Frecuencia de la Sarcopenia entre las personas institucionalizadas en un Hogar de Ancianos

Autor:
Técnico Alexander González Domínguez *

Tutor:
Dr. Sergio Santana Porbén **

* Técnico en Nutrición y Dietética.
** Médico Especialista de Segundo Grado en Bioquímica Clínica. Profesor Instructor de Bioquímica.

Hospital Clínico Quirúrgico “Hermanos Ameijeiras”
Instituto Superior de Ciencias Medicas de La Habana
Facultad Tecnología de la Salud

La Habana, 2007

Resumen

El envejecimiento poblacional constituye uno de los fenómenos más preocupantes de la sociedad cubana actual. La esperanza de vida de los cubanos es de 77 años, por lo que el cuadro demográfico de la nación apunta a un sostenido crecimiento de la cantidad de personas con 60 o más años, adquiriendo esto un mayor peso económico y social. El objetivo de la investigación consistió en determinar el estado nutricional de los ancianos en un Hogar del Adulto Mayor, mediante un estudio no experimental descriptivo transversal. De todos los sujetos participantes se obtuvo el perfil antropométrico: Altura Talón-Rodilla, Peso corporal, y Circunferencia del Brazo. La talla se estimó de la Altura Talón-Rodilla, según las fórmulas establecidas, el Índice de Masa Corporal, a partir de la talla calculada y el peso corporal y la sarcopenia se estableció de la Circunferencia del Brazo. La fuerza de la asociación entre la sarcopenia y los trastornos nutricionales se evaluó mediante técnicas estadísticas basadas en la distribución ji-cuadrado. Se comprobó que en la primera década de la tercera edad hay aumento del índice de masa corporal y en la tercera una disminución. Pudo concluirse que más de las dos quintas partes de los individuos institucionalizados presentan trastornos nutricionales y fue clasificada la tercera parte de toda la muestra con sarcopenia. Se valoró que resulta significativa la asociación entre la sarcopenia y los trastornos nutricionales.

Palabras Claves: Sarcopenia, Problemas nutricionales, Ancianidad

Introducción

Desde el punto de vista demográfico, el envejecimiento poblacional está relacionado con el aumento de la proporción de personas mayores de 60 años con respecto al resto de la población (1).

Como la esperanza de vida de los cubanos es hoy de 77 años, el cuadro demográfico de la nación apunta a un sostenido crecimiento de la cantidad de personas con 60 o más años, que ya representan aproximadamente 1.8 millones, esto es, el 16% de la población total. Para el 2025 esta proporción será del 26% (1).

Los factores socioeconómicos y culturales que afectan el estado nutricional del anciano, en el espectro que abarca potencialmente a las personas mayores de edad, se corresponden con la escasez de medios económicos, la ignorancia y la soledad (2).

En el proceso de envejecimiento ocurren cambios en la mayor parte de los órganos, tejidos y sistemas del organismo (2, 3).

Con relación a la composición corporal, la cantidad de tejido magro disminuye hasta un 30%, conforme aumenta la edad. El grado de afectación es proporcional al peso corporal (4).

Es importante evaluar el estado de nutrición en los adultos mayores para tomar las medidas preventivas pertinentes y disminuir las complicaciones, así como detectar los factores de riesgo de morbilidad y mortalidad de este grupo etáreo (5).

La evaluación del estado de nutrición completa debe incluir historia clínica y examen físico, indicadores antropométricos, así como algunos otros (6).

Los indicadores antropométricos son métodos prácticos y económicos con los que se obtiene una evaluación general de los cambios en las dimensiones corporales, relacionados con la edad, así como su influencia en el estado de nutrición y el riesgo de morbilidad y mortalidad (5).

La reducción en la estatura es una de las alteraciones más obvias en los adultos mayores; por lo general, se manifiesta a partir de los 50 años de edad y es progresiva de los 30 a los 70 años. Esta pérdida de talla tiene implicaciones cuando se calcula el ĺndice de Masa corporal (IMC) y se estima el riesgo (3).

El peso también se ve afectado con el envejecimiento; en general, disminuye después de los 65 ó 70 años de edad. Es muy importante conocer los cambios en el peso corporal para evaluar un posible riesgo de desnutrición u obesidad, lo cual implica alteraciones del estado de nutrición y salud (7).

El IMC es un parámetro usado habitualmente para clasificar el estado de nutrición (8, 9). En la actualidad se reconoce que este indicador cambia con la edad, el rango aún no está bien definido, sin embargo, lo que sí se definió es que rangos mayores o menores no son recomendables (6). Se reporta que un IMC alto o bajo incrementa el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y desnutrición, respectivamente, elevando en ambos casos el riesgo de morbilidad y mortalidad en adultos mayores (7, 10).

La medición de la Circunferencia Muscular del Brazo evalúa las reservas de energía proteica estática (4, 11). Se reconoce que cerca del 60% del total de la proteína corporal está contenida en el músculo. El porcentaje de masa libre de grasa que representa el músculo esquelético varía entre individuos y declina con la edad (12).

A esta disminución de la masa y potencia muscular que ocurre durante el envejecimiento se le denomina sarcopenia, (del griego sarx, carne, y penia, pobreza) (13). Esta pérdida ocurre siempre con el paso de los años, incluso en ancianos que realizan una actividad deportiva intensa (13, 14).

Se han identificado diversos factores implicados en el desarrollo de la sarcopenia y que inciden sobre los cambios musculares asociados al envejecimiento (15). Por un lado, existen factores genéticos, a pesar de que no están bien identificados (16). Además, entre otros, la pérdida de peso en el anciano exacerba la sarcopenia, produciendo una mayor pérdida de masa magra que de masa grasa, y en los pacientes que recuperan peso perdido, la recuperación suele ser a expensas de una mayor proporción de masa adiposa (17, 18).

No obstante, incluso sin mediar cambios en el peso, los estudios longitudinales muestran una pérdida progresiva de la masa muscular con el envejecimiento (19, 20). La actividad física se relaciona de forma inversa e independiente con la masa libre de grasa corporal, sobre todo en mujeres (19-21).

Resulta complicado aportar cifras de prevalencía de sarcopenia entre la población anciana. Si hemos dicho que la sarcopenia es un acompañante normal del envejecimiento, debemos decir que afecta al 100% de los ancianos. Sin embargo, si introducimos el matiz de que esta pérdida de masa y potencia sea lo suficientemente intensa como para producir síntomas, la prevalencía será menor. La mayoría de los estudios de prevalencía ponen el límite de la pérdida muscular para definir sarcopenia, en dos desviaciones estándar por debajo del valor normal de masa muscular de una población más joven. Con estos criterios se ha reconocido un 13% de sarcopénicos a la edad de 65 años, un 24% a los 70 y hasta un 50% en los mayores de 80 años (13, 22).

Una baja circunferencia muscular del brazo señala una disminución del contenido proteico muscular y predice el riesgo de mortalidad en los adultos mayores (11, 23).

Todos estos datos justifican, por una parte, el interés por el estudio de los fenómenos del envejecimiento y, por otra, la preocupación de la medicina preventiva y social por la profilaxis y tratamiento de las situaciones y enfermedades que acosan a las personas de edad avanzada.

Por ello nos preguntamos:

¿Cuál será el estado nutricional de los ancianos en el Hogar del Adulto Mayor “Manuel Aneiro Subirat”

Objetivos

Generales
Determinar el estado nutricional de los ancianos en el Hogar del Adulto Mayor “Manuel Aneiro Subirat”.

Específicos
Establecer la frecuencia de trastornos nutricionales entre los institucionalizados en el Hogar del Adulto Mayor.
Identificar la frecuencia de sarcopenia entre los institucionalizados en el Hogar del Adulto Mayor.
Relacionar la sarcopenia con los trastornos nutricionales observados entre los institucionalizados.

Materiales y Métodos

Diseño: Presentamos un estudio no experimental descriptivo transversal.
Unidad de muestreo: El presente estudio se llevó a cabo en el Hogar de Ancianos “Manuel Aneiro Subirat”, del municipio Centro Habana, La Habana, Cuba. El Hogar acepta a los institucionalizados en modalidades diferentes: Internado y Hogar de Día.

Universo: Estuvo integrado por 71 adultos (hombres: 30; mujeres: 41), que constituían la matrícula del Hogar entre septiembre del 2004 y agosto del 2005.

Muestra de estudio: Se seleccionaron 50 personas (hombres: 26; mujeres: 24), que cumplieron los siguientes criterios: 1) Ancianos con 60 años o más; y 2) Disposición de participar voluntariamente en el estudio.

Se excluyeron del estudio aquellos que fueran menores de 60 años, no se encontraran presentes en el momento de la realización de las mediciones antropométricas y que su estado físico no permitiera la realización de las mediciones antropométricas prescritas en el protocolo de recogida de datos.

De todos los sujetos participantes se obtuvo el siguiente perfil antropométrico: la Altura Talón-Rodilla, el Peso corporal, y la Circunferencia del Brazo (CB), teniendo en cuenta los requisitos y las recomendaciones de la metodología establecida (24, 25). Las mediciones antropométricas se obtuvieron con los siguientes medios: una cinta métrica inextensible, un antropómetro de rodilla-talón y una balanza de plato (Detecto, Estados Unidos).

La Talla del paciente se estimó de la Altura Talón-Rodilla según las fórmulas establecidas, (25) y con la ayuda de una hoja de cálculo Excel 7.0 (Microsoft, Estados Unidos).

El Índice de Masa Corporal (IMC) se calculó a partir de la Talla calculada y el Peso corporal medido. Los valores del IMC se distribuyeron según los sistemas de clasificación descritos previamente (24).

El estado nutricional del sujeto encuestado se estableció del IMC calculado:

Desnutrido:  18.5 Kg/m2
Normopeso: Entre 18.5 – 24.9 Kg/m2
Sobrepeso: Entre 25.0 – 29.9 Kg/m2
Obeso:  30 Kg/m2

Los valores de la CB se distribuyeron según los sistemas de clasificación descritos anteriormente (24).

La sarcopenia se estableció si el valor de la CB era menor de 23 cm para los hombres, y 22 cm para las mujeres.

La frecuencia de trastornos nutricionales se estableció de la proporción de sujetos encuestados denotados como Desnutridos, Sobrepesos u Obesos, respecto del tamaño de la muestra de estudio.

La frecuencia de sarcopenia se calculó de la proporción de hombres y mujeres con valores de la CB menores del punto de corte empleado, respecto del tamaño de la muestra de estudio.

La frecuencia de sarcopenia se ajustó según el rango del IMC empleado en la evaluación del estado nutricional del sujeto institucionalizado. La fuerza de la asociación entre la frecuencia de sarcopenia y la ocurrencia de trastornos nutricionales se evaluó mediante técnicas estadísticas basadas en la distribución ji-cuadrado. Se utilizó un nivel de significación del 5% para denotar la asociación como estadísticamente significativa (26).

Resultados

Tabla 1: Resultados demográficos Revista 16 de Abril. Revista estudiantil de las Ciencias Médicas de Cuba

Frecuencia de la Sarcopenia entre las personas institucionalizadas en un Hogar de Ancianos

Autor:
Técnico Alexander González Domínguez *

Tutor:
Dr. Sergio Santana Porbén **

* Técnico en Nutrición y Dietética.
** Médico Especialista de Segundo Grado en Bioquímica Clínica. Profesor Instructor de Bioquímica.

Hospital Clínico Quirúrgico “Hermanos Ameijeiras”
Instituto Superior de Ciencias Medicas de La Habana
Facultad Tecnología de la Salud

La Habana, 2007

Resumen

El envejecimiento poblacional constituye uno de los fenómenos más preocupantes de la sociedad cubana actual. La esperanza de vida de los cubanos es de 77 años, por lo que el cuadro demográfico de la nación apunta a un sostenido crecimiento de la cantidad de personas con 60 o más años, adquiriendo esto un mayor peso económico y social. El objetivo de la investigación consistió en determinar el estado nutricional de los ancianos en un Hogar del Adulto Mayor, mediante un estudio no experimental descriptivo transversal. De todos los sujetos participantes se obtuvo el perfil antropométrico: Altura Talón-Rodilla, Peso corporal, y Circunferencia del Brazo. La talla se estimó de la Altura Talón-Rodilla, según las fórmulas establecidas, el Índice de Masa Corporal, a partir de la talla calculada y el peso corporal y la sarcopenia se estableció de la Circunferencia del Brazo. La fuerza de la asociación entre la sarcopenia y los trastornos nutricionales se evaluó mediante técnicas estadísticas basadas en la distribución ji-cuadrado. Se comprobó que en la primera década de la tercera edad hay aumento del índice de masa corporal y en la tercera una disminución. Pudo concluirse que más de las dos quintas partes de los individuos institucionalizados presentan trastornos nutricionales y fue clasificada la tercera parte de toda la muestra con sarcopenia. Se valoró que resulta significativa la asociación entre la sarcopenia y los trastornos nutricionales.

Palabras Claves: Sarcopenia, Problemas nutricionales, Ancianidad

Introducción

Desde el punto de vista demográfico, el envejecimiento poblacional está relacionado con el aumento de la proporción de personas mayores de 60 años con respecto al resto de la población (1).

Como la esperanza de vida de los cubanos es hoy de 77 años, el cuadro demográfico de la nación apunta a un sostenido crecimiento de la cantidad de personas con 60 o más años, que ya representan aproximadamente 1.8 millones, esto es, el 16% de la población total. Para el 2025 esta proporción será del 26% (1).

Los factores socioeconómicos y culturales que afectan el estado nutricional del anciano, en el espectro que abarca potencialmente a las personas mayores de edad, se corresponden con la escasez de medios económicos, la ignorancia y la soledad (2).

En el proceso de envejecimiento ocurren cambios en la mayor parte de los órganos, tejidos y sistemas del organismo (2, 3).

Con relación a la composición corporal, la cantidad de tejido magro disminuye hasta un 30%, conforme aumenta la edad. El grado de afectación es proporcional al peso corporal (4).

Es importante evaluar el estado de nutrición en los adultos mayores para tomar las medidas preventivas pertinentes y disminuir las complicaciones, así como detectar los factores de riesgo de morbilidad y mortalidad de este grupo etáreo (5).

La evaluación del estado de nutrición completa debe incluir historia clínica y examen físico, indicadores antropométricos, así como algunos otros (6).

Los indicadores antropométricos son métodos prácticos y económicos con los que se obtiene una evaluación general de los cambios en las dimensiones corporales, relacionados con la edad, así como su influencia en el estado de nutrición y el riesgo de morbilidad y mortalidad (5).

La reducción en la estatura es una de las alteraciones más obvias en los adultos mayores; por lo general, se manifiesta a partir de los 50 años de edad y es progresiva de los 30 a los 70 años. Esta pérdida de talla tiene implicaciones cuando se calcula el ĺndice de Masa corporal (IMC) y se estima el riesgo (3).

El peso también se ve afectado con el envejecimiento; en general, disminuye después de los 65 ó 70 años de edad. Es muy importante conocer los cambios en el peso corporal para evaluar un posible riesgo de desnutrición u obesidad, lo cual implica alteraciones del estado de nutrición y salud (7).

El IMC es un parámetro usado habitualmente para clasificar el estado de nutrición (8, 9). En la actualidad se reconoce que este indicador cambia con la edad, el rango aún no está bien definido, sin embargo, lo que sí se definió es que rangos mayores o menores no son recomendables (6). Se reporta que un IMC alto o bajo incrementa el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y desnutrición, respectivamente, elevando en ambos casos el riesgo de morbilidad y mortalidad en adultos mayores (7, 10).

La medición de la Circunferencia Muscular del Brazo evalúa las reservas de energía proteica estática (4, 11). Se reconoce que cerca del 60% del total de la proteína corporal está contenida en el músculo. El porcentaje de masa libre de grasa que representa el músculo esquelético varía entre individuos y declina con la edad (12).

A esta disminución de la masa y potencia muscular que ocurre durante el envejecimiento se le denomina sarcopenia, (del griego sarx, carne, y penia, pobreza) (13). Esta pérdida ocurre siempre con el paso de los años, incluso en ancianos que realizan una actividad deportiva intensa (13, 14).

Se han identificado diversos factores implicados en el desarrollo de la sarcopenia y que inciden sobre los cambios musculares asociados al envejecimiento (15). Por un lado, existen factores genéticos, a pesar de que no están bien identificados (16). Además, entre otros, la pérdida de peso en el anciano exacerba la sarcopenia, produciendo una mayor pérdida de masa magra que de masa grasa, y en los pacientes que recuperan peso perdido, la recuperación suele ser a expensas de una mayor proporción de masa adiposa (17, 18).

No obstante, incluso sin mediar cambios en el peso, los estudios longitudinales muestran una pérdida progresiva de la masa muscular con el envejecimiento (19, 20). La actividad física se relaciona de forma inversa e independiente con la masa libre de grasa corporal, sobre todo en mujeres (19-21).

Resulta complicado aportar cifras de prevalencía de sarcopenia entre la población anciana. Si hemos dicho que la sarcopenia es un acompañante normal del envejecimiento, debemos decir que afecta al 100% de los ancianos. Sin embargo, si introducimos el matiz de que esta pérdida de masa y potencia sea lo suficientemente intensa como para producir síntomas, la prevalencía será menor. La mayoría de los estudios de prevalencía ponen el límite de la pérdida muscular para definir sarcopenia, en dos desviaciones estándar por debajo del valor normal de masa muscular de una población más joven. Con estos criterios se ha reconocido un 13% de sarcopénicos a la edad de 65 años, un 24% a los 70 y hasta un 50% en los mayores de 80 años (13, 22).

Una baja circunferencia muscular del brazo señala una disminución del contenido proteico muscular y predice el riesgo de mortalidad en los adultos mayores (11, 23).

Todos estos datos justifican, por una parte, el interés por el estudio de los fenómenos del envejecimiento y, por otra, la preocupación de la medicina preventiva y social por la profilaxis y tratamiento de las situaciones y enfermedades que acosan a las personas de edad avanzada.

Por ello nos preguntamos:

¿Cuál será el estado nutricional de los ancianos en el Hogar del Adulto Mayor “Manuel Aneiro Subirat”

Objetivos

Generales
Determinar el estado nutricional de los ancianos en el Hogar del Adulto Mayor “Manuel Aneiro Subirat”.

Específicos
Establecer la frecuencia de trastornos nutricionales entre los institucionalizados en el Hogar del Adulto Mayor.
Identificar la frecuencia de sarcopenia entre los institucionalizados en el Hogar del Adulto Mayor.
Relacionar la sarcopenia con los trastornos nutricionales observados entre los institucionalizados.

Materiales y Métodos

Diseño: Presentamos un estudio no experimental descriptivo transversal.
Unidad de muestreo: El presente estudio se llevó a cabo en el Hogar de Ancianos “Manuel Aneiro Subirat”, del municipio Centro Habana, La Habana, Cuba. El Hogar acepta a los institucionalizados en modalidades diferentes: Internado y Hogar de Día.

Universo: Estuvo integrado por 71 adultos (hombres: 30; mujeres: 41), que constituían la matrícula del Hogar entre septiembre del 2004 y agosto del 2005.

Muestra de estudio: Se seleccionaron 50 personas (hombres: 26; mujeres: 24), que cumplieron los siguientes criterios: 1) Ancianos con 60 años o más; y 2) Disposición de participar voluntariamente en el estudio.

Se excluyeron del estudio aquellos que fueran menores de 60 años, no se encontraran presentes en el momento de la realización de las mediciones antropométricas y que su estado físico no permitiera la realización de las mediciones antropométricas prescritas en el protocolo de recogida de datos.

De todos los sujetos participantes se obtuvo el siguiente perfil antropométrico: la Altura Talón-Rodilla, el Peso corporal, y la Circunferencia del Brazo (CB), teniendo en cuenta los requisitos y las recomendaciones de la metodología establecida (24, 25). Las mediciones antropométricas se obtuvieron con los siguientes medios: una cinta métrica inextensible, un antropómetro de rodilla-talón y una balanza de plato (Detecto, Estados Unidos).

La Talla del paciente se estimó de la Altura Talón-Rodilla según las fórmulas establecidas, (25) y con la ayuda de una hoja de cálculo Excel 7.0 (Microsoft, Estados Unidos).

El Índice de Masa Corporal (IMC) se calculó a partir de la Talla calculada y el Peso corporal medido. Los valores del IMC se distribuyeron según los sistemas de clasificación descritos previamente (24).

El estado nutricional del sujeto encuestado se estableció del IMC calculado:

Desnutrido:  18.5 Kg/m2
Normopeso: Entre 18.5 – 24.9 Kg/m2
Sobrepeso: Entre 25.0 – 29.9 Kg/m2
Obeso:  30 Kg/m2

Los valores de la CB se distribuyeron según los sistemas de clasificación descritos anteriormente (24).

La sarcopenia se estableció si el valor de la CB era menor de 23 cm para los hombres, y 22 cm para las mujeres.

La frecuencia de trastornos nutricionales se estableció de la proporción de sujetos encuestados denotados como Desnutridos, Sobrepesos u Obesos, respecto del tamaño de la muestra de estudio.

La frecuencia de sarcopenia se calculó de la proporción de hombres y mujeres con valores de la CB menores del punto de corte empleado, respecto del tamaño de la muestra de estudio.

La frecuencia de sarcopenia se ajustó según el rango del IMC empleado en la evaluación del estado nutricional del sujeto institucionalizado. La fuerza de la asociación entre la frecuencia de sarcopenia y la ocurrencia de trastornos nutricionales se evaluó mediante técnicas estadísticas basadas en la distribución ji-cuadrado. Se utilizó un nivel de significación del 5% para denotar la asociación como estadísticamente significativa (26).

Resultados

Tabla 1: Resultados demográficos

Edad

Hombres

Mujeres

Totales

Entre 60 – 69 años

3

1

4

Entre 70 – 79 años

9

9

18

80 y más años

14

14

28

Totales

26

24

50


Tabla 2: Estado de los indicadores antropométricos. Se presentan la media  desviación estándar.

Indicador

Hombres

Mujeres

Totales

Talla (m)

1.611 +/- 0.049

1.478 +/- 0.050

1.547 +/- 0.083

Peso (Kg)

56.754 +/- 10.375

51.200 +/- 13.308

54.150 +/- 12.111

IMC (Kg/m2)

21.769 +/- 3.476

23.277 +/- 5.224

23.374 +/- 4.410

CB (cm)

24.637 +/- 3.333

24.395 +/- 5.163

24.883 +/- 4.265

Frecuencia del estado nutricional:

- Desnutridos: 8 (16%)
- Normopesos: 29 (58%)
- Sobrepesos: 8 (16%)
- Obesos: 5 (10%)


Tabla 3: Influencia del sexo sobre el estado nutricional.

Trastorno

Hombres

Mujeres

Totales

Desnutrido

5

3

8

Normopeso

15

14

29

Sobrepeso

5

3

8

Obeso

1

4

5

Totales

26

24

50

X2 = 3.953 (p > 0.05).


Tabla 4: Influencia de la edad sobre el estado nutricional.

Trastorno

Edad del sujeto

Totales

Entre 60 – 69

Entre 70 – 79

+ 80

Desnutrido

0

2

6

8

Normopeso

1

7

21

29

Sobrepeso

2

5

1

8

Obeso

1

4

0

5

Totales

4

18

28

50

X2 = 18.246 (p < 0.05).

Frecuencia de la Sarcopenia:
- Presente: 17 [34%]
- Ausente: 33 [66%]

Tabla 5: Influencia del sexo sobre la Sarcopenia.

Trastorno

Hombres

Mujeres

Totales

Presente

7

10

17

Ausente

19

14

33

Totales

26

24

50

X2 = 1.208 (p > 0.05).

Tabla 6: Influencia de la edad sobre la Sarcopenia.

Trastorno

Entre 60 – 69

Entre 70 – 79

+ 80

Totales

Presente

0

3

14

17

Ausente

4

15

14

33

Totales

4

18

28

50

X2 = 8.687 (p < 0.05).

Tabla 7: Relación entre los trastornos nutricionales y la Sarcopenia.

Trastorno

Sarcopenia

Presente

Sarcopenia

Ausente

Totales

Desnutrido

8

0

8

Normopeso

9

20

29

Sobrepeso

0

8

8

Obeso

0

5

5

Totales

17

33

50

X2 = 22.340 (p < 0.05).


Discusión

Información demográfica
En la muestra predominaron los hombres sobre las mujeres. La proporción de adultos mayores es del 8%, los ancianos del 36% y los longevos del 56%. Si bien los sexos están repartidos de modo bastante parejo, no ocurre así con los rangos de edades, lo que pudiera ser producto de la disminución del validísimo de las ultimas décadas de la vida y el aumento de sus necesidades de institucionalización cuando las condiciones en sus hogares no son las más adecuadas para el mantenimiento de la calidad de vida.

Indicadores antropométricos
Como promedio, los hombres fueron más altos y pesados que las mujeres, pero las diferencias observadas entre los valores del IMC de sexo-a-sexo no fueron significativas.

Circunferencia del Brazo

Las diferencias entre los valores de CB respecto del sexo no fueron significativas.

Frecuencia del estado nutricional
Entre los institucionalizados se observó una frecuencia de trastornos nutricionales del 42%. El 16% de los encuestados tenían cuadros de desnutrición, mientras que se encontró un 26% de sobrepeso y obesidad.

Influencia del sexo sobre el estado nutricional
La distribución de los trastornos nutricionales fue independiente del sexo. Se observó la misma proporción de trastornos nutricionales en cada sexo.

Influencia de la edad sobre el estado nutricional
El estado nutricional fue dependiente de la edad.

Entre los subgrupos con edades entre 60-69 años predominan los sobrepesos y los obesos. Por su parte, entre los más de 80 años predominan los normopesos y los desnutridos. La frecuencia de sobrepeso y obesidad disminuyó con la edad, 75% entre los subgrupos de 60-69 años, 50% entre los 70-79 años y 3.5% entre los de más de 80 años; mientras que los desnutridos aumentaron. La desnutrición fue de 0% entre 60-69 años, 11.1% entre 70-79 años y 21.4% entre los de más de 80 años.

Se destacó que en la primera década de la tercera edad hay aumento del índice de masa corporal y en la tercera una disminución, aspecto que coincide con la bibliografía encontrada, que plantea una disminución después de los 65 ó 70 años de edad.
.
Frecuencia de la Sarcopenia
La tercera parte de la muestra se clasificó con sarcopenia, y es de destacar, que por no constar con calibradores de pliegues cutáneos, no se excluyó del estudio el compartimiento adiposo de la Circunferencia del Brazo, lo cual podría haber denotado presencia de sarcopenia entre los sobrepesos y los obesos.

Influencia del sexo sobre la Sarcopenia
La distribución de la sarcopenia fue independiente del sexo. Su presencia se manifestó en el 41.6% de las mujeres y en los hombres en el 26.9%.

Influencia de la edad sobre la Sarcopenia
La distribución de la sarcopenia fue dependiente de la edad. En la primera década no hay indicios de sarcopenia, en la segunda aparece en el 16.7% de los individuos y en los de más de 80 años, en el 50%.

Estos resultados coincidieron con exactitud con los datos de los ancianos de más de 80 años relacionados en la bibliografía consultada, lo cual pudiera interpretarse por la ausencia de los trastornos nutricionales de sobrepeso y obesidad en estas edades.

Relación entre los trastornos nutricionales y la Sarcopenia
Es significativa, al no encontrarse sarcopenia en los trastornos nutricionales por sobrepeso y obesidad, dado que la disminución de la masa muscular se acompaña de cambios en la composición corporal, como un incremento progresivo de la masa grasa, como se refleja en la literatura consultada, y la presencia de sarcopenia en todos los desnutridos y en el 45% de los normopeso.

Es de destacar que en el caso de los desnutridos, la sarcopenia tiene sesgo ya que está unida a los problemas de la composición corporal de la malnutrición por defecto, no así el 45% de los normopeso que sí puede catalogarse como una real sarcopenia.

Con todo lo anterior hay que destacar que el indicador de Circunferencia del Brazo no debe ser utilizado como único indicador antropométrico para conocer el estado de nutrición en personas con más de 60 años, porque la presencia de la sarcopenia disminuye la masa muscular durante el envejecimiento y los que aumentan de peso, suele ser a expensas de un aumento de la masa adiposa. Esto denota la necesidad de contar con calibradores de pliegues cutáneos en la instituciones de salud, para poder realizar mediciones del compartimiento graso en los estudios de la composición corporal.


Conclusiones

Entre los institucionalizados en el Hogar del Adulto Mayor se observa la existencia de un 42% de los individuos con trastornos nutricionales. La tercera parte de la muestra se clasificó con sarcopenia. La asociación es significativa, al no presentarse sarcopenia en los trastornos nutricionales de sobrepeso y obesidad y al aparecer en todos los desnutridos y en el 45% de los normopeso.


Bibliografía

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