Sección Fija

 

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Enfermedades reemergentes: aspectos epidemiológicos de importancia para el control oportuno.

 

Autores
Dr. Yurieth Gallardo Sánchez. 1
Lic. María Esther Pérez Atencio. 2

1 Especialista de Segundo Grado en Medicina General Integral. Máster en Urgencias Médicas en la APS. Asistente. Universidad de Ciencias Médicas de Granma.
2 Licenciada en Enfermería. Instructor. Policlínica Universitaria “Raúl Podio Saborit”.

 

Las enfermedades emergentes y reemergentes son aquellas infecciones nuevas que han aparecido en una población o que han existido pero están aumentando rápido en incidencia o rango geográfico. Dentro de estas se destacan las identificadas recientemente cuyo agente infeccioso es nuevo; las conocidas antes pero silentes en la naturaleza, que reaparecen en forma de epidemias y brotes; aquellas cuya incidencia va en aumento en relación con otros factores como deforestación, sobrepoblación, deterioro ambiental, pobreza; y aquellas relacionadas con la resistencia a los antibióticos y medicamentos. (1,2)
Al realizar el enfoque epidemiológico de las enfermedades infecciosas generalmente se tienen presente aspectos como: descripción de la enfermedad, magnitud del problema mundial, nacional, local; cadena epidemiológica, periodo de incubación, periodo de transmisibilidad y medidas de control. En las enfermedades transmisibles se acostumbra a representar a la triada ecológica mediante un modelo de eslabones concatenados, esta concepción es muy importante porque al romper la cadena al nivel de cualquier de sus eslabones se puede interrumpir la transmisión. Las medidas de control se dirigirán a uno o varios eslabones, pero generalmente se trata de romper el eslabón más débil, es decir donde sea más fácil, económico o más rápido de actuar. (3)
Al asumir los elementos anteriores se puede afirmar que entre las enfermedades reemergentes, siendo objeto de análisis en el presente artículo de revisión, se encuentran: la leptospirosis, paludismo o malaria, dengue, cólera y tuberculosis; sobre las cuales se describen los elementos de la cadena de transmisión como aspecto epidemiológico de importancia para establecer, por parte del médico general al constituir el principal decisor del equipo básico de salud; las medidas de promoción y prevención de salud para el control de las mismas; sin obviar la importancia del resto de los elementos para el éxito del control de la enfermedad.
Los autores se basaron para declarar las cadenas epidemiológicas de las enfermedades infecciosas citadas con anterioridad en la revisión del texto de Fundamentos de Salud Pública del Dr. Toledo Curbelo (4) y en revisiones digitales pertinentes y actualizadas sobre el tema en cuestión.

 

Cadenas de transmisión de enfermedades reemergentes frecuentes

Leptospirosis.
Agente etiológico: espiroquetas del género Leptospira. La única especie patógena es la Leptospira interrogans.
Reservorio: animales salvajes y domésticos. Por la frecuencia y gravedad se destacan: en las ratas (variedad icterohaemorrhagiae), cerdos (variedad pomona), ganado bovino (variedad hardjo), perros (variedad canicola) y mapaches (variedad autumnalis). No obstante se han identificado 23 serogrupos con sus respectivos serovares. (5)
Puerta de salida: meato uretral de reservorios infectados (enfermos y portadores).
Vehículo de salida: orina.
Vía de transmisión: contacto de piel y mucosas con aguas contaminadas con orinas de animales infestados.
Fuente de infección: suelos, aguas contaminadas, alimentos contaminados con orina de animales infectados.
Puerta de entrada: piel excoriada o mucosas del huésped susceptible.
Huésped susceptible: la susceptibilidad humana en general.

 

Paludismo o Malaria.
Agente infeccioso: los parásitos esporozoarios del género patógenos para el hombre como: plasmodium falciparum, plasmodium vivax, plasmodium malariae y el plasmodium ovale.
Reservorio: el hombre fundamentalmente.
Puerta de salida: piel del reservorio.
Vehículo de salida: la sangre.
Vía de transmisión: por vectores, se trasmite por picaduras de la hembra infectante de mosquitos del género Anopheles. En nuestro país existe el Anopheles albimanus fundamentalmente.
Puerta de entrada: piel del huésped susceptible.
Huésped susceptible: hombre sano.

 

Dengue.
Agente infeccioso: virus del dengue, flavivirus, de los serotipos 1, 2, 3 y 4.
Reservorio: los virus se perpetúan en un ciclo que incluye al hombre y al mosquito Aedes aegyti. El Aedes albopictus es un transmisor potencial.
Puerta de salida: piel de enfermos.
Vehículo de salida: la sangre del enfermo, la cual es infectante para el mosquito desde el día anterior de la aparición de la fiebre hasta la desaparición de la misma (aproximadamente de 5 a 7 días).
Vía de transmisión: por parte del vector, con las picaduras de la hembra de mosquito Aede aegyti principalmente.
Puerta de entrada: piel en el huésped susceptible.
Huésped susceptible: hombre sano.

 

Cólera.
Agente infeccioso: Vibrio cholerae. Hay más de 60 serogrupos de Vibrio cholerae, pero sólo el subgrupo 01 ocasiona el cólera, incluye los serotipos clásicos y El Tor, subtipo Inaba, Ogawa e Hikojima.
Reservorio: el único reservorio natural conocido es el hombre enfermo y portador, aunque recientes observaciones, en Estados Unidos de América y Australia, sugieren la presencia de reservorios en el ambiente. (6)
Puerta de salida: ano y boca del reservorio.
Vehículo de salida: heces fecales y vómitos de las personas infectadas.
Vía de transmisión: digestiva, los vehículos fundamentales son el agua y los alimentos contaminados con el agente infeccioso.
Fuente de infección: el agua de beber que ha sido contaminada, lo cual puede ocurrir por contaminación de las fuentes o de las redes conductoras o acueductos.
Puerta de entrada: boca del huésped susceptible.
Huésped susceptible: hombre sano.

 

Tuberculosis. (5)
Agente infeccioso: Mycobacterium tuberculoso.
Reservorio: hombre enfermo; existen cuatro tipos de enfermos como reservorios y cito:
1. Tuberculosos antes ser diagnosticados debido a que los síntomas son inexistentes o inespecíficos.
2. Ex-enfermos residuales inactivos que nunca han sido tratados.
3. Los pacientes marginados socialmente, que son pocos colaboradores con el sistema de salud.
4. Tuberculosos mal tratados o con cepas resistentes a los medicamentos empleados en la terapéutica.
Puerta de salida: vías aéreas superiores (boca).
Vehículo de salida: microgotas de saliva (goticas de pflügge).
Vía de transmisión: aérea, es la de mayor importancia, la tos es sin dudas el movimiento que más núcleos goticulares sitúa en el ambiente.
Fuente de infección: microgotas de pflügge o núcleos de Wells.
Puerta de entrada: vías aéreas superiores.
Huésped susceptible: cualquier persona es susceptible a la enfermedad, pero se han añadido factores de riesgos.

Conocer por parte del educando, de pregrado como de postgrado, los elementos que conforman las cadenas epidemiológicas de las enfermedades trasmisibles ayuda a tomar acciones de salud encaminadas a la prevención de las mismas e inclusive en el propio control del foco. Se ha mencionado las que en estos momentos agudizan la situación epidemiológica del país y ponen en peligro la salud de sus individuos.
El desconocimiento de estos eslabones, declarado por los propios estudiantes, distorsiona el accionar del facultativo para poder mantener el equilibrio entre las tres dimensiones, biopsicosocial, en que se sustenta la salud. Por estas razones desde las estrategias curriculares de las asignaturas por el ciclo básico propiamente dicho y de la clínica se trabaja con el apoyo de la Salud Pública y la Formación Ambiental de forma verticalizada en la carrera. Pues el contenido de las cadenas se adquiere al cursar el quinto año; pero el dominio de habilidades para la transmisión de mensajes de salud en todas las áreas de promoción de salud y la ejecución de acciones de prevención, lo adquieren en el primer y segundo año respectivamente.
Existen factores que condicionan que estas enfermedades reemergan como: los cambios ecológicos, el desarrollo agrícola, los cambios en la demografía y su conducta, el comercio y viajes internacionales, la tecnología e industria, la adaptación microbiana y cambio así como el fracaso de las medidas de salud pública. (4,5)
Para las enfermedades que su transmisión es digestiva, fundamentalmente en Cuba se plantea particularidades como: los fenómenos migratorios entre ciudades, el crecimiento de ciudades con aumento de las poblaciones suburbanas, la insuficiente cobertura de alcantarillado con predominio de fosas y letrinas, el insuficiente tratamiento de las aguas residuales, el deficiente mantenimiento sistemático de las lagunas de oxidación, insuficientes ciclos de limpieza de las fosas y reparación de las mismas con medios técnicos, la insuficiente calidad bacteriológica del agua, el deficiente estado técnico de las redes de acueducto y alcantarillado, insuficiente abasto de agua en cantidad, deficiente control de los desechos sólidos, deficiente manipulación y conservación de los alimentos, amplio crecimiento en turismo y el comercio con países que tienen alza de enfermedades trasmitidas por esta vía, deterioro de los hábitos higiénicos individuales y colectivos y la existencia de la venta clandestina de alimentos listos para el consumo. (7)
Al tener en cuenta estos factores y su relación con los eslabones de la cadena epidemiológica orienta al médico y al estudiante que se encuentra en la educación en el trabajo durante la rotación de la disciplina rectora de la carrera de medicina, hacia donde deben de tomar las medidas de control. Es substancial destacar que el mayor tiempo el estudiante se encuentra en los escenarios del primer nivel de atención donde se ejecutan las acciones preventivas; por ende la importancia de su comprensión y su ulterior aplicación.
Es conocido que no hemos descrito las restantes enfermedades reemergentes existentes ni todos los elementos epidemiológicos de las relatadas, solo los autores resaltaron los eslabones de las cadenas de padecimientos infecciosos que ponen en peligro el cuadro de salud, como elemento clave en el accionar del educando en la promoción y prevención de la salud individual y comunitaria.
Recientemente, julio del 2012, en la provincia de Granma ocurrió un brote de diarrea aislándose como agente infeccioso al vibrio del cólera serogrupo O1, serotipo Ogawa, biotipo El Tor; en estos momentos controlado por el trabajo mancomunado de las autoridades sanitarias, gubernamentales y políticas del territorio, tal vez por la no ocurrencia, hace varios años, de esta enfermedad infecciosa en Cuba, hemos descrito la cadena epidemiológica de esta y otras enfermedades pues podría constituir dificultad, por parte de los estudiantes, para la aplicación de las medidas de control oportunas durante el trabajo asistencial en la comunidad.
El trabajo intersectorial juega un papel esencial en todas las acciones que se realizan en la comunidad, apoyarse en las fortalezas con que se cuenta en el radio de acción por cada equipo de salud es benigno para el éxito de las acciones a realizar, máxime cuando el protagonismo lo lleva a cabo el sector de la salud.

 

CONCLUSIONES
La utilización del método epidemiológico por parte del estudiante y facultativo que asiste a las actividades de intervención comunitarias y de pesquisa juega un papel importante para la identificación del eslabón de la cadena que será interrumpido para evitar la enfermedad per se. Por tal razones los autores actualizaron las cadenas de transmisión de las enfermedades transmisibles con morbilidad en Cuba pues en un momento dado pueden desestabilizar el cuadro higiénico epidemiológico. La intersectorialidad prima en las acciones a ejecutar para lograr el equilibrio biopsicosocial del individuo susceptible a enfermar.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.
1. Enfermedades virales emergentes. Rev Cubana Med Trop [revista en la Internet]. 2001 Abr [citado 2012 Jul 25] ; 53(1): 5-15. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0375-07602001000100001&lng=es.
2. Pedroso Flaquet Plácido. La peste, enfermedad infectocontagiosa reemergente. Rev Cubana Med Gen Integr [revista en la Internet]. 2010 Jun [citado 2012 Jul 25] ; 26(2): . Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21252010000200016&lng=es.
3. Zacca Peña E, Zacca González G, Rodríguez Hernández P. Epidemiología en la Atención Primaria de Salud. Álvarez Sintes R, Hernández Cabrera G, Báster Moro JC, García Núñez RD. Medicina General Integral. 2 ed. La Habana: Editorial Ciencias Médicas; 2008. p. 557-620.
4. Rodríguez Hernández P. Enfermedades transmisibles. Epidemiología de entidades específicas. Toledo Curbelo GJ. Fundamentos de Salud Pública. 1 ed. La Habana: Editorial Ciencias Médicas; 2007. p. 436-488.
5. Valdés García L, Carbonel García I, Delgado Bustillo J, Santín Peña M. Enfermedades Emergentes y Reemergentes. Ciudad de la Habana: Editorial Ciencias Médicas; 1998.
6. Salinas PJ. Cólera: una revisión actualizada. Revista de la Facultad de Medicina. Venezuela. 2012; 2(3): 76-86.
7. Dirección Nacional de Salud Ambiental. Presentación electrónica: power point. Cólera. Julio 2012.