Universidad de Ciencias Médicas de La Habana
Facultad de Estomatología  “Raúl González Sánchez”



“El General de la Estrella en la Frente: Afecciones del disparo de Calixto García Íñiguez”




Autores:
Elaine Pérez Gutiérrez*               
Rachel Suárez Núñez*                               
Luis Mario Ladrón de Guevara Toboso**

Tutores:
Dra. Reina Ávila González***    
Dra. Betcy González  Del Sol****
 
* Estudiante de 2do año de Estomatología. Alumna Ayudante de Ortodoncia
** Estudiante de 2do año de Estomatología.

***   Especialista de 2do grado Embriología. Profesor  auxiliar de Morfofisiología
****  Especialista de 1er grado en EGI. Profesor  instructor de PPD



Resumen:     


Calixto García Iñiguez, patriota ilustre de las luchas independentistas de Cuba con valiosas cualidades como patriotismo y  voluntad a toda prueba, demostradas en 1874, cuando intentó suicidarse antes que verse apresado por los españoles mientras cumplía misión. Se disparó detrás del mentón y la bala salió por la frente, dejándole una cicatriz que lo enmarcó durante toda su vida. Se desarrolló la presente revisión bibliográfica consultando 12 bibliografías recopiladas de forma electrónica e impresa con el objetivo de describir las lesiones y secuelas ocasionadas por el disparo que se proyectó Calixto García y analizar la eficacia del tratamiento estomatológico aplicado según el desarrollo del momento. Se concluyó que la herida originó dislocación palatina,  causante de los trastornos en la oclusión dentaria, la masticación y la fonación del paciente; sangramientos y supuraciones constantes. El tratamiento recibido fue adecuado a la época.
 
Palabras Claves: Calixto García Íñiguez; tratamiento estomatológico; disparo; afecciones bucales.



Introducción:


Calixto García Íñiguez, el hombre de la estrella en la frente como lo nombrara Martí, nació el 4 de agosto de 1839. Fue un insigne luchador mambí de las tres guerras independentistas cubanas del pasado siglo [1]. Su nacimiento coincidió con el compás de una marcha guerrera interpretada por una banda española que pasó frente a la vivienda de la familia García Iñiguez, hecho ante el cual su madre Lucía presagió el futuro guerrero de su hijo, hecho después realidad en su extensa y fecunda página de servicios a la Patria en las tres guerras contra la metrópoli [2]. Cuando Calixto García tenía 29 años estalló el movimiento insurreccional del 10 de Octubre de 1868, al que se incorporó con un grupo de hombres [3,4]. Su hoja de servicios por la independencia de Cuba se resume en más de un centenar de combates durante las tres guerras contra las tropas españolas.
En septiembre de 1874, en San Antonio de Bajá, camino real entre Manzanillo y Bayamo, las tropas cubanas del Ejército Libertador son sorprendidas por los españoles. En desigual acción se baten los insurrectos, y, ante su inminente captura, Calixto García decide, en acto de extraordinario heroísmo, dispararse bajo el mentón para privarse de su vida antes que caer prisionero, pero el disparo no fue mortal, por fortuna la bala no siguió el curso esperado y, a pesar de su gravedad, el jefe cubano logra sobrevivir. En la frente le quedó la marca de su firme decisión de vencer o morir [5, 3, 6]
De él diría el Héroe Nacional José Martí: “Calixto García no necesita encomio: Lleva su historia en su frente herida. El que sabe desdeñar la vida, sabrá siempre honrarla”. [7]  Se refería Martí a la cicatriz que llevó el ilustre mambí como trofeo de guerra.
Esta herida le ocasionó terribles lesiones bucofaciales, sin embargo aprendió a subsistir con ella hasta en los momentos más disímiles de campaña con ínfimas condiciones médicas, entregado puramente a la causa insurrecta. Este interesante recorrido que siguió la bala, los daños que acarreó para su salud, y todo lo que tuvo que transitar para subsistir, nos motivó a la realización de la presente revisión bibliográfica.
A 111 años de su desaparición física a causa de una neumonía, en el siglo XXI cuando la ciencia ha avanzado a pasos agigantados, la personalidad de Calixto García como héroe de nuestras gestas independentistas se continúa investigando y recordando. No se pretende hacer ver al militar estratega que fue, si no una mirada más allá que muestra un episodio de su vida donde expuso amor a su patria, coraje, y su decisión de darlo todo por su país.



Objetivos:     

Describir  las lesiones y secuelas ocasionadas por el disparo que se proyectó el General Calixto García Íñiguez.
Analizar la eficacia del tratamiento estomatológico aplicado según el desarrollo de la época.


Desarrollo:

A finales de agosto de 1874 y con el objetivo de poner fin a un complot en la región de Oriente que atentaba contra el transcurso de la lucha independentista, Calixto García partió rumbo a Manzanillo para poner fin a las conversaciones no autorizadas por el Gobierno de la República de Cuba en Armas entre el General José Barreto, venezolano al servicio de Cuba, y el coronel español Aznar. [8, 9]
Pero durante la marcha, las fuerzas enemigas detectaron la presencia de las tropas cubanas, cuando estas interrumpieron una línea telegráfica que dejó sin comunicación a los españoles. [6, 8]
El 6 de septiembre, en San Antonio de Bajá, a aproximadamente 11 kilómetros de Veguitas, acampó el general holguinero y organizó la vigilancia. Tras el arriesgado viaje, una buena parte de sus tropas fue enviada entonces a buscar alimentos por los alrededores.
Ese mismo día el capitán español Ariza, jefe de la guarnición del poblado, quien había salido en persecución de las fuerzas cubanas, da con ellas y logra sorprenderlas. La reducida escolta del general cubano fue acribillada e inmediatamente se lanzan sobre Calixto García para hacerlo prisionero. [8]
Según relata Fernando Figueredo en su libro “La Revolución de Yara (1868-1878)”, “se oye la detonación de un tiro de revólver (...) el jefe del primer cuerpo de ejército había intentado suicidarse para no sufrir la vergüenza de caer en poder de los españoles”. Nos refiere Figueredo la humillación que siente Calixto García de tan solo imaginarse prisionero que intenta llevarse la vida. Esto nos muestra su actitud inclaudicable y su firmeza, demostrando que además de ser un gran estratega militar en batalla es un ejemplar patriota. Nos hace ver, como dice el Maestro José Martí, que están de más los halagos a su figura, en la herida guarda su historia; criterio que comparte la periodista Raquel Marrero en su artículo “La muerte ante la rendición”.    
La premura de su proceder sería lo que le salvó la vida.
El disparo se realizó con un Smith and Wesson calibre 44, detrás del mentón, el cual salió al exterior por la frente, dejando inconsciente al oficial mambí. El capitán español arribó en su auxilio. Cubrió el orificio de entrada, palatino y frontal, con el empleo de hilos saturados de yodo. En tales circunstancias Calixto fue conducido a caballo primero hacia Veguitas, donde se le practicó una primera cura por el médico Federico Baglietto, y posteriormente trasladado a Manzanillo. [8, 9]
Notificado el hecho, por orden del Capitán General de la Isla, el herido es embarcado en el buque Francisco de Borja hasta Santiago de Cuba, trayecto en el cual fue atendido solícitamente por el médico de la Marina, en el Hospital Príncipe Alfonso de esa ciudad, hasta su destierro a España, desde La Habana, en octubre de 1874.[8]
Pocos días luego de su captura, las autoridades españolas, que mantenían bajo estrecha vigilancia a su madre Lucía Íñiguez, le comunicaron a ella que su hijo había sido hecho prisionero. Ante la noticia Lucía se limitó a expresar: "¡Ese no es mi hijo!", pero cuando su interlocutor le informa que antes de ser capturado había intentado suicidarse para no caer prisionero, entonces respondió temblorosa pero convencida: “¡Ah..., entonces ese sí es mi hijo!... ¡Muerto antes que rendido!" [9,10]
En la península ibérica Calixto fue arrestado inicialmente en la Fortaleza de Santoña. En marzo de 1875, gracias a las gestiones de Doña Lucía, lo internan en la prisión de San Francisco, donde permanece hasta principios de abril de 1876. Finalmente, el 8 de junio de 1878 fue liberado de la cárcel de Pamplona, luego de tolerar no solo sus condiciones de extrema severidad, sino también el rigor de un clima diferente. [8, 11]
Tal parecería que hubo un trato compasivo hacia la integridad del jefe mambí. Lo cierto es que si el hecho hubiese sucedido unos años antes, habría sido juzgado y ejecutado de inmediato, como fue usual con otros líderes revolucionarios capturados. Sin embargo durante los últimos meses de 1874 la situación en la “siempre fiel Isla de Cuba” era bien diferente y el mando español ensayaba una nueva estrategia política dentro de la cual se comenzaba a descartar el exterminio de los insurrectos. [4]
Rumbo hacia el Pacto del Zanjón, el cual se firmó en el año 1878 en Camagüey, era muy necesario que entre las filas rebeldes se creyese en la posibilidad del perdón y en la garantía de la integridad personal.[12]
Coincidimos con el criterio de los autores Miguel Reyes y Pedro García, que debido a las circunstancias políticas del momento, dejar con vida a Calixto, quien por demás era reconocido por su humanidad con los prisioneros, constituiría un elemento a favor del poder colonial.
Cuando en 1980 se realizó la exhumación de los restos mortales del Mayor General Calixto García, para recibir un entierro cubano, el doctor Soto Izquierdo, antropólogo forense, tuvo a su cargo la responsabilidad de precisar la identidad de la evidencia ósea. [8]
Durante  la exhumación se encontró un fragmento en forma de bisel, similar al espacio dejado por el paso de una bala,  que se identificó como  la prótesis de caucho colocada por el doctor García Vélez. Este hallazgo facilitó la confirmación de la autenticidad de los restos del patriota y permitió inferir, que tal proceder propició una mejoría efectiva en la calidad de vida de este heroico paciente, teniendo en cuenta que en ese entonces la ciencia estomatológica tenía mucho camino por recorrer. [8]

Examen de una estrella
A partir de la mascarilla mortuoria del Mayor General (Anexo 1),  el doctor holguinero Raúl Pupo Triguero, especialista en Primer Grado en Cirugía Maxilofacial y profesor asistente del Hospital Vladimir Ilich Lenin en Holguín, reconstruyó el trayecto seguido por la bala, y determinó que si la misma entró por detrás del mentón y salió por la frente (Anexo 2), teniendo en cuenta la terminología anatómica actual, mantuvo un recorrido que afectó a las siguientes estructuras (Anexo 3.):
La piel de la región suprahiodea anterior o submentoniana.
Los músculos: vientre anterior del digástrico, milohiodeo  y genihiodeo.
La glándula sublingual.
La mucosa del suelo bucal.
La lengua.
Las estructuras que conforman el tercio anterior de la región palatina: la  mucosa, la submucosa, el proceso palatino del maxilar, la mucosa del piso de la cavidad nasal.
La cavidad nasal.
El piso del seno frontal y su mucosa.
El hueso frontal.
El músculo y la piel de la región frontal.
Según refiere el doctor Pupo Triguero, la comunicación crónica entre la piel de la región frontal, el seno frontal y la cavidad bucal provocaría una infección, presumiblemente mixta, responsable de una sinusitis frontal crónica, de la cual drenaba pus y que sin tratamiento antibiótico sistémico y quirúrgico específico, no podía sanar. [8] En esa época aún no se habían descubierto los antibióticos, recordemos que el inglés Alexander Fleming reportó el descubrimiento de la penicilina en 1929.
Además, por la extracción de los dientes dañados, se afectó la masticación, la oclusión y por supuesto la estética del General. [7]
La razón principal por la cual el paciente no se agravó mortalmente fue que el proyectil no llegó a afectar la pared posterior del seno frontal, la cual separa esta estructura del cerebro: “De lo contario, el General hubiese podido adquirir con facilidad una meningoencefalitis bacteriana, que casi siempre resultaba fatal en la era preantibiótica” [8], precisa el doctor holguinero.

Tratamiento en España
Fue Carlos García Vélez, hijo del Mayor General,  quien se graduó de cirujano dentista en la Escuela de Medicina de San Carlos, en Madrid, el que en 1893, dos años antes del reinicio de la Guerra de Independencia en Cuba, le realizó una intervención quirúrgica con el propósito de aliviarle, pues el paciente sufría de sangramientos bucales a causa de la dislocación de su paladar, padecimientos que tuvo que soportar hasta que fue intervenido quirúrgicamente. [5,8]
Con los conocimientos científicos de finales del siglo XIX, la intervención del doctor García Vélez se limitó a extraer los dientes en mala posición, o enfermos y a la colocación de una prótesis de caucho vulcanizado (confeccionada presumiblemente en Estados Unidos) para sellar la comunicación bucosinusal, tal y como era usual en esa época.[11]
Según describe Juan  Casasús, en su obra Calixto García “El Estratega”, la recuperación del General sería lenta: “Tuvo que aprender a hablar de nuevo, jamás recuperó el tono habitual de su voz”, pues la dislocación intermaxilar le causaba trastornos en la oclusión dentaria y afectaba la fonación del paciente, por ello el General de las Tres Guerras de Independencia jamás recuperó el tono natural de su voz”.
Los médicos militares continuarían las curaciones «pues nunca dejó de supurar la herida, a tal punto, que siempre hubo de desinfectarla con agua fenicada, manteniendo mechas de gasa en el trayecto (de la herida), hasta donde era posible» [8], cita Casasús.
La investigación reconoce finalmente que el tratamiento clínico-quirúrgico empleado con el paciente fue adecuado, y acorde con el desarrollo que tenían la medicina y la estomatología de la época.
La profunda cicatriz en la frente del Mayor General Calixto García Íñiguez constituye una muestra de su firme decisión de vencer o morir [5].



Conclusiones:

El disparo que se proyectó el General Calixto García Íñiguez le ocasionó graves lesiones que repercutieron en toda su vida al:
afectar las estructuras del suelo bucal,  la lengua, la región palatina, la cavidad nasal, el piso y la pared anterior del seno frontal y finalmente al músculo y la piel frontal.
 provocar una dislocación del segmento anterior del paladar, causante de los trastornos en la oclusión dentaria, la masticación, la fonación y los sangramientos bucales presentados.
dañar la mucosa del seno frontal que le provocó una sinusitis frontal crónica con supuraciones constantes.

El tratamiento clínico-quirúrgico empleado con el General Calixto García Íñiguez fue adecuado y acorde con el desarrollo que tenían la medicina y la estomatología de la época.



Referencias Bibliográficas:

1. Noa Menéndez, Miguel. Calixto García, el hombre de la estrella en la frente. Disponible en: http://www.ain.cu. Consultado Septiembre, 25, 2009
2. Escalona Peña, Karina. Calixto García, ejemplo de patriotismo inclaudicable.  Disponible en: http://www.radiobayamo.icrt.cu. Consultado Septiembre, 29, 2009.
Marrero, Dania. Calixto García, General de Tres Guerras. Disponible en: http://www.solvision.co.cu/. Consultado Septiembre 30, 2009
3. Reyes Ruiz, Miguel. Mayor General Calixto Garcia Iñiguez. Apuntes para una biografía. Compilación.
4. Marrero Yanes, Raquel. Calixto García Íñiguez. La muerte ante la rendición. Radio Cadena Habana. Granma 2008 noviembre 12. Disponible en: http://www.cadenahabana.cu. Consultado Octubre 2, 2009.
5. Pérez, Agustín. Calixto García: Muerto antes que rendido. Televisión de la provincia de Guantánamo, Cuba. Solvisión, sitio de la televisión en Guantánamo, Cuba. Martes, 2009 Agosto 4. Disponible en: http://www.solvision.co.cu Consultado Septiembre 15, 2009
6. Ortiz del Toro, Roberto. Calixto García, un patriota ejemplar. Disponible en: http://www.radioangulo.cu. Consultado Septiembre 20, 2009
7. Caraballo, Héctor, Torres, Maricelis. La herida del decoro. Juventud Rebelde 2008 Diciembre 12; Sec. Nacional: 4
8. Calixto García. De Wikipedia, la enciclopedia libre. Disponible en:  http://es.wikipedia.org.  Consultado Septiembre 17, 2009.
9. Ortiz del Toro, Roberto. Calixto García, un prócer independentista cubano. Disponible en: http://www.aldia.cu. Consultado Septiembre 10, 2009.
10. Efemérides. Disponible en:  http://www.uh.cu/ . Consultado Octubre 3, 2009
11. García, Pedro A. Mayor general Calixto García. El poliorceta mambí.  Bohemia  2009 julio  23. Sec Historia. Revista ilustrada de análisis general. Disponible en:  http://www.bohemia.cubasi.cu/. Consultado Octubre 2, 2009.



Anexos:
 
Anexo 1. Mascarilla mortuoria del General Calixto García.
1

 

Anexo 2. Trayecto seguido por la bala del General Calixto García.
2

 

Anexo 3. Estructuras afectadas por el trayecto de la bala que se proyectó el General Calixto García.
3