La entrevista del mes

 

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ANAMÚ, medicamento herbolario de alto valor inmunoestimulante

 

 

          Por Magali González Camacho

 

 

   Hace algunos años, el fruto del NONI (Morinda citrifolia), al que se le atribuían múltiples efectos terapéuticos, acaparó mi atención y me propuse comprobar de forma directa hasta qué punto era cierto el planteamiento. Para ello decidí entrevistar al especialista cubano  que lo había estudiado ampliamente, el doctor Isidoro Scull Campos , director del Laboratorio de Productos Naturales (politécnico “Villena-Revolución”).

   En nuestra revista 224 del año 2006, con el título NONI, fruto que inmuniza y previene enfermedades, aparece todo lo relacionado con esta planta que muchos denominaron entonces “medicamento milagroso”.

   Ahora, con el mismo propósito de conocer de primera mano acerca de otro producto natural de gran valor terapéutico, fui hasta el CENIC, Centro Nacional de Investigaciones Científicas, uno de las entidades que integran el POLO CIENTÍFICO, de la capital.

   Allí me recibió el Doctor en Ciencias Biológicas José Illnait Ferrer, Especialista de Segundo Grado de Bioquímica Clínica e Investigador Titular, a quien todos llaman cariñosamente “El Moro”, por su descendencia libanesa.

   Desde el inicio de nuestra plática, percibo que estoy frente a un incansable investigador (por la cantidad de papeles y documentos que tiene en su buró), pero que  a pesar de su escaso tiempo,  responde mis preguntas con  diligencia  y  beneplácito.

 

Primeros pasos de las investigaciones

 

   Ya desde finales de la década de los años 70 el también Doctor en Ciencias  Ernesto Ledón Ramos , connotado químico y sencilla persona había comenzado a estudiar el anamú, en un hacinado y húmedo sótano que parecía como sacado de una película (palabras de la entrevistadora). Mi primer encuentro con el doctor Ledón fue por los años 1986, pues por esa fecha yo iba a recopilar informaciones para publicar en una de las secciones que teníamos entonces en la revista  titulada ACTUALIDADES TERAPÉUTICAS. Además del anamú el doctor Ledón, realizó importantes y decisivos estudios con la cepa del plátano.

   Al referirse a su incorporación y seguimiento de las investigaciones iniciadas por el doctor Ledón, Illnait  refiere que se remontan al año 1980, fecha en la que prosigue los trabajos de laboratorio junto al Licenciado en Química Esteban Pérez (editor de la revista del CENIC), Correa M.T. y colaboradores, así como la técnica María Cristina Melo.

   Independientemente de que los estudios del profesor Ledón han sido poco difundidos,  sin embargo, es recordado como el eficiente y consagrado investigador que siempre fue, y que son, sin dudas, el punto de partida de las sucesivas generaciones de colegas que han mantenido esa línea, ya  . que sus seguidores han logrado -- tomando como base y fundamento su teoría y práctica--, registrar patentes y obtener registros sanitarios de varios productos, entre los que se destaca el anamú, considerado como un potente inmunomodulador, inmunoestimulante  y complemento de la nutrición. En su caso --comenta el doctor Illnait—ya han transcurrido 28 años de trabajo continuado y se siente muy satisfecho por los resultados alcanzados.

 

Descripción 

 

   El anamú (Petiveria alliacea Linn) es una planta de la familia Phytolaccaceae, conocida con distintos nombres, según la zona geográfica donde se cultiva, fundamentalmente los países del centro y sur americanos, el Caribe y Ắfrica.

 

  Se describe como una hierba perenne, de tallo recto, poco ramificado, de 0,5 a un metro de alto, con hojas alternas, de forma elíptica y de 6 a 19 cm de largo. Sus flores son pequeñas, de color blanco y el fruto es una baya cuneiforme que presenta cuatro ganchos hacia abajo.

 

  Desde tiempos remotos, el anamú ha sido utilizado con fines medicinales y ritos mágico-religiosos, pero actualmente se utiliza como medicamento herbolario para diferentes enfermedades, además de comercializarse como suplemento nutricional o como inmunomodulador.

 

Efectos terapéuticos  comprobados

 

Inmunomoduladorinmunoestimulante

   El sistema inmune es un complejo sistema defensivo del organismo en el que interviene un conjunto de células y tejidos especializados -capaces de sintetizar biomoléculas que interactúan con diferentes agentes agresores para neutralizarlos- y puede ser estimulado, deprimido o modulado por diferentes sustancias naturales o sintéticas; la depresión ocurre por distintas razones lo cual da lugar al desarrollo de diferentes enfermedades.

   Referencias etnomédicas cubanas avalan las propiedades inmunoestimulantes del anamú, con resultados experimentales. La decocción de la planta entera activa los esplenocitos, estimula el gen del receptor de la interleucina 2 y los leucocitos en cultivo de células a 100 µg/mL. Asimismo estimula la producción de interferón e interleucinas 4 y 2 de células CTLL-2 en cultivo.

Anticancerígeno      

   El sistema inmune no reconoce las células cancerosas como “propias”, por lo que ejerce una función de vigilancia inmunológica frente al desarrollo del cáncer. Existen compuestos presentes en la planta que pudieran justificar una acción directa sobre las células cancerosas. De 14 mil extractos de plantas, evaluados como candidatos con potencial anticanceroso, el anamú fue una de las 34 plantas seleccionadas en un tamizaje farmacológico realizado en la Universidad de Illinois (EUA).

   Ante mi pregunta específica de en cuáles tipos de cáncer ha sido probada su efectividad, apunta mi entrevistado: “pudiéramos señalar que  en el carcinoma hepatocelular humano (línea Hep G.2) ha tenido efectos positivos”, y su acción anticancerosa se le atribuye a las hojas de la planta debido al belcil-2-hidroxietil-trisulfuro, presente en las mismas; por otra parte, el dibenciltrisulfuro (DTS) se considera el principal compuesto lipofílico de la Petiveria alliacea. Este mecanismo de acción ha sido estudiado con Resonancia Magnética Nuclear, comprobándose que se une a la albúmina en un sitio rico en tirosina, para atenuar la desfosforilización  de la MAP kinasa.

Antimicrobiano

  La raíz del anamú contiene la tritiolaniacina, sustancia considerada como antiséptica, de ahí su acción  frente a determinadas afecciones ocasionadas por bacterias, microorganismos y hongos. En cuanto a su acción antifúngica, tanto él, como su colega Esteban Pérez y la doctora María Teresa Illnait Zaragoza, médica microbióloga del Instituto “Pedro Kourí”  (IPK),  trabajaron en ese sentido y comprobaron que sí tiene acción antifúngica.

   Señala a continuación mi entrevistado  que existen referencias etnomédicas de autores brasileños, de Paraguay y otras regiones suramericanas que consideran al anamú como pesticida, insecticida, nematicida y vermífugo, efectos atribuibles al benzaldehído y al ácido benzoico de las raíces, así como a la cumarina de sus hojas, y en cuanto a la Giardiasis, tan frecuente  en nuestra población, refiere que hasta el momento estudios in vitro muestran un marcado efecto antigiardiásico, por los elevados porcentajes inhibidores del crecimiento, con las 5 concentraciones probadas (  17,2;    4,3;   1,075;    0,54   y 0,135mg/mL), que alcanzó el 96,81% con la mayor concentración y el 5,03% con la de 0,135 mg/mL. La concentración media inhibidora resultó ser de 2,05 mg/mL.

 

Complemento nutricional
 
 Las hojas del anamú tienen un importante contenido mineral, entre ellos: aluminio (Al), bromo (Br), Cl (cloro), cobalto (Co), cesio  (Cs) rubidio (Rb), selenio (Se) y se destaca su aporte en calcio (Ca) y vitamina K.

 

Hipoglicemiante

 

   Acerca de  este importante valor terapéutico  ( apunta Illnait), existen referencias etnomédicas cubanas que reconocen el amplio uso popular del anamú como antidiabético.

  Y su grupo de trabajo –agrega el especialista--  ha logrado aislar un extracto acuoso de la planta con efecto hipoglicemiante, que fue denominado  sheilina ;  y manifiesta a continuación: “el extracto de las hojas y el tallo redujo durante nuestras investigaciones, la concentración sanguínea de glucosa en más de un 60 % , en los ratones estudiados. Se supone que es muy probable que esa actividad esté relacionada con el incremento de los sitios de unión de la membrana celular a la insulina”.

 

Abortivo y controlador de desórdenes menstruales

 

   Estos efectos han sido  reconocidos por autores en Cuba, Guatemala, Paraguay, Puerto Rico, Trinidad y Venezuela. El extracto metabólico de las semillas del anamú produce contracciones en el útero y en las tiras aisladas del músculo uterino de las ratas y produce, además,  un  incremento de las contracciones inducidas por oxitocina; por todo lo anterior, consideramos que dicha acción pudiera relacionarse con la síntesis de prostaglandinas.

 

Analgésico

 

   El dolor constituye una manifestación clínica asociada con mucha frecuencia a los procesos inflamatorios; asimismo, hay que recordar que la inflamación es una respuesta sistémica y compleja del organismo, frente al daño producido por diferentes agentes  --que se presenta localmente—además del dolor, por otros síntomas como el aumento de la temperatura, enrojecimiento e incremento del volumen de las zonas afectadas.

   Al anamú se le atribuyen propiedades antiinflamatorias, pero la gran mayoría de los reportes se concretan  a su acción analgésica  --expresa el doctor Illnait--  y   recalca  que existen estudios y confirmación de su acción antiinflamatoria de otros autores cubanos y de colegas de Brasil. Además, hay  referencias de las propiedades analgésicas y antirreumáticas (en particular, en Argentina, Guatemala y México). También se considera la planta con efectos antipiréticos en Brasil, Guatemala, Puerto Rico y Haití, entre otros. La raíz seca del anamú ha demostrado ser eficaz para eliminar la irritación inducida por aceite de crotón o el granuloma producido por pellet de algodón. 

 

 Toxicidad

 

   El uso excesivo del anamú pudiera ocasionar lesiones gástricas, pero las dosis terapéuticas no producen efectos tóxicos ni ulcerogénicos en la mucosa  gástrica.

 

Presentación de la cápsula

 

   El anamú que se produce en el CENIC ya está patentizado por las entidades correspondientes del MINSAP y se obtiene a través de un proceso de laboratorio en el que interviene un colectivo de trabajo, integrado por los especialistas (químicos, bioquímicos, técnicos y ayudantes, con el nivel profesional requerido) y  la cápsula en sí,  no es más que  la planta macerada, hasta convertirla en fino  polvo, que luego se vierte en una envoltura plástica, fácilmente digerible.

    Los conocimientos sobre los principios activos del anamú ya comienzan a promover la obtención de novedosos productos sintéticos, en particular anticancerígenos que pudieran tener un gran alcance e importancia para la industria farmacéutica, así como para la clínica en un futuro próximo. No obstante, queda mucho por investigar, fundamentalmente los cambios que puedan producirse en esos principios activos, en dependencia del método que se emplee para la preparación de la droga vegetal.

   Por lo pronto, ya hemos llegado a comprobar con suficientes estudios y comprobaciones que el anamú es un medicamento herbolario de alto valor terapéutico.