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Artículo original
MORBILIDAD POR  HIPERTENSIÓN ARTERIAL EN DOS CONSULTORIOS DE MEDICINA FAMILIAR

Autores
:
Alden J. Quesada Sifontes (*)

* Estudiante de 4to año de Medicina. Alumno  ayudante 2 de Med. Interna.

Resumen

Introducción: En la actualidad se plantea que la hipertensión arterial es la enfermedad más difundida en la raza humana, y que su prevalencia está por encima del 30 %. El perfeccionamiento de la prevención y control de esta es un desafío importante para todos los países, por lo que debe constituir una prioridad de las instituciones  de salud, la población y  gobiernos.
Objetivo: Determinar la morbilidad por  HTA en la población de 18 años y más, de dos consultorios (15 y 17) tipo 2  del Policlínico Universitario “Ignacio Agramonte” de Camagüey, durante el primer cuatrimestre del año 2008.
Diseño Metodológico: Se realizó un estudio descriptivo transversal. El universo estuvo constituido por las 873 personas de 18 años y más de los locales mencionados, los que a su vez constituyeron la muestra, pues cumplieron con los criterios de inclusión. La fuente  de la investigación fue una encuesta. Se utilizó estadística descriptiva. Los resultados se presentaron  en textos y tablas.
Resultados: El 66.55 % (581) de los pesquisados pertenecían al sexo femenino, mientras  que 351 pacientes (40.2%) se ubicaron en los grupos de edades entre 40 y 59 años. En la población estudiada, 336 pacientes (38.5%), padecían de  hipertensión, los probables hipertensos no conocidos resultaron ser 68.
Conclusiones: Más de 1/3 de los hipertensos conocidos,  no estaban controlados. El riesgo cardiovascular en los hipertensos conocidos no controlados resultó ser mayor que en los probables hipertensos no conocidos, partiendo de que la Tensión Arterial Media en los primeros fue superior.

Palabras Clave
: morbilidad, hipertensión, población.

IntroducciÓn


En la actualidad se plantea que la hipertensión arterial es la enfermedad más difundida en la raza humana y que su prevalencia está por encima del 30 %, con los conceptos actuales de 140/90 mmHg o más de tensión arterial para todas las edades (1). En Cuba se estima que existen alrededor de 2 millones de hipertensos (25 % de la población mayor de 15 años y casi el doble en mayores de 60 años) (2).
La Hipertensión Arterial constituye uno de los problemas médicos sanitarios más importantes de la Medicina contemporánea en los países desarrollados y en Cuba; su control es la piedra angular sobre la que hay que actuar para disminuir en forma significativa la morbiletalidad, pues la elevación de las cifras tensionales producen complicaciones cardiovasculares, cerebrovasculares y renales, causantes de incapacidad y muerte (3). La hipertensión arterial sistémica es probablemente la enfermedad crónica degenerativa más frecuente, tanto en México como en toda Latinoamérica. Su prevalencia  fluctúa de un 10 a un 30 % de la población adulta y su presencia se eleva con la edad de los pacientes (4).
La HTA provoca 7.1 millones de muertes anuales, que representa el 13% de la mortalidad total en el mundo (5). La Organización Panamericana de la Salud (OPS) estimó que en el transcurso de los próximos 10 años, habrá 20.7 millones de muertes por enfermedad cardiovascular, de las que unas 2.4 millones serán atribuibles a la hipertensión arterial, en la región de las Américas. Se calcula que la prevalencia de hipertensión en los países latinoamericanos y del Caribe fluctúa entre 8% y 30% (6).
En la provincia de La Habana, en el año 2005, se encontraban dispensarizados alrededor de 134 312 pacientes con HTA, en Holguín se registraban 219 970 con esa entidad, en Santiago de Cuba 174 173 y en Camagüey 160 031, sumando en todo el país 2 190 080 según datos del Ministerio de Salud Pública de Cuba (7). El tema del incumplimiento de las indicaciones médicas por parte de los pacientes constituye un problema referido por la mayoría de los profesionales de la salud. En especial, se señalan grandes dificultades en el cumplimiento de los tratamientos de larga duración, que deben seguir los enfermos con padecimientos crónicos como la hipertensión arterial (8).
En el marco del curso nacional de HTA, en Cuba, se ha propuesto realizar un pesquisaje activo de toda la población, con el objetivo de detectar los hipertensos no diagnosticados, así como de controlar a los ya dispensarizados.
Se plantea que por cada hipertenso diagnosticado, existe uno que no lo ha sido.
Por lo antes expuesto es que surgen algunas preguntas: ¿Cuál será la morbilidad por HTA en la población que corresponde en dos consultorios de medicina familiar de un policlínico de la provincia de Camagüey?
Esta y otras interrogantes científicas nos motivaron a realizar esta investigación.

OBJETIVOS

General:


Determinar la morbilidad por HTA en la población de 18 años y más, de dos consultorios (15 y 17) Tipo 2  del Policlínico Universitario “Ignacio Agramonte” de Camagüey, durante el primer cuatrimestre del año 2008.

Específicos:

Caracterizar la población pesquisada según variables socio-demográficas: grupo de edades, sexo y color de la piel.

Identificar los  hipertensos en la población estudiada.

Precisar los probables hipertensos no conocidos y  las cifras de  TAM en estos y en los no hipertensos.

DiseÑo MetodolÓgico

Se realizó un estudio observacional descriptivo transversal, con el objetivo de determinar  la morbilidad por HTA en la población de 18 años y más, en dos consultorios tipo 2 (15 y 17) pertenecientes al Policlínico Universitario ”Ignacio Agramonte y Loynaz“ de Camagüey, en el período comprendido desde el  1ro de enero al 30 de abril del  2008. El universo de estudio estuvo constituido por las 873 personas de 18 años y más, pertenecientes a los locales mencionados,  que cumplieron con los criterios de inclusión.
Criterios de inclusión:
1. Pertenecer al Consultorio  del Médico de la Familia.
2. Tener 18 años y más.
3. Brindar el consentimiento informado.
No se excluyó ninguno por lo que la muestra coincidió con el universo.

La fuente primaria de datos fue una encuesta diseñada al efecto  según bibliografía revisada (1,4), que contenía las variables a estudiar, relacionados  con los objetivos de la investigación (ver anexo 2), trazados por los autores y aplicadas por los mismos, previo consentimiento informado (ver anexo 1). Las variables estudiadas fueron: grupo de edades, sexo, color de la piel, antecedente patológico personal (APP) de hipertensión arterial (hipertenso conocido), hipertenso conocido controlado y no controlado, posible hipertenso no conocido, no hipertenso y tensión arterial media.Se tuvieron en cuenta los aspectos éticos para la realización de esta investigación, pues se mantuvieron en anonimato los nombres de los pacientes, explicándoseles además la importancia que tenía el estudio.Una vez llenada la encuesta, los datos se introdujeron en una microcomputadora Pentium IV (Hanel) creándose una base de datos en Microsoft Excel. La información fue sometida a un procesamiento estadístico de análisis en el  programa SPSS (Statistical Package for Social Sciences. Versión 15.0).
Se emplearon estadísticas (descriptiva, frecuencia y por cientos) para las variables cualitativas y de tendencia central, media aritmética y  de dispersión,  desviación estándar,  para las variables  cuantitativas, calculando sus intervalos de confianza con un 95% de confiabilidad. Para hallar diferencias estadísticas entre las diferentes variables cualitativas, se utilizó el test de Chi de Mantel-Haenszel (Xmh) que permitió trabajar con una confiabilidad del 95%. Cuando (Xmh) fue mayor que 1.96 (Xmh>1.96), se concluyó que existieron  diferencias estadísticamente significativas entre las variables. Se calculó la diferencia de medias entre la   Tensión Arterial Media (TAM)  de algunos pacientes. Finalmente los resultados se presentaron en textos y tablas. .

Resultados

En la población estudiada, 710  pacientes, para un 81.3%, eran blancos, seguidos de los que presentaron un color de piel negra con 109, para un 12.49% y  54 (6.19%) eran mestizos. En cuanto a la presencia o no del antecedente patológico personal de HTA, 336 pacientes (38.5%) padecían de  hipertensión, mientras que 537(61.51%) no  eran hipertensos.Tabla 1. Distribución de la población pesquisada según grupo de edades y sexo. Policlínico Universitario” Ignacio Agramonte y Loynaz“. Camagüey 2008.      

Grupo de Edades
Masculino Femenino Total
(años) no % no % no %
20-29 24 2.75 52 5.95 76 8.71
30-39 66 7.56 98 1.23 164 18.79
40-49 58 6.64 140 16.04 198 22.68
50-59 50 5.73 >103 11.79 153 17.53
60-69/td> 41 4.69 91 10.42 132 15.12
70 y + 53 6.1 97 11.11 150 17.18
Total 292 33.45 581 66.55 873 100
Xmh= 13.83En la tabla 1, donde se muestra la distribución de pacientes según grupo de edades y sexo, se puede observar que el 66.55 % (581) de los pesquisados, pertenecían al sexo femenino (Xmh= 13,83), mientras  que 351 pacientes, para un 40.2%,  se  ubicaron en los grupos de edades entre 40 y 59 años.
Tabla 2. Distribución según  hipertensos controlados y no controlados y cifras de tensión arterial media.

Pacientes
no % TAM  
 hipertensos X ± DE IC (95%)
Controlados 210 62.5 96.4 ± 22.4 93.3 - 99.5
Descontrolados 126 37.5 119.5 ± 28.6 114 - 124.5
Total 336 100    
Como puede apreciarse en la tabla 2,  los hipertensos conocidos 126 (TAM=119.5 ± 28.6) ( para un 37.5%), no estaban controlados.Tabla 3. Distribución según probables hipertensos no conocidos  y cifras de tensión arterial media.

Probables HTA no conocidos
no % TAM  
X ± DE IC (95%)
68 12.7 111.98 ± 23.6 106.3 – 117.5
No 469 87.3 94.1 ±  22.3 92.1- 96.1
Total 537 100    
La tabla 3 muestra los probables hipertensos no conocidos, que resultaron ser 68 (TAM=111.98 ± 23.6), 12.7% de la población hasta ahora no conocida como hipertensa.Se encontraron diferencias de media entre las cifras de TAM de los pacientes hipertensos descontrolados y los posibles nuevos hipertensos (p< 0.01).

DiscusiÓn

La distribución  de la población estudiada según grupos de edades y sexo, se comportó coincidentemente con los reportes de la literatura, tanto nacional como internacional (9,10), es decir, se observó predominio del sexo femenino, y una población envejecida.  En sentido perspectivo, debido fundamentalmente a los bajos niveles sostenidos de la fecundidad desde fines de los años 70 y en especial en la pasada década, se espera que tenga lugar una aguda intensificación del envejecimiento en nuestro país, de modo que para el año 2015 se prevé que uno de cada cinco cubanos sea un anciano; para el año 2025, que lo sea uno de cada cuatro y para el 2035, uno de cada tres, proporción no alcanzada hasta el momento por país alguno a nivel mundial,  la  que  pudiera mantenerse  sin  grandes  cambios  hasta  el  año 2050. En esa última fecha, según las proyecciones del Centro Latinoamericano de Demografía, se estima que nuestra población contará con más de un millón de octogenarios (11).
La relación entre la edad y la Presión Arterial (PA)  está bien documentada, se sabe que existe fuerte asociación entre el envejecimiento y el incremento progresivo de las cifras de PA, de manera que valores entre 20 y 30 mmHg marcan la diferencia entre el adulto de  la  tercera y  cuarta décadas de la vida y los pacientes mayores de 60 años (12). Se considera que en la séptima y octava décadas de la vida, aproximadamente el 70 % de las personas pueden sufrir de HTA, de manera que el riesgo de desarrollar esta entidad, después de la séptima década y por el resto de la vida, de los normotensos es indiscutiblemente alto (13). La disfunción endotelial hipertensiva sobreañadida a una disfunción endotelial aterosclerótica, con rigidez de los vasos, explica este incremento de PA que ocurre con la edad (14).Al analizar el color de la piel, se encontró un predominio de la blanca, como cabría  de esperarse, y, aunque no se encontraron otros donde se abordara dicha variable,  es conocido que en Cuba este comportamiento no ha variado mucho, pues a pesar del mestizaje, sigue siendo la piel blanca la predominante.  En cuanto al comportamiento de la HTA, se halló una prevalencia de 38.5% en la población pesquisada, lo que no coincide con los reportes nacionales,  pues esta está ligeramente por encima de la media nacional reportada (1),  que es de 30% para la población urbana, ni con los datos epidemiológicos en la India, reportados por Gupta et al (15), quienes afirman que existe una prevalencia en el país asiático del 28.5% en los hombres y del 33.5% en la mujeres. En otro estudio realizado en el año 2002 en Inglaterra, con una muestra probabilística de 2853 sujetos, se observó una prevalencia de HTA en los caucásicos del 19% (hombres) y 13% (mujeres), mientras que en los afro-caribeños fue del 31% y 34%, respectivamente, con diferencias estadísticamente significativas (p<0.01) entre ambos grupos (16). Al calcular el por ciento que representan los probables hipertensos no conocidos de los habitantes de 18 años y más, y lo añadimos al de hipertensos conocidos, la probable prevalencia sería de 46.3 %. En una investigación realizada en Hungría (17), en una muestra de 1012 voluntarios, el 25.7% de estos eran hipertensos, estando descontrolados el 21.9%; asimismo quedó demostrado que había más descontrol en los hombres que en  las mujeres, lo que no coincide con este trabajo, pues la cifra de hipertensos descontrolados en esta investigación fue superior. Por su parte Tohme y colaboradores (18), en un trabajo publicado en la Journal of Human Hypertension,  en el 2005, reportan que en un universo de 2125 personas, el 23.1% padecía de HTA,  cifra muy por debajo de las verificadas en este estudio, aunque sin diferencias estadísticas entre ambos sexos, haciéndose hincapié en que en su serie, la frecuencia de hipertensos aumentó con la edad (p<0.05), y en los desempleados. En Grecia, en un estudio multicéntrico (19), que incluyó 98 centros de salud, y un total de 11 450 personas, se constató una prevalencia del 31.1%, siendo del 65.4% en los pacientes de más de 65 años. En cuanto a los nuevos hipertensos,
El  39.8% de los encuestados no lo sabía, cifras muy superiores a las encontradas por los autores de esta investigación.  
Por último, el estudio NHANES (The National Health and Nutrition Examination Survey) (20), realizado en  Estados  Unidos  en  el  2001-2002,  en un universo de
5993 sujetos, donde se exploraba la hipertensión en distintas etnias, se encontró una prevalencia del 33%, así como que el 55% de los pacientes tratados con hipotensores no estaban controlados, lo que coincide con nuestro estudio.
En relación a los hipertensos descontrolados, conociendo que la HTA constituye una epidemia mundial que padecen más de 1 500 000 000 de personas, tanto en países desarrollados como subdesarrollados, y que solo un tercio de los hipertensos son tratados y solo el 12 % de los tratados están controlados, es decir, que presentan cifras de PA menores de 140/90 mmHg (21), se han de incrementar los esfuerzos para reducir al mínimo posible la cifra de pacientes categorizados como descontrolados o de difícil manejo. En Cuba,  menos del 50 % de los hipertensos tratados están controlados (21), lo que coincide con estudios internacionales (20).
En los Estados Unidos de América solamente una cuarta parte de los pacientes se encuentran controlados (22), mientras que otros reportes estiman que en los Estados Unidos solo  el 70 % tienen el conocimiento de que son hipertensos; de los HTA conocidos, el 34 % está controlado con medicamentos, el 25 % de los que están bajo tratamiento permanecen descontrolados y el  11 % de los hipertensos sin  tomar ningún medicamento (23). La última guía de HTA canadiense enfatiza en la necesidad de su diagnóstico precoz,  donde Jackson aboga por el criterio de tratar a estos enfermos basados en un estimado de riesgo cardiovascular absoluto (24). En Canadá, algunos estudios sugieren que solo se conoce 60 % de los hipertensos y  de ellos únicamente el 16 % de los mismos están controlados (24).
Vázquez Vigoa y colaboradores encontraron en su serie  que el 75,4 % de los hipertensos conocidos estaban bajo tratamiento medicamentoso y que el 54.2 % de ellos no estaban controlados, reportándose además que el 24,6 % de los hipertensos conocidos no recibían tratamiento (21). La HTA constituye una entidad de fácil diagnóstico y generalmente controlable; sin embargo, esto no suele observarse en la práctica médica, pues a pesar de disponerse de fármacos eficaces para su tratamiento y de existir numerosos programas científicos de formación y actualización sobre el tema, frecuentemente observamos la evolución del síndrome hipertensivo al daño de órganos vitales, por lo que quizás se necesite intervenciones que vayan más allá del mero hecho de la consulta médica convencional y lograr acciones en el ámbito hospitalario, fuera del marco de la consulta, al nivel de centros de trabajo, de comunidades y de familias.
Al observar los posibles nuevos hipertensos, este estudio coincide con autores nacionales (21), quienes, en un pesquisaje realizado en saludo al día mundial de lucha contra la hipertensión arterial, encontraron, en una muestra de 502 personas seleccionadas  al azar, 49 nuevos posibles hipertensos.
Al establecerse  una comparación entre  las cifras de Tensión Arterial Media de los pacientes hipertensos no controlados y los nuevos posibles hipertensos, se observó que las cifras de los primeros fueron superiores, con diferencias de medias estadísticamente significativas (p<0.01), por lo que estos tuvieron más riesgo de presentar eventos cardiovasculares asociados a la HTA, como son el infarto del miocardio, accidentes cerebro-vasculares en cualquiera de sus modalidades( isquémico o hemorrágico), etc. . Finalmente, la educación del paciente hipertenso sobre la crucial importancia que tiene una correcta adhesión al tratamiento, es el elemento primordial para el manejo adecuado y control del mismo, pues le permite comprender mejor su enfermedad y las consecuencias que esta le pueda traer. Corresponde al Médico General Integral, como vigilante de salud, desarrollar acciones educativas de prevención y promoción  de salud frente a este factor de riesgo, pues elevando el conocimiento de pacientes y familiares acerca de la HTA, los dotaremos de un arma  de inestimable valor para alcanzar una longevidad satisfactoria.

Conclusiones


La población de 18 años y más objeto de la pesquisa de HTA efectuada, se caracterizó por ser envejecida y predominantemente femenina, con diferencias estadísticamente significativas. En la población pesquisada la prevalencia de hipertensos conocidos, sumada a la de probables hipertensos  (hipertensos no conocidos),  fue muy  superior a la media nacional reportada.  Más de 1/3 de los hipertensos conocidos  no estaban controlados. El riesgo cardiovascular en los hipertensos conocidos no controlados, resultó ser mayor que en los probables hipertensos no conocidos, partiendo de que la TAM en los primeros fue superior, con diferencias de media estadísticamente significativas.

Recomendaciones

Continuar el estudio para poder precisar si los posibles hipertensos de veras lo son.

Referencias BibliogrÁficas


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