Universidad de Ciencias Médicas de la Habana




Enfermedad prostática en el Hospital Docente “Carlos J. Finlay”





Autores:
Dagmar Fredy Hernández Suárez. *
Pavel Palacios Jiménez. **

 


*Estudiante de 4to año de Medicina. Alumno Ayudante de Medicina Interna.
**Estudiante de 5to año de Medicina. Alumno Ayudante de Urología.



Resumen

Introducción: Las enfermedades prostáticas constituyen en el hombre adulto uno de los problemas médicos más frecuentes. La profundización en los conocimientos en cuanto a su prevención y control constituye una de las prioridades de nuestro sistema de salud.
Objetivos: Caracterizar  la enfermedad prostática en el Hospital Docente “Carlos J. Finlay”, durante el año 2007.
Diseño Metodológico: Estudio observacional, descriptivo y de corte transversal de los  resultados de 453 muestras de biopsias transrectales, resecciones transuretrales y piezas de prostatectomía recogidas en el libro de biopsias del Servicio de Anatomía Patológica del Hospital Docente “Carlos J. Finlay ¨, durante el período comprendido entre el 1ro de enero del 2007 y el 31 de diciembre de este mismo año.
Resultados: Se realizaron 266 biopsias transrectales (BTR), que constituyeron el 58,7% del total de piezas quirúrgicas. Se diagnosticaron un total de 321 (70,9%) hiperplasias prostáticas (HP), 60 (13,2%) adenocarcinomas de próstata (ACP) y 23 (5,1%) adenocarcinomas prostáticos insertados en una hiperplasia (ACPH). El uso de la prostatectomía, mostró una correlación directa con la edad (r=0,94, p<0,05), al igual que la frecuencia de adenocarcinoma prostático (r=0,89, p<0,05), a diferencia de la frecuencia de hiperplasia prostática cuya correlación con la edad fue inversa (r=-0,98, p<0,05).
Conclusiones La biopsia transrectal fue el procedimiento diagnóstico más utilizado.  La hiperplasia prostática constituyó la afección más frecuente, correlacionándose de forma indirecta con la edad, a diferencia del adenocarcinoma prostático, segunda entidad en frecuencia, que mostró una relación directa con esta.

 

Palabras claves: Próstata, enfermedad, procedimientos diagnósticos.



Introducción:

Las enfermedades prostáticas han constituido históricamente uno de los problemas médicos más frecuentes en el hombre adulto. Dentro de estas, existen dos procesos que sin duda alguna ocupan una posición cimera: la hiperplasia prostática benigna y el cáncer prostático. La más común de ellas es la hiperplasia nodular benigna, considerada prácticamente como un proceso ¨normal¨ del envejecimiento masculino, dada su alta incidencia en hombres mayores de 50 años (1-3). Esta alteración, de etiología aún desconocida, se caracteriza por una hiperplasia del estroma y las células epiteliales prostáticas, seguidas de la formación de voluminosos nódulos bien delimitados en la región periuretral de la próstata (4). La enfermedad  se caracteriza por tener una alta prevalencia en edades avanzadas, con valores de hasta el 70% a partir de los 60 años y una elevada comorbilidad, asociándose a menudo con disfunción eréctil, retención urinaria y enfermedades del tracto urinario (5,6).

El carcinoma de próstata es mundialmente conocido como la neoplasia más frecuente en el sexo masculino y la segunda causa de muerte por cáncer en el hombre (7). En Cuba ocupa la segunda posición en las estadísticas de morbi-mortalidad por cáncer, representando el 10% de las muertes por tumores malignos (8). La mayoría de los tumores prostáticos son adenocarcinomas (9).
Actualmente se conoce poco sobre las causas que lo producen, numerosos autores mencionan que determinados factores de riesgo, como la edad, la raza, la historia familiar, los niveles hormonales y las influencias ambientales pueden desempeñar algún papel. Sin embargo, no ha sido posible identificar los factores definitivos (10,11).

A pesar de existir métodos directos que nos hacen sospechar en una alteración prostática; como el tacto rectal, la determinación del PSA y la ecografía; no se puede realizar el diagnóstico definitivo hasta obtener una porción de tejido y visualizarla, es acá donde la biopsia transrectal (BTR), la resección transuretral (RTU) y la prostatectomía (P), juegan su papel como técnicas diagnósticas.
En nuestra provincia, municipio y hospital, no existe en la bibliografía revisada, ningún reporte sobre la incidencia y prevalencia de las enfermedades prostáticas en general, con excepción del cáncer de próstata, que a pesar de ser el más estudiado, presenta pocos resultados publicados en Ciudad de La Habana. Este hecho, unido a la alta frecuencia con que observamos que se recibían biopsias de próstata en el Departamento de Anatomía Patológica de nuestro centro durante la rotación por esta especialidad en el 2do año de la carrera, nos motivó a la realización de esta investigación, para respondernos la siguiente pregunta: ¿Cómo fue el comportamiento de las enfermedades prostáticas en nuestro hospital durante el 2007?




Objetivos:

General:
Caracterizar  la patología prostática en el Hospital Docente “Carlos J. Finlay”, durante el año 2007.


Específicos:

  • Determinar el comportamiento de las enfermedades prostáticas y los procedimientos quirúrgicos realizados para su diagnóstico.
  • Identificar la relación existente entre el diagnóstico y procedimiento quirúrgico realizado, con la edad.




Diseño Metodológico

Se realizó un estudio observacional, descriptivo y de corte transversal, con el objetivo de caracterizar la patología prostática, en el Hospital Docente “Carlos J. Finlay”, durante el período comprendido entre el 1ro de enero del 2007 y el 31 de diciembre de este mismo año. El universo (N) estuvo constituido por  las 463 muestras prostáticas recogidas en el libro de biopsias (fuente secundaria) del Servicio de Anatomía Patológica de nuestro centro durante este año. Se incluyeron en los resultados todos aquellos especímenes de biopsias transrectales, resecciones transuretrales y piezas de prostatectomía, teñidas con hematoxilina y eosina, cuyas requisiciones contenían el nombre del paciente y edad, excluyéndose todos aquellos resultados que no contaban con la edad. Así quedó constituida nuestra muestra (n) con 453 resultados de biopsias.
Las muestras fueron enumeradas y clasificadas según edad, diagnóstico y procedimiento quirúrgico realizado para su obtención; datos que fueron incluidos en una planilla efectuada con tal objetivo (anexo 1) y que luego fueron introducidos en una computadora Pentium IV (base de datos de Microsoft Excel). Las variables estudiadas fueron: edad, diagnóstico y procedimiento quirúrgico. Los datos obtenidos fueron analizados estadísticamente (SPSS 11.5 para Windows, Chicago, USA) mediante los métodos de la Estadística Descriptiva.  Se calcularon las frecuencias absolutas y relativas porcentuales, para todas las variables, además de medianas, promedios y desviación estándar para las variables cuantitativas. Se empleó el análisis de correlación de Pearson, para determinar la asociación entre variables cuantitativas, cuya significación fue medida por t de Student, con 95% de certeza.
A pesar de haber trabajado con resultados de biopsias, se consideraron  los aspectos éticos para la realización de esta investigación, pues no se tuvieron en cuenta los nombres de los pacientes que aparecían en el libro de biopsias y de los cuales procedía la muestra, durante la recolección y análisis de la información.


Resultados

 

Se estudiaron 453 piezas quirúrgicas prostáticas de las 5744 biopsias realizadas durante ese año, lo que representa un 7,9 % del total de piezas quirúrgicas; de las cuales 266 provenían de biopsias transrectales (BTR), 144 de resecciones transuretrales (RTU) y 43 de prostatectomías (P), lo que representa aproximadamente el 58,7%, 31,8% y 9,5%, respectivamente del total de piezas prostáticas.
Se llegó al diagnóstico en 415 (91,6%) especímenes.  Las 38 (8,4%) biopsias restantes  fueron clasificadas como no útiles.
Se diagnosticaron un total de 321 (70,9%) hiperplasias prostáticas (HP), de las cuales 13 muestras presentaban prostatitis crónica; 60 (13,2%) adenocarcinomas de próstata (ACP) y 23 (5,1%) adenocarcinomas prostáticos insertados en una hiperplasia (ACPH), 10 (2,2%) biopsias sin alteraciones patológicas y una biopsia con metástasis de carcinoma transicional vesical (MCTV) (Tabla1).
El 97% y el 100 % de las biopsias no útiles y sin alteraciones patológicas respectivamente, fueron obtenidas mediante BTR.
En la tabla 1 se muestran los resultados obtenidos  con respecto al procedimiento quirúrgico realizado.
La edad mediana de los pacientes estudiados fue de 70 años (rango 21-94), y la edad promedio también de 70 años, con una desviación estándar de 9 años.
El 90,7% de las muestras estudiadas correspondían a pacientes con edades superiores a 60 años, mientras que el 53,2% de estas pertenecían a pacientes con más de 70 años. La séptima década de la vida fue la mejor representada, con un total de 185(40,8%) muestras, siendo las edades menores de 50 años las de más baja representación, con un total de 9 (2,0%) muestras.
La mayoría de las BTR (41,4%), se realizaron entre los 70 y 79 años, el  43,8% de las RTU entre los 60 y los 69 años y el 48,8% de las prostatectomías en la séptima década de la vida (Tabla 2). El porcentaje de BTR realizadas antes de los 50 años con respecto al total de procederes realizados en ese rango de edad, fue del 77,7%. La RTU y la P, por su parte constituyeron el 37,1% y el 11,2% del total realizado en  la sexta década de la vida, y después de los 70 años respectivamente (Gráfico 1).
El diagnóstico de las piezas con respecto a la edad puede observarse en el gráfico 2.

 

Tabla1. Diagnóstico de los pacientes según el procedimiento quirúrgico realizado. Hospital Docente ¨Carlos J. Finlay¨. Ciudad de La Habana, 2007.

Procedimiento quirúrgico

 

BTR

RTU

P

Total

Diagnóstico

No.

%

No.

%

No.

%

No.

%

HP

158

59,4

121

84,0

42

97,7

321

70,9

ACP

44

16,5

16

11,1

0

0

60

13,2

ACPH

17

6,4

5

3,5

1

2,3

23

5,1

Sin alt.

10

3,8

0

0

0

0

10

2,2

MCTV

0

0

1

0,7

0

0

1

0,2

No útil

37

13,9

1

0,7

0

0

38

8,4

Total

266

100,0

144

100,0

43

100,0

453

100,0

Fuente: Libro de Biopsias del Hospital Docente ¨Carlos J. Finlay¨, año 2007.
BTR: Biopsia transrectal, RTU: Resección transuretral, P: Prostatectomía,
HP: Hiperplasia prostática, ACP: Adenocarcinoma de próstata, ACPH: Adenocarcinoma prostático insertado en una hiperplasia prostática, Sin alt: Sin alteraciones patológicas. MCTV: Metástasis de carcinoma transicional vesical.

 

Tabla 2. Distribución de procedimientos quirúrgicos diagnósticos para próstata según la edad.

Procedimiento quirúrgico

 

BTR

RTU

P

Total

Edad (años)

No.

%

No.

%

No.

%

No.

%

< 50

7

2,6

2

1,4

0

0

9

2,0

50-59

22

8,3

10

6,9

1

2,3

33

7,3

60-69

92

34,6

63

43,8

15

34,9

170

37,5

70-79

110

41,4

54

37,5

21

48,8

185

40,8

80 y más

35

13,2

15

10,4

6

14,0

56

12,4

Total

266

100

144

100

43

100

453

100

Fuente: Libro de Biopsias del Hospital Docente ¨Carlos J. Finlay¨, año 2007.
BTR: Biopsia transrectal, RTU: Resección transuretral, P: Prostatectomía.

 

Gráfico 1. Frecuencia de procedimientos quirúrgicos diagnósticos para próstata según la edad.

Fuente: Tabla 2.
Nota: Los porcentajes se calcularon sobre el total de individuos en cada grupo de edad.

 

Gráfico 2. Diagnóstico de los pacientes según la edad.

Fuente: Libro de Biopsias del Hospital Docente ¨Carlos J. Finlay¨, año 2007.

 



Discusión

Durante el 2007, el 7,9% de las biopsias realizadas en nuestro hospital, fueron dirigidas al diagnóstico de patologías prostáticas, valor mayor al 3% reportado por Meza y cols en un estudio realizado durante 4 años en un hospital mexicano, que a su vez reportaron que  el proceder quirúrgico prostático de más frecuencia en su centro fue la RTU, realizada al 75 %  de los pacientes (12), difiriendo con el 31,8 % observado en nuestro estudio, donde fue la biopsia transrectal la que se adjudicó mayor número de muestras (58,7%).
En la tabla 1 se evidencia la estrecha relación existente entre la BTR y la no utilidad de la muestra, 37 (97%) de las 38 piezas catalogadas como no útiles fueron obtenidas mediante esta técnica. Esto se debe probablemente a que en nuestro centro se realizaron estas biopsias bajo control digital y sin guía ultrasonográfica, por lo que fue a ciegas la obtención de la muestra, lo que implica que haya un aumento de la probabilidad de obtener una muestra no útil para el diagnóstico. La biopsia transrectal bajo control digital ha ido sustituyéndose en las últimas dos décadas por la biopsia prostática bajo control ultrasonográfico, lo que ha aumentado la sensibilidad de este procedimiento.
En nuestro servicio, la hiperplasia prostática, fue la patología prostática que se diagnosticó con mayor frecuencia (70,9%), constituyendo la alteración más diagnosticada por todos los procedimientos (Tabla1), lo que coincide por lo planteado por numerosos autores (12-15) como el Dr. Rodríguez Duarte donde en un estudio de 148 pacientes sometidos a biopsias prostáticas, observó que 98 (66,2%) presentaron hiperplasia prostática. También Sandoval y Santana en un estudio similar realizado en Ciudad de La Habana, pero con 97 hombres reportaron la hiperplasia prostática como la alteración prostática de mayor incidencia, observándose en el 59,8% de los hombres incluidos en el estudio.
La frecuencia de prostatitis es significativa en la literatura, donde se menciona que la mitad de los hombres sufren prostatitis durante alguna época de su vida (15).  En nuestros resultados podemos observar que sólo el  13 de las biopsias estudiadas, presentaban prostatitis crónica. Este resultado; bastante pequeño cuando comparamos con los estudios de Meza y cols, donde el 100% de las piezas tomadas mediante RTU y P presentaban prostatitis crónica; pudiera explicarse ya que los patólogos de nuestro hospital frecuentemente subvaloramos la importancia de esta afectación cuando subsiste con otra alteración que consideramos de mayor relevancia, lo que debería ser totalmente corregido.
En nuestro estudio, 1 de cada 6 varones presentó cáncer prostático. Teniendo en cuenta solamente las biopsias transrectales, proceder diagnóstico más realizado; se observó una proporción de 1: 4,  cifra similar a la reportada en un estudio realizado por Etxezarraga y cols, donde esta proporción fue de 1:3. (16). Las proporciones encontradas en la RTU y la P fueron mucho mayores.
La mayor cantidad de prostatectomías (48,8%) y biopsias transrectales (41,4%), se realizaron durante la séptima década de la vida, mientras que el 43,8% de las RTU  entre los 60 y 69 años; resultados que podían esperarse, ya que la mayoría de las piezas incluidas en el estudio  (91% y 53%) pertenecían a pacientes mayores de 60 años y 70 años respectivamente, lo que explica que la mayor parte de las técnicas diagnóstica se incluyeran a partir de estas edades.
 Cuando analizamos el porcentaje que representaba cada uno de estos procedimientos del total realizado por cada rango de edad establecida en nuestro estudio (Gráfico 1), encontramos que en todos los rangos de edades la BTR fue el procedimiento más realizado, lo que está en relación quizás, con el hecho de su predominio en nuestro estudio. Nos llama la atención que la representatividad de la prostectomía se fue incrementando con la edad, llegando a ser del 11,2% en la sexta década de la vida varonil y después de los 80 años, además se demostró una relación directa (r=0,94, p<0,05) entre la frecuencia de realización de prostatectomías y la edad. Probablemente varios de estos pacientes ya se habían realizado algún otro proceder diagnóstico previo que hiciera pensar en una enfermedad neoplásica prostática; o  quizás la intensidad de los síntomas era tal; que llevó a los cirujanos a la realización de esta intervención no sólo como medio diagnóstico, sino también como tratamiento; además, de seguro la edad (>70 años) jugó algún papel en esta decisión final precisamente por el aumento de la incidencia que a esta edad presenta la neoplásica prostática (7)
 La hiperplasia prostática, se presentó en edades entre 21 y 94 años, siendo su edad promedio de incidencia los 69,8 (±9,0) años.
Según un estudio epidemiológico realizado en el Hospital General Dr. Manuel Gea González de México, donde la hiperplasia prostática fue la enfermedad prostática más común, se presentó en un rango de edad de 60 a 80 años, con un promedio de 75,2 años. (15). Valores similares fueron reportados en el Hospital Regional General Ignacio Zaragoza, donde con un 86% de incidencia, esta patología se presentó entre los 66 y 75 años, con edad promedio de 70,5 años.(12)  En un estudio realizado en el Hospital Barros Luco Trudeau, de Chile, reportan que en el 65% de los pacientes postoperados de RTU, el diagnóstico histopatológico fue hiperplasia prostática benigna, y que el 74% de los pacientes era mayor de 60 años.(17) Con todo lo expuesto anteriormente, se puede evidenciar que en nuestro hospital la frecuencia y edad promedio de la hiperplasia prostática, se encuentra aproximadamente dentro de los valores reportados en la literatura, sólo que el rango de edades en nuestro estudio fue mayor.
Es interesante señalar que la HP a pesar de mantenerse como la patología prostática de mayor frecuencia durante todas las edades (Gráfico 2), tuvo una relación  inversa con la edad (r=-0,98, p<0,05), contrario a la opinión establecida por la mayoría de los autores que han planteado que esta alteración aumenta su frecuencia con la edad. (1-3).
En el mundo y en nuestro país, se ha incrementado en los últimos años la incidencia de cáncer de próstata, constituyendo actualmente la segunda enfermedad neoplásica que más muertes conlleva en el sexo masculino (7,8) Se cree que estas cifras están relacionadas de manera directa con el incremento en la longevidad de la población y con la mejoría en las técnicas de diagnóstico de la enfermedad localizada. (18) Estas razones pudieran explicar en nuestro país el aumento de su incidencia.
El 40% de los hombres mayores de 50 años tienen al menos un foco microscópico de cáncer en la próstata y se estima que menos del 3% de los casos de carcinoma prostático ocurre en hombres menores de 50 años. (10)
En nuestro hospital, el adenocarcinoma prostático se presentó entre los 42 y 93 años, con una edad promedio de 72,4  (±8,7) años, siendo el grupo de edad  más afectado a partir de los 60 años.

  En el gráfico 2, se puede observar que la frecuencia de cáncer de próstata aumentó casi 4 veces  a partir de los 50 años mostrando una correlación directa (r=0,89, p<0,05) con la edad, lo que concuerda con un estudio realizado por Corti y cols., donde se reporta un incremento en la incidencia del carcinoma prostático en los últimos diez años; la población afectada era principalmente mayor de 65 años, lo mismo que un estudio realizado en Sonora, donde la edad promedio de pacientes con carcinoma fue de 64 años, y en Basurto, donde fue de 65,3 años (rango 53-73), además de otros reportes.  (19-23).




Conclusiones

En el Hospital Docente ¨Carlos J. Finlay¨, durante el 2007 se realizaron varios procedimientos quirúrgicos para el diagnóstico de la patología prostática: la biopsia transrectal, la resección transuretral y la prostatectomía pero de ellos predominó la biopsia transrectal, mediante la que se diagnosticó el mayor número de alteraciones encontradas.
La mayoría de las piezas quirúrgicas obtenidas en nuestro estudio, pertenecían a personas de la tercera edad. Fue la hiperplasia prostática benigna la patología prostática más frecuente, disminuyendo su incidencia con los años; a diferencia del adenocarcinoma prostático, que la segundó en frecuencia, pero que mostró una relación directa con la edad.


Referencias Bibliográficas

 

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Anexos

 

Anexo 1.

 

Planilla de recolección de datos

 

No. de muestra        Edad                   Diagnóstico                   Procedimiento Quirúrgico