recreación , asistencia social y la creciente Universidad del Adulto Mayor, uno de los últimos logros del país que ha vinculado a más de miles de ancianos a distintos tipos de enseñanzas. Sin embargo, aunque en estos centros se logra que los adultos mayores se sientan útiles y eleven su autoestima, además de que interactúen entre sí con el consiguiente beneficio psíquico que proporcionan estas actividades COLECTIVAS, la realidad es muy distinta en varios hogares, donde no se les tratan como merecen y están injustamente sujetos a presiones, vejaciones y peor aún, a sufrir todo tipo de violencias.

En cuanto al sexo hubo correspondencia de nuestro estudio con otros autores como Evans y Ortiz (11,12), donde la mujer sufre la violencia con mayor frecuencia que el hombre. Kenneth (13) por su parte, reafirma lo encontrado en nuestra investigación con su estudio, donde determina un mayor número de adultos mayores violentados del sexo femenino, al igual que otros estudios internacionales (7, 14) que expresan que la población geriátrica internacional se caracteriza por un menor número de representantes del sexo masculino.

Las mujeres constituyen las más maltratadas, pues en nuestra sociedad, por diversos patrones heredados, hacen que las mismas sufran una serie de discriminaciones, daños físicos y emocionales, no solo por los familiares, sino también por la misma pareja. El predominio de las féminas en el presente estudio también estuvo dado por el hecho de que en ellas hubo un mayor interés por cooperar, se sintieron más motivadas y no se negaron a responder todas las preguntas realizadas por lo autores, además de las ya plasmadas en el cuestionario.

El nivel de escolaridad constituye un factor de riesgo en la aparición de la violencia intrafamiliar en el adulto mayor, según diversos autores y psicólogos. Nuestro estudio demostró que aunque hubo un alto nivel de escolaridad, un buen número de ancianos refirieron no haber terminado la secundaria, lo que puede repercutir de forma negativa en la frecuencia del maltrato, ya que muchas veces cuando no se obtiene cierto nivel de enseñanza, estos no pueden identificar los distintos tipos de violencias intrafamiliares, convirtiéndolos en seres con mayores probabilidades a ser maltratados. Además, el hecho de no tener un alto grado de escolaridad hace de los ancianos más dependientes de las personas que los rodean por no tener un buen respaldo económico en su poder y pensar por tanto que el daño que le produciría a él (me refiero al anciano) dejar de depender del maltratante sería mayor que el propio hecho de ser maltratado . Esto coincide con resultados reportados por Ortiz y otros especialistas (12-14).

Estudios sobre el funcionamiento familiar revelan resultados similares al nuestro. Santana (15) determinó que el 56 % de las familias por él estudiadas presentaron problemas en cuanto a su dinámica de relación. El predominio en nuestro estudio del funcionamiento familiar disfuncional, lo atribuimos al hecho de que es más difícil lograr una mayor organización de los roles familiares cuando se trata de un núcleo familiar integrado por numerosos miembros, los cuales pudieran tener un nivel de relaciones bastante deficiente. Esto contribuye aún más a la aparición de diversos tipos de violencia intrafamiliares contra los adultos mayores, por ser el grupo más afectado.

Nuestros resultados acerca de la satisfacción de las necesidades básicas coinciden con los obtenidos por Santana (15), quien encontró en su investigación una incidencia de maltrato en ancianos que viven en familias disfuncionales del 78 % y con los de Dulcey (16), que en su estudio halló que el 73 % de los ancianos que vivían en medios con una regular satisfacción de las necesidades básicas sufrieron maltratos en alguna de sus formas. Consideramos la satisfacción de las necesidades básicas como un factor de riesgo predisponente al maltrato geriátrico, ya que al satisfacerse de forma parcial las necesidades básicas, esto puede crear un estado de tensión intrafamiliar con la ruptura del equilibrio armónico.

Fernández y Delgado (17,18) hallaron en sus investigaciones que los ancianos maltratados tenían características psicosociales regulares, hecho similar a nuestro estudio. Dicho factor, también constituye un riesgo para la aparición de la violencia familiar, siempre que tenga una categoría regular o mal. Las conductas inadecuadas y el mal hábito de estudio-trabajo en jóvenes y adultos pueden entorpecer las relaciones armónicas y de respeto hacia los adultos mayores. Sin embargo, no encontramos al revisar la literatura científica resultados estadísticos semejantes al de Gil y Trujillo (19).

Artículos de Fernández (17) y otros expertos (18-20) señalaron cómo a medida que aumentaba el hacinamiento en el hogar, se creaban nuevos conflictos e incidentes entre los miembros, siendo los adultos mayores los más perjudicados en un 22.50 % de los casos, lo cual se asemeja a lo encontrado. Un índice de hacinamiento malo o elevado constituye un importante factor de riesgo determinante de la violencia intrafamiliar según Clavijo (21).

Aunque no encontramos un índice alto estadísticamente significativo en los hogares de los casos estudiados, es de destacar que en la mayoría de los mismos este tuvo una categoría de regular, lo cual es preocupante para los MGI si le sumamos que también se evidenció malas condiciones del cuarto donde dormían y en otros casos no disponían de suficiente espacio para su privacidad o eran desplazados a los lugares más desfavorables de la casa (sala, comedor, cuartos sin adecuada ventilación o iluminación ), donde sólo disponen de una pequeña cama o canapé.

La cultura sanitaria constituye un elemento fundamental en la evaluación de los hogares pertenecientes a las comunidades que atiende el MGI. En relación a lo reportado por Loredo (22) y demás especialistas (23,24), se expresa que cuando el comportamiento de la cultura sanitaria es malo o regular, el riesgo de recurrirse a ese modo de vida luego de la actividad promotora del médico se incrementa entre un 36 a un 41 %, lo cual coincide con nuestros hallazgos.

En dependencia de lo encontrado, consideramos que este elemento constituye un importante factor de riesgo que favorece la aparición de la violencia contra los adultos mayores. La mayoría de las familias al tener una cultura sanitaria regular, aceptan parcialmente las orientaciones médicas sobre promoción de salud pero no las practican y en otros casos la higiene personal o colectiva no fue buena. Los miembros pertenecientes a este núcleo familiar son mucho más lábiles a la no recepción adecuada de las diferentes orientaciones para la salud que le den, lo cual trae consigo que no reflexionen acerca de sus inadecuadas actitudes y aumenten más los incidentes de maltratos, perjudicando cada vez más la integridad psico-emocional del anciano, quien es víctima de nuevos y continuados actos de violencia. Es por eso que los MGI deben seguir minuciosamente a este tipo de familias y continuar trabajando con ellas para disminuir las magnitudes de esta problemática en la comunidad.

Respecto a los conocimientos acerca del maltrato intrafamiliar que presentaban los ancianos, coincidimos con resultados obtenidos por Sánchez y Abreu (25,26), quienes encontraron cifras de más del 80 % de los adultos mayores que reconocieron el maltrato psicológico como versión más común, al igual que el estudio de Hernández (27) que sitúa este tipo de maltrato en un lugar importante, Santiesteban (28) considera que esta forma de maltrato ocupa el primer lugar y expresa resultados similares con respecto a los otros tipos.

Sin embargo, Oliva (29) encontró en su investigación una mayor incidencia de adultos que consideraban la violencia física como primer tipo de maltrato intrafamiliar, lo cual no coincide con nuestros resultados.

Generalmente la población tiende a confundir los términos e identifican a la violencia hogareña con actos de agresiones físicas y abuso por parte del sujeto agresor contra el miembro más débil de la familia (mujeres, niños y ancianos). La violencia intrafamiliar tiene múltiples manifestaciones y es considerada siempre que ocasione algún tipo de daño psíquico o físico en el individuo.

En los adultos mayores el abuso emocional toma grandes dimensiones, lo cual contribuye a que los mismos se aíslen aún más y se depriman con notable frecuencia; si a esto le sumamos el hecho de que entra en una nueva etapa de su vida como la jubilación, disminuyen sus capacidades psíquicas y físicas, además de que también sean objeto de burlas, incomprensiones, desatención y la sobrecarga de los quehaceres domésticos, podemos darnos cuenta de cómo los propios familiares sin darse cuenta pueden maltratar a las personas más viejas de la casa y hasta incluso crearse un círculo vicioso que puede afectarlos, sin podernos expresar muchas veces la realidad de lo que sienten por temor a ser reprimidos o no escuchados.

En lo relacionado con nuestra interrogante científica, se evidenció que los factores predisponentes a la violencia familiar siguen siendo los principales problemas que afectan actualmente a la comunidad. El sexo, nivel educacional, funcionamiento familiar, las características psicosociales, satisfacción de las necesidades básicas, índice de hacinamiento y el comportamiento de la cultura sanitaria, además del conocimiento previo sobre los diferentes tipos de violencia, constituyen factores claves en la aparición y la consolidación de este fenómeno que afecta sobre todo a los individuos de la tercera edad, por lo que se pudo alcanzar el objetivo general de esta investigación al poderse describir el comportamiento de dichos factores de riesgo.

Los estudiantes de Medicina representan la principal arma a través de su estudio y educación de la población para disminuir la misma y el daño psicológico y físico que ocasiona en los adultos mayores. Es necesario continuar investigando acerca de esta creciente problemática y extender un plan de acciones no sólo a los policlínicos, consultorios, círculos de abuelos y a las universidades del Adulto Mayor, sino también a la FAMILIA.

CONCLUSIONES

De acuerdo a los resultados obtenidos podemos concluir que:
•Predominó en los adultos mayores el grupo de edades comprendido entre 70-79 años, el sexo femenino y un alto grado de escolaridad.
•La mayoría de los encuestados provenían de familias disfuncionales.
•Hubo una mayor incidencia de adultos mayores catalogados con una evaluación de regular respecto a sus características psicosociales y a la satisfacción de las necesidades básicas.
•Prevaleció una categoría de regular en relación al índice de hacinamiento.
•Se evidenció un comportamiento regular de la cultura sanitaria en la mayoría de los casos estudiados.
•El daño al bienestar psicológico, la violencia física y emocional, fueron las más identificadas por los adultos mayores como posible forma de violencia intrafamiliar.

RECOMENDACIONES

A través de nuestro estudio pretendemos recomendar los siguientes elementos:
- Continuar investigando acerca de la temática en cuestión.
- Confeccionar un estudio de casos y controles para determinar la mayor cantidad posible de factores de riesgo en la violencia familiar contra el adulto mayor y enfatizar a través de un personal calificado en los mismos.
- Realizar juegos didácticos y actividades de intervención en los círculos de abuelos para elevar los conocimientos acerca de este fenómeno que afecta a las comunidades.
- Confeccionar un Plan de Acción que permita erradicar los factores de riesgo que influyen en la aparición de la violencia contra los adultos mayores en sus hogares.
- Aplicar y evaluar el Plan de Acción.

Como parte de nuestro estudio realizamos en coordinación con especialistas del Centro de Educación para la Salud de Camagüey una propuesta de actividades a realizar como parte inicial del Plan de Acción. Las actividades son las siguientes:
Brindar conocimientos a los miembros que conviven con los adultos mayores acerca de los diferentes tipos de violencia intrafamiliar y argumentar su repercusión en las personas de la tercera edad.
Trabajar con familias disfuncionales en cuyo seno conviven adultos mayores.
Lograr la vinculación de la mayor cantidad posible de la población de la tercera edad a la Cátedra de la Universidad del Adulto Mayor, para así contribuir a elevar los conocimientos acerca de la violencia intrafamiliar mediante intervenciones de especialistas y actividades dramatizadas.
Incluir en los círculos de abuelos temáticas dadas por un personal capacitado sobre aspectos psicosociales y otros de interés para esta vulnerable población.
Aprovechamiento de los Centros de Educación para la Salud mediante la coordinación de visitas, charlas y videos sobre la temática en cuestión.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1.Prieto RO. Temas de Gerontología. La Habana: Editorial Científico Técnica. Segunda edición; 2000. p. 151-61.
2.Delia SC. Gerontología Social. San Juan: Editorial Aries; 2003. p. 54-6.
3.Loredo GI, Cabrero JH. Actitudes hacia los ancianos. Barcelona: Editorial Salvat; 2001. p. 43-50.
4.Muñiz FM, Jímenez GX, Ferrer MD, González PJ. La violencia familiar ¿Un problema de salud? Rev. Cubana Med Gen Integr 1998; 14(6):538-41.
5.Carol FJ. Percepción de la sobrecarga a largo plazo en cuidadores. Revista Española de Neurología. 2003; 14 (96): 1130 -38.
6.Carpeta Metodológica de Atención Primaria de Salud y Medicina Familiar. La Habana: Editorial de Ciencias Médicas; 2000. p. 24-6.
7.Delia SC. Abuso y maltrato en personas ancianas. San Juan: Editorial Aries; 2001. p. 112-8.
8.Shalin Y. Ocurrent injuries in a defined population. Injuries 2003; 21(3): 155-57.
9.González SR; Fleitas FL, Rodríguez FM, Rodríguez SR. Evaluación Médico Social de los ancianos de dos consultorios pertenecientes al Policlínico “California”. Rev Cubana Med Gen Integr.1998; 14(3); 221-4.
10.Delia SC. Comportamiento de la violencia intrafamiliar en el adulto mayor. San Juan: Editorial Aries; 2001. p. 112-8.
11.Evans JG. Prevention of Age –associated less of Autonomy. Epidemiological Approahes J. Chronic Dis 2003; 37; 353-58.
12.Ortiz GM, Morales AL: ¿La violencia doméstica es percibida por mujeres de mediana edad? Rev Cubana Med Gen Integr 1999;15(5): 503-8.
13.Kenneth AB. Maltrato y violencia en los cuidadores. España: Editorial Salvat; 2004. p. 32-43.
14. Leman K. El maltrato en el anciano. [En línea] julio-2003 (consultado el 3 de marzo del 2004); 16 (4) URL disponible en : http//: www.Google.com.ur/
15.Santana VO, Bembibre TR, Gama NR, González AE. Efectos sobre la salud del anciano en cuanto a alteraciones de la medicación. Rev. Cubana Med Gen Integr 1998;14(4): 316-19.
16.Dulcey EM, Ardilla RJ. Actitudes hacia los ancianos. Rev. Latinoam Psicol. 2002; 8:57.
17.Fernández,O.P. Caracterización psicosocial de la familia con violencia intradinámica. Revista electrónica Archivo médico de Camagüey. Vol.11.No 6. 2004.
18.Delgado JE. Violencia en los ancianos. Boletín del Centro Iberoamericano para la tercera edad. La Habana: Editorial CITED; 1998. p. 21-6.
19.Gil BM; Trujillo GO. Estereotipos hacia los ancianos. Rev. Cubana Med Gen Integr 2001, 13(1): 34-8.
20.Valdés Y , Otaño Y .Algunas reflexiones sobre la violencia familiar en la comunidad . [ En línea] octubre –2004 ( consultado el 13 de enero del 2005); 17(9) URL disponible en : http//: www.sld.cu.ur/
21.Clavijo. Crisis, familia y psicoterapia. 2001. Habana .Cap-3. p.86.
22.Loredo GI, Cabrero JH. Actitudes hacia los ancianos. Barcelona: Editorial Salvat; 2001. p. 52-57.
23.Rodríguez M .Factores de riesgos que predisponen al maltrato en el adulto mayor. [ En línea] agosto –2004 ( consultado el 13 de enero del 2005); 2(11) URL disponible en : http//: www.sld.cu.ur/
24.Fernández,O.P. Caracterización psicosocial de la familia con violencia intradinámica. Revista electrónica Archivo médico de Camagüey. Vol.11.No 6. 2004.
25.Sánchez Almira,T. y Hdez Aria , N. Violencia conyugal. Revista Sexología y sociedad. p.23-27, mayo-agosto2003.
26.Abreu,J.A. violencia en el anciano. Estudio preliminar Instituto de Medicina Legal. Cuba.2003.
27. Hernández Aguilera, A. Violencia familiar intradinámica contra el adulto mayor. Trabajo para optar por el título de especialista de primer grado en Medicina General Integral. ISCM. Camagüey.2000.
28.Santiesteban EH. Medio familiar. Violencia en la tercera edad. La Habana: Editorial Pueblo y Educación; 1999. p. 43-8.
29.Oliva Y. Maltrato dentro del hogar. Sus principales manifestaciones. Revista Sexología y sociedad. p.16-19, febrero-abril 2004.

ANEXOS
Anexo-1
Encuesta

Con el fin de determinar sus conocimientos acerca de la violencia intrafamiliar y sus posibles formas de presentación, a continuación le mostramos algunos de los elementos relacionados con el maltrato en el adulto mayor, de los cuales usted podrá elegir libremente las respuestas que considere correctas con solo marcar una X en la casilla correspondiente. No tiene que escribir su nombre, por favor sea sincero, la información será confidencial. El valor de esta investigación está en sus manos.

1-Nivel de escolaridad:
__primaria terminada __Pre-Universitario terminado
__primaria sin terminar __Universitario terminado
__secundaria terminada __No escolarizado
__Tec-medio terminado

2-La violencia en el anciano daña su :
__salud
__bienestar psicológico
__bienes materiales

2-La violencia en un anciano puede ser:
__física
__emocional o psicológica
__sexual

3-Física 4-Emocional
__golpes __ignorar
__quemaduras __ofender
__tirar objetos __gritar
__halar pelo __no se le expresa cariño
__amarrar __se le exige que haga más de lo que puede


5-Negligencia
__no alimentar 6-Sexual
__no dar medicinas __abuso sexual
__no proporcionar higiene __violación
__abandono por largos períodos

7- Sexo: __Femenino __Masculino

 

  • Copyright © 2000-2008, Revista 16 de Abril
  • Revista Científico Estudiantil de las Ciencias Médicas de Cuba
  • Fecha de actualización: 28 de abril de 2008
  • Webmaster: Pavel Polo Pérez
  • URL: http://www.16deabril.sld.cu
  • Los contenidos que se encuentran en nuestro sitio están dirigidos fundamentalmente a estudiantes y profesionales de la salud.
  • Abre nueva ventana: Logo de validación de XHTML 1.0 Transitional | Abre nueva ventana: Logo de validación de hojas de estilo