Sección Fija

 

Actualidad terapéutica

Terazosina: una opción para la Hiperplasia Prostática Benigna en pacientes hipertensos.

 

Autores
Carlos Acosta Batista 1
Fabiana Camero González-Rodiles 2
Arianna de la Rosa Hernández 3


1 Estudiante de 4to año de Medicina. Alumno Ayudante de Medicina Interna.
2 Estudiante de 4to año de Medicina. Alumno Ayudante de Pediatría
3 Estudiante de 4to año de Medicina. Alumno Ayudante de Medicina Intensiva.
Universidad de Ciencias Médicas de La Habana
Facultad de Ciencias Médicas Finlay-Albarrán

 

RESUMEN
La hiperplasia prostática benigna se caracteriza por tener una alta prevalencia en edades avanzadas. El tratamiento de estas entidades es variado y la selección de los fármacos se ajusta en dependencia de cada paciente. Los antagonistas alfa1-adrenérgicos son un  grupo de elección y dentro de estos se encuentra la terazosina. Se realizó una revisión de 11 bibliografías con el objetivo de  describir el mecanismo de acción y algunos parámetros farmacológicos del fármaco. La terazosina es un agente alfabloqueante de segunda generación, específico para los receptores α1 y con menor actividad a nivel de los receptores α2. Además, bloquea los receptores alfa1 possinápticos del musculo liso vascular produciendo una disminución de la tensión arterial por lo que son de elección como antihipertensivos en pacientes con hiperplasia prostática benigna. Sus principales efectos adversos son somnolencia, hipotensión postural, síncope.
Palabras clave: hiperplasia prostática benigna, hipertensión arterial, terazosina, antagonistas alfa adrenérgicos.

 

INTRODUCCIÓN
La frecuencia de las alteraciones benignas y malignas de la próstata aumentan con el envejecimiento pues la edad constituye el principal factor de riesgo en la aparición de las afecciones prostáticas. La más común de ellas es la hiperplasia prostática benigna (HPB), considerada prácticamente como un proceso ¨normal¨ del envejecimiento masculino. (1-4)
El agente causal de la HPB, depende de cambios hormonales y no hormonales. El cambio hormonal fundamental es el aumento de la transformación de testosterona en dihidrotestosterona (DHT), así como el aumento de las concentraciones de estrógenos. Por otra parte, el principal componente no hormonal de la entidad clínica es el aumento del tono de la musculatura lisa de la vejiga y la próstata, el que es regulado por los adrenoreceptores (ADR)-α1. El aumento de la DHT, unido a la reducción de su catabolismo que tiene lugar con la edad conlleva al aumento de la concentración prostática de esta sustancia endógena. (5)

En la próstata abundan los receptores α1 y α2-adrenérgicos, que también se encuentran distribuidos ampliamente por todo el organismo. Los receptores α2, se suelen localizar presinápticamente e inhiben la liberación de noradrenalina a través de un mecanismo de retro inhibición. Su estimulación produce una relajación del músculo liso; la localización postsináptica de estos receptores, ocasiona inhibición de la actividad eferente simpática provocando bradicardia e hipertensión. El 98% de los α1 se encuentra en los elementos estromales de la próstata y por ello se cree que son los que más influyen sobre el aumento del tono del músculo liso prostático. Se han identificado varios subtipos de receptores adrenérgicos α1, que se han clasificado en tres grupos: α1A, α1B y α1D. (6-8)
Dentro de la próstata se han identificado los de tipo α1A y α1B. Los receptores α1A son los que predominan en las células musculares lisas estromales. Por el contrario, los receptores α1B son los predominantes en el músculo liso de arterias y venas, incluida la microvascularización de la glándula prostática, mecanismo que explica la acción antihipertensiva de los fármacos bloqueadores de receptores α1. Dada su localización, los receptores adrenérgicos α1A son la diana terapéutica ideal para la HPB. (6-8)
Dentro del tratamiento farmacológico de la Hiperplasia Benigna de próstata destacan los Inhibidores de la 5-alfa-reductasa donde podemos encontrar fármacos como la dutasterida y la finasterida (PROSCAR) cuyas ventajas son la reducción de volumen prostático que puede llegar hasta el 45%, disminuyendo los síntomas obstructivos y aumento  del flujo urinario; pero tienen como Inconveniente que reducen en un 50% los niveles plasmáticos de PSA lo que puede interferir con el diagnóstico de procesos malignos de la próstata; no son efectivos en todos los pacientes y presentan como reacciones adversas impotencia sexual, reducción de la líbido, etc. El otro grupo de fármacos que se utiliza el tratamiento de esta entidad son los α-Bloqueantes adrenérgicos. (5)
Se han desarrollado tres generaciones de fármacos alfabloqueantes. La primera generación corresponde a la fenoxibenzamina, el cual es un bloqueante no selectivo de los receptores α1/ α2 y fue uno de los primeros fármacos alfabloqueantes que se mostró eficaz en el tratamiento de la HBP. La utilidad de este agente se vio limitada por efectos secundarios frecuentes, como síncope, hipotensión ortostática, taquicardia refleja, arritmias cardiacas y eyaculación retrógrada. La mayoría de estos efectos secundarios se atribuían al bloqueo de los receptores α2. (6-8)
En un intento por reducir los efectos secundarios se desarrollaron los agentes alfabloqueantes de segunda generación (p. ej., prazosina, terazosina, doxazosina, alfuzosina), específicos para los receptores a1 y con menor actividad a nivel de los receptores α2. (6-9)
Los antagonistas α1-adrenérgicos de tercera generación (p. ej. tamsulosina, silodosina) se consideran más selectivos de los receptores α1A. Estos fármacos actúan selectivamente sobre las células musculares lisas contenidas en la próstata y ejercen un menor efecto sobre los otros subtipos de receptores que regulan la presión arterial. Los alfabloqueantes de segunda y tercera generación siguen siendo uno de los pilares básicos del tratamiento de la HBP. (6-8)
Esta revisión abordará la terazosina, nuevo medicamento que pertenece a los antagonistas alfa-adrenérgicos de segunda generación, de reciente incorporación al cuadro básico de medicamentos de la atención primaria de salud.

 

Objetivo

Describir el mecanismo de acción y algunos parámetros farmacológicos del fármaco.

 

DESARROLLO

Terazosina. Agente Alfabloqueante de Segunda Generación
Mecanismo de acción
Bloquea los receptores α1 adrenérgicos. Posee especificidad en mayor medida por el subtipo α1B, aunque también tiene acción sobre el subtipo α1A. (8)
Farmacocinética
Los α-Bloqueantes son bien tolerados y la respuesta terapéutica es dosis-dependiente y rápida (mejoran la sintomatología en 2-3 semanas) de ahí que se les considere fármacos de primera elección. Ellos mejoran los síntomas del tracto urinario inferior, aumentan el pico de flujo urinario y reducen el volumen residual. Sin embargo, no modifican el tamaño de la próstata (actúan sólo sobre los síntomas) por lo que ésta podría seguir aumentando. Se absorben completamente por el tracto gastrointestinal, tienen alta afinidad por las proteínas plasmáticas y se metabolizan en el hígado. Su efecto del primer paso es mínimo, se elimina predominantemente por el riñón; solo una pequeña parte de manera inmodificada y por las heces fecales. No se necesitan ajustar las dosis en la insuficiencia renal. (9)
Acciones Farmacológicas
Se ha demostrado que el bloqueo de los receptores adrenérgicos α1A reduce el tono prostático y mejora los aspectos dinámicos del vaciado. El bloqueo de los receptores α1B provoca dilatación venosa y arterial al relajarse las células musculares lisas de las paredes de los vasos. (6-8)
Por ello, mejoran los síntomas urinarios con menos efectos relacionados con la vasodilatación. Además, posee acciones antihipertensivas pues bloquean los receptores alfa1 possinápticos del musculo liso vascular produciendo una disminución de la tensión arterial por la vasodilatación. (6-9)
Modifica los parámetros lipídicos disminuyendo el colesterol total y el colesterol LDL. (13) Produce una disminución pequeña pero significativa del hematocrito, hemoglobina, leucocitos, proteínas totales y albumina por hemodilución. (9)
Dosis e intervalos de dosis
Se presenta en tabletas de 5mg. La dosis usual de mantenimiento es de 5 a 10 mg una vez al día. Dosis mayores de 20mg no aumentan la eficacia. (10)
La Terazosina de larga duración, sólo precisa una toma y puede ingerirse por la noche (al acostarse). (11)
Efectos adversos
Somnolencia, hipotensión postural, sincope, astenia, depresión, cefalea, boca seca, alteraciones gastrointestinales, edema periférico, visión borrosa. Rinitis, disfunción eréctil (incluyendo priapismo), taquicardia y palpitaciones. Reacciones de hipersensibilidad: erupciones cutáneas prurito y angioedema. Mareos, polaquiuria, aumento de peso, disnea, trombocitopenia, nerviosismo, disminución de la libido, dolor de espalda y en extremidades. (10)
Interacciones medicamentosas.
Aumentan su efecto sobre la presión arterial con antihipertensivos, alcohol, antipsicóticos, antidepresivos tricíclicos, IMAO, ansiolíticos e hipnóticos, dopaminérgicos, anestésicos generales, moxisiletine, nitratos, sildefanil, vardenafil. Incrementa efecto de la primera dosis los bloqueadores beta, diuréticos y bloqueadores de canales de calcio. Antagonizan su acción antihipertensiva los esteroides, AINE, estrógenos y carbenoxolona. (10)
Esquemas terapéuticos
Se utiliza como monoterapia en el tratamiento de pacientes con Hipertensión Arterial y HPB.
Precauciones
Embarazo: categoría de riesgo C. Lactancia Materna: no se dispone de información. Daño renal severo y daño hepático. Adulto mayor: más sensible a efectos indeseables. Acostarse por 30 a 90 minutos después de ingerir el medicamento, al iniciar el tratamiento o con los incrementos de dosis por hipotensión postural (fenómeno de la primera dosis). Reducir dosis y cuidados especiales en pacientes que toman antihipertensivos. (10)
Contraindicaciones
Hipersensibilidad al fármaco. Historia de hipotensión postural. Sincope miccional. (10)

 

CONCLUSIONES
La terazosina es un agente alfabloqueante de segunda generación, por ello, mejoran los síntomas urinarios con menos efectos relacionados con la vasodilatación. Además, bloquean los receptores alfa1 possinápticos del musculo liso vascular produciendo una disminución de la tensión arterial por lo que se pudieran ser de elección para tratar la hiperplasia prostática benigna en pacientes hipertensos. Son fármacos bien tolerados y la respuesta terapéutica es dosis-dependiente y rápida pues mejoran la sintomatología en 2-3 semanas.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Kasper DL, Braunwald E, Fauci AS, Hauser SL, Longo DL, Jameson JL, Isselbacher KJ. Harrison Principios de Medicina Interna. 16th ed. Madrid; Editorial Mc Graw-Hill Interamericana 2007. p. 2185-2207
  2. Hernández DF, Palacios P. Enfermedad prostática en el Hospital Docente Carlos J Finlay. 16deabril (en línea) 2010 (último acceso: 2/12/2010); 240. Disponible en: http//www.16deabril.sld.cu/rev/240/artículos_originales.html
  3. Gómez Y, Arocha F, Espinoza F, Fernández D, Vásquez A, Granadillo V. Niveles de zinc en líquido prostático de pacientes con patologías de próstata. SCIELO 2006 (último acceso: 20/11/2010). Disponible en: http://www.scielo.org.ve
  4. Organización Panamericana de Salud. Hiperplasia Prostática Benigna. En: Guía de diagnóstico y manejo. Madrid, 2004. p. 311-317
  5. Pérez-Guerra Y, Molina-Cuevas V, Oyarzábal-Yera A, Mas-Ferreiro R. Tratamiento farmacológico en la hiperplasia prostática benigna. Rev Cubana de Farm 2011:45(1):109-126 
  6. Oelke M et al. Guía clínica sobre el tratamiento conservador de los SVUI masculinos no neurógenos. European Association of Urology 2010. p. 572-575.
  7. Fernández-Pro Ledesma A et al. Criterios de derivación en hiperplasia benigna de próstata para Atención Primaria. SEMG febrero 2010.124. p.24-35.
  8. Auffenberg GB, Helfand BT, McVary KT. Tratamientos médicos consolidados en hiperplasia benigna de próstata. Urol Clin N Am 36 (2009) 443–459.
  9. Linares-Borges A. Hiperplasia benigna prostática. En: Morón-Rodríguez FJ et al. Farmacología Clínica. ECIMED 2009. La Habana. p.559-567.
  10. MINSAP. Formulario Nacional de Medicamentos. La Habana. ECIMED 2006. p.518.
  11. Blasco-Valle M, Timón-García A, Muñoz VL. Abordaje de la hiperplasia benigna de próstata, actuación atención primaria-especializada. Medifam. Madrid.2003.13 (3).