Debes activar JavaScripts para ver de forma adecuada esta web.

Página de inicio

APUNTES EN DIRECTO

BIENVENIDA LA TECNOLOGÍA MODERNA, PERO NO OLVIDAR EL RESCATE DE LA CLÍNICA
Por Magali González Camacho

Entre el 11 y 14 de octubre del pasado año 2005, se efectuó en el Hotel Nacional de la ciudad de La Habana, el primer Seminario Internacional de Hospitales, al que asistieron directores, ingenieros, técnicos, médicos y otras especialidades de la Medicina, de Panamá, Argentina, España, Ecuador, Costa Rica, México, entre otros países.

El hospital del siglo XXI, la organización del servicio médico, el mejoramiento mantenido y en ascenso de la calidad de la labor médica que se brinda, el tratamiento que se aplica en el Infarto Agudo del Miocardio y el Infarto Cerebral -consideradas afecciones de una alta incidencia- la labor en la Unidad de Cuidados Intensivos, la investigación y categorización de los servicios, fueron algunos de los temas ampliamente desarrollados por los participantes.

El evento, que tuvo a Cuba como anfitrión, fue presidido por el doctor José Ramón Balaguer Cabrera, ministro de Salud Pública cubano, los doctores Lea Guido y Hernán Montenegro, en representación de la Organización Panamericana de la Salud (OPS); el doctor Héctor Vassano, representante de la Federación Latinoamericana de Hospitales, invitados de diferentes instituciones relacionadas con la atención hospitalaria, fundamentalmente de países del área del Caribe y España.

Asimismo, integraron la presidencia, el doctor Juan Alberto Falcón Álvarez, presidente del Comité Organizador del Seminario y otros funcionarios y directores de hospitales.

Muchos fueron los centros hospitalarios del país sede que participaron en las sesiones de trabajo, exponiendo los logros y aspectos que todavía requieren exigencia y más dedicación, pero de todos, decidí seleccionar algunas experiencias que constituyen ejemplos a seguir.

Hospital “Gustavo Aldereguía Lima”, provincia de Cienfuegos

El doctor Moisés Santos señaló la importancia que tiene el montaje de los sistemas de información, como soporte principal, así como la preparación del personal, para lograr una correcta utilización de los mismos.

Con un trabajo sistemático y mantenido, este centro ha logrado la confección de indicadores de gran importancia, para alcanzar buenos resultados en el servicio que se brinda a la población –principal objetivo de la institución- pero esto, recalca el funcionario, solo ha sido posible a partir de la creación de la cultura de la informatización, ya que con 24 sitios de presencia para instruir y dar adiestramiento, y un sistema de Intranet, Internet, Email, todo el personal responsable de dichas acciones, puede evaluar, ejecutar, gestionar, brindar datos e intercambiar conceptos y conocimientos.

Con la introducción de este estilo de trabajo y la labor realizada por los diferentes servicios, el centro obtuvo en el año 2004 el premio anual nacional de la salud, habiéndose logrado un incremento significativo de las publicaciones.

Para el colectivo del hospital “Gustavo Aldereguía”, este galardón no ha sido una meta que se traza, se cumple y halaga, sino que en su hermosa misión de salvar vidas y preservar la salud de la población, todos los trabajadores de la institución han dado lo mejor de ellos y se sienten complacidos, pero al mismo tiempo, han adquirido un ineludible compromiso de alcanzar niveles superiores. Para ello, el colectivo se propuso los siguientes objetivos:

-Mantener el compromiso de una mayor calidad en el servicio.
-Calidad en la misión y la función.
-Cumplir exitosamente la misión “podemos ser mejores”.
-Lograr la planificación y el control sistemático.
-Evaluar de forma permanente el desempeño individual y colectivo.
-Alcanzar cada vez niveles superiores en la superación del personal.

Finalmente, el doctor Santos se refirió a que los logros solo han sido posibles gracias a la ardua labor de todo el colectivo, que ha llegado a interiorizar estos conceptos: La calidad no se improvisa, no es espontánea, se dirige, se gestiona, se controla, se rediseña y se mejora.

Interminables serían las cuartillas para describir todo lo interesante que en materia de información pude recopilar durante los 4 días que sesionó el cónclave. Las experiencias expuestas por los médicos, directores, ingenieros y el resto de los ponentes cubanos y extranjeros, quienes intercambiaron experiencias de su cotidiana labor, sin excluir las deficiencias que todavía inciden en el trabajo, resultaron de gran utilidad para todos.

PRINCIPALES TEMÁTICAS

De la interminable relación de temas abordados, dos acapararon mi atención: la gestión tecnológica y el ingeniero biomédico, porque ambos tienen una estrecha relación con el mejoramiento de los equipos e instrumental que se ha ido introduciendo en los hospitales en los últimos años, y esto, indudablemente contribuye a la elevación de la calidad en los servicios.

Ya en el año 1970, con la irrupción de la Informática y el uso de Internet, el nivel de complejidad de los equipos médico-quirúrgicos se eleva de forma acelerada; por eso, puede hablarse en estos momentos de más de 15 mil fabricantes que participan en dicho proceso, llegándose a rangos entre el 10 y el 15%, anualmente, en un buen número de hospitales.

Ahora bien, para comprender esto, es preciso tener bien claro que la gestión tecnológica no es más que el conjunto de procedimientos que se llevan a cabo por ingenieros, médicos, técnicos, enfermeros, administrativos y ejecutivos, para la adquisición, instalación y puesta en práctica de los nuevos equipos en cada centro hospitalario. Esta paulatina introducción de tecnología “de punta” o moderna, se realiza en equipo, considerándose los criterios por consenso y a partir de cuatro aspectos básicos:

-Costos de operación.
-Costos de mantenimiento.
-Garantías.
-Capacitación.

Además, se requiere la puesta en práctica de trabajos conjuntos, con industrias, centros de investigación y universidades, de manera tal que se asegure la familiarización del Ingeniero Clínico con todos los factores que intervienen en la labor hospitalaria, al tiempo que deberá conocer el equipamiento médico instalado, así como asistir periódicamente a las ferias y exposiciones científicas u otros eventos afines, que sean convocados en el país o el extranjero. También se plantea la influencia que tiene una buena selección de la firma que vende los equipos, lograr un mes de prueba y no comprar antes de recibir la conformidad del médico que utilizará los mismos. Tampoco debe olvidar la comprobación minuciosa referente a las características técnicas, así como la solicitud de los manuales de operación. Jamás comprar lo que luego no pueda mantenerse.

IMPORTANCIA DEL INGENIERO BIOMÉDICO

El Ingeniero Biomédico es el cuadro que hoy se requiere en cualquier hospital para lograr abarcar los problemas tecnológicos que surgen a diario. En la actualidad, muchas veces el director del centro hospitalario en lugar de ocuparse y profundizar en la asistencia médica, se desgasta tratando de resolver los problemas que un Ingeniero Biomédico es capaz de resolver con más rapidez y calidad, como por ejemplo, algo tan sencillo como una caldera que no funciona porque no tiene el agua tratada que lleva, sin olvidarse que se trata de equipos muy costosos.

Se reitera que hoy en día un hospital que quiera funcionar correctamente y mejorar el servicio médico que brinda a la población, deberá tener entre sus planes inmediatos hacer todo lo posible por lograr la preparación de ese individuo que domine las ciencias técnicas y desarrolle las acciones de tecnología adecuada, todo lo cual repercutirá en beneficio del resto de las acciones del hospital.

Para nadie es un secreto que la complejidad de los equipos que se usan en los hospitales va en ascenso, y en Cuba, el Estado invierte cada año grandes sumas de dinero en la compra de tomógrafos, equipos de Resonancia Magnética Nuclear, Láser y otros y esta tecnología moderna, que antes se concentraba en la capital del país, se ha ido extendiendo precipitadamente al resto de las provincias. Y la Imagenología Moderna no se encuentra en los libros, por lo que constituye un problema real que tenemos que enfrentar. No basta con el trabajo de un tomógrafo de 64 cortes; es preciso que todas las instituciones y centros docentes de la Medicina introduzcan nuevas formas y planes de estudio que permitan una mejor formación de sus profesionales.

Nuestro país ha demostrado que puede exportar medicamentos y equipos de alta calidad; por tanto, es tarea insoslayable, la preparación de ese Ingeniero Biomédico, así como el aseguramiento necesario para que continúe estudiando las materias de prestaciones médicas.

En las intervenciones de los diferentes directores de hospitales, quedó planteada la necesidad de trabajar para que cada hospital en un futuro no lejano cuente con ese importante cuadro que es el Ingeniero Biomédico, ese eficaz complemento del componente humano que hace todo lo posible por restituirle la salud al enfermo.

Un ejemplo de ese grado de excelencia al que se aspira con este profesional es el hospital “Gustavo Aldereguía Lima”, de la provincia Cienfuegos, donde ya se cuenta con su labor, estrechamente vinculada al resto del colectivo de la institución.

TEMAS DE DISCUSIÓN

Polémicas, interesantes y diversas fueron las temáticas que durante los cuatro días se debatieron en los salones del Hotel Nacional de nuestra capital:

-El hospital de hoy.
-Situación y tendencias de los hospitales en América Latina y el Caribe.
-Vigilancia epidemiológica: una herramienta para mejorar la calidad
de la atención.
-Las Infecciones Hospitalarias: un reto para las investigaciones
en Epidemiología Hospitalaria del siglo XXI.
-El Hospital como escuela en la formación y superación de postgrado.
-La organización de un servicio médico y el papel del Jefe de Servicio,

son algunas de ellas, pero como resulta imposible exponer todo lo aprendido en un reportaje, quiero detenerme, antes de concluir, en una conferencia impartida por el prestigioso doctor y profesor Francisco Rojas Ochoa, quien se refirió al Uso y abuso de los recursos tecnológicos, como parte de la moderna tecnología que se ha ido introduciendo en los hospitales: ... “Y aunque estos nuevos procedimientos e innovaciones contribuyen al desarrollo de procesos que coadyuvan al mejoramiento de determinados pasos en la atención hospitalaria, no hay que prescindir de los métodos convencionales que ayudan al médico a llegar a un diagnóstico certero”, precisó el experimentado galeno.

Sugirió, a renglón seguido, el uso de las nuevas técnicas cuando realmente sea necesario e hizo un llamado para evitar también el uso y abuso de nuevos medicamentos y sustancias químicas, todo lo cual contribuye al facilismo y al establecimiento de una posición más cómoda por parte del médico a la hora de atender al enfermo.

“Este facilismo ha ido prevaleciendo en nuestros hospitales y se ha fortalecido por diversos factores, entre los que se destacan el estímulo del consumo y el abandono de la clínica, que se imparte en el pre-grado, y que consiste en la atención a todo lo que plantea el paciente, escucharlo con atención, preguntar de lo interrogado, realizar el examen físico sin ropa y luego indicar los exámenes complementarios”-aseveró Rojas Ochoa.

También se refirió a que el diagnóstico es un hábito propio del profesional de la salud y la buena clínica permite hacer hasta el 80 u 85% de los diagnósticos y la experiencia acumulada posibilita acortar el método clínico, porque de método se trata -agregó con énfasis el galeno. Y a continuación acotó: “Cada paciente presenta una expresión muy particular y no hay enfermedad, sino enfermos. La auscultación se aprende auscultando, la clínica bien hecha es ya un camino seguro para la realización del diagnóstico. La clínica, como técnica, incluye un sinnúmero de procedimientos y procederes que no permiten exagerar. Es preciso no mostrar apuro, ya que en Medicina pueden presentarse pequeños errores, que en realidad, en la práctica, no son tan pequeños. El buen clínico no debe apurarse a la hora de reconocer al enfermo, y tener siempre presente el bajo costo de la clínica”.

Por último, el profesor de profesores, doctor Rojas Ochoa, expresó que aunque mayoritariamente los hospitales trabajan hoy en día en función del empleo y aplicación de las nuevas técnicas, es preciso tener en cuenta que el rescate de la clínica se impone.


CLAUSURA

Después de cuatro días de amplia actividad científica y fructífero intercambio de ideas, llegó el final del evento... y precisamente, en ese momento, venían a mi mente, algunas de las ideas expresadas en la apertura por el doctor José Ramón Balaguer Cabrera, nuestro ministro de Salud y Presidente de Honor del encuentro Hospitales del siglo XXI : “En el mundo no hay una institución más complicada que un hospital. En él se realiza una acción directa sobre un ser humano y no existe profesión más humana que la que realiza un médico y donde no haya el más alto sentido de solidaridad humana no hay una institución de salud...”

La actividad de despedida resultó el feliz colofón. En la misma intervinieron varios de los representantes de las diferentes instituciones de salud que participaron en el encuentro y la presidencia de ese día final estuvo integrada, entre otros, por el doctor Héctor Vassano, representante de la Federación Latinoamericana de Hospitales, el doctor Juan A. Falcón Álvarez, presidente del Comité Organizador del Seminario Internacional Hospitales del siglo XXI, así como los doctores Bartolomé Arce Hidalgo, Vicepresidente de la Federación Latinoamericana de Hospitales, Joaquín García Salabarría, Viceministro de Asistencia Médica y Benito Narey Ramos, del ISCM-H.

Sin dudas, para los integrantes de la presidencia y el resto de los participantes de este importante cónclave, la temática abordada fue vasta y las expectativas estuvieron colmadas ampliamente, porque todas las ponencias expuestas tuvieron un gran valor.

Quedó muy claro el concepto de que sin salud es imposible asegurar cualquier otra actividad de la vida y causaron un gran impacto el elocuente video del doctor Eugenio Selman, presidente del Club de los 120 años, al igual que la ponencia La asignatura pendiente, sin olvidar la conferencia magistral del doctor Francisco Rojas Ochoa, quien hizo un llamado a la vuelta de la buena clínica, así como la Mesa Redonda que abordó el Error Médico, en la que se recalcó el rol de la negligencia, la imperancia y la inobservancia, entre las principales causas imputables.

Finalmente se puntualizó acerca del análisis del servicio de salud cubano, digno de imitar por el resto de los países del Caribe y de Latinoamérica, destacándose que el hospital es una empresa que brinda servicios, al tiempo que constituye una actividad docente. Asimismo, se enfatizó en que el hospital debe seguir siendo un controlador y generador de energía.


Agradecimiento muy especial para la doctora María del Carmen Alemán Lage, Secretaria del Comité Organizador del evento El hospital del Siglo XXI y Especialista en Administración de Salud, Máster en Salud Pública y Jefa de Registros Médicos, del Hospital “Hermanos Ameijeiras”, por facilitar a los periodistas que participamos los documentos necesarios, además de brindarnos el apoyo necesario para tener acceso a las sesiones de trabajo y actividades colaterales.

 

  • Copyright © 2000-2008, Revista 16 de Abril
  • Revista Científico Estudiantil de las Ciencias Médicas de Cuba
  • Fecha de actualización: 28 de abril de 2008
  • Webmaster: Pavel Polo Pérez
  • URL: http://www.16deabril.sld.cu
  • Los contenidos que se encuentran en nuestro sitio están dirigidos fundamentalmente a estudiantes y profesionales de la salud.
  • Abre nueva ventana: Logo de validación de XHTML 1.0 Transitional | Abre nueva ventana: Logo de validación de hojas de estilo