Revisión bibliográfica

 

Enfermedades por priones, aspectos novedosos y de interés para los profesionales de la Salud

 

Autores:

Karla Montenegro Rijo1
Ana Ivis Gonzales Miranda2

 

Tutor:
Aridamia Rijo Martí4

 

1 Estudiante de 2do año de Medicina. Alumno Ayudante de Cirugía.
2 Estudiante de 2do año de Medicina. Alumno Ayudante de Psiquiatría.
3Especialista de 1er grado en Medicina General Integral.


Universidad de Ciencias Médicas de La Habana.
Facultad de Ciencias Médicas “Finlay-Albarrán”.

 

 

 

RESUMEN
Las enfermedades por priones, pueden definirse como entidades neurodegenerativas que afectan a humanos y animales, producidas por el metabolismo aberrante de una proteína priónica (PrP), que presentan un período de incubación prolongado, transmisibilidad y evolución clínica fatal. Entre sus manifestaciones clínicas sobresalen: demencia, ataxia, insomnio, paraplejias, parestesias y conductas anormales. No hay tratamiento que cure, mejore o controle los síntomas y signos de estas afecciones, por lo cual existen al respecto numerosas interrogantes y opiniones controvertidas en la comunidad científica mundial. Las razones anteriormente señaladas, justifican la realización de este trabajo, en el cual se consultaron un total de 32 bibliografías, con el objetivo de destacar los aspectos más novedosos y de mayor interés, relacionados con las encefalopatías espongiformes subagudas.
Palabras Clave: prion, encefalopatías espongiformes subagudas.

 

 

INTRODUCCIÓN
Las enfermedades por priones pueden definirse como entidades neurodegenerativas que afectan a humanos y animales, producidas por el metabolismo aberrante de una proteína priónica (PrP), que presentan un período de incubación prolongado, transmisibilidad y evolución clínica fatal. Se ha utilizado el término de prionpatías para nombrarlas y debido a la espongiosis que producen en el sistema nervioso, también se les conoce como encefalopatías espongiformes subagudas. (1)
Las encefalopatías espongiformes subagudas, son enfermedades neurodegenerativas con período de incubación muy largo, un cuadro clínico de deterioro neurológico progresivo e irreversible y cambios anatomopatológicos característicos con pérdida neuronal, proliferación glial y aspecto espongiforme del cerebro. (2)
El prión o proteína priónica es una partícula acelular, patógena y transmisible, y posee la propiedad de desnaturalizar otras proteínas. Teorías más recientes sugieren que los priones son proteínas modificadas bajo circunstancias, que favorecen su caída a un nivel energético muy estable, confiriéndole nuevas propiedades biológicas, tales como ser insolubles, resultar inmunes a las proteasas y cambiar su configuración tridimensional. (2)
Los registros más antiguos de las enfermedades por priones, corresponden a las observaciones efectuadas a mediados del siglo XVIII sobre una enfermedad que afectaba a las ovejas en muchos países de Europa y que por sus síntomas se denomina “scrapie” en Inglaterra, “traberkrankheit des Schafes” en Alemania, o “la tremblante du mouton” en Francia. Esta afección, se caracteriza por un desarrollo lento y progresivo, que termina con la muerte del animal. Sus síntomas incluyen prurito (scrapie), incoordinación motora, temblores (traberkrankheit des Schafes), rechinar de dientes (la tremblante du mouton) y debilidad progresiva. A partir de 1936, los trabajos de Cuillé y Chell, demostraron el carácter contagioso de la enfermedad y su largo período de incubación. Estudios posteriores demostraron la transmisión del “scrapie” a otras especies (cabra, visón, ratón, rata, hámster). Es interesante notar que los visones contagiados experimentalmente con “scrapie”, presentaron una sintomatología similar a la encefalopatía transmisible del visón, que es propia de este animal. (3)
La mayoría de los casos de encefalopatía espongiforme subaguda, se han descrito en el Reino Unido, Francia e Irlanda. En relación a la posible capacidad de contagio de los distintos tejidos de animales afectados, se han establecido diferentes categorías: alta, media, baja y muy baja o no detectable, modificada de la clasificación de la OMS. No está permitido el uso de sangre para transfusiones a personas sospechosas de contacto con material contaminado, ni la utilización de órganos para trasplante, provenientes de pacientes fallecidos por encefalitis. Conviene reseñar, que el diagnóstico exacto de las encefalitis espongiformes, lo da la anatomía patológica y la demostración de la existencia de priones infectivos en tejidos cerebral, así como la capacidad de transmisión de la enfermedad a animales de experimentación, tras la inoculación de tejido infectado. (4)
En 1982, Stanley Prusiner descubrió el agente patógeno, el prión, demostrando que se trataba de partículas puramente proteicas sin ácido nucleico; trabajo por el cual, le fue otorgado el Premio Nobel de Medicina en 1997. Estos estudios descubren la existencia de dos proteínas PrP distintas, una de ellas causa la enfermedad. Ambas poseen igual secuencia, pero distinta conformación tridimensional. Además, las PrP anormales o patógenas, parecen ser capaces de inducir el replegamiento de las PrP normales. Estos hallazgos causaron gran desconcierto en la comunidad científica, debido a su clara contradicción con el dogma central de la Biología: “todas las formas de vida, desde los virus hasta las plantas y los animales superiores, transmiten sus caracteres a las siguientes generaciones a través del ADN (excepcionalmente ARN)”. El flujo de la información es en todos los casos: ADN-ARNm-secuencia de aminoácidos-estructura tridimensional de la proteína. La teoría de los priones, supone la existencia de dos plegamientos para una única secuencia de aminoácidos y lo que resulta más interesante e inquietante, el replegamiento de la PrP normal por acción de la PrP patológica, sugiere un flujo de información de una proteína a otra, a nivel de estructura terciaria. Por tal motivo, los priones constituyen las únicas partículas vivas, que contradicen el dogma central de la Biología. (5)
La historia actual comienza en el Reino Unido, en los años 1984-1985, con la observación hecha por algunos ganaderos y veterinarios, respecto a unos casos extraños de una enfermedad neurológica del ganado vacuno, hasta entonces desconocida. Casualmente, la muerte de un herbívoro del zoológico (nyala), al que se le realizó un estudio microscópico del cerebro y se le detectó una espongiosis cerebral, hizo sospechar una enfermedad por priones. Esto hizo que se analizaran los casos de vacas con signología semejante, encontrándose también en ellas, una encefalopatía espongiforme. En 1996, se describe una enfermedad en humanos, a la que se denomina nueva variante de Creutzfelt-Jacob (nvECJ) y que se parece a la presentación clásica, si bien tiene algunas peculiaridades, como aparecer en pacientes más jóvenes y predominio de clínica psiquiátrica, además, se relacionó con el consumo de carne vacuna contaminada por EEB. (6)
En Cuba no existen investigaciones sobre este tema, no obstante, se recogen casos diagnosticados con esta enfermedad en nuestro medio. A pesar de lo anterior, son pocos los profesionales en nuestro país que manejan estos términos o conocen de esta afección, de la cual no hemos estado exentos.
Se debe señalar que existe un desconocimiento marcado sobre esta enfermedad por parte de los profesionales de la salud, así como por los estudiantes de las Ciencias Médicas. Este trabajo propone indagar sobre dichos tipos particulares de encefalopatías, por tanto surge la siguiente interrogante: ¿Cuáles son los principales antecedentes de las enfermedades por priones, su epidemiologia y las manifestaciones clínicas, así como los métodos diagnósticos y terapéuticos utilizados en la actualidad?
Para dar respuesta a esta interrogante, se propone destacar los aspectos más novedosos y de interés para profesionales de la salud, relacionados con las enfermedades causadas por priones.

 


OBJETIVOS
Generales:
Destacar los aspectos más novedosos y de interés para profesionales de la salud, relacionados con las enfermedades causadas por priones.


Específicos:
• Caracterizar la epidemiología y manifestaciones clínicas de las enfermedades priónicas.
• Identificar los métodos diagnósticos y terapéuticos utilizados en la actualidad.

 


DESARROLLO
Las preparaciones purificadas del agente infeccioso o prión, contenían una proteína de 27-30 kDa resistente al ataque por proteasas. Fue llamada PrP 27-30 y se observó su acumulación en el tejido nervioso de los enfermos, con encefalopatía espongiforme. Esta PrP 27-30 deriva de una molécula de mayor tamaño, la 33–35 kDa, que se denomina PrPsc .La forma celular normal o PrPc es una proteína de 33-35 kDa, sensible al ataque por proteasa. No hay diferencia en la secuencia de aminoácidos entre PrPsc y PrPc, por lo que ambas están codificadas por el mismo gen, PrPsc deriva entonces de PrPc por un proceso postranduccional. La PrPc es una proteína de membrana, cuyas funciones no están completamente demostradas, pero se han observado alteraciones nerviosas en ratones sin el gen PrP. Por otro lado, ratones homocigotas sin el gen PrP, fueron resistentes a la infección experimental por “scrapie”, demostrando la necesidad de PrP funcional, como prerrequisito para la infección y la propagación del prión. Otros estudios establecen, que la especificidad de especie para las encefalopatías espongiformes transmisibles, reside en el gen PrPc. (7)


Epidemiología
En la actualidad, se acepta que la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, es el homólogo humano de la encefalopatía espongiforme bovina (EEB). Existe la hipótesis de que esta última, es transmitida al hombre por la ingestión de animales infectados (vaca y oveja). Se ha demostrado que el agente de la EEB, puede ser transmitido de primate a primate. La misma cepa de EEB causante de la enfermedad en bovinos, está implicada en la ocurrencia de encefalopatía espongiforme en gatos domésticos, tigres y algunos rumiantes en zoológicos. Se transmite por inyección parenteral de cerebro infectado a ovejas, cabras, cerdos, visón, micos titíes y ratones, pero no a hámster o pollos. (8)


Dianas para la infección por priones:
Según el grado de transmisibilidad de las enfermedades por priones, la Organización Mundial de la Salud establece la siguiente clasificación:
- De alto riesgo: cerebro, hipófisis, médula espinal, bazo, duramadre, timo, amígdalas, placenta, ojos, ganglios linfáticos e intestinos.
- De riesgo moderado o bajo: nervios periféricos, líquido cefalorraquídeo, páncreas, hígado, glándula suprarrenal, pulmón, médula ósea y músculo esquelético.
- No relacionado con infectividad en ninguna especie: leche, saliva, piel, semen, orina, sangre, heces, riñón y huesos.


Clasificación de las enfermedades priónicas humanas:
La clasificación de las enfermedades por priones es un tema de extenso debate, al punto que no se ha llegado aún a un consenso definitivo. Por tanto, la clasificación que se presenta a continuación, se deriva de la historia de estas afecciones y refleja las incógnitas que todavía persisten sobre estas, de manera que tiene carácter provisional.

1- Esporádicas:
• Enfermedad de Creutzfeldt-Jacob
• Clásica
• Variante de Heidenhain
• Variante de Brownell-Oppenheimer
• Panencefalopatía


2- Familiares:
• Enfermedad de Creutzfeldt-Jacob familiar
• Síndrome de Gerstmann-Sträussler-Scheinker
• Insomnio familiar fatal
• Enfermedades por priones atípicas


3- Adquiridas:
• Kuru (canibalismo)
• Enfermedad de Creutzfeldt-Jacob iatrogénica
• Hormona de crecimiento
• Gonadotropina
• Trasplante de córnea
• Electrodos de EEG de implantación directa
• Nueva variante británica (¿EEB?)

La enfermedad de Creutzfeldt-Jacob es la más común. Se tienen referencia de casos en todo el mundo y su prevalencia se calcula cercana a 1:1 000 000 000 de habitantes. La mayoría de los casos son esporádicos, aunque en un 1 015% son mutaciones autosómicas, si bien parece existir más incidencia en algunas regiones de Libia, Israel y Eslovenia. La variante esporádica es la más frecuente y supone un 90% de los casos; es familiar o hereditaria, autosómica dominante, se calcula que ocurre en el 5%-10% de los casos. La infecciosa es rara y la transmisión se produce por material contaminado de enfermos, así sucede en trasplantes corneales, injertos de duramadre, a través de instrumentos de neurocirugía y electrodos esteroatáxicos, así como en tratamientos con hormonas procedentes de cadáveres. La enfermedad también es trasmisible a otras especies animales. La transmisibilidad de los trastornos humanos por priones, fue experimentalmente probada mediante la inoculación de homogeneizados cerebrales. La inoculación directa en el SNC es la vía más eficiente de transmisión de la afección, lo que no se observó en las formas orales de transmisión. La variante iatrogénica de la ECJ, es la que mejor se transmite experimentalmente. La relación entre la ruta oral y las encefalopatías espongiformes, está claramente demostrada en la enfermedad de Kuru, la cual es endémica de algunas áreas de Papúa, en Nueva Guinea. Al Kuru se lo asociada con el canibalismo ritual, practicado entre individuos de la etnia Faro de estas islas. En modelos experimentales de Kuru, el consumo oral puede causar esta enfermedad en una proporción muy baja pero reproducible .Es importante destacar que se han descrito episodios aislados de gente, que tras haber consumido cerebros de animales, desarrollaron la ECJ. Igualmente, estudios epidemiológicos indican que el consumo de carne cruda, incrementa el riesgo de enfermedades por priones, aunque también se han descrito casos de la ECJ en vegetarianos. (9)
La nvECJ fue documentada después de un brote de EEB en Inglaterra, que empezó en 1985-86 y alcanzó su punto más alto en 1992. El plazo de incubación de la nvECJ es de 5-10 años, el cual es similar al de ECJ iatrogénica. La mayoría de los casos fueron referidos en Inglaterra, donde se encuentra la prevalencia más alta de EEB. También fue descrito un caso en Francia, que aparentemente está relacionado con el consumo de carne importada desde Inglaterra. Algunos estudios han propuesto, que con respecto a la forma esporádica de la ECJ, el riego de desarrollarla sería edad-dependiente a la exposición de un agente, como el de la EEB. Además, se han propuesto como causantes otros agentes tóxicos, tales como pesticidas, que pueden cambiar las propiedades físicas y químicas del prion. (10)
Este tipo de enfermedades neurodegenerativas se han definido tanto en animales como en humanos .El origen de estas, era atribuido hace unos años a los denominados "virus lentos" y hoy son identificadas como enfermedades producidas por priones. Los priones y su patogenia fueron descritos por Stanley B. Prusiner, al referir la existencia de un agente infectivo de origen proteico y carente de ácidos nucleicos, que se denomina prión, por ser una partícula proteica infectiva. (11)

 

Neuroinvasión
Se denomina neuroinvasión, al proceso por el cual los priones migran desde el sitio de inoculación, por ejemplo, el aparato digestivo (ingesta de derivados bovinos contaminados con BSE), hasta el Sistema Nervioso Central, donde causan la sintomatología y alteración histológica clásica de estas enfermedades. Las medidas terapéuticas que se basen en la interrupción de este proceso, son de vital importancia por la sospecha de la existencia de personas infectadas por BSE, que se hallan en el período de incubación. (12)
Los datos sugieren que la invasión por el prión se produce en dos etapas. La primera de ellas (linfoinvasión), comprende el pasaje a través de la mucosa gastrointestinal, aparentemente a nivel de las placas de Peyer del intestino. Las células linfáticas que fagocitan al prión, viajan a otros órganos como el bazo, las tonsilas o los linfonódulos. En ellos, que están bien inervados, tiene lugar la primera replicación de la isoforma anormal PrPsc. Para que la infección desde tejidos periféricos tenga éxito, estos deben expresar el gen PrP. En una segunda etapa (neuroinvasión), la PrPsc asciende retrógradamente por los axones que inervan a estos órganos linfáticos, alcanzando la médula espinal y finalmente al encéfalo. A pesar de ser escasos los datos sobre esta etapa de la propagación del prión, se ha demostrado la utilización de los nervios del Sistema Nervioso Autónomo para su propagación. Ambas etapas dependen de la presencia de linfocitos B. Se postula que su función principal es el mantenimiento de las células dendríticas foliculares del bazo y de los linfonódulos, por la producción de la linfotoxina-ß. Es así que la supresión de la producción de la linfotoxina-ß, detiene la patogénesis periférica del prión. La entrada de los priones en las células dendríticas, está facilitada por factores del sistema del complemento. (12)
Mecanismo posible de propagación por proteínas priónicas:
Las isoformas celulares alfa-hélice de la proteína priónica (PrPc), pasan a través de un estado “no plegado” (A) a otro en el que se repliegan en forma beta-plegada, beta-PrP (B). Esta isoforma beta-PrP tiende a la agregación en concentraciones salinas fisiológicas. La replicación priónica puede requerir un tamaño crítico de esta isoforma aberrante, que actúe como semilla para la agregación de más monómeros de beta-PrP o de PrP no plegada, proceso que tiene lugar de manera irreversible. (13)

 

Manifestaciones clínicas
Enfermedad de Creutzfeldt-Jacob:
El tiempo de incubación es largo, se calcula entre 18 meses a 30 años. La edad media de aparición suele ser entre los 57-62 años. La forma más frecuente de inicio es como una demencia presenil subaguda. (14)
Los síntomas fundamentales de esta enfermedad son la demencia progresiva y las mioclonias, estas suelen aparecer o empeorar si el paciente se sobresalta. Existen otros síntomas que varían de un paciente a otro en función de la región cerebral afectada, así puede haber signos piramidales, hiperreflexia y Babinski hasta en el 40%-80% de los pacientes. Signos extrapiramidales, hipocinesia, alteraciones cerebelosa como ataxia y/o nistagmos, aparecen hasta en el 60% de los afectados. Son muy infrecuentes las alteraciones del sistema nervioso autonómico, las sensoriales, las crisis epilépticas y no hay alteración del sistema nervioso periférico. (14)


Variantes de la enfermedad de Creutzfeldt-Jacob:
• ECJ atáxica
La afectación cerebelosa temprana, es la presentación inicial en alrededor del 10% de los casos con ECJ. Los pacientes con esta variante atáxica (cerebelosa), son los que desarrollan más síntomas cognitivos y mioclonías. En este tipo de ECJ, la demencia aparece con anterioridad a los signos motores y con más intensidad que la que se produce en el Kuru. (15)
• La variante de Heidenhain
La variante de Heidenhain, se ha descrito aproximadamente en un 20% de los casos de la ECJ. La característica más sobresaliente de esta forma de la ECJ, es la presencia de trastornos visuales tempranos, que después evolucionan hacia una presentación más típica de la enfermedad. Sus síntomas iniciales incluyen deficiencias en el campo visual, visión borrosa, percepción anormal de colores y formas, alucinaciones visuales, hemianopsia homónima y ceguera cortical, asociada con una demencia rápidamente progresiva. En la fase temprana de esta enfermedad, la presencia de trastornos visuales con un examen oftalmológico normal, puede ser el único hallazgo clínico. (16)
• Variante panencefalítica
La variante panencefálica se caracteriza por una afectación, tanto de la sustancia gris como de la blanca. La presentación clínica de esta enfermedad incluye sintomatologías cerebelosa y corticales. Esta variante es más frecuente en Japón y ha sido raramente observada en pacientes de otras etnias. (17)
• Nueva variante de la enfermedad Creutzfeldt-Jacob (NvECJ)
La clínica de la nvECJ (18) se diferencia de la de la ECJ clásica en distintos aspectos:
- La edad de aparición es más temprana, media de edad de 29 años.
- El tiempo medio de supervivencia de la enfermedad es de unos 14 meses, más largo que la ECJ clásica (4-5meses).
La clínica debuta en más del 30% de los casos como un cuadro psiquiátrico, ya sea depresión, ansiedad, cuadros psicóticos u otros. Son frecuentes las alteraciones sensoriales en fase prodrómica. La ataxia, las alteraciones cognitivas, la inmovilidad y las mioclonias son más frecuentes en fases avanzadas de la enfermedad. (19)
• Variante amiotrófica
La variante amiotrófica de la ECJ, está marcada por una progresiva debilidad muscular inicial. Esta forma de ECJ puede ser fácilmente diagnosticada como una demencia de tipo Alzheimer o frontotemporal, asociadas con una esclerosis lateral amiotrófica [5052].
Una característica prominente de la ECJ o del GSS, puede ser la amiotrofia y las fasciculaciones, además de cambios neuropatológicos en la columna vertebral. La incidencia general de este tipo de síntomas en las enfermedades por priones, puede ser de un 1 040%. (20)

• ECJ con curso atípico
Un subgrupo de pacientes con la ECJ (510%), presenta un curso prolongado que puede ser de más de dos años y con una presentación clínica menos típica. Estos pacientes son por lo general más jóvenes al inicio de los síntomas (48 años), tienen antecedentes familiares (30%), las mioclonías son menos frecuentes y el EEG puede ser normal, al menos al principio (45%). Su curso clínico muestra un primer estadío prolongado, con anormalidades intelectuales y trastornos del comportamiento, que más tarde evolucionan a una forma terminal rápida. Este trastorno puede ser fácilmente interpretado a nivel clínico, como una enfermedad de Alzheimer u otra forma degenerativa y a veces solo el diagnóstico patológico puede probar la presencia de la ECJ. (21)
• ECJ iatrogénica
El curso clínico después del tratamiento con HGH contaminada, es similar al de Kuru, con ataxia cerebelosa progresiva, seguido de demencia. Por otro lado, los casos observados después de trasplantes con duramadre cadavérica contaminada, se han asociado con el de la variante panencefálica de la enfermedad. El período de incubación media varía entre dos años, en casos en que la inoculación es central (neurocirugía, córneas, injertos durales), a 12 años (intervalo 430 años) en casos relacionados con extractos de tejido. (22)


Síndrome de Gertsmann-Straussler-Scheinker (SGSS):
Es hereditaria, con patrón autosómico dominante. La edad media de aparición es de 45 años y el tiempo medio de supervivencia es de unos 5 años. La clínica se caracteriza por deterioro cerebeloso progresivo, asociado a distintos grados de demencia. Las diferentes formas clínicas de expresión de la enfermedad, predominantemente atáxica, son: ataxia-Parkinson-demencia, cuadro pseudobulbar y demencia, etc.; además, están en relación con las alteraciones de aminoácidos en distintos codones del gen PRNP y del polimorfismo en el codón129. (23)


Insomnio familiar fatal o mortal (IFF):
Enfermedad muy rara. Es hereditaria y autosómica dominante. Todos los pacientes en el gen PRNP son homocigotos para la metionina en el codón 129 y tienen una mutación en el codón 178. La edad de presentación es de 35-61 años, la supervivencia es de 7-25 meses. Lo más característico de la clínica (10,13) es el insomnio progresivo e intratable, los signos di autonómicos, la hiperhidrosis, hipertermia, taquicardia, hipertensión arterial, las alteraciones endocrinológicas en la secreción de ACTH, cortisol y hormona del crecimiento; así como la prolactina y la melatonina. Pueden haber otros síntomas y signos como: ataxia, mioclonias, alteraciones del lenguaje y de la memoria, confusión, alucinaciones o ilusiones. Es excepcional la demencia. (24)


Kuru:
La enfermedad se desarrolla lentamente y el período de incubación puede prolongarse hasta 30 años. Progresa usualmente hasta la muerte, en aproximadamente un año. Gajdusek descubrió tres etapas en su curso clínico:
• Fase ambulatoria: aparece temblor generalizado con pérdida de la capacidad para coordinar los movimientos y disartria, lo cual evidencia una afectación cerebelosa incipiente.
• Fase sedentaria: se manifiesta incapacidad de deambulación independiente, temblores más fuertes, ataxia, labilidad emocional, depresión y bradipsiquia. Están conservados los reflejos tendinosos y aún no es perceptible la degeneración muscular.
• Fase terminal: hay incapacidad para la sedestación independiente, ataxia severa, temblores, disartria, incontinencia urinaria y fecal, disfagia y ulceraciones cutáneas.
Está caracterizada por una extensa vacuolización, gliosis, infiltrado inflamatorio mínimo o ausente y placas amiloides. (25)

 

Características psiquiátricas y conductuales en pacientes con ECJ
Las características psiquiátricas y conductuales son un componente importante de la ECJ, ya que estos síntomas ocurren en un tercio de los pacientes en estadíos tempranos de la enfermedad. Un subgrupo de pacientes (510%) los experimenta de forma gradual y prolongada, lo cual dificulta la diferenciación de la ECJ de otras enfermedades neurodegenerativas, con síntomas de conducta. Frecuentemente estos últimos no son reconocidos como parte de un síndrome demencial y a veces son diagnosticados como enfermedades psiquiátricas idiopáticas. Los pacientes con la nvECJ pueden presentar depresión, alucinaciones, delirio paranoico, combinado con parestesias. Los síndromes psiquiátricos que se han descrito en la ECJ esporádica, incluyen trastornos de la Personalidad, psicosis, paranoia, depresión, trastornos obsesivos compulsivos y anorexia nerviosa. Por lo tanto, la ECJ tiene que ser incluida en el diagnóstico diferencial de síntomas de conducta de aparición relativamente brusca, especialmente cuando estos se acompañan de hallazgos neurológicos. (26)

 

Similitud con otras enfermedades neurodegenerativas
En algunos estudios se ha encontrado similitud de estas afecciones con la enfermedad de Parkinson, la esclerosis lateral amiotrófica y la enfermedad de Alzheimer. Esta relación se basa en que en estas afecciones hay casos esporádicos y familiares. En la enfermedad de Creutzfeldt-Jacob y en la de Alzheimer, aparece un cambio en la configuración espacial de proteína priónica y en la beta-amiloide, respectivamente. Se ha observado también una variante vascular de la proteína priónica, la presencia de ovillos neurofibrilares intraneuronales como fenotipo de una mutación en el codón 145 del gen PRNP. En la enfermedad de Alzheimer, la alipoproteína E podría incidir como un chaperón molecular respecto a la proteína A4 de la beta-amiloide.

 

Tabla 2: Criterios de diagnósticos para la enfermedad de Creutzfeldt-Jacob recomendados por la OMS.

 


Fuente: Revista de Neurología 2007-Revisión de la enfermedad del Creutzfeldt-Jakob y otras enfermedades priónicas S. Zivkovic a, M. Boada b, O. López a, c, d

 

Métodos diagnósticos
Electroencefalograma:
Los hallazgos típicos en el electroencefalograma (EEG) en la ECJ, consisten en complejos de ondas agudas complejas periódicas (Hz). Este EEG característico se encuentra en aproximadamente el 70% de los pacientes, aunque algunas veces se requieren registros en serie para poder hallarlo. Por otro lado, este EEG anormal puede también desaparecer en un 20% de los casos, a medida que la enfermedad progresa [65,66]. Los pacientes con la nvECJ, pueden no presentar los hallazgos típicos de la ECJ en el EEG. Sin embargo, el enlentecimiento no específico, es característico en la ECJ, la nvECJ y otras enfermedades por priones. (27)


El líquido cefalorraquídeo:
En un paciente con un cuadro de demencia rápidamente progresivo, la presencia de la proteína 1 433 en el LCR, confirmaría el diagnóstico de la ECJ. La existencia de esta proteína en el LCR de pacientes con demencia, ha mostrado tener una alta especificidad y sensibilidad para la ECJ, sin correlación con la gravedad del deterioro neurológico. Es más, la presencia de la proteína 1 433 en el LCR de pacientes que tuvieron una la biopsia cerebral negativa, pero donde había sospecha clínica de ECJ, fue confirmada por autopsia. Es importante tener en cuenta que puede haber resultados falsos positivos, causados por encefalitis vírica, hemorragias o infartos cerebrales recientes. Marcadores inespecíficos de lesión neuronal, tales como la enolasa neuronoespecífica (NSE) y la proteína S100, también pueden estar elevados 6 789s en el LCR de pacientes con ECJ. En general, los análisis habituales pueden mostrar una discreta elevación de los niveles proteicos. La ECJ comparte algunos mecanismos fisiopatológicos con la enfermedad de Alzheimer (EA), como es el depósito de beta amiloide y proteínas tau. Por lo tanto, como ocurre en la EA, los pacientes con ECJ pueden tener una disminución de los niveles de beta (142) amiloide en el LCR, lo que indica un aumento en el depósito de esta proteína en el SNC y un incremento de las proteínas tau, que a su vez indica destrucción neuronal y liberación de neurofibrillas. (28)


Neurorradiología:
La neuroimagen es fundamentalmente útil para excluir otras posibles causas de deterioro neurológico subagudo, pero en general, los hallazgos radiológicos en la ECJ son inespecíficos. Por ejemplo, en estudios realizados con RM, se encontró que algunos pacientes con ECJ presentaban una señal incrementada en el putamen y núcleo caudado en T2; mientras que en densidad protónica en la nvECJ, la señal incrementada se localiza en el tálamo posterior. No se observaron cambios tras el contraste con gadolinio, pero en artículos recientes, se han descrito estos en las imágenes con densidad protónica, en pacientes con la ECJ. Algunos de los pacientes con la variante Heidenhain pueden presentar señal incrementada en la corteza occipital. Estudios realizados con PET, demostraron hipometabolismo en el tálamo de pacientes con insomnio familiar fatal (IFF), además de un hipometabolismo asimétrico en varias áreas corticales, en pacientes con ECJ. No obstante, el diagnóstico de la ECJ por estudios funcionales sigue siendo un tema controvertido, especialmente en estadíos tempranos de la enfermedad. (29)


Biopsias y transmisión a animales experimentales:
La transmisión de ECJ a animales experimentales ha sido propuesta como herramienta para el diagnóstico de enfermedades por priones; no obstante, debido a los altos costos de esta práctica y al largo período de incubación de la enfermedad, se ha restringido el uso de este método diagnóstico. Al ser la biopsia cerebral la única prueba definitiva de la existencia de ECJ, algunos investigadores han propuesto diferentes métodos, como las biopsias de la amígdala palatina (ver más adelante). Sin embargo, esta última ha resultado ser eficaz en el diagnóstico de la nvECJ, pero no en la de la ECJ esporádica o iatrogénica. En la actualidad, la biopsia y autopsia de cerebro, siguen siendo los métodos óptimos para el diagnóstico definitivo de las enfermedades por priones en humanos. (30)


Tratamiento de las enfermedades producidas por priones
No existe en la actualidad ningún tratamiento curativo para combatir esta enfermedad, por lo que la comunidad científica dirige sus esfuerzos para encontrar un medicamento, que cumpla con el principio farmacológico de traspasar la barrera hematoencefálica y sea capaz de impedir la conversión de la proteína priónica normal en anormal. De esta manera, se han usado distintos fármacos para tratar a los pacientes, entre ellos Amantidina, Vidarabina, Aciclovir, Interferón, Anfotericina B, etc., con escasos resultados. Estudios recientes in vitro, han indicado que los anticuerpos monoclonales anti-PrP, con escasa o nula afinidad por la PrPsc, pueden prevenir la incorporación de PrPc a los priones infectantes; igualmente mostraron un efecto similar in vivo. Estos hallazgos son esperanzadores y señalan a las estrategias inmunoterapéuticas en humanos, como una posibilidad de tratamiento para las enfermedades por priones. En consecuencia, no existe actualmente un tratamiento que cure, mejore o controle las manifestaciones clínicas de estas enfermedades. (31)


CONCLUSIONES
Las enfermedades por priones son una amenaza potencial, para la aquella población con exposiciones dietarias o profesionales a las PrPsc .Las principales manifestaciones clínicas son: las mioclonías, la demencia y los signos motores (ataxia) etc. Los métodos diagnósticos fundamentales, utilizados en la actualidad son: la Neurorradiología, las Biopsias y el análisis del líquido cefalorraquídeo, los cuales permiten dar un diagnóstico oportuno y eficaz de las EES; no obstante, estamos lejos de poder dar un tratamiento efectivo a estas enfermedades, de ahí la afirmación de que no existe en la actualidad ningún tratamiento curativo para combatirlas.

 


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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