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PERITAJES MÉDICOS POR ENFERMEDADES CRÓNICAS NO TRANSMISIBLES

Por el doctor José A. Barnés Domínguez,
Especialista de 1er. Grado en Medicina General
Integral y Medicina Interna, Hospital “Miguel Enríquez”

Es importante tener en cuenta por los colegas, así como para aquellos estudiantes del sector que se preparan como futuros profesionales de la Medicina, cuándo y cómo proceder a la hora de aprobar un Peritaje médico por enfermedades crónicas no transmisibles; por eso, teniendo en cuenta esta posibilidad que tiene cualquier trabajador del país, consideré oportuno y necesario hacer un análisis retrospectivo de los pacientes que acudieron, con este objetivo a mi centro hospitalario, en el período 1998-2000.

El total de personas estudiadas abarcó 512 dictámenes médicos, para lo cual se incluyeron variables, tales como: edades, sexo, categoría ocupacional, años de servicio, principales diagnósticos y grados de invalidez.

Al final de la investigación se concluyó que el grupo etáreo predominante fue el de 50-59 años, el sexo que prevaleció fue el masculino y la categoría ocupacional la obrera; en cuanto a las enfermedades que más afectaron en esa etapa se manifestaron mayoritariamente la hipertensión arterial y el asma bronquial, con un grado de invalidez total y temporal.

Con la Ley No. 959, en el año 1961, el Ministerio de Salud Pública establece oficialmente el derecho de la población cubana trabajadora, a optar por esta alternativa, cuando se ve afectada su salud (1).

En 1963 se dicta la Resolución No 21, que en su artículo 19 establece por primera vez, la realización de los peritajes médicos legales, al tiempo que quedan organizadas las comisiones capacitadas para el correcto desarrollo de los mismos (2).

Nuestra legislación social contempla la protección de los trabajadores y de sus familias, de las consecuencias económicas derivadas del deterioro de la capacidad laboral, secundario a enfermedades comunes o profesionales o de accidentes comunes o del trabajo. Para asegurar la protección de la asistencia social al nivel adecuado y por el período requerido, es necesario evaluar con exactitud el grado de incapacidad y la probable duración de la misma (3).

En Cuba la ley define como invalidez a la disminución de la capacidad física o mental que impide al trabajador continuar laborando o reduce notablemente su capacidad impidiéndole desarrollar con asiduidad su empleo y sostenerse económicamente (4).

La incapacidad temporal es aquella que se presenta, ocasionada por una enfermedad común o profesional y por accidente, sea o no de trabajo. Durante ese período de tiempo, el trabajador recibe asistencia sanitaria de la Seguridad Social y se le considera impedido para el trabajo. Esta situación se prolonga durante doce meses, prorrogables por otros seis, cuando se presume que durante ese tiempo ya el trabajador está curado y es dado de alta por el facultativo (5).

La invalidez permanente es la situación del trabajador que después de haber estado sometido al tratamiento prescrito y recibe el alta médica, presenta reducciones anatómicas o funcionales graves, susceptibles de determinación objetiva y previsiblemente definitivas, que anulen o disminuyan su capacidad laboral (5).

Grados de invalidez. Clasificación

- Incapacidad permanente parcial para la profesión habitual es la que sin alcanzar el grado total, ocasiona al trabajador una disminución no inferior al 33 % en su rendimiento normal para dicha profesión, sin impedirle la realización de las tareas fundamentales de la misma.

- Incapacidad permanente total para la profesión habitual es la que inhabilita al trabajador para la realización de todas o de las fundamentales tareas de dicha profesión, siempre que pueda dedicarse a otra distinta. La pérdida de la capacidad general orgánica o funcional es igual o superior al 67 %.

- Incapacidad permanente total cualificada se define igual que la incapacidad permanente total, pero por razones de edad, falta de preparación, circunstancias socio-laborales u otras similares; se presume la dificultad de obtener un empleo distinto al habitual.

- Incapacidad permanente absoluta para todo trabajo es la que inhabilita por completo al trabajador para toda profesión u oficio.

- Gran invalidez es la situación del trabajador afectado por incapacidad permanente, y que por consecuencia de pérdidas anatómicas o funcionales, necesita la asistencia de otra persona para los actos más esenciales de la vida , tales como vestirse, desplazarse, comer o análogos.

En abril de 1995 se inició el actual Programa de enfermedades no transmisibles (ENT), cuya misión es potenciar la capacidad de la Oficina Panamericana de la Salud (OPS), para respaldar a los estados miembros, en la prevención y control de ciertas enfermedades crónicas y traumatismos (7).

Se ha comprobado que del total de muertes por ENT, las cardiovasculares producen el 45,4 %, los neoplasmas malignos 19,7 % y la diabetes, 4,9%. Más del 65% del total de los años de vida potencial perdidos por discapacidad debida a ENT corresponden a personas menores de 45 años y cerca de 30% a menores de 15 (7).
Las ENT constituyen en Cuba las primeras causas de muerte desde hace más de 20 años, y representan más del 75 % de los fallecimientos anuales entre todas las causas, muertes prematuras y discapacidad (8).

Los elementos que intervienen en la aparición y desarrollo de las ENT son básicamente de dos tipos: los factores de riesgo (tabaquismo, malos hábitos nutricionales, hipertensión arterial y sedentarismo), así como los elementos relacionados con la aparición y evolución de la enfermedad o daño (control y atención médica, prevención de complicaciones y descompensaciones). Teniendo en cuenta la incidencia de estos problemas de salud en la población cubana, se ha establecido un Programa de Vigilancia y Control para reducir su morbilidad y mortalidad (7,8).

De los 512 Peritajes Médicos por Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT) analizados, hubo un predominio del grupo etáreo entre 50 y 59 años de edad (32,6%) con 167 trabajadores y le siguió el grupo de 40-49, con 148 peritados (28,9 %) y en menor proporción el grupo de 17-30 años (con 37 casos), para un 7,2 %. Sobresalió el sexo masculino con 337 pacientes.

Prevalecieron los obreros y hombres, en cuanto a categoría ocupacional y sexo se refiere. Fueron peritazos 265 obreros (51,8%) y en segundo lugar se situaron los trabajadores vinculados a los servicios (122), cifra que representó el 23,9 %; en este grupo también tuvo predominio el sexo masculino. Los peritajes médicos realizados según años de servicios y sexo reflejan una mayor prevalencia en los grupos de 21-25 y 26 y más años de servicios con 133 y 278 trabajadores, que representan el 26 y 54,3 %, respectivamente. Una proporción inferior se registra en los que llevaban menos de 10 años de trabajo (33 peritados), o sea, el 6,4%. Aquí también prevalece el sexo masculino.

Un artículo publicado en la Revista Cubana de Higiene y Epidemiología sobre Incapacidad Parcial Permanente en la mujer trabajadora realizado en el Hospital “Dr. Miguel Enríquez” durante 1986, informa que de un total de 2090 casos peritados, correspondían 1163 trabajadores al sexo femenino ubicados fundamentalmente entre la tercera y quinta décadas de la vida (9).

Díaz Tabares O. y otros autores en una investigación realizada, respecto a Incapacidad Laboral Total , reporta que de 693 peritajes médicos , pertenecían al sexo femenino 360 (51,9 %) del total estudiado; con relación a los grupos de edades, plantearon un predominio de los dictámenes médicos en los grupos de 45-54 años y 55- 64 años con 360 y 190 personas, respectivamente (10).

En cuanto a la categoría ocupacional, en otros estudios sobresalen los obreros, trabajadores de servicios y técnicos, con un tiempo de vida laboral de 15-19 años, lo cual coincide mayoritariamente (9).

Rodríguez L. y otros colegas, en un estudio, analizaron a un total de 45 trabajadores afectados por Hipertensión Arterial , 27 con Cardiopatía Isquémica y 5 con Diabetes Mellitus y Asma Bronquial (1).

Respecto al grado de invalidez y las afecciones asociadas, se destacan las enfermedades del aparato circulatorio (Cardiopatía isquémica + Hipertensión arterial) con 30 trabajadores, seguidas de las del aparato respiratorio (Asma y Laringitis crónica) en 14 pacientes como causas de Incapacidad Parcial Permanente en mujeres trabajadoras (9).

En sentido general, de un total de 512 dictámenes médicos, predominó el grupo de edades comprendidas entre los 50 y 59 años con 167 pacientes y el sexo masculino, con 337 trabajadores peritados, pertenecientes a los sectores obrero y de los servicios, con más de 26 años de vinculación laboral. La Hipertensión Arterial y el Asma Bronquial fueron los principales diagnósticos reportados, con 168 y 127 trabajadores, respectivamente.
Asimismo prevaleció en la presente investigación el grado de invalidez total y temporal por 6 meses.

BIBLIOGRAFÍA

1. Rodríguez Rodríguez LP, Arias Reyes R, Moreno Mejías A. . Estudio de los peritajes médicos de mujeres trabajadoras con trastornos reumatológicos. Año 1983-1989, Revista Cubana de Salud Pública. 1991; 17 (1): 20-28.
2. Cuba, MINSAP. Resolución No 21 : Gaceta Oficial No 228 , Noviembre 1963.
3. Beeson PB, MC Dermott W, Wyngaarden JB. en: Cecil . Tratado de Medicina Interna. 15 ed. La Habana: Editorial Pueblo y Educación. 1984; T1, Vol 2: 1-11.
4. Reyes Llerena G, Guibert Toledano M, Hernández Martínez A. Impacto de las enfermedades reumáticas sobre la calidad de la vida en Cuba. Editorial CIMEQ, 2000: 7.
5. Porras Pombo A. Valoración médica y gestión actual de la invalidez permanente. Encuentros de Salud Laboral. Fundación MAPFRE, Medicina, 1997: 119-124.
6. Antología Salud Ocupacional. Ministerio de Educación Pública. Costa Rica, 1993: 89-90.
7. Alleyne G.O . La actividad de la OPS en el campo de las enfermedades no transmisibles. Rev Panam Salud Pública. 1997; 2 (6): 420-427.
8. Batista Moliner R, Landrove Rodríguez O, Bonet Gorbea M . Sistema de vigilancia de enfermedades no transmisibles en Cuba. Revista Cubana de Higiene y Epidemiología. 2000; 38 (2): 77-92.
9. García Nuñez O M , Gil González H , Cabrera Pérez J . Incapacidad Parcial Permanente en la mujer trabajadora. Revista Cubana de Higiene y Epidemiología 1990; 28 ( 1 ) : 109-122.
10. Díaz Tabares O, Santander Guzmán T J, Soler Quintana M L. Incapacidad Laboral Total. Revista Cubana de Medicina General Integral. 1997; 13 (2) : 127-132.
11. García González R, Suárez Pérez R, Aguiar de Castro M. Procesos de peritajes en pacientes diabéticos. Revista Cubana de Salud Pública. 1992; 18 (2): 95-103.

 

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