UNIVERSIDAD DE CIENCIAS MÉDICAS DE LA HABANA
FACULTAD “VICTORIA DE GIRÓN”
“La cultura histórica de los profesionales en formación un desafío”
Autor:
Aquirino Segura Alayo
Licenciado en Derecho. Profesor Instructor.

 

INTRODUCCIÓN
El tema de la cultura histórica en la actualidad cubana no pierde su singular importancia partiendo de la máxima martiana de que “La madre del decoro, la savia de la libertad, el mantenimiento de la República y el remedio de sus vicios, es, sobre todo lo demás, la propagación de la cultura”
Consideramos que no se ha alcanzado la cultura histórica en los estudiantes de la enseñanza superior en general y en los profesionales en formación.
las ideas que se exponen demuestran que la formación de la cultura histórica es un proceso esencial para asegurar la continuidad histórica de la Revolución, se enfoca en el papel de la Educación Superior la cual tiene la misión de fortalecer la preparación integral de los profesionales en formación, para la cual el ejemplo personal del profesor, y conocer las principales contradicciones de Cuba y del mundo contemporáneo son elementos decisivos en este proceso y se enfatiza en que la formación de la cultura histórica de los profesionales en formación debe ser objetivo medular en la formación de estos.

 

DESARROLLO
La educación ha tenido siempre entre sus retos fundamentales, la formación de un profesional que sea portador de los valores humanos, éticos e identitarios correspondientes al proyecto social que se construye en el país desde el triunfo de la Revolución; un profesional cuyo modo de actuación constituya un modelo.
Este elemento ha pasado por diferentes etapas a lo largo de los años, siempre matizado por la difícil conjugación de la coyuntura económica y el constante asedio de la hostil política de las sucesivas administraciones norteamericanas desde el mismo triunfo revolucionario el primero de enero de 1959.
La década de los noventa, con la caída del campo socialista y la desintegración de la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviética), dio inicio al período especial, donde las complejidades más grandes no estuvieron solo en el plano económico, sino también en la vida política y social de nuestro país.
Como alertara Fidel Castro, en tales circunstancias es imprescindible tener presente que en estos tiempos, diversos factores y circunstancias han hecho necesarias, determinadas reformas, aperturas y otras actividades en el país, que no existían antes, que crean injusticias, incluso, que crean desigualdades, que no contribuyen a formar la conciencia socialista y comunista, y la influencia de estos factores negativos la pueden recibir los niños, los jóvenes, los adolescentes, la población general. Los medios de comunicación con que cuenta nuestra sociedad, especialmente la prensa escrita, la sabia conducción de Fidel Castro y posteriormente de Raúl y el liderazgo que ejerce el Partido Comunista de Cuba, como organización rectora dentro del sistema político de la sociedad cubana; la activa participación del pueblo en las tomas de decisiones , la cultura de resistencia, la conciencia adquirida en estos años de revolución y el reconocimiento a las tradiciones de lucha que han protagonizado hombres y mujeres, han hecho posible seguir adelante con nuestro proyecto social conscientes de que un mundo mejor es posible. De ahí la importancia de plantearnos las siguientes interrogantes: ¿Cómo formar una generación de cubanos poseedora de su historia, sensibilidad humana y cultura, que la hagan capaz de sobreponerse a las complejidades materiales y le permita continuar construyendo el socialismo? ¿Cómo formar profesionales que sean portadores de esos valores de identidad? Sin dudas, a lo largo de la formación de la nacionalidad cubana, la relación cultura – historia- educación ha quedado claramente demostrada, como dijera Martí que: “Ser culto es el único modo de ser libre”, del mismo modo que muchos años después Fidel Castro afirmaría que: Una revolución solo puede ser hija de la cultura y las ideas, pero en los días que corren desarrollar una educación que integre de manera conjunta estas medulares ideas se ha convertido en un imperativo.
La realidad del mundo contemporáneo, con un nivel amplio de desarrollo de los medios de comunicación y cuyo desarrollo científico técnico genera un nivel de interconexión entre las civilizaciones sin precedentes, hace de la globalización un inexorable proceso objetivo reforzando el papel y la relación de lo cultural y la identidad en el mundo de hoy. El imperialismo ha diseñado como parte de su estrategia de dominación, la utilización de una pseudocultura del consumo. Nos encontramos hoy en un mundo donde se desarrolla un verdadero enfrentamiento
Si la cultura es el modo en que una sociedad interpreta, transmite y transforma la realidad, la cultura histórica es el modo concreto y peculiar en que una sociedad se relaciona con su pasado.
El conjunto de imágenes, ideas, nombres y valoraciones, que tiene una sociedad no es fruto hoy exclusivamente, ni quizás predominantemente, de las aportaciones de los historiadores profesionales o académicos. En la creación, diseminación y recepción de esas representaciones del pasado inciden directamente más hoy las novelas y películas históricas, las revistas de divulgación sobre historia y patrimonio cultural, las series de televisión, los libros escolares, las exposiciones conmemorativas y las recreaciones de acontecimientos relevantes que llevan a cabo instituciones públicas, asociaciones, o parques temáticos.

La formación de la cultura histórica en un profesional en formación según criterio del autor implica que sea capaz de:
 Ser portador de valores éticos, morales, políticos, patrióticos, que lo distingan y que se convierta e n modelo de actuación.
 Una actuación cotidiana en la sociedad que muestre el compromiso político e identificación con los problemas sociales de la realidad actual y con la solución de los mismos.
 Ser conocedor de los principales descubrimientos científicos en la esfera del saber que estudia y su preocupación por ponerla al servicio de todos, interesado de la cultura universal y nacional y su impacto en la sociedad humana y todo su acontecer.
 Apreciar lo mejor de la cultura cubana, vincularlo al proceso de formación de nuestra nacionalidad y nuestra ideología y saber utilizarla en la labor social que desempañe.
 Conocer que la formación de la nación cubana, su cultura, su historia y su identidad aunque ha tenido individualidades lógicas, parte de raíces comunes.
 Establecer una adecuada relación entre los fenómenos globales y sus efectos en la realidad nacional, partiendo del esencial vínculo entre lo universal – lo regional – lo nacional – lo local.
 Comprender la globalización como un fenómeno objetivo, resultado del desarrollo vertiginoso del mundo contemporáneo, que incide en todos los procesos no solo económicos y sociales, sino también ideo – culturales del presente.
 Integrar la diversidad de los conocimientos científicos, políticos, filosóficos, económicos e históricos, en el análisis de los problemas actuales y sus efectos en la vida del hombre.
 Integrar los saberes, partiendo de que todas tienen un reflejo en la multifacética actividad humana y un impacto económico.
 Dominar las nuevas tecnologías de la informática y las comunicaciones, aprovechando sus potencialidades y conociendo el rol que también juegan en la brecha digital del mundo actual.
 Desarrollar una conciencia ambiental que le permita comprender el riesgo que los modelos actuales de consumo de la sociedad capitalista implican para la salud y la preservación de la especie humana.


CONCLUSIONES.
- Todo profesional necesita una cultura histórica que le permita transitar por los caminos, por los pueblos y por el mundo llevando consigo un arma de defensa ante los obstáculos que enfrenta.
- Si logramos un profesional con una cultura histórica, estamos contribuyendo a la formación de la cultura general integral que reclama el momento histórico.