Artículo original

 

Endocarditis Infecciosa. Resultados del tratamiento quirúrgico. Cardiocentro de Santiago de Cuba. Enero 1988-Diciembre 2010.

 

Autores:

Oscar Alonso Oduardo 1
José Manuel Aguirre Soler 2
Héctor José Correa Rodríguez 3

 

Tutor:
MSc. Juan Oscar Martínez Muñiz 4

 

1 Estudiante de 3er Año de Medicina. Alumno Ayudante de Ginecología y Obstetricia.
2 Estudiante de 3er Año de Medicina. Alumno Ayudante de Cirugía General.
3 Estudiante de 3er Año de Estomatología. Alumno Ayudante de Cirugía Maxilofacial.
4 Tutor. Especialista de 2do Grado en Cirugía Cardiovascular. Profesor Auxiliar. Departamento Docente de Cirugía. Hospital Provincial Clínico-Quirúrgico-Docente “Saturnino Lora”.
Servicio de Cirugía Cardiovascular. Hospital Provincial “Saturnino Lora”.

 

Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba.

 


RESUMEN
Introducción: Las enfermedades cardiovasculares constituyen un gran problema de salud en todos los países.

Objetivo: Describir los resultados del tratamiento quirúrgico en los pacientes operados por Endocarditis Infecciosa, en el Cardiocentro de Santiago de Cuba en el período de enero 1988 a diciembre de 2010.

Diseño Metodológico: Se realizó un estudio observacional, descriptivo y transversal en pacientes que ingresaron, con diagnóstico de Endocarditis Infecciosa, en el Servicio de Cirugía Cardiovascular del Hospital Provincial Docente “Saturnino Lora”, de Santiago de Cuba; que abarcó un período de 22 años, desde enero de 1988 hasta diciembre de 2010. Se estudió un universo de 120 pacientes.

Resultados: La mayoría de los pacientes operados por Endocarditis Infecciosa fueron del sexo masculino (62,5%) y el rango de edad que predominó se encontró entre los 16 y 45 años (56,6%). Entre los factores predisponentes encontrados, la Cardiopatía Valvular Adquirida (54,2%) fue la que más predominó. Las complicaciones perioperatorias y postoperatorias se presentaron en 84 pacientes, para un 70% del total. Fallecieron 20 pacientes, para un 16,66%; siendo por Endocarditis de Válvula Nativa y Protésica, 13 (10,8%) y 7 (5,8%), respectivamente.

Conclusiones: Las indicaciones quirúrgicas y su carácter están determinadas por las formas de presentación de la enfermedad. Las complicaciones perioperatorias y postoperatorias se vinculan directamente con la mortalidad operatoria y sus causas.
Palabras clave: endocarditis infecciosa, mortalidad, cirugía cardíaca.

 


INTRODUCCIÓN
Las enfermedades cardiovasculares constituyen un gran problema de salud en todos los países. El Reporte de Salud de la Organización Mundial de la Salud de 1999, señala que en el mundo se produjeron 16,7 millones de muertes de causa cardiovascular en todas las edades (8 millones de hombres y 8,7 millones de mujeres). En 1990 las enfermedades cardiovasculares representaron el 12,9% de la mortalidad del mundo, esta cifra se eleva a 30,4 % en 1999. La mortalidad por Endocarditis Infecciosa varía mucho de un país a otro y constituye en algunos, casi el 35-40% de la mortalidad por enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, en otros apenas alcanza el 20%, donde aún las enfermedades infectocontagiosas constituyen una importante causa de muerte. (1)
La Endocarditis Infecciosa es una causa fundamental de defunción, afectando aproximadamente 1,9 millones de muertes en la Unión Europea. (1)
Cuba es un país con una población entre las más envejecidas. El 22,8 % del total tenía 50 años y más, y el 13%, contaba con 60 y más años; lo que incrementa la aparición de enfermedades cardíacas. (2)
La Endocarditis fue descrita por primera vez por Lazare Reviere en 1646, pero fue Sir William Osler en 1885, quien hizo una descripción más completa de la entidad desde el punto de vista clínico, por lo que se le considera el pionero en el diagnóstico de esta enfermedad; sin embargo, las cuatro variables descritas por él, relacionadas con su diagnóstico, permanecen como fundamentos hasta hoy. Su definición continúa presuponiendo: a) una lesión del endotelio, seguida de depósito de plaquetas y fibrina, dependiente del proceso de coagulación generalmente secundario a un flujo anormal o sea a cardiopatía predisponerte; b) la adhesión de un microorganismo al depósito, esto es el proceso endocárdico activo; y c) presentación clínica compatible con enfermedad infecciosa, caracterizada por fiebre, escalofríos y mal estado general, en presencia o no de un fenómeno embólico. (3)
La Endocarditis Infecciosa es una enfermedad grave, con una alta mortalidad a corto y largo plazo. Su mal pronóstico no solo se debe a las elevadas tasas de complicaciones y mortalidad durante la fase hospitalaria, sino también a las secuelas tardías que se producen una vez que la infección ha sido erradicada. (4)
En los últimos años se han observado cambios en algunos aspectos clásicos de la Endocarditis Infecciosa. En primer término, la cardiopatía aterosclerótica ha sustituido a la reumática como principal factor de riesgo, teniendo entre siete y nueve de cada diez pacientes con Endocarditis Infecciosa más de 65 años; hecho relacionado con la mayor expectativa de vida que hay en la actualidad, la mayor manipulación diagnóstica y terapéutica a que se somete este grupo etáreo, así como la disminución drástica de las valvulopatías reumáticas. Por otra parte, el incremento en estos últimos años de la adicción a drogas por vía parenteral (ADVP), ha llevado a un incremento de Endocarditis Infecciosa en el grupo de edad comprendido entre los 20 y 40 años, afectando mayoritariamente la válvula tricúspide. Por último, el aumento de pacientes sometidos a cirugía cardíaca con recambio valvular, así como el incremento de las técnicas invasivas de diagnóstico y tratamiento, han llevado a un incremento significativo de la Endocarditis Infecciosa nosocomial y en pacientes con prótesis cardíaca; observándose una tendencia a comprometer mayoritariamente a individuos masculinos de edades avanzadas. A esto cabe agregar, el incremento en el número de casos de Endocarditis Infecciosas agudas nosocomiales, producidas por gérmenes de la flora hospitalaria; en relación con la agresividad de las actuales terapias antibióticas y de las múltiples invasiones intravasculares, producto de las maniobras terapéuticas y diagnósticas. (5, 6, 7)
La cirugía cardíaca precoz constituye, desde el advenimiento de los antibióticos, el avance terapéutico más importante en esta entidad y no es hasta 1960 cuando se plantea que el recambio valvular, es una valiosa arma para combatir esta grave dolencia y sus complicaciones. (8,9)
Ya en 1961, Key y colaboradores fueron los primeros en comunicar el tratamiento quirúrgico, al extraer vegetaciones de la válvula tricúspide asociada a un defecto septal-ventricular; dándose con ello inicio a la era de la cirugía en la Endocarditis Infecciosa. (10)
El desarrollo de la presente investigación permitirá conocer los resultados del tratamiento quirúrgico empleado en los pacientes operados de Endocarditis Infecciosa, en el Cardiocentro de Santiago de Cuba en el período de enero de 1988 a diciembre de 2010. De esta manera se contribuirá a fortalecer los conocimientos teóricos y prácticos del personal médico, en cuanto a la conducta diagnóstica, terapéutica y quirúrgica a seguir, para así mejorar la supervivencia y disminuir la incidencia de complicaciones invalidantes.
¿ Cuál será el resultado del tratamiento quirúrgico, en los pacientes operados por Endocarditis Infecciosa en el Cardiocentro de Santiago de Cuba, entre enero de 1988 hasta diciembre de 2010?

 


OBJETIVOS

General:
Describir los resultados del tratamiento quirúrgico en los pacientes operados por Endocarditis Infecciosa en el Cardiocentro de Santiago de Cuba, entre enero de 1988 hasta diciembre de 2010.


Específicos:
- Describir las características clínicas de los pacientes operados.
- Identificar las indicaciones de las intervenciones, así como su carácter.
- Describir las complicaciones encontradas y la mortalidad de la serie.

 


DISEÑO METODOLÓGICO
Contexto y Clasificación de la Investigación
Se realizó un estudio observacional, descriptivo y transversal en pacientes que ingresaron en el Servicio de Cirugía Cardiovascular del Hospital Provincial Docente “Saturnino Lora” de Santiago de Cuba, con diagnóstico de Endocarditis Infecciosa; que abarcó un período de 22 años, desde enero de 1988 hasta diciembre de 2010.
Universo y muestra
Se estudió un universo de 120 pacientes de ambos sexos, portadores de Endocarditis Infecciosa a los que se les aplicó tratamiento quirúrgico, a partir de las edades ≥15 años.
Variables de estudio
Las variables utilizadas en el estudio fueron: presencia de factores predisponentes, tipo de endocarditis infecciosa, formas de presentación, indicaciones del tratamiento quirúrgico, complicaciones perioperatorias, postoperatorias y estado al egreso.
Procedimientos e Instrumentos de Recolección de Datos
La recolección de la información se hizo mediante la revisión detallada de las historias clínicas de los pacientes incluidos en el estudio, la base de datos del SINOCA (Sistema Nacional de Operaciones a Corazón Abierto), así como los informes operatorios y de necropsias.
Procesamiento Estadístico
El procesamiento de los datos se efectuó de forma computarizada, utilizando para ello una base de datos mediante el paquete estadístico SPSS, versión 11.5. Se elaboraron tablas estadísticas con valores absolutos y porcentajes. Se aplicaron técnicas de la estadística descriptiva.
Aspectos Éticos
La investigación fue realizada de acuerdo con los cinco principios éticos básicos: el respeto a las personas, la beneficencia, la no maleficencia, la igualdad y el de justicia.


 

RESULTADOS

Tabla No1. Factores predisponentes presentes en pacientes operados. Servicio de Cirugía Cardiovascular, Hospital Provincial Docente “Saturnino Lora”, Santiago de Cuba. Enero 1988-Diciembre 2010.

 

Fuente: Historia Clínica

 

Dentro de los factores predisponentes predominó la cardiopatía valvular adquirida en 65 pacientes, para un 54,2%

 

Tabla No 2. Pacientes operados según formas de presentación y tipo de Endocarditis Infecciosa. Servicio de Cirugía Cardiovascular, Hospital Provincial Docente “Saturnino Lora”, Santiago de Cuba. Enero 1988-Diciembre 2010.

 


Fuente:
Historia Clínica

 

Dentro de los formas de presentación para la Endocarditis Infecciosa de válvula nativa y la Endocarditis Infecciosa protésica, predominó la séptico-infecciosa en 29 y 14 pacientes, para un 35,8 y un 35,9%, respectivamente.

 

Tabla No3. Pacientes operados según indicaciones del tratamiento quirúrgico y tipo de Endocarditis Infecciosa. Servicio de Cirugía Cardiovascular, Hospital Provincial Docente “Saturnino Lora”, Santiago de Cuba. Enero 1988-Diciembre 2010.

 

Fuente: Historia Clínica

 

Dentro de las indicaciones del tratamiento quirúrgico para la Endocarditis Infecciosa de válvula nativa, predominó la insuficiencia cardíaca en 31pacientes, para un 38% y para Endocarditis Infecciosa protésica, predominó la sepsis en 14, para un 36%.

 

Tabla No4. Pacientes operados de Endocarditis Infecciosa según complicaciones perioperatorias. Servicio de Cirugía Cardiovascular, Hospital Provincial Docente “Saturnino Lora”, Santiago de Cuba. Enero 1988-Diciembre 2010.



Fuente: Historia Clínica


Dentro de las complicaciones perioperatorias predominaron las arritmias en 47 pacientes, para un 55,9%.

 

Tabla No5. Pacientes operados de Endocarditis Infecciosa según complicaciones postoperatorias. Servicio de Cirugía Cardiovascular, Hospital Provincial Docente “Saturnino Lora”, Santiago de Cuba. Enero 1988-Diciembre 2010.

 


Fuente: Historia Clínica

 

Dentro de las complicaciones postoperatorias predominaron las arritmias en 21 pacientes, para un 25%.

 

Tabla No6. Pacientes operados de Endocarditis Infecciosa según el estado al egreso. Servicio de Cirugía Cardiovascular, Hospital Provincial Docente “Saturnino Lora”, Santiago de Cuba. Enero 1988-Diciembre 2010.



Fuente: Historia Clínica


Dentro del estado al egreso para la Endocarditis Infecciosa de válvula nativa y Endocarditis Infecciosa protésica, predominaron los egresados vivos en 68 y 32 pacientes, para un 83,95 y un 82,05%, respectivamente.

 


DISCUSIÓN
En la Tabla 1, los resultados son similares a los encontrados en estudios realizados sobre esta entidad, en latitudes tan diferentes como Perú y España; así como en otras investigaciones multicéntricas, realizadas en Estados Unidos. (1, 2, 11, 12) Sin embargo, en otra serie, se revela una mayor incidencia de Endocarditis Infecciosa en edades mayores, lo que se debe a un mayor predominio de la valvulopatía degenerativa, como principal factor predisponente en los pacientes incluidos. (13)
A pesar de los avances en las técnicas de cirugía cardíaca y el uso rutinario de antimicrobianos profilácticos, la Endocarditis de válvula protésica continúa siendo una seria complicación de la cirugía de recambio valvular; con su mayor incidencia dentro de los primeros 12 meses luego de la cirugía y asociada a una elevada mortalidad. (14, 15, 16)
Como se expresó anteriormente, los factores predisponentes son importantes en el estudio de esta entidad, por lo que se tomaron en cuenta en la presente investigación. Según se evidencia en la Tabla 2, estos factores están presentes en mucho más de la mitad de los casos; donde resaltan las valvulopatías adquiridas, una parte ellas son de etiología reumática y las restantes degenerativas. Resultados similares se han obtenidos en otros estudios, (17, 18) donde la existencia de cardiopatía predisponente y en ella, la valvulopatía reumática, tiene un papel preponderante en los casos estudiados.
Negrín y colaboradores, (19) precisaron la valvulopatía degenerativa como la más frecuente, seguida por la reumática, valores inferiores a la estadística analizada; en este mismo estudio, un mínimo porciento de los pacientes no presentaba cardiopatía predisponente, cifra superior a la obtenida en nuestra investigación.
La cirugía cardíaca previa se recogió en un cuarto de los casos, algunos de ellos con sustitución valvular previa y otros con comisurotomía mitral abierta; mientras que en el estudio de Ramírez y colaboradores, (18) la cirugía cardíaca previa fue la predominante, situación que no se corresponde con el estudio actual.
Otros trabajos también reflejan las lesiones degenerativas como cardiopatía predisponente más frecuente, tal es el caso de Evelyn Hill y colaboradores. (20)
La Endocarditis asociada a marcapaso, ocurre en un mínimo porciento de los pacientes que lo portan y puede ocurrir a nivel del generador, de la punta del electrodo, de la válvula tricúspide o en áreas de fibrosis endocárdica en contacto con la punta del electrodo; usualmente se acompaña de una mortalidad alta. En estos casos se recomienda su extracción quirúrgica fundamentalmente en vegetaciones mayores de 10mm; aunque estudios más recientes reflejan la posibilidad de realizar la extracción de los electrodos por vía transvenosa, aún en presencia de vegetaciones de mayor tamaño sin riesgos adicionales, evitando las complicaciones asociadas a la cirugía. (21,22)
Se encontraron además, otros pacientes con defectos congénitos divididos en dos válvulas aórticas bicúspides, cuatro comunicaciones interventriculares (CIV) y una niña de 8 años con un prolapso de la válvula mitral; así como tres enfermos con otros factores: uno con postinstrumentación estomatológica, un segundo con cirugía de intestino delgado meses antes y el tercero con antecedente de instrumentación ginecológica. (23,24)
En la Tabla 2, se evidencian las formas de presentación de la Endocarditis Infecciosa en los pacientes objeto de estudio, siendo las manifestaciones séptico-infecciosas las más frecuentes, tanto en la Endocarditis Infecciosa de válvula nativa, como en la protésica. Situación esta muy aguda o fulminante, ya que en varias ocasiones tal predominio séptico hizo que los elementos cardiovasculares se pasaran por alto, con el consiguiente retardo en el diagnóstico y tratamiento. Sigue al estado séptico, la insuficiencia cardíaca en la Endocarditis Infecciosa de válvula nativa y otros enfermos con la protésica.
Se identificó además, que la distribución según el modo de manifestarse las siete Endocarditis Valvular Protésica Precoz (EVPP), fue la siguiente: dos con marcado estado séptico (una con 6 días y el otro con 14), dos con insuficiencia cardíaca refractaria (con 13 días uno y 21 el otro) y tres con disfunción valvular protésica (uno de 25 días, los otros dos de 29 y 33 días, respectivamente); de las cuales las primeras cuatro se intervinieron de urgencia y las otras tres de modo electivo, una vez controlada la sepsis.
Los resultados de la serie de Martínez (17) son similares a los del estudio, siendo la sepsis la primera manifestación, tanto en la Endocarditis Infecciosa de válvula nativa como en la protésica, continuada por la insuficiencia cardíaca y la disfunción valvular; pero difiere a los encontrados por Ramírez y colaboradores, (18) quienes mostraron el siguiente orden de frecuencia: la insuficiencia cardíaca por insuficiencia aórtica, mitral o mitroaórtica; la infección resistente y la sepsis con shock.
Obtuvieron diferentes resultados también, Bahamondes y colaboradores (25) en su trabajo, ya que en este predominó, la insuficiencia cardíaca, como principal manifestación; seguida de la sintomatología infecciosa; planteando además, que la primera se debe a la repercusión hemodinámica que causa la destrucción valvular, que sigue a la invasión microbiana, sobre todo cuando ocurre de forma aguda. Sin embargo, otras series tuvieron resultados similares al presente estudio, en las que se precisa la manifestación séptica-infecciosa como la más frecuente, seguida de la insuficiencia cardíaca y no relacionan la disfunción valvular. (26, 27, 28)
La afectación de la válvula tricúspide, que generalmente se tolera bien, en dos casos se presentó como fallo agudo del ventrículo derecho; en uno a causa de una obstrucción valvular tricuspídea por vegetación gigante, que simulaba un tumor de aurícula derecha, y en otro, por perforación del velo septal y comunicación auriculoventricular, con cortocircuito agudo de izquierda a derecha.
Tanto en las Endocarditis Infecciosas de válvula nativa como en las protésicas, existieron elementos de disfunción valvular, dados fundamentalmente por el hallazgo auscultatorio de soplos; siendo los regurgitantes los más frecuentemente encontrados. Este dato constituye la expresión al examen físico de las alteraciones anatómicas producidas por el efecto destructivo de gérmenes virulentos y el efecto mecánico de las vegetaciones; sin embargo, en trece pacientes con Endocarditis Infecciosa de válvula protésica se detectaron signos de obstrucción valvular, cinco de ellos con cuadro franco de congestión pulmonar severa, por lo que el diagnóstico inicialmente emitido fue el de disfunción de prótesis mitral por mecanismo de trombosis. El cambio en la calidad auscultatoria del chasquido protésico, fue otro elemento que ayudó clínicamente en la detección de este estado y en el caso de las nativas, solo el paciente con el posible tumor de aurícula derecha, mostró un cuadro de obstrucción valvular con repercusión clínica.
En la Tabla 3, al analizar de modo general las indicaciones de la cirugía en nuestros pacientes, se pudo observar que el motivo más frecuente fue la insuficiencia cardíaca, seguida de la sepsis persistente y la disfunción valvular nativa o protésica; lo cual es similar a resultados alcanzados en otro estudio. (18)
Cuando se individualiza la indicación de la cirugía, en el caso de la Endocarditis de válvula nativa, la indicación más frecuente fue para la insuficiencia cardíaca refractaria; seguida de la sepsis persistente y la disfunción valvular. Resultados estos que no difieren cualitativamente de los encontrados por Martínez (17) en su estudio, ya que su secuencia de aparición fue la insuficiencia cardíaca y la sepsis no resuelta; mas lo cuantitativo sí difiere.
En el estudio realizado por Zalaquett y colaboradores (29) en pacientes sometidos a cirugía valvular reparadora en la Endocarditis Infecciosa, encontraron la insuficiencia cardíaca refractaria y la disfunción válvular como principales indicaciones, lo que no es del todo similar a los resultados del presente estudio.
Para los casos con Endocarditis Infecciosa protésica, la sepsis fue la más frecuente, seguida por la disfunción protésica y la insuficiencia cardíaca; incluyéndose dos Endocarditis protésicas precoces (EVPP) por cada una de estas últimas, que se operaron de modo urgente; de esta manera quedaron tres EVPP de las siete en la serie, las cuales se sometieron a procedimiento quirúrgico de forma electiva por disfunción valvular protésica, una vez controlada la sepsis.
Siete enfermos presentaron cuadro de edema agudo del pulmón grave, interpretado como posible disfunción de prótesis mitral por mecanismo de trombosis, y por tanto, fueron operados. En otros cinco se detectó la existencia de dilatación aneurismática de raíz aórtica de posible origen séptico, con dos perforados, por lo cual se decidió seguir dicha conducta.
Al comparar lo obtenido con el estudio de Habib y colaboradores, (30) quienes encontraron como principal indicación quirúrgica la extensión perivalvular y la formación de abscesos, observamos diferencias con respecto al nuestro; ya que dicha situación no se tuvo en cuenta en esta serie para realizar la cirugía, pues solo se incluyeron elementos clínicos, seguidos por la insuficiencia cardíaca y las embolizaciones recurrentes.
Las complicaciones perioperatorias y postoperatorias se presentaron en mucho más de la mitad de los pacientes.
Se puede apreciar que en el perioperatorio, las arritmias están estas denominadas por bloqueos auriculoventriculares transitorios, arritmias supraventriculares y ventriculares; así como, bajo gasto cardíaco, causante del fallecimiento de dos casos e HTA.
El estudio realizado por Murashita, (31) que tuvo como complicación perioperatoria más frecuente, las arritmias seguidas del bajo gasto cardíaco, es similar al nuestro.
En la Tabla 5, relacionamos las complicaciones postoperatorias más recurrentes, se observan las arritmias fraccionadas por: bloqueos auriculoventriculares transitorios, arritmias supraventriculares y ventriculares, cinco causaron paro cardíaco en fibrilación o taquicardia ventricular, con dos fallecidos y el resto recuperado; seguidas por el distress respiratorio y el bajo gasto cardíaco, causante de tres fallecimientos.
En la serie de Ramírez;( 18) la complicación postoperatoria más frecuente fue la sepsis generalizada, lo cual no se relaciona con esta serie.
En los estudios de Bahamondes y colaboradores, la mitad de los pacientes tuvo complicaciones postoperatorias; siendo la más frecuente la neumonía, seguida por la insuficiencia renal aguda, las arritmias y la sepsis; y en el de McKay, se informan complicaciones postquirúrgicas, lo cual no se relacionan con la presente investigación. (25)
Es de valor expresar, que entre las complicaciones extracardíacas encontradas en nuestro estudio están: a) las respiratorias y dentro de estas, la bronconeumonía, la neumonía y la atelectasia, la hemoptisis masiva y el absceso del pulmón; b) las complicaciones neurológicas, también clasificadas en hemorragia cerebral, encefalopatía hipóxica, edema cerebral, coma y trastornos de la personalidad; c) las renales, representadas por la oliguria, la hemoglobinuria, la poliuria y la pielonefritis aguda; y d) los fenómenos embólicos, dados por la isquemia arterial aguda del miembro inferior izquierdo y derecho, en pacientes diferentes, y el embolismo cerebral y pulmonar. Todas estas últimas circunstancias precedente en las bibliografías consultadas. (26)
Se expresan también, las complicaciones que requirieron reintervención, dentro de las cuales se encuentran: a) el sangrado postoperatorio excesivo en tres casos, de los cuales, dos fallecen en el postoperatorio inmediato estando en la unidad de cuidados intensivos quirúrgicos cardíacos (UCIQC), por Fallo Multiórgano (FMO); b) la fuga paravalvular se presentó en tres casos, causada por Endocarditis Valvular Protésica Precoz (EVPP), y de estos, ocurrieron dos fugas paravalvulares mitrales con un fallecido en el salón de operaciones por Fallo Multiórgano, y una fuga paravalvular mitral con toma de válvula nativa aórtica, que también fallece en el postoperatorio inmediato (UCIQC), por igual causa; c) dos mediastinitis con un fallecido, por la misma causa y en el mismo período anteriormente mencionado; y d) una perforación en el velo septal de la mitral, que fallece en el postoperatorio mediato tardío. (26)
En la Tabla 6, se aprecia el estado al egreso de los pacientes incluidos en el estudio, de los cuales, fallecieron veinte durante los períodos: peroperatorio (3), postoperatorio (11) y de reintervención (6); siendo para las Endocarditis de válvula nativa y protésica de trece y siete, respectivamente; y de esta última precoz y tardía, cuatro y tres.
Al analizar los fallecidos, se encuentra que de los trece casos con Endocarditis Infecciosa de válvula nativa, ocho eran del sexo masculino, con una edad promedio de 39,5% años; el corazón izquierdo resultó afectado en el 82%, mientras que el 18,2% fue selectivo del corazón derecho, uno de ellos con lesión tricuspídeo-pulmonar. En siete, se aisló los agentes causales, entre los que se encontraron gérmenes tan agresivos como: el Staphilococcus Aureus, la Serratia, la Pseudomona y la Candidaalbicans. Más de la mitad presentó cardiopatías predisponentes y el tratamiento quirúrgico se indicó fundamentalmente por la insuficiencia cardíaca y la sepsis persistente. En un paciente, se constató aneurisma micótico de la aorta ascendente; en cinco, el proceso infeccioso abarcó el anillo aórtico, el miocardio y el pericardio, con supuración activa; otro se intervino de urgencia con diagnóstico presuntivo de tumor de aurícula derecha que obstruía la tricúspide; cuatro enfermos con lesión de la mitral; y dos presentaron manifestación de embolia cerebral en la fase preoperatoria.
En relación a la Endocarditis Infecciosa de válvula protésica, son siete los fallecidos, correspondientes a las féminas, con localización mitral de la lesión y una edad promedio de 36,4% años; aislándose gérmenes del tipo de las enterobacterias: Enterobacter y Klebsiella (2); siendo la insuficiencia cardíaca y la sepsis persistente, las principales indicaciones de cirugía. Dos mujeres se operaron por posible trombosis protésica mitral, constatándose en el salón, lesiones de aspecto infeccioso; y otra había sido operada en tres ocasiones previas: la última por Endocarditis de válvula protésica mitral tardía, en otra ocasión por Endocarditis de válvula nativa mitral y presentaba el antecedente de haber sido operada por sangrado digestivo bajo, teniendo como etiología un leiomioma de intestino delgado, cuatro meses antes.

 


CONCLUSIONES

Es frecuente la presencia de factores predisponentes dependiendo del tipo de endocarditis; lo cual condicionó el o los aparatos valvulares nativos o protésicos más frecuentemente afectados y por ende la forma de presentarse la enfermedad. Las indicaciones quirúrgicas y su carácter, están determinadas por las formas de presentación de la misma. Las complicaciones perioperatorias y postoperatorias se vinculan directamente con la mortalidad operatoria y sus causas.

 


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