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Fotorreportaje

TECNÓLOGOS DE LA SALUD AL SERVICIO DEL PUEBLO

                                 
                                    POR FRANCISCO VARGAS ROSELLÓ
El 2 de septiembre se puso en marcha la actividad docente del octavo curso en la Facultad de la carrera más joven de las Ciencias Médicas en Cuba, “Tecnología de la Salud”.

Con la anterior promoción se efectuó la tercera graduación de la Facultad correspondiente a la Universidad de las Ciencias Médicas de la Habana, pionera en esta modalidad.

Más de 70 mil jóvenes han ingresado en las facultades de todo el país y su formación ha permitido la extensión de los servicios médicos a la población; los tecnólogos ocupan más de 30 puestos de trabajo en el sector de la salud y gracias a su preparación, hoy se puede contar con los servicios de las salas de rehabilitación  y de los policlínicos las 24 horas del día, lo que ha causado gran impacto y en sentido general, hay satisfacción por el resultado del trabajo de los egresados.

En 1989 se inició la carrera de Licenciatura de Tecnología de la Salud, sólo con matricula para Técnicos Medios de algunas de las ramas del sector, convirtiéndose en un curso exclusivo para trabajadores.

Hasta el 2001 se formaron pequeñas cantidades de tecnólogos en Ciudad de la Habana; ese mismo año se descentraliza la ubicación de la enseñanza y se extiende a otras provincias tales como: Santiago de Cuba, Villa Clara,  y  Camaguey.


A pesar del incremento de facultades en otras regiones del país, eran insuficientes las plazas que se ofertaban anualmente y también la carrera se limitaba a seis perfiles, existiendo veinte más que se quedaban fuera del proyecto.


Con el nuevo programa de llevar a los policlínicos las salas de rehabilitación, fue necesario crear en el 2002 una  formación emergente, para la que se fundó en ese mismo año, la “Escuela de Formadores Emergentes de Técnicos de la Salud”, Dr. Salvador Allende, con cuatro perfiles técnicos: Terapia Física y Rehabilitación, Laboratorio Clínico, imaginología y Medicina Transfusional, con un nivel de ingreso de duodécimo grado y un año de duración.

En el curso 2003-2004 se aplica el nuevo modelo pedagógico que consiste en una preparación por ciclos; el primer año donde se gradúan  de Técnicos Básicos, después pasan a trabajar a los servicios de salud, estudiando dos años más de forma semipresencial, se gradúan de Técnicos de la Salud, estudian dos años más con la misma modalidad y por último se gradúan de licenciados, de manera que la carrera tiene cinco años de duración con tres cursos: el básico, el técnico y el profesional.

A partir del curso venidero la vía de ingreso será con los mismos requisitos que se exigen para las demás carrera de la enseñanza superior; es decir exámenes de ingreso en tres asignaturas, Matemática,  Historia y Español, en las que  deben ser aprobados en las tres  materias con 60 puntos o más; el estudiante podrá optar por un perfil de los 21 que se estudian en estos momentos en la carrera.
                                              
En entrevista realizada al Decano de la Facultad de Tecnología de la Salud de la Universidad de las Ciencias Médicas de la Habana,
Dr. Julio Portal Pineda, enfatizó en la importancia que se le concede a la labor Educativa Diaria y a la Cultura General integral que debe tener un profesional; argumentó que las modificaciones que se están aplicando en la enseñanza de Educación Superior con la resolución del descuento ortográfico y la exigencia de buena redacción entre otros aspectos, va a contribuir a mejorar la calidad profesional del egresado.

En otro punto de su intervención, aseguró que ya cuentan con el diseño de una estrategia para asegurarse de que este curso tenga resultados superiores en cuanto a la  exigencia y la calidad  en la enseñanza y en el aprendizaje.

Cuando culmine este curso, se efectuará la cuarta graduación de Tecnólogos; para entonces, ya los tres árboles  sembrados por parte de las anteriores generaciones de egresados, recibirán  la compañía del cuarto árbol, y así uno tras otro irá creciendo, de la misma forma que
 crecerá el bienestar, porque los  que por aquí pasaron seguirán sembrando salud en nuestro pueblo y en donde sea necesario.

                                           

Es una tradición desde la primera graduación, la siembra de un árbol por parte de los alumnos salientes, para perpetuar en el jardín de la facultad, el recuerdo de su estancia donde se formaron con el  rigor científico y los sentimientos humanos que caracterizan a los especialistas que trabajan en la salud; el árbol escogido es la Palma Real, símbolo de nuestra cubanía y porque crece erguido y firme.