NUESTROS PROFESORES ESCRIBEN

 

El Trabajo Científico Estudiantil

                                          
                                          
Autores:       

Lic. Aime González Santiesteban *
Lic. Lázaro Velazco Brito *

 

* Especialista de Primer Grado en Fisiología Normal y Patológica. Profesor Asistente en Fisiología Normal y Patológica.

 

Universidad de Ciencias Médicas Oeste de la Habana

Policlínico Universitario “Eduardo Díaz Ortega”

Guanajay

 

La investigación forma científicamente al estudiante y por otro lado el estudiante representa una extensión del trabajo científico del profesor. Una adecuada utilización del estudiante permite multiplicar el trabajo del profesor, por lo que constituye una considerable reserva dentro del potencial científico de las universidades.
Dentro de los elementos que inciden en la conversión de las universidades en centros de investigación se encuentra la amplia utilización de los estudiantes en el trabajo científico.
La vinculación de estudiantes al trabajo científico en las universidades reporta importantes beneficios tanto al desarrollo de las investigaciones, como al proceso de formación profesional de los mismos.
El uso amplio de estudiantes en el trabajo científico garantiza una continuidad en el desarrollo de las investigaciones y de su impacto en el país, siendo esta una característica de la fortaleza científica de las instituciones universitarias.
Los estudiantes representan una parte importante del potencial científico de las universidades, cuyos costos son bajos y su efectividad puede llegar a ser alta.
A través de su labor los profesores deben propender a crear una mentalidad científica en los futuros profesionales, caracterizada por:
-Actitud de constante vínculo con la realidad y sus problemas.
-Identificación personal y relación contínua con el objeto de investigación.
-Capacidad y condiciones para la concentración, atención y organización del trabajo.
-Relación personal entre investigación y práctica social.
-Claridad y sencillez en el uso de los métodos y las técnicas.
-Dominio y seguridad en las técnicas y procesos de argumentación, demostración y refutación.
-Capacidad crítica y autocrítica que fortalece y desarrolla su propio trabajo y el de los demás.
-Capacidad para trabajar en equipos, tanto intradisciplinarios como interdisciplinarios.
Intermediar en la formación de estas características refuerza el papel del docente como formador de profesionales con habilidades investigativas, con mentalidad científica, capaces de pensar para buscar el mejor modo de actuación posible en cada contexto histórico.
Desde el punto de vista de su formación profesional la incorporación de los estudiantes al trabajo científico contribuye a:
• Creación de hábitos de pensamiento activo y creador.
• Consolidar una formación y conocimiento teórico sólidos.
• Crear hábitos de trabajo profesionales, con un enfoque científico en la solución de los problemas.
• Desarrollar hábitos y habilidades para el trabajo independiente.
En resumen, preparar al graduado universitario para que sea capaz de asimilar rápidamente los requerimientos del ejercicio de su profesión, minimizando el período inicial de adquisición de experiencias que todo profesional necesita cuando comienza a ejercer su carrera, a los efectos de poder acometer cualquier tipo de trabajo con independencia de su complejidad.
La vinculación de estudiantes al trabajo científico-técnico puede realizarse de forma curricular y/o extracurricular.

 

El trabajo científico curricular está relacionado con todas aquellas actividades investigativas que deben ser desarrolladas por los estudiantes vinculados a las asignaturas o disciplinas que cursan y que constituyen un requisito para aprobar las mismas, que pueden adoptar la forma de:
• Trabajo de curso
• Proyectos de curso
• Trabajos de diplomas
• Tareas extraclases.

 

El trabajo científico extracurricular contempla las actividades investigativas desarrolladas de forma individual o colectiva por los estudiantes, de manera adicional a su plan de estudio y de forma totalmente voluntaria.
El trabajo extracurricular se organiza mediante la creación de grupos estudiantiles de trabajo científico y del movimiento de estudiantes de alto aprovechamiento.
Los grupos estudiantiles de trabajo científico se organizan con estudiantes de diferentes años y/o carreras y sus tareas de investigación deben responder a las líneas principales de investigación de la universidad, generalmente se vinculan a los GTC profesorales.
Estos grupos serán dirigidos por los propios estudiantes y asesorados por parte de un profesor investigador que los ayudará en la definición de las tareas a ejecutar y en la metodología de realización de las mismas.
El movimiento de estudiantes de alto aprovechamiento se nutre de los mejores estudiantes con el fin de  brindarles una preparación diferenciada, aprovechando la capacidad de asimilación de tareas adicionales, por parte de los mismos. El objetivo de este movimiento es formar los futuros investigadores y profesores.
La selección de estos estudiantes se realiza teniendo en cuenta los ritmos de asimilación más rápidos demostrados por el estudiante, las aptitudes favorables para el aprendizaje de alguna o algunas disciplinas, en la investigación científica o trabajos de desarrollo; que se hayan distinguido, además, por su rendimiento, creatividad e independencia en la ejecución de sus obligaciones académicas, laborales o investigativas.
Estos estudiantes, una vez identificados, reciben un tratamiento diferenciado que incluye:
- Determinación de un tutor (profesor o investigador de reconocido prestigio).
- Vinculación a las investigaciones más importantes de su facultad según su especialidad.
- Modificación al plan de estudio en el sentido de adicionar, suprimir o sustituir disciplinas; asignaturas, según se considere necesario, para que pueda dedicar un mayor tiempo a la investigación. Además, se pueden realizar también ajustes a la planificación y organización del proceso docente-educativo.
Para cada estudiante se elaborará la estrategia de trabajo hasta culminar la carrera, la que se concretará y chequeará anualmente.
Entre los principios que pueden orientar la organización del trabajo investigativo extracurricular en los Grupos de Trabajo Científico estudiantil, con vistas a obtener resultados eficaces, podemos señalar los siguientes.
1.- Programación de la investigación en períodos de mediano a largo plazo (por tiempos no inferiores a 2 cursos).
2.- Continuidad de la actividad de investigación.
3.- Asignación gradual de tareas de investigación según su complejidad.
4.- Articulación del trabajo de los grupos con fases intermedias del proceso de investigación.
5.- Vinculación de la actividad investigativa de los estudiantes con la producción.
6.- No manipulación simplista de los estudiantes como mano de obra no calificada.
7.- Formación investigativa de los estudiantes.
8.- Sistema de estimulación.
Independientemente de todos los beneficios que la incorporación a las investigaciones de manera extracurricular le puede reportar al estudiante, es importante que se esté consciente de la cuota de sacrificio y consagración que ello supone, al tener que asimilar tareas adicionales a su plan de estudio.
La celebración de las jornadas científicas estudiantiles para la presentación de los resultados de investigación, con la premiación moral  a los alumnos que más se destaquen por la calidad y aportes al desarrollo científico, constituye en nuestras universidades uno de los pilares que determina el desarrollo de la sociedad. Así, los aportes y el conocimiento generado  por los galenos, se convierte en el principal recurso con que cuenta una nación que aspira, como expresara Krauskopf y Vera a construir un patrimonio intelectual como cimiento de su propio progreso.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1-Albornoz M, y Kreimer P. Ciencia y tecnología: estrategias y políticas a largo plazo. EUDECA. Buenos Aires. 1990.
2-Álvarez, C y Sierra, V. La universidad. Sus procesos y su evaluación institucional. Pedagogía universitaria. Ediciones MES.1997.
3-Arguin, G. La planeación estratégica en la universidad. Presses de L Üniversite du Quebes. Segunda edición.1998.
4-CINDA. Gestión Tecnológica y Desarrollo Universitario. Santiago de Chile. 1994.
5-Crespo, G. y Mirabal, O.: “Planificación de la investigación científico - técnica”. Curso internacional sobre planeamiento y administración de IES. CEPES. Ciudad de la Habana. Junio de 1994.
6-Comisión Nacional para el desarrollo de la Educación Superior. Hacia una agenda de transformación de la Educación Superior: Planteamientos y recomendaciones. Bogota.1996.
7-Espinosa I. Aproximación teórica al educador – investigador en la educación básica. Editorial EDILUZ. Venezuela 1992.
8-García Cuevas JL. Tomado de la presentación del libro Gestión de Ciencia e Innovación Tecnológica en las universidades. La experiencia cubana. Editorial Félix Varela. La Habana, 2006.
9-González, W.: “Algunas características de la organización del trabajo científico en las universidades cubanas”. Revista de Educación Superior. No.2-3/1996. MES-CEPES.
10-González, M: Memorias del Seminario - Taller sobre Investigación Científica. ESUMER. Colombia. Octubre de 1996.
11-Jiménez K. Hacia la formación de un profesional que piensa, descubre su mundo y transforma su realidad. Taller sobre Educación Superior. 1992.
12-MES. Resolución 287/2007. Sobre la bonificación al índice académico como estímulo a los estudiantes destacados en la investigación científica en la Educación Superior.
13-Pierre J y Chiappe M. la investigación universitaria en América Latina. Ediciones IESALC/UNESCO. Caracas. 1999.
14-La modelación de la investigación. Carlos Alvarez. Pág. 2.
15-Glosario de la UNESCO. Revista El Correo mayo de 1999 pág. 18.
16-Tomado del libro Problemas actuales de la Pedagogía y la psicología Pedagógica. Del Dr.Orlando Valera Alfonso Investigador del I.C.C.P.