Universidad de Ciencias Médicas de la Habana
Policlínico Universitario Dr. Tomás Romay
Artemisa.  2010




“Caracterización de los pacientes hipertensos pertenecientes al Policlínico Tomás Romay. Artemisa 2009.”





Autores:
Yaima de la Caridad Díaz Crespo.*
Yoandy Oceguera Cordero.**
Dr. Urbicio Pérez González.***


Tutor: 
Dr. Pablo Sánchez González. ****


* Estudiante de quinto año de Medicina.
** Estudiante de quinto año de Medicina. Alumno ayudante de Cirugía General.
*** Residente de Medicina General Integral. Profesor Instructor.
**** Especialista de primer grado en Pediatría. Profesor Instructor.



Resumen:

Introducción: La hipertensión arterial (HTA) es la más común de las condiciones que afectan la salud de los individuos y las poblaciones en todas las partes del mundo.
Objetivo general: Describir  la incidencia de Hipertensión Arterial en nuestra área de salud  en dos grupos de hipertensos  mayores de 25 años pertenecientes al policlínico Tomás Romay. Artemisa 2009.
Diseño metodológico: Se realizó un estudio observacional, descriptivo y transversal donde el universo lo constituyeron todos los pacientes hipertensos mayores de 25 años pertenecientes al policlínico Tomás Romay. Se elaboraron dos grupos A: Con menos de 10 años de evolución de la enfermedad y B: con más de 10 años de evolución.
Resultados: Predominaron las edades de 43-69 años, hombres negros y mestizos. La enfermedad se relacionó con hábitos tóxicos en un escaso 28.75%, presentando mayor cantidad de complicaciones los pertenecientes al grupo B con un 18.75% sin asociación estadística demostrable.
Conclusiones: La Hipertensión Arterial predominó en el sexo masculino en las edades comprendidas entre 43-69 años teniendo un mayor índice en negros y mestizos, donde hubo mayor cantidad de complicaciones en el grupo B en relación con hábitos tóxicos sin asociación entre variables.

Palabras clave: Incidencia, hipertensión arterial, población.



Introducción:

La hipertensión arterial (HTA) es la más común de las condiciones que afectan la salud de los individuos y las poblaciones en todas las partes del mundo. (1)
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el mundo existen 600 millones de personas cuyas cifras de Hipertensión Arterial (HTA) están por encima de lo normal. De los 15 millones de muertes causadas por enfermedades circulatorias, 7,2 millones lo son por enfermedades coronarias cardíacas agudas y 4,6 millones por enfermedad vascular encefálica, estando la HTA presente en cada una  de ellas. (2, 3, 4)
Se estima que más de una cuarta parte de la población de EEUU está afectada por  hipertensión arterial, aproximadamente 50 millones de habitantes y en Europa, afecta al 30% de la población adulta. (5, 6, 7, 8, 9)
Según Macías Castro  la prevalencia de hipertensión arterial en nuestro país se encuentra entre el 38.2% y el 25.6% en las personas de 15 y más años de edad, al utilizar la cifra de menos de 140 y 90 mmHg para definir la normalidad. En nuestro país se estimó una prevalencia en el año 2003 del 33,9% en mayores de 18 años, poniéndose de manifiesto que sólo el 22,4% estaba dispensarizados y de ellos, el 32% controlados. (5) La Habana se encuentra dentro de las provincias de Cuba de mayor prevalencia de dicha entidad. (10,11)
El 95 % de las hipertensiones que observamos en la clínica no tienen una etiología definida, constituyen la llamada hipertensión arterial esencial, también denominada primaria o idiopática, mientras que el 5% son secundarias a diversas causas entre las que se destacan por su frecuencia la inducida por drogas, la enfermedad renovascular, el fallo renal, el feocromocitoma y el hiperaldosteronismo.(12,13,14)  La HTA es un desorden heterogéneo  y puede haber considerables variaciones en la participación de factores causales en diferentes períodos y estadios, y en diferentes individuos.(15,16)
Al evaluar este problema debemos tener en cuenta que su importancia está dada no sólo como entidad patológica, sino también como factor de riesgo fuertemente asociado a las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares, primeras causas de mortalidad en un gran número de países incluido el nuestro. (17,18)  Esta relación entre hipertensión y enfermedad cardiovascular es fuerte, continua, gradual, consistente, predictiva e independiente. (19, 20)
La Presión Arterial (PA) se define como la fuerza ejercida por la sangre contra cualquier área de la pared arterial y se expresa a través de las diferentes técnicas de medición como PA sistólica, PA diastólica y PA media. (21) La OMS considera como Hipertensión Arterial el aumento de la presión sistólica mayor o igual de 140 mmHg, la diastólica mayor o igual de 90 mmHg, o ambas cifras.
En nuestra área los pacientes con HTA constituyen un problema de salud, teniendo en cuenta lo anteriormente expresado y conociendo que el médico de la familia puede intervenir en todos los sectores de la sociedad y además puede lograr mejores resultados actuando directamente sobre la población en riesgo decidimos realizar un estudio en pacientes hipertensos de nuestro policlínico haciendo especial énfasis en el tiempo de evolución.


Objetivos:

General:
Describir  la incidencia de Hipertensión Arterial en nuestra área de salud  en dos grupos de hipertensos  mayores de 25 años pertenecientes al policlínico Tomás Romay. Artemisa 2009.

Específicos:
Evaluar la  prevalencia  en ambos grupos según:
a. Edad
b. Sexo y raza.

Comparar el estado de salud de los pacientes con menos de 10 años de evolución de la enfermedad con los de mas de 10 años, teniendo en cuenta:
Complicaciones de órganos diana.
Relación con hábitos tóxicos.
Determinando asociación entre variables.


Diseño Metodológico

Tipo y diseño del estudio: Se realizó un estudio observacional, descriptivo y transversal.
Universo: Lo constituyó todos los pacientes hipertensos mayores de 25 años pertenecientes al policlínico Tomás Romay del municipio Artemisa en el período comprendido de Enero 2009 - Diciembre 2009.
Muestra: Se establecieron dos grupos de 40 pacientes cada uno seleccionados al azar:
(A) Pacientes  con menos de 10 años de evolución de la enfermedad.
(B) Pacientes con más de 10 años de evolución.
Se estudiaron las variables: edad, sexo, raza, complicaciones de órganos diana, y hábitos tóxicos.
Criterios de inclusión:
Pacientes hipertensos mayores de 25 años pertenecientes al Policlínico Tomás Romay de Artemisa.
Pacientes con consentimiento ético informado positivo a participar en la investigación.

Criterios de exclusión:
Pacientes hospitalizados.
Embarazadas hipertensas.
Pacientes con enfermedades mentales o psiquiátricas.
Pacientes con consentimiento ético informado negativo a participar en la investigación.


Resultados

Tabla 1.Distribución de frecuencias por edades en ambos grupos de hipertensos. Policlínico Tomás Romay. Artemisa 2009.

Grupo A

Grupo B

Edades

FA

FR

MC

Media

FA

FR

MC

Media

25-39

7

0.175

32

17.5

3

0.075

32

7.5

40-54

19

0.475

47

47.5

9

0.225

47

22.5

55-69

10

0.25

62

25

21

0.525

62

52.5

70-84

3

0.075

77

7.5

5

0.125

77

12.5

85-99

1

0.025

92

2.5

2

0.05

92

5

Total

40

1

310

100

40

1

310

100

            Fuente: Planilla de recolección de datos.

Tabla#2 .Asociación sexo y raza en hipertensos. Policlínico Tomás Romay. Artemisa 2009.


Grupo A

Grupo B

Sexo

Blanco

Negro

Mestizo

Blanco

Negro

Mestizo

Total (%)

Masc

5

9

8

4

10

8

44(55)

Fem

3

12

3

4

7

7

36(45)

Total (%)

8 (20)

21(52.5)

11(27.5)

8(20)

17(42.5)

15(37.5)

80(100)

           Fuente: Planilla de recolección de datos.


Tabla#3. Relación entre hábitos tóxicos y complicaciones de órganos diana. Policlínico Tomás Romay. Artemisa 2009.
 
Cuadro de texto: Grupo A	Grupo B  	Sin complicaciones	Con complicaciones	Sin complicaciones	Con complicaciones	Total (%)  Sin hábitos tóxicos	26	3	19	9	57 (71.25)  Con hábitos tóxicos	9	2	6	6	23 (28.75)  Total (%)	35 (43.75)	5 (6.25)	25 (31.25)	15 (18.75)	80 (100)                Fuente: Planilla de recolección de datos.


Discusión

En el grupo A el mayor número de pacientes se distribuye entre 40 y 54 años representando el 47.5 % del total con una media global de 47 años.
En el grupo B la distribución de frecuencia se concentra entre 55 y 69 años representando el 52.5 % del total con una media global de 62 años, valor superior al encontrado en el grupo A.
Muchos expertos (22, 23, 24) creen que la hipertensión es el resultado de la interacción entre predisposición genética y factores ambientales. Se describen en estudios epidemiológicos (25, 26, 27, 28) factores hipertensinogénicos, algunos de los cuales estudiamos en esta población.
Investigaciones (24, 26, 29) en países con culturas diversas y con diferente desarrollo socioeconómico muestran una constante relación entre edad y presión arterial.
De acuerdo a los últimos resultados del NHANES III (27) tres de cada cuatro adultos hipertensos superaban los 50 años de edad; reportes recientes del estudio Framinghan (8) señalan que para aquellas personas que alcanzan los 65 años de edad el riesgo de desarrollar hipertensión arterial es de 90 %. El incremento de la presión arterial sistólica asociada con el envejecimiento ocurre como consecuencia del aumento de la rigidez en las paredes de los grandes vasos arteriales, hallazgo que no hace muchas décadas se consideraba parte del proceso normal del envejecimiento, y que más recientemente se involucra como un problema de salud pública en el mundo desarrollado y en países que como Cuba muestran una población envejecida (30, 31,32)
En nuestros resultados se refleja la asociación sexo y raza en pacientes hipertensos predominando ligeramente los hombres negros y mestizos en ambos grupos coincidiendo con lo expuesto en la literatura tanto nacional como internacional.
Maicas y colaboradores (25) apuntan en sus investigaciones que el color negro de la piel constituye un predictor clínico de sensibilidad a la sal. Diversos autores coinciden en señalar que la frecuencia de hipertensión arterial en negros es mayor a todas las edades después de la adolescencia, y a un nivel dado de presión arterial, esta población padece más lesiones vasculares. Otros (26,33) no consideran el color de la piel como factor de riesgo y resaltan la posible influencia de otros factores demográficos y socio culturales.
El sexo se ha citado como uno de los factores reguladores de la adaptación cardiaca en los pacientes con HTA e, independientemente del nivel de presión arterial, las mujeres exhiben dimensiones de VI menores que los hombres. Las diferencias sexuales en la estructura del VI se hacen más pronunciadas entre la mujer premenopáusica y el hombre, y tiende a desaparecer después de la menopausia, tales diferencias se atribuyen a cambios en los patrones hormonales (34). El déficit estrogénico posterior a la pérdida de la función ovárica es un factor de riesgo cardiovascular al favorecer la dislipidemia, la resistencia a la insulina y  la obesidad abdominal, entre otros.

Nuestros resultados arrojan una relación de los hábitos tóxicos con la presencia de complicaciones de órganos diana, siendo los de más frecuencia nefropatía, retinopatía, ECV, y cardiopatía isquémica, existiendo en el grupo B mayor cantidad de pacientes con este tipo de complicaciones lo cual coincide con la literatura consultada
Empleando el estadígrafo chi-cuadrado para determinar en una tabla de contingencia  para conocer si se rechaza o no la hipótesis de independencia se obtuvo un valor en el rango del intervalo de aceptación por lo cual no se rechaza la hipótesis de independencia y podemos decir que las variables hábitos tóxicos y complicaciones no están relacionadas.
 El tabaquismo y el hábito de fumar  se deben evitar en la población en general y en la hipertensión particularmente, ya que aumenta marcadamente el riesgo de enfermedad cardiovascular y renal. La presencia conjunta de dos o más factores de riesgo eleva sustancialmente la posibilidad de desarrollar hipertensión en grado mayor a la suma aislada de cada uno de ellos. (25,34)


Conclusiones

La hipertensión arterial es más frecuente en edades de 40 a 69 años con una media global de 54.5 años.
Hombres negros y mestizos predominaron discretamente sobre el sexo femenino.
En el grupo B hubo mayor cantidad de pacientes con complicaciones de órganos dianas en relación con hábitos tóxicos sin asociación estadística entre variables.


Referencias Bibliograficas

1. Llanio Navarro R. Principales Síndromes Cardiovasculares. En: Propedéutica Clínica y semiología médica.1 ra ed. Ciudad de La Habana: editorial Ciencias Médicas, 2005: p.627-632
2. Calvo C. Ejercicio físico aeróbico, modificación de la presión arterial y el perfil lípido. España: Madrid, 1999.
3. Alfonso RC.¿De qué enferman y mueren los cubanos? Trabajadores 1997 ene 6:5.
4. Sellén Crombet J. Hipertensión arterial, diagnóstico, tratamiento y control. Ciudad de La Habana; Edición Félix Varela,  2002.
5. Pérez Caballero M.D., Dueñas Herrera A., Alfonso Guerra J., Vázquez Vigoa A.,                 Navarro Despaigne D., Hernández Cueto M., et al.  Guía Cubana para la prevención, diagnóstico y tratamiento de la Hipertensión Arterial 2006, Programa de Hipertensión Arterial Ministerio de Salud Publica de Cuba,  pág 5.
6. Armario P, Hernández del Rey R, Ceresuela-Eito LM. Presión del pulso como factor               pronóstico en los pacientes hipertensos. J Hypertens  2000; 7: 325-331.
7. Kaplan N: Hipertensión.1999. Disponible en: http://www.drscope.com/cardiologia/pac/arterial.htm obtenida el 13 Ene 2007 06:34:06 GMT
8. Perancho I: La “guerra” de la hipertensión. Circulation 2004; 530: 1-4.
9. Imabis. La prevalencia de la hipertensión arterial es significativamente superior en Europa que en EE.UU. Rev Esp Cardiol 2003; 56: 1105-18.
10. Rodríguez Valcárcel E. Conocimiento médico y estado actual de la dispensarización de los hipertensos. Policlínicas de Santa Clara.  Tesis de maestría. Atención Primaria de Salud. ISCMVC. 2000.
11. Chapus T, Barriguete JA, Cheron P, Hernández M, Vieyra A, García Viveros M., et al. Hipertensión Arterial, Diagnóstico y Tratamiento en Enlaces Médicos, Francia-México. Boletín trimestral Año I No. 3 del 2006
12. Curbelo Videra WA. Hipertensión Arterial.  II Simposio de Hipertensión Arterial,  Villa Clara,  2004.
13. Landrove Rodríguez O. La Hipertensión arterial en Cuba: Cinco años de intervenciones integrales. MINSAP. Programa nacional de Enfermedades no transmisibles. III Taller Nacional de HTA. Matanzas, 2003.
14. Chobanian A, Bakris G, Black H, Cushman W, Green L, Izzo J, et al. The Seventh Report of the Joint National Committee on Prevention, Detection, Evaluation, and Treatment of High Blood Pressure. JAMA. 2003; 19 (28): 2534-73.
15. Pérez M, Vázquez A, Cordiés L. Hipertensión arterial. En: Manual de Diagnóstico y Tratamiento en Especialidades Clínicas. Washington DC: OPS;2003. 25-34.
16. Gerbas J. La hipertensión: encarnizamiento diagnóstico y terapéutico. Gac Med Bilbao. 2004; 101: 77-80.
17. Sellen C J. Hipertensión arterial. Ciudad de la Habana: Editorial "Felix Varela"; 2002
18. Ministerio de Salud Pública. Dirección Nacional de Estadística. Anuario Estadístico de Salud. Ciudad de la Habana (Cuba); 2005.
19. Maicas C, Fernández E, Alcala J, Hernández P, Rodríguez L. Etiología y fisiopatología de la hipertensión arterial esencial. Monocardio. 2003; 3 (V): 141-160.
20. Rodríguez P J. Estrategia para la estimación del riesgo de enfermedad cardiovascular ateroesclerótica en los oficiales de las FAR portadores de hipertensión arterial. [Tesis] Ciudad de la Habana. Instituto Superior de Medicina Militar; 2004.
21. De Nicola L, Minutolo R, Chiodine P, Zoccali C, Castellino P, Donadio C, et al. Abordaje global de riesgo cardiovascular para enfermedad renal crónica: realidad y oportunidades para la intervención. Kidney Int. 2006; 2 (1): 13-21.
22. Calvo C, Covarrubias A. El tratamiento de la hipertensión arterial al final del siglo XXI. Una mirada a la terapia génica. Revista Médica IMSS. 2003; 41 (1): 45-54.
23. Gerbas J. La hipertensión: encarnizamiento diagnóstico y terapéutico. Gac Med Bilbao. 2004; 101: 77-80.
24. Lombera F, Barrios V, Soria J, Placer L, Cruz J M, Abadat, et al. Guías de prácticas clínicas de la Sociedad Española de Cardiología en hipertensión arterial. Rev Esp Cardiol. 2000; 53: 66-90.
25. Maicas C, Fernández E, Alcala J, Hernández P, Rodríguez L. Etiología y fisiopatología de la hipertensión arterial esencial. Monocardio. 2003; 3 (V): 141-160.
26. Segura A. Aspectos epidemiológicos de la hipertensión arterial. Monocardio. 2003; 3 (V): 128-36.
27. Rodríguez P J. Estrategia para la estimación del riesgo de enfermedad cardiovascular ateroesclerótica en los oficiales de las FAR portadores de hipertensión arterial. [Tesis] Ciudad de la Habana. Instituto Superior de Medicina Militar; 2004
28. Pérez M, Vázquez A, Cordiés L. Hipertensión arterial. En: Manual de Diagnóstico y Tratamiento en Especialidades Clínicas. Washington DC: OPS;2003. 25-34.
29. World Hypertension League. Report from the 6th International Symposium on Hypertension and Related Diseases from October 15-18, 2004 in Beijing China. WHL. Newsletter. 2005; 19: 1-4.
30. Ministerio de Salud Pública. Dirección Nacional de Estadística. Anuario Estadístico de Salud. Ciudad de la Habana (Cuba); 2005.
31. Bryan W. Recent Hypertension Trials. Implications and Contraversies JAMA. 2005; 45 (6):813-827.
32. Evans R. Análisis epidemiológico de los factores de riesgo de la cardiopatía isquémica coronaria. En: Evans R, Albornoz R, editores. Principios de Epidemiología Moderna. Caracas: Ediciones de la Biblioteca; 2001. p. 481-516.
33. Koening H, Goldstone A, Lu CY. Testosterone-mediated sexual dimorfims in the rodent heart Ventricular Iysosomes, mitochondria, and cell growth are modulated by androgens. Circ Res 2002;50:782-7