De la historia

 

Enfermedades que afectaron a Cristóbal Colón durante sus cuatro viajes a América.

 

Chacón Jústiz, Layrén María1 (Cuba).
Acosta Batista, Carlos2 (Cuba).
Mullings Pérez, Rosali3 (Cuba).

 

1Estudiante de 3er Año de Medicina. Alumno Ayudante de Otorrinolaringología.
2Estudiante de 3er Año de Medicina. Alumno Ayudante de Medicina Interna.
3Estudiante de 2do Año de Medicina. Alumno Ayudante de Anatomía Patológica.
Facultad de Ciencias Médicas Finlay-Albarrán

 

 

RESUMEN
La personalidad más relevante de este período es el almirante Cristóbal Colón, conocido como el descubridor de América, a quien se le han atribuido varias enfermedades, algunas infecciosas, no demostradas de forma definitiva. De hecho, la mayoría de los escritos de este período hacen alusión a temas relacionados con el almirante, lo que lo convierte en la pieza principal para conocer las epidemias originadas en el Viejo Mundo y en el Nuevo Mundo. Se ha indagado en nueve referencias bibliográficas, con el objetivo de describir las enfermedades que afectaron a Cristóbal Colón durante sus cuatro viajes a América. Según la revisión, el almirante padeció de varias enfermedades como: Blefaritis, diarreas, escorbuto, fiebres, gota, tifus, oftalmia y dolores en las articulaciones inferiores y superiores.
Palabras Clave: Cristóbal Colón, enfermedades, América, viajes a América.

 

 

INTRODUCCIÓN
El Mundo Antiguo se vio azotado por enfermedades que se extendieron velozmente, con carácter epidémico o pandémico, produciendo gran mortandad. Estas epidemias recibieron el nombre genérico de pestes, se consideraban las epidemias como un efecto de la cólera divina, opinión apoyada en la interpretación de los libros sagrados (Éxodo, Jeremías, Isaías, Libro de los Reyes, Mateo) y en textos profanos de la antigüedad (Ovidio, Platón, Plutarco, Tito Livio, Plinio). En los tiempos de Hipócrates, se consideraba que la peste se propiciaba en las estaciones cálidas y húmedas. Además, en su Tercer Libro de las Epidemias, el padre de la Medicina afirma que el estado del aire y los cambios de estación, engendraban la peste. Sin embargo, Aristóteles la atribuía a la influencia de los cuerpos celestes. (1)
La Europa de la Edad Media fue largamente azotada por epidemias de las que España no estuvo exenta, la más conocida fue la Peste Negra o Bubónica. Esta situación se recogió en varias publicaciones de la época, donde encontramos un análisis de la Sevillana Medicina (1545), escrita por Jean d' Avignon hacia 1421, pero publicada más de un siglo después, por Nicolás B. Monardes; que demuestra que entre 1398 y 1420 hubo en Sevilla brotes epidémicos de gripe, viruela, sarampión, tifus, paludismo y difteria. Estos brotes pudieron ser propiciados por las precipitaciones variables y veranos secos que caracterizan el territorio sevillano. (1)
Esta exposición de los españoles por años y tal vez siglos a estas enfermedades, les permitió adquirir resistencia o una inmunidad relativa ante ellas. En cambio, cuando estas aparecieron entre los indígenas americanos trasmitidas por los españoles tras el descubrimiento, tuvieron entre ellos una mortalidad muy elevada. Diversos estudios se han centrado en la descripción de las posibles epidemias que afectaron, tanto a los españoles como a los indios americanos, donde relatan que estos introdujeron entre los habitantes del Nuevo Mundo el sarampión, el tifus, la viruela, la tuberculosis y la lepra. A su vez, indican los mismos autores, que los indígenas americanos contaminaron de sífilis a los españoles y que estos la diseminaron por Europa a su regreso. (1,2)
Un tema polémico es la primera epidemia de fiebre amarilla sufrida por los europeos, pues algunos autores describen que no tuvo lugar en Europa sino en América, más concretamente en la Española (hoy Santo Domingo), en el año 1494. Refieren que la enfermedad continuó propagándose hasta la propia población indígena y desarrollando su acción mortífera hasta el año 1496. Según las crónicas de Las Casas, Oviedo y Herrera, tales focos endémicos se encontraban en la Isla de Santo Domingo (Española), en las costas de Venezuela (Nueva Andalucía) y Colombia (Castilla de Oro), mucho antes de que los españoles recién llegados, se establecieran en dichos lugares. (2)
La clave de estas polémicas pudiera encontrarse en los primeros textos y crónicas que describen las vivencias de los descubridores de América (es así como se recoge en la historia). En estas se abordan los incidentes acaecidos por los españoles, desde su salida del puerto de Palos de Moguer en España, hasta el último de los viajes de Colón en 1502. Es importante destacar, que las crónicas u otros documentos que se recogen de la época, son escritos por terceras personas, de manera que pueden mostrar algunas imprecisiones pues son producto de la apreciación del que relata.
La personalidad más relevante de este período es el almirante Cristóbal Colón, a quien se le han atribuido varias enfermedades, algunas infecciosas, no demostradas de forma definitiva. De hecho, la mayoría de los escritos de este período hacen alusión a temas relacionados con el almirante, lo que lo convierte en la pieza principal para conocer las epidemias originadas en el Viejo Mundo y en el Nuevo Mundo. Desde el primer momento nos preguntamos: ¿Cuáles son las enfermedades que afectaron a Cristóbal Colón, durante sus cuatro viajes a América?

 

 

OBJETIVO
Describir las enfermedades que afectaron a Cristóbal Colón durante sus cuatro viajes a América.

 

 

DESARROLLO
En el primer viaje de Colón (1492-1493) no se destaca nada especial. Las enfermedades de los viajeros debieron ser las propias de la navegación prolongada en alta mar, como: diarreas (se ha recogido en muchos documentos que estas eran conocidas como disentéricas), escorbuto, fiebres inespecíficas y deshidratación, todas muy frecuentes en la época. (3)
Es interesante destacar que el escorbuto era bien conocido por los navegantes. Al cabo de un número determinado de días de navegación sin consumir alimentos frescos, aparecían los primeros signos de la enfermedad en las encías. Hoy sabemos que su causa es el agotamiento de las reservas de ácido ascórbico o vitamina C almacenada en el cuerpo, (4) en ese entonces este dato no se conocía y existían varias propuestas de su modo de cura. Pero incluso llegaron a morir muchos marinos de la época y cuentan que Colón también se vio afectado por esta enfermedad. (5)
Sin embargo, otros estudios sobre este primer viaje, refieren que Colón padeció blefaritis (inflamación de los párpados, la cual se caracteriza por una disfunción de las glándulas del párpado, irritación y formación de pequeñas costras en el margen palpebral, además de infección bacteriana), ocasionada seguramente por el esfuerzo constante y desesperado por "ver tierra", a pleno sol, salpicado por las olas, en una atmósfera muy diáfana, o bien en medio de la humedad nocturna. (5)
El relato del segundo viaje (1493-1496) es más rico y constituye un excelente documento para la investigación. Se dice que la expedición partió de Cádiz el día 25 de septiembre de 1493, con una flota de 17 barcos y 1 500 hombres, animales y plantas. (6)
En este viaje, Colón y sus marineros sufrieron una enfermedad caracterizada por fiebre, síntomas respiratorios y malestar general. Muchos investigadores aceptan que fue gripe. (7)
A principios de abril de 1494, El Almirante fue víctima de la fiebre palúdica. La malaria o paludismo era una enfermedad prevalente en España y África. Los síntomas fueron fiebre elevada (en textos de la época se recoge el término de ciciones para describir la “calentura terciana”, lo cual la hace equivalente a una de las formas clínicas de la malaria o paludismo), escalofrío y postración que cursó con una elevada mortalidad; los afortunados que sobrevivieron manifestaron resistencia a las recaídas. Tras afectar a los españoles, la enfermedad hizo estragos entre los indios.8 Además, padeció de tifus, que Bartolomé de las Casas la describe en su diario. (5)
El tercer viaje de Colón al Nuevo Mundo, se inició con seis carabelas en Sanlúcar de Barrameda, el 30 de mayo de 1498. Durante un desvío de dos de las carabelas hacia la isla portuguesa de Cabo Verde, Cristóbal Colón se ve afectado por un terrible dolor a causa de la gota (se describe que Colón padecía de artritis reactiva desde 1472, la cual fue el padecimiento crónico que dominó su edad adulta), y cuatro días después aparece un cuadro febril. Al llegar la expedición a la zona tropical, el cambio de clima y la atmósfera calurosa y sofocante, le produjeron un severo ataque de gota, seguido de fiebre violenta. Luego, cuando salía del Golfo de Paria (Trinidad), volvió a aparecer la gota, en esa ocasión acompañada de oftalmia y dolores en las articulaciones inferiores y superiores, este cuadro parece coincidir con la enfermedad de Reiter. (5)
Algunos historiadores plantean que el almirante Cristóbal Colón fue el primer europeo sifilítico. Según sus estudios, se contagió al mantener relaciones con las nativas de La Española, pues se dice que el Treponema Pallidum cruzó el Atlántico en su cuerpo y en el de decenas de marineros. Se describe que en este viaje, se sintió aquejado de dolores terribles, fiebre e insomnio. En crónicas de la época se relata que el almirante escuchaba voces en sueños y se sentía el enviado de Dios, es posible que estuviera afectado por el delirium tremens que caracteriza a los pacientes con sífilis avanzada. (2)
La cuarta y última expedición del descubridor de América comenzó por Sevilla, el 3 de abril de 1502, pero debido a vientos contrarios no salió de Cádiz hasta el 11 de mayo del mismo año. Esta se vio afectada por un prolongado mal tiempo, al encontrarse en las costas de Honduras. Durante este viaje, Colón estuvo afectado por fiebres inespecíficas, que en ocasiones lo obligaron a estar encamado. En 1503, cuando estaba en Jamaica, reapareció la gota y la fiebre palúdica. (9)
En sus últimos días de vida, no se podía levantar de la cama al tener su cuerpo inflamado desde el pecho hasta los pies, víctima de una hidropesía cardíaca a consecuencia de una antigua inflamación del endocardio, provocada a todas luces por un ataque de reumatismo agudo; que alteró tanto la organización como el funcionamiento de su corazón, el cual fue disminuyendo la actividad hasta que dejó de latir. El descubridor de América murió en Valladolid, el 20 de mayo de 1506, a consecuencia de complicaciones cardíacas producidas por un reumatismo crónico, que empezó por el ataque agudo que sufrió en 1498 durante su tercer viaje. (4)

 

 

CONCLUSIONES
Cristóbal Colón padeció de varias enfermedades en sus cuatro viajes a América. En el primero, Colón padeció de blefaritis, diarreas disentéricas, escorbuto y fiebres inespecíficas. En el segundo, él y sus marineros sufrieron de gripe, fiebre palúdica y tifus. En el tercero sufre la enfermedad de Reiter y sífilis. En el cuarto reapareció el paludismo y la gota.

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1- Guerra F. El intercambio epidemiológico tras el descubrimiento de América. Cádiz, Primeras Jornadas de Historia de la Medicina Hispano Americana, 1983. Fol. 42 p.
2- Las primeras epidemias de la Historia. Portal de Historia, 2005 (fecha de acceso: 24/11/11). Disponible en: http://www.portaldehistoria.com
3- López-Ríos F. Medicina naval en la época de los descubrimientos. Editorial Labor. Barcelona, España. 1993.
4- Sánchez MC, Guerra F. Pestes y remedios en la conquista de América. Madrid, España, 2008.
5- Guerra F. Las enfermedades de Colón. México 1986;6(194):36-50.
6- Colón C. El segundo viaje. En: Viajes y testamento. Madrid: Edición no venal;1986. p. 149-62.
7- López de Gómara F. Vuelta de Cristóbal Colón a las Indias. En: Historia General de las Indias, capítulo XX. Alicante: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 1999. [fecha de acceso: 20/11/11]: Disponible en: http://www.cervantesvirtual.com/FichaObra.html?
8- Colón C. El tercer viaje. Carta del Almirante a los Reyes Católicos. En: Cristóbal Colón. Viajes y testamento. Madrid: Edición no venal; 1986. p. 163-82.
9- López-Espinosa JA. La historia clínica de Cristóbal Colón. CNICM, 2004. La Habana, Cuba.