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Miasis Ótica

Instituto Superior de Ciencias Médicas de Villa Clara “Dr. Serafín Ruiz de Zárate Ruiz”

Autores:
Yoandry Morales Román. *
Gustavo Rivero Mollinedo. **

Tutores:
Dr. Jorge A. Villavicencio Fragoso. ***
Dr. Boris L. Fernández de la Cruz. ****

* Estudiante de 5to año de Medicina. Alumno Ayudante de Otorrinolaringología.
** Estudiante de 4to año de Medicina y Alumno Ayudante de Otorrinolaringología.
*** Especialista de I Grado en Otorrinolaringología. Profesor instructor de Otorrinolaringología.
**** Especialista en Medicina General Integral. Profesor instructor de Medicina General Integral.

INTRODUCCIÓN

El término miasis (del griego myia: mosca) fue utilizado por primera vez en 1840 por Hope (1), está dada por una infestación causada por las larvas de algunas moscas que invaden órganos o tejidos de animales vivos (2). Las familias Calliphoridae, Sarcophagidae, Muscidae, Phoridae y Fanniidae están involucradas en este tipo de parasitismo. Cordylobia anthropophaga en el Viejo Mundo y Dermatobia hominis en el Nuevo Mundo son las especies, ambas tropicales, más importante desde el punto de vista médico(2). Especial mención merece la especie americana Cochliomyia hominivorax que, además de causar grandes estragos entre el ganado bovino, puede causar la muerte de una persona en pocos días. En los climas tropicales y tórridos la frecuencia de la infestación se relaciona en particular con la falta de higiene de los habitantes (3).La mosca barrenadora (Cochliomyia) suelen ser una plaga importante del ganado. En consecuencia, deberían ocurrir mayores incidencias de infestaciones en las zonas ganaderas, pero no sucede así; esto significa que el factor principal de la infestación no es el ganado, sino la constitución y el habitat del huésped (4). El parásito en la etapa larval se denomina Cochliomyia hominivorax y Cochliomyia macellaria. La larva de C. hominivorax es carnívora y solo vive en tejidos sanos mientras que la de C. macellaria sobrevive en tejidos vivos o muertos y por tanto no destruye tejidos vivos (5).
La miasis ótica es una enfermedad que se puede clasificar como exótica, es por eso que ante la presencia de un cuadro de dicha afección en un individuo perteneciente a la población atendida por nuestro hospital, decidimos realizar la presentación del mismo.

PRESENTACIÓN DEL PACIENTE.

DATOS GENERALES:

Paciente (YIM), de 22 años de edad, masculino, raza blanca, con historia clínica: 061840.

MOTIVO DE CONSULTA:

Dolor en oído izquierdo.

HISTORIA DE LA ENFERMEDAD ACTUAL:

Según la anamnesis realizada por el médico, el paciente tiene antecedentes de Otitis Media Crónica Supurada Osteítica Bilateral, operado de oído izquierdo a los 7 años de edad por complicaciones otógenas (mastoiditis aguda) .El mismo estando cumpliendo sanción penitenciaria en las zonas de Motembo, Corralillo, fue llevado a la enfermería de la prisión por presentar otorrea purulenta y sensación de hormigueo en el oído izquierdo; se decide realizar lavado de ambos oídos, de donde se le extraen del oído izquierdo seis larvas, por tal motivo es remitido al Hospital Mártires del 9 de Abril de Sagua la Grande, Villa Clara. El paciente llegó a nuestro centro refiriendo dolor, supuración y hormigueo en el oído izquierdo, al realizar la otoscopia en el cuerpo de guardia de Otorrinolaringología en el oído izquierdo se observó la presencia de múltiples larvas en el canal auditivo externo, otorrea purulenta y fétida, por lo que se decide su ingreso para mejor estudio y tratamiento.

ANTECEDENTES PATOLÓGICOS PERSONALES:

Otitis Media Crónica Supurada Osteítica Bilateral, operado de oído izquierdo a los 7 años de edad por mastoiditis aguda.

ANTECEDENTES PATOLÓGICOS FAMILIARES:

no refiere.

DATOS POSITIVOS AL INTERROGATORIO:

otalgia izquierda, supuración y sensación de hormigueo en el oído izquierdo.

SIGNOS POSITIVOS AL EXAMEN FÍSICO:

otoscopía del oído izquierdo: se observó la presencia de múltiples larvas en el canal auditivo externo, acompañado de otorrea purulenta y fétida.

COMPLEMENTARIOS:

Cultivo de secreciones óticas: presencia de Pseudomona Areuginosa.
Radiografía del mastoides, vista Schuller, donde se evidenció:
Oído derecho: Pobre neumatización, integridad de la caja del oído medio.
Oído izquierdo: Mastoides ebúrnea (sin neumatización), amplia caja del oído medio, producto a intervenciones quirúrgicas (antromastoidectomía).
Audiometría tonal:
Oído izquierdo: Hipoacusia neurosensorial profunda.
Oído derecho: Hipoacusia conductiva moderada.

DESCRIPCIÓN DEL TRATAMIENTO.

El paciente es llevado al salón de operaciones y bajo anestesia general se inmovilizan las larvas con cloroformo y se extraen con pinzas CITELLI, un total de diecinueve larvas(ver figura 1).Posteriormente se le realizó adecuado lavado del canal auditivo externo, tres días posteriores es llevado nuevamente al salón, se revisa y no se encuentra la presencia de nuevas larvas. En sala se administró Ciprofloxacilo sistémico y Gentamicina local, a los siete días de tratamiento se decide egresar con seguimiento por consulta externa dado el padecimiento crónico del paciente para posterior tratamiento quirúrgico.

DISCUSIÓN.

El término miasis se define como infestación de tejidos y órganos que resulta de la infección por las larvas de las moscas Cochliomyia, que a su vez son atraídas al conducto auditivo por secreciones malolientes (1). Una vez dentro del oído las moscas pueden poner sus huevos que comienzan a desarrollarse de inmediato y darán como resultado la aparición de larvas que son las responsables de la enfermedad como tal, estas en su crecimiento comienzan a alimentarse de los tejidos y fluidos corporales de los pacientes y para ello destruyen hasta los tejidos más resistentes (1-2). Si tenemos en cuenta que determinadas moscas pueden poner hasta aproximadamente 100 huevos podremos imaginarnos la magnitud del daño al cual nos enfrentamos. Las larvas se auxilian de sus dientes que en forma de garfios les permiten penetrar en estructuras más profundas a través de una pequeña lesión superficial que provoca una respuesta infamatoria local con dolor que se exacerba con el movimiento de las larvas y con la alimentación de las mismas acompañadas por otorrea serosanguinolenta (3). Por lo general el diagnóstico se realiza en pacientes con factores de riesgo como, la exposición laboral en agricultores y empleados de mataderos, malas condiciones higiénicas, edades extremas de la vida, malas condiciones sanitarias de la vivienda, períodos con disminución de conciencia por abuso del alcohol o drogas, enfermedad mental, disminución de la sensibilidad, compromiso neurológico y descubriendo la puerta de entrada o lesión dérmica superficial con reacción inflamatoria local (4), no así en la infección sistémica que se hace necesario la realización de varios complementarios para ver la extensión y naturaleza del daño producido por las larvas, esto trae consigo la aparición de complicaciones que en determinados casos pueden llevar a la muerte del paciente, que aunque es infrecuente puede ocurrir y es por el compromiso meníngeo y del Sistema Nervioso Central, causado por el movimiento de las larvas en el interior de la cavidad ótica, la cual llegan a destruir en los casos más avanzados de la enfermedad (3-4). Lo más llamativo de esta afección son las secuelas que pueden aparecer sino se trata oportunamente la enfermedad y que van desde secuelas psicológicas que incluyen trastornos depresivos que llevan al paciente al aislamiento voluntario hasta psicosis producto de ¨ tener la cabeza llena de gusanos ¨ y secuelas estructurales y estéticas que son producidas por el daño tanto superficial como profundo (5). Una vez establecido el diagnóstico el tratamiento deberá hacerse en el hospital bajo anestesia general y cirugía endoscópica o bajo lente de aumento o microscopio para así facilitar la extracción larvaria mecánica que podría ser extremadamente dolorosa y evitar el daño a tejidos sanos (6). Conociendo todo esto resultará más fácil prevenir la enfermedad, o una vez establecida tratarla en tiempo para evitar sus secuelas y así aumentar el nivel de vida de la población.

Referencias Bibliográficas

1.Simon C, Gonzales H. Actas Otorrinolaringología y cirugía de cabeza y cuello. Vol 23, Mar 2005.
2.Jorg M. Miasis abak y consideraciones generales del parasitismo por la larva de la mosca. Prensa Med. Argentina 2006;63:47-52.
3.Pessoa SB Vianna M, Pessoa SS. Parasitología Médica. 12 Ed. Rio de Janeiro, Guanabara; 2002 p.807 –812.
4.Duque C, Marrugo G, Valderrama. Otolaryngology manifestations of myasis. Ears, Nose and Throath 2001; 69:619-622.
5.Nutting WB, Parish LC. Myasis and similar invasions: Cutaneous infestations of man and animal. New York. Praeger. 2000. p. 356-369.
6.Meinking TL, Taplin D. Pardo R. ej. Al. The treatment of scabies with ivermectin. N. }engl J Med 2005; 333(1 )26-30 34.

larvas
Figura 1. Larvas extraídas al paciente del conducto auditivo externo izquierdo con pinza CITELLI.

 

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