Universidad de Ciencias Médicas  de la Habana
Facultad de Estomatología Raúl González Sánchez




Carcinoma Epidermoide Bucal

 




Autores:

Doris de la Caridad Martínez Gil*
Antonio Gaspar Díaz Ramos*
Gisel Caballero Henriquez**            

 

Tutor:
MsC Dra. Denia Morales Navarro***

 

*Alumna ayudante de Cirugía. 3er año

**Alumna Ayudante de Cirugía. 2do año
***Especialista de 1er grado de CMF. Instructor Facultad de Estomatología ISCMH  
        



Resumen

Se realizó una revisión bibliográfica actualizada con el objetivo de recopilar la información acerca del carcinoma epidermoide bucal y enfatizar en el papel del Estomatólogo General Integral en la prevención y el diagnóstico precoz de esta enfermedad. Se consultaron 19 bibliografías tanto impresas como digitales, consultando autores como Santana Garay, Villavicencio, Josefa Miranda, entre otros. Se encontró que el tabaco y el consumo de alcohol son los factores de riesgo conocidos más importantes, siendo la enfermedad oligosintomática. El dolor aparece en estadíos avanzados y las localizaciones anatómicas más frecuentes son la lengua y el suelo de la boca. El tratamiento de la enfermedad es variado y  trae consigo efectos secundarios para el paciente. La principal tarea del Estomatólogo General Integral es detectar cualquier lesión en estado incipiente, pero mucho más importante que detectar la lesión es prever que no ocurra, orientando a la población y combatiendo los factores de riesgo.

Palabras claves: Cáncer bucal, carcinoma epidermoide, diagnóstico precoz, prevención.


Introducción

El cáncer en Cuba es la segunda causa de muerte para todos los grupos de edades, solo superada por las enfermedades cardiacas. Aparecen cada año entre 20 000 y 25 000 casos nuevos, de los cuales fallecen entre 13 000 y 14 000 pacientes. El cáncer bucal produce una gran inquietud a causa del riesgo de producir incapacidad, y eventualmente, la muerte.
La frecuencia del carcinoma de cavidad bucal varía enormemente de un país a otro. Su incidencia es mayor a partir de la sexta década de la vida; según estadísticas cubanas para las mujeres la aparición es más tardía que para los hombres, es decir de 50-70 años para el hombre y de 60-80 años para la mujer. Menos del 6 % aparece por debajo de los 40 años, y ya en la última década se han comenzado a diagnosticar con mayor frecuencia enfermos de la tercera y cuarta décadas de la vida. (1)
El carcinoma epidermoide es la neoplasia maligna más frecuente de los cánceres de la cavidad bucal, se localiza mayoritariamente en la porción libre de la lengua y el suelo de la boca.
La terapéutica a utilizar estará determinada por la extensión, localización, grado de diferenciación histológica y la presencia o no de metástasis, y a pesar del empleo de estos parámetros, se estima una recurrencia del cáncer de la boca en una tercera parte de los enfermos, por lo que no siempre el tratamiento propuesto intenta la curación del enfermo, dado que el pronóstico de la enfermedad es ominoso.
El fracaso terapéutico y la pobre supervivencia de estos enfermos están determinados por el diagnóstico a veces tardío, y constituye la causa más importante del atraso en el diagnóstico del cáncer de la boca y de la orofaringe la evolución oligosintomática inicial, y en la inmensa mayoría de los países subdesarrollados, el poco conocimiento sobre la enfermedad entre pacientes y profesionales de la salud, así como la dificultad para acceder a los medios de diagnóstico en las instituciones de salud. (2)
En Cuba desde 1988 se pone en función el Programa Nacional de Diagnóstico del Cáncer Bucal, respaldado por el MINSAP. Único en el mundo por su cobertura nacional, se plantea entre sus funciones la pesquisa masiva de las lesiones del complejo bucal a los sujetos mayores de 15 años, con el objetivo fundamental de su detección en etapas tempranas. A pesar de que la terapéutica oncológica se ha desarrollado notablemente en las últimas décadas, no es menos cierto que aún en el mejor de los casos solamente el 50 % del total de los tumores malignos son controlados y, por tanto, hay un criterio bien firme de que la lucha contra el cáncer debe, además de utilizar los tratamientos modernos, insistir en la prevención primaria o profilaxis y en la prevención secundaria o detección precoz. La profilaxis implica la eliminación y control de los agentes capaces de desencadenar estos procesos (2).  
Dada la incidencia que tiene el carcinoma Epidermoide Bucal a nivel mundial y sobre todo en nuestro país, y que además es una lesión que compromete la vida del paciente, nos vimos motivados a realizar esta revisión bibliográfica.


Objetivo General:

Recopilar  información actualizada con respecto al Carcinoma Epidermoide Bucal.

Explicar del Carcinoma Epidermoide Bucal, su concepto, epidemiología, etiología, clasificaciones, diagnóstico, síntomas y signos, localizaciones, diseminación metastásica y tratamiento.

Enfatizar en el papel del Estomatólogo General Integral en la prevención y diagnóstico precoz de esta lesión.


Desarrollo

El Carcinoma Epidermoide o también llamado epitelioma espinocelular es una neoplasia maligna  que se deriva del epitelio de revestimiento, producto de la multiplicación e indiferenciación celular, capaz de producir destrucción localmente, diseminación regional  y metástasis a distancia. De acuerdo con los conocimientos actuales y considerando las disponibilidades terapéuticas para curar el cáncer del complejo bucal, la única medida que puede aumentar los índices de curabilidad es el diagnóstico en una etapa inicial de cualquiera de los tipos histopatológicos que se desarrollan en esta importante área de la estructura humana.
Las ventajas de diagnosticar un cáncer de la boca en etapas iniciales y, consecuentemente, obtener resultados halagüeños, son varias y todas llevan a una utilidad práctica, fácil de demostrar. En primer lugar, el tratamiento de un carcinoma espinocelular o epidermoide de la boca (CEB) en etapa clínica limitada, donde aún no ha tenido la oportunidad de desarrollar la propiedad más característica de su malignidad, de diseminarse regionalmente o a distancia, puede realizarse exitosamente sin eliminar grandes formaciones de tejidos, y asegurar el margen de la seguridad oncológica, sin producir las invalidantes mutilaciones orgánicas con sus lógicas secuelas disfuncionales (3).
La OMS postula que la prevención (del cáncer) consiste en reducir al mínimo o eliminar la exposición a los carcinógenos, e implica la aminoración de la susceptibilidad individual a los efectos de esos agentes. Este método es el que ofrece más posibilidad de éxito a largo plazo en la lucha contra el cáncer. La prevención tiene como base inducir a la población a eliminar hábitos nocivos, como son el uso del tabaco y del alcohol.
Los elementos premonitorios del cáncer bucal definidos como estado y lesiones preneoplásicas o premalignas cuando son detectados, deben yugularse como una tarea incuestionable en la evitación del desarrollo de una malignidad.
Para ejecutar las medidas de prevención, en sus distintas etapas, no solo es imprescindible la preparación del Estomatólogo en los aspectos clínicos epidemiológicos del cáncer bucal a nivel de su profesionalidad sino, también, en la interiorización de los objetivos del programa y la necesidad de desarrollar métodos educativos específicos dirigidos a la comunidad, para obtener la participación activa de ésta en el enfrentamiento al problema del cáncer bucal.
La población expuesta y con más intensidad, los grupos de alto riesgo debe conocer el daño producido por costumbres, hábitos y situaciones deletéreas proclives a la iniciación de una transformación maligna y ser capaces de apreciar e identificar las condiciones que pueden evolucionar hacia un cáncer. El propósito de motivar a la comunidad para que se convierta en un conglomerado consciente y presto a defender su salud, necesita de los elementos cognoscitivos que sustenten las razones de la evitación de las costumbres que inciden en los riesgos neoplásicos, y en las características de aquellas alteraciones bucales que pueden desencadenar un cáncer bucal (3).
Entre las características epidemiológicas de los carcinomas de cabeza y cuello se encuentran, fuera de duda, el predominio masculino en la incidencia y la naturaleza de los factores de riesgo (tabaco y alcohol). El entorno ambiental juega también un importante papel en las variaciones de la incidencia y las localizaciones de estos cánceres en los diferentes países y regiones. Existen 5% de 1.040.000 nuevos casos /año /total de cáncer primario de cavidad oral en hombres y un 2% en mujeres.
Dentro de las diferentes regiones anatómicas del carcinoma epidermoide de cabeza y cuello, la cavidad oral supone un 22,5% del total. La localización más frecuente es la lengua, con un 34-36%, afectándose sobre todo los 2/3 anteriores de la lengua y presentando el 18,5% un estado T1-T2; en suelo de boca es un 35%; 16% en encía mandibular; en mucosa yugal un 10% y paladar duro un 3%. La incidencia de adenopatías positivas ocultas en el momento del diagnóstico del carcinoma de cavidad oral es de un 34,2%. La presencia de adenopatías contralaterales y/o bilaterales es de 5,8%; esta baja incidencia se debe a la presencia de un rafe medio que dificulta que el drenaje linfático cruce la línea media. Parece existir una relación directa entre el tamaño del tumor y la presencia de adenopatías, aparentemente menos frecuente cuanto menor es la lesión.
El factor etiológico preciso del carcinoma de cavidad oral aún permanece desconocido. Existe una amplia evidencia que sugiere que resulta de agresiones continuas a la mucosa, asociándose  habitualmente al uso crónico del alcohol y tabaco, déficit vitamínico y exposición a la luz solar.
La candidiasis y el herpes virus están relacionados con la posible acción carcinogenética en el área bucal. Hoy también se tienen evidencias de la acción del VIH  y del papiloma virus en la aparición de lesiones tumorales en la mucosa bucal (4).
A continuación enumeraremos los diferentes factores etiológicos que han sido relacionados con la aparición del carcinoma en la cavidad bucal:
Tabaquismo.
Alcoholismo crónico.
Virus, bacterias y hongos.
Sepsis bucal.
Exposiciones prolongadas a la luz solar.
Dieta y nutrición.
Inmunodeficiencias.
Uso de prótesis mal ajustadas.
Factores genéticos.
Inhalación de polvos y vapores.
  
Clasificaciones
Clasificación Topográfica:
Carcinoma de Labio Fig. 1
Carcinoma de Lengua
Carcinoma de Encía
Carcinoma de Suelo de Boca
Carcinoma de Paladar 
Carcinoma de otras partes de la Boca (5)

Clasificación Histológica
Grado I: numerosas perlas epiteliales, importante queratinización celular con puentes intercelulares; menos de 2 mitosis por campo, observado con gran aumento; raras mitosis típicas y escasas células gigantes multinucleadas; pleomorfismo celular y nuclear muy reducido.
Grado II: perlas epiteliales escasas e incluso ausentes; queratinización celular y puentes intercelulares aparentes; de 2 a 4 mitosis por campo, observado con gran aumento; algunas mitosis atípicas; moderado pleomorfismo de las células y de los núcleos; escasas células gigantes multinucleadas.
Grado III: raras perlas epiteliales; queratinización celular prácticamente inexistente y ausencia de puentes intercelulares; más de 4 mitosis por campo observado con gran aumento; frecuentes mitosis atípicas; pleomorfismo celular y nuclear muy pronunciado; frecuentes células gigantes multinucleadas.

Carcinoma intraepitelial o carcinoma in situ (CIS): se caracteriza por un acusado pleomorfismo celular y desaparición de la polaridad y de la estratificación superficial.
El epitelio presenta en todo su espesor signos de malignización celular con la membrana basal intacta.
Carcinoma espinocelular (CE): tumor constituido por una infiltración subepitelial de células epiteliales malignas que forman islotes, columnas o hileras irregulares (6).

Clasificación histológica de los carcinomas
Bien diferenciado
Moderadamente diferenciado
Poco diferenciado

Diagnóstico
Dado que el cáncer de la cavidad oral tiene una variabilidad clínica tan amplia, y dado que su pronóstico es pobre, la única manera de mejorar los resultados es mediante el diagnóstico precoz.
Los pasos para la detección precoz incluyen:
• Reconocer a los pacientes de riesgo.
• Sintomatología.
• Inspección sistemática incluyendo palpación de la mucosa. (7)
Otros medios diagnósticos:
-Tomografía Computarizada (su sigla en inglés es CT o CAT) –son procedimientos no invasivos que toman imágenes de cortes transversales del cerebro o de otros órganos internos. Los rayos X más comunes algunas veces no detectan las anormalidades vistas en las CT.
-Ultrasonografía –técnica de diagnóstico de imágenes que usa ondas sonoras de alta frecuencia para crear una imagen de los órganos internos.
-Imágenes por Resonancia Magnética (su sigla en inglés es MRI) –es un procedimiento no invasivo que produce vistas bidimensionales de un órgano o estructura interna, especialmente del cerebro o de la médula espinal.  
-Citología exfoliativa- interpretación morfológica de las células epiteliales del cuerpo humano, exfoliadas libremente o removidas de los diversos tejidos por métodos artificiales. Agregan que la CEX bucal ha sido recomendada para el inmediato diagnóstico del cáncer bucal, ya que la célula maligna ha sido encontrada en frotis de lesiones de aspecto inocente, como tejidos de granulación, úlceras, puntos sangrantes y placas de leucoplasia.
Síntomas y Signos
A pesar de que la cavidad bucal es una zona de fácil acceso a la exploración, tanto para el médico como para el paciente, el período medio de tiempo que pasa entre el comienzo de los síntomas y la consulta al médico especialista es de unos 5 meses. Aunque los pacientes no acuden al médico hasta presentar síntomas importantes, el síntoma más frecuente es la presencia de molestias inespecíficas en la cavidad oral. Normalmente las lesiones pequeñas no producen dolor, este aparece cuando las lesiones se hacen infiltrantes y se ulceran.
Según Santana Garay el carcinoma epidermoide tiene 7  formas principales de presentación en etapas iniciales:
Ulcera plana y de bordes evergentes
Mancha eritematosa
Mancha blanquecina
Nodular submucosa
Exofítica
Hundida o infiltrante
Excavada      (5)
La Sociedad Americana del Cáncer recomienda una exploración de la cavidad oral (inspección y palpación) a todos aquellos pacientes que tengan factores de riesgo, y remitir al segundo nivel asistencial a aquellos pacientes que presenten alguno de los siguientes signos o síntomas:
Afta oral que no cura en el curso de 7 a 10 días (síntoma más frecuente)
Dolor o molestias en la boca que no desaparece.
Presencia de engrosamiento o tumoración en la mejilla.
Persistencia de una lesión blanquecina o rojiza en la zona de la garganta, lengua, amígdala o el suelo de la boca.
Sensación de cuerpo extraño con molestias persistentes en la misma zona.
Dificultad para tragar o masticar.
Dificultad para mover la lengua o la mandíbula.
Sensación de anestesia en la lengua u otra zona de la boca.
Hinchazón de la mandíbula o paladar que hace que las prótesis dentarias. sean molestas y asienten mal.
Caída de piezas dentarias y/o dolor alrededor de los dientes.
Cambios de la voz.
Aparición de una masa en el cuello.
Pérdida de peso.  (8)
Diseminación metastásica de los carcinomas de la boca
CEB (Carcinoma Epidermoide Bucal)
La propiedad más definitoria de una neoplasia maligna, es la capacidad de diseminarse, tanto regionalmente como a distancia. Los CEB expresan esta peculiaridad con una inmediatez relacionada con la magnitud de su desarrollo.
El factor predictivo más elocuente en la valoración pronóstica de la evolución negativa de un CEB es la presencia de linfonódulos cervicales o metástasis regionales, entre otras características como situación, tamaño, consistencia y muy especialmente su fijación a la piel o planos profundos. Esta última condición, revela que hay un crecimiento carcinomatoso extranodal con infiltración de células tumorales fuera del ganglio y la consiguiente invasión de los tejidos circundantes.
En general, la detección temprana de un CEB está reñida con la presencia de linfonódulos. En los objetivos de todo programa de prevención de un CEB debe enfatizarse en la identificación de las lesiones cuando estén suficientemente limitadas como para no estar diseminadas. Los CEB de hasta 2 cm tienen pocas posibilidades de presentar metástasis de cualquier tipo; más peligrosas y con un pronóstico sombrío son las metástasis a distancia, donde la expectativa de vida, por curación de la neoplasia, es nula.
Los ganglios linfáticos más afectados por los CEB, en el primer relevo, son los pertenecientes a la cadena submandibular, los del grupo submentoniano y los del tercio superior de la cadena yugular interna, pero en las lesiones avanzadas pueden existir linfonódulos en cualquier cadena o grupo ganglionar del cuello.
También en los primeros estadios las metástasis a distancia son raras, no así en los pacientes con neoplasias de gran tamaño y en etapa terminal.
No debe ser ocioso insistir en la ineludible responsabilidad de agotar todas las posibilidades existentes de aplicación de las medidas preventivas y el diagnóstico temprano del CEB y sus consecuencias como son, entre otras, su diseminación regional o a distancia. (5)

Tratamiento
El tratamiento específico para el cáncer oral será determinado por su médico basándose en:
Su edad, su estado general de salud y su historia médica.
Qué tan avanzada está la enfermedad.
Su tolerancia a ciertos medicamentos, procedimientos o terapias.
Sus expectativas para la trayectoria de la enfermedad.
Su opinión o preferencia. (9)
Las variantes de tratamientos para el cáncer bucal y en específico para el carcinoma epidermoide son:
Cirugía.
Radioterapia.
Quimioterapia.
Combinación de ambas.
Otras modalidades.
Cirugía: se usan diversas técnicas de cirugía para extirpar tipos específicos de tumores orales, incluyendo los siguientes:
Resección primaria de tumor - extirpación de todo el tumor y del área de tejido que le rodea.
Maxilectomía - extirpación del tumor, incluso parte de o todo el maxilar duro (parte superior de la boca), si el hueso está afectado.
Cirugía micrográfica de Mohs - extirpación del tumor en "láminas" para reducir el tejido normal extirpado (puede considerarse cuando el cáncer involucra el labio).
 Disección del cuello - si el cáncer se ha extendido a los nódulos linfáticos en el cuello, también se puede requerir la extirpación de dichos nódulos. 
Radioterapia: Tratamiento que utiliza rayos de alta energía que dañan las células cancerosas y detienen la diseminación del cáncer. La radioterapia es muy localizada, es decir se enfoca sólo en el área donde se presenta el cáncer. La radioterapia puede ser administrada externamente con una máquina o internamente con materiales radiactivos. (9)    

Radioterapia de contacto. Cono intraoral: Es una opción terapéutica para incremento de dosis evitando mayor dosis a mandíbula. Es preferible en lesiones anteriores y en pacientes edentulos. Se trata con Rx de 100 a 250Kv o electrones de 6 a 12 MeV. (10)

Teleterapia
 Cobalto 60
 Acelerador lineal

Braquiterapia: Históricamente ha jugado un papel muy importante un cáncer de cavidad oral especialmente en labio, lengua y piso de boca. Como modalidad única o incremento de dosis después de teleterapia.
 Intersticial
 Endocavitaria
 Moldes

Quimioterapia: Medicamentos que destruyen las células cancerosas. La quimioterapia tiene la capacidad de interferir con la replicación de las células cancerosas. La quimioterapia puede usarse en combinación con la cirugía y la radioterapia.  (9)
Otros Tratamientos
Terapia Génica, Anticuerpos, Monoclonales,  Vacunas, Consejo Genético

Efectos secundarios de los tratamientos oncoespecíficos.
Inflamación causada por la cirugía.
Dolor en la boca.
Dificultad para masticar, tragar o hablar.
Cambios en la apariencia temporal o permanente.
Pérdida de peso debido al dolor en la boca, que puede ocasionar dificultades para comer.
Incapacidad de usar dentadura postiza por cierto período de tiempo.
Radiaciones ionizantes

Sobre la mucosa
Mucositis: Inflamación, erosión y ulceración de la mucosa bucal que produce dolor y dificultad para ingerir alimentos.

Sobre las glándulas salivales
Xerostomía: Disminución o supresión de la secreción salival por disminución del número de gránulos de secreción. Las alteraciones se limitan a los acinos. Se afecta  la autolimpieza y aumenta la formación de la placa dentobacteriana  con el consiguiente aumento de la caries y la enfermedad periodontal.

Sobre los dientes
Caries por Radiación: Las caries comienzan en los cuellos y progresan rápidamente produciendo amputación de las coronas, los dientes se vuelven frágiles y el esmalte quebradizo. Fig.-2  
Hipersensibilidad dentinaria

Sobre el hueso
Disminución de la vitalidad del hueso:
El balance entre la formación, reabsorción ósea está alterado. Hay osteoporosis localizada, disminución de la capacidad para reaccionar a estímulos nocivos por alteraciones vasculares que en la mayor parte de los casos es permanente.

Osteorradionecrosis
Infección crónica dolorosa acompañada de necrosis y formación de secuestros óseos. La mandíbula es la más afectada.

Efectos de la quimioterapia sobre la médula ósea:
Anemia
Leucopenia
Trombocitopenia

Efectos de la cirugía oncológica
Mutilaciones  que pueden disminuir la apertura bucal y dificultar la correcta higiene y los tratamientos estomatológicos.
Indicación del tratamiento estomatológico al paciente con cáncer bucal

Realizar todos los tratamientos estomatológicos de la atención primaria excepto exodoncia, cuando el diente a extraer se encuentra en el lecho tumoral.
Si el paciente ha recibido o está recibiendo radiaciones ionizantes es necesario:
Realizar con frecuencia control de placa dentobacteriana y orientar el cepillado correcto.
Chequearlo periódicamente y realizarle tratamiento conservador.
Realizar aplicación de soluciones fluoradas.
Si el paciente ha recibido o está recibiendo radiaciones ionizantes es necesario:
Si hay odontalgia valorar la posibilidad de TPR, dejando la exodoncia como último recurso.
Las exodoncias deben realizarse con anterioridad al tratamiento radiante
Si las exodoncias fueran inevitables porque hay dolor entonces:
Poner antibióticoterapia pre y post -extracción.
Realizar la exodoncia extremando las medidas de asepsia, antisepsia y suturar.
Si el paciente está en tratamiento con citostáticos, los tratamientos conservadores son los indicados.
Si el paciente está en tratamiento con citostáticos y necesita exodoncia
Esperar que termine el ciclo con citostáticos
Chequear su fórmula hemática, de ser  normal, se puede realizar la exodoncia con extremas precauciones en la asepsia, antisepsia y  suturar (10). 
El Estomatólogo General Integral, debe ser el protagonista en la educación, prevención y diagnóstico de las condiciones preneoplásicas y lesiones neoplásicas del complejo bucal en las poblaciones o en individuos dependientes de su acción de salud. Nadie es capaz de cuestionar el importante papel del estomatólogo en la identificación temprana de las neoplasias malignas de la bucofaringe.
Un consenso universal admite y defiende la preparación estomatológica como cimiento indispensable en la detección de lesiones iniciales cancerosas de la boca. El dominio de la afección oncológica bucal por el estomatólogo requiere de una actitud cognoscitiva, acorde con la problemática crucial de la lesión que más crudamente margina a un sujeto de su medio social.
La mejor expresión de la educación que puede ofrecer el estomatólogo a la población es el autoexamen del complejo bucal (AECB), que consiste en el adiestramiento en las maniobras, para que el propio sujeto se explore la boca.
El autoexamen del complejo bucal (AECB) puede ser realizado por cualquier sujeto y no requiere más recursos que la disposición de unos minutos y la presencia de un espejo de cualquier tipo o tamaño.
En una reunión resumen del Programa de Control del Cáncer en Cuba, en abril del año 2001, se enfatizó que el PDCB logró mantener la curabilidad del cáncer bucofaríngeo al más alto nivel internacional, con un control del 54 %. Fue también el único programa que logró reducir la mortalidad el 10 %. Los resultados concretos presentados indican la efectividad de un programa de detección de cáncer bucal y justifican la recomendación de su implantación en todos los países de América Latina. (4)


Conclusiones

El carcinoma epidermoide es la neoplasia maligna que con más frecuencia aparece en la cavidad bucal afecta. El sexo masculino es afectado en mayor proporción que el femenino. El tabaco y el consumo de alcohol son los factores de riesgo conocidos más importantes. La enfermedad es oligosintomática. El dolor aparece en estadíos avanzados. Las localizaciones anatómicas más frecuentes son la lengua y el suelo de la boca. El método diagnóstico más efectivo es la biopsia. La capacidad de metastizar  está relacionada con la magnitud de su desarrollo. El tratamiento de la enfermedad es variado y casi siempre lleva la combinación de cirugía (siempre que sea posible), radioterapia y quimioterapia, además de que estas terapéuticas traen consigo efectos secundarios para el paciente. El Estomatólogo General Integral juega un papel fundamental en el diagnóstico precoz y la prevención de esta enfermedad, pues su tarea es detectar cualquier lesión en estado incipiente y así simplificar el tratamiento y mejorar la calidad de vida del paciente, pero mucho más importante que detectar la lesión es prever que ocurra, orientando a la población y combatiendo los factores de riesgo.


Bibliografía

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4. Santana, j.C.: Factores asociados al desarrollo del carcinoma epidermoide bucal, p p. 103, Facultadde Odontología, Universidad Autónoma del Estado de México. Ofedo/udual, 1991.
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Anexos

FIG 1 Carcinoma del labio
1
    
FIG. 2 Caries cervicales por efecto de la Radioterapia

2