UNIVERSIDAD DE CIENCIAS MÉDICAS DE LA HABANA

Facultad Comandante Manuel Fajardo

Macrosomía fetal en el Policlínico Universitario Héroes del Moncada. 2011.

Autoras:

Ana Laura Véliz Jorna 1

Yanet Herrera Calderón1

Verónica Drake Mauri1

Tutoras:

MSc. Dra. Ana Rosa Jorna Calixto 2

MSc. Dra. Ingrid Rodríguez Crespo 3

Asesor:

MSc. Dr. Pedro Luis Véliz Martínez 4

Estudiantes de 4to Año de Medicina. 1

Especialista de II Grado de Medicina General Integral. Profesora Auxiliar. Máster en Ciencias en Nutrición en Salud Pública. 2

Especialista de II Grado de Medicina General Integral. Profesora Auxiliar. Máster en Ciencias de la Educación Superior. 3

Especialista de II Grado en Medicina Intensiva y Emergencia, y de I Grado en Medicina Interna. Profesor Auxiliar. Máster en Ciencias en Urgencias Médicas. Investigador Agregado.4

RESUMEN

Introducción: La macrosomía es el término utilizado para describir a un recién nacido demasiado grande (mayor de 4 000 gramos). Hoy en día es imprescindible, desde la Atención Primaria de Salud, realizar todas las acciones necesarias para disminuir los factores de riesgo que impidan el adecuado nacimiento y desarrollo de los niños.

Objetivo: Caracterizar la macrosomía fetal en el área de salud del Policlínico Universitario Héroes del Moncada en el año 2011.

Diseño Metodológico: Se realizó un estudio observacional, descriptivo y de corte transversal con 15 macrofetos y sus correspondientes madres. Se utilizó el método estadístico descriptivo de frecuencias absolutas y relativas, así como la estadística inferencial, hallándose la media, la mediana y la desviación estándar.

Resultados: El mayor porciento de las madres de los recién nacidos macrosómicos fueron evaluadas nutricionalmente como sobrepeso (46,7%), con una ganancia de peso inadecuada (86,7%), y sin presentar en su mayoría (53,3%) enfermedades durante el embarazo. La media del peso al nacer de los niños macrosómicos fue de 4 304,7 gramos. En el 60% de las madres el parto fue fisiológico.

Conclusiones: Predominaron las embarazadas sobrepeso con una ganancia de peso inadecuada, entre los 20 y 35 años de edad, con diagnóstico prenatal precoz y aparentemente sanas durante la gestación. La mayoría de los nacimientos correspondieron a partos fisiológicos vaginales a término. El sexo predominante de los macrofetos fue el masculino y ninguno presentó complicaciones asociadas al parto.

Palabras clave: macrosomía fetal, macrofeto, Atención Primaria de Salud.

INTRODUCCIÓN

En nuestro país la atención materno-infantil es considerada una prioridad y por tanto, se le presta particular atención, creándose diversos medios que garantizan los exitosos resultados obtenidos en cuanto a este indicador. Un ejemplo que lo evidencia claramente son las tasas de mortalidad infantil en los últimos años, que manteniéndose con cifras comparables con respecto a países del primer mundo, continúa siendo una de las metas del control prenatal, detectando precozmente factores de riesgo, a través del control y la vigilancia de ciertos parámetros.

Macrosomía es el término utilizado para describir a un niño recién nacido demasiado grande. Aun no se ha llegado a la conclusión sobre el peso límite para definir a un niño macrosómico. Algunos autores sugieren un peso mayor de 4 000 g (8 libras 13 onzas), mientras que otros proponen uno superior a 4 100 o 4 500 g. Aunque según la mayoría de los autores, se basa en aquellos fetos que al momento del nacimiento alcanzan 4 000g o más de peso.(1-5)

El período más crítico y de mayor riesgo de un ser humano es aquel que corresponde a la vida intrauterina, incluyendo el parto. Las condiciones de un individuo al nacer repercuten de manera definitiva en su desarrollo físico e intelectual a lo largo de su existencia, lo cual justifica la prioridad que se debe dar a la atención de toda embarazada, con el fin de proporcionarle a su bebé las mejores condiciones posibles durante su desarrollo.(6)

Son múltiples los factores que interactúan para determinar el avance y resultado final del embarazo. Aunque aun queda mucho por aprender sobre los efectos de la nutrición y la modificación de este proceso, es bien sabido que el estado nutricional de la mujer embarazada influye en el resultado final de su embarazo.(7) La malnutrición materna y la poca ganancia de peso durante la gestación tienen, entre otros factores, implicaciones inmediatas y a largo plazo sobre la salud fetal.(8)

Desde el punto de vista nutricional, no solo revisten importancia los aportes durante el embarazo, sino también el estado nutricional materno previo a la gestación. Los datos de peso preconcepcional y de su relación con la talla, indicarán la presencia de eventuales desajustes que deben corregirse oportunamente durante el embarazo.(9)

El primer reporte de macrosomía fetal en la literatura fue hecho por el monje médico Francois Rabelais en el siglo XVI, quien relató la historia del bebé gigante Gargantúa. Muchos años después, la esposa de Gargantúa, murió al parir a Pantagruel "porque era tan asombrosamente grande y pesado que no podía venir al mundo sin sofocar a su madre".(10)

El peso al nacer constituye un indicador sensible a cambios sociales, económicos y sanitarios, que reflejan −en conjunto− la calidad de vida de la población y permiten evaluar su nivel de salud. Es un parámetro determinado por múltiples factores, como la nutrición materna, las características propias del feto, los factores genéticos y hormonales, entre otros. Se plantea que los recién nacidos macrosómicos tienen un mayor riesgo de desarrollar obesidad durante la etapa escolar.(4)

Dentro de los factores de riesgo para un macrofeto se encuentra la diabetes materna, que es el más significativo para el desarrollo de macrosomía.(11) No obstante, Lepecq encontró que el 80% de los recién nacidos macrosómicos son gestados por madres no diabéticas. La obesidad materna y el aumento de peso durante el embarazo, tienen impacto directo sobre el peso del niño al nacer y las complicaciones maternas, al igual que la edad avanzada y la alta paridad de las madres. Cuando existe diabetes, embarazo prolongado y obesidad, el riesgo de macrosomía fetal oscila entre el 5 - 15%.(1)

Otros factores que también favorecen la posibilidad de un feto grande son: la masa corporal previa al embarazo, la multiparidad, el embarazo prolongado, los antecedentes de macrosómicos anteriores, los fetos masculinos, los síndromes genéticos de crecimiento excesivo, entre otros (Beckwith-Wiedemann).(12)

Las tasas de morbilidad y mortalidad son mayores en niños macrosómicos que en los más pequeños. Los macrosómicos tienen riesgo de muerte intrauterina, cardiomiopatía hipertrófica, trombosis vascular, hipoglucemia neonatal y traumatismo durante el parto.(11)

Puede provocar diversas anomalías durante el trabajo de parto o fuera de él, como: prolongación de la fase activa del trabajo de parto, fase de desaceleración prolongada y descenso lento de la presentación fetal.(1)

El producto grande puede causar distocia en el estrecho superior, con desproporción céfalo-pélvica y en el estrecho inferior, con distocia de hombros. Además, es un factor predisponente de hemorragia del alumbramiento y de posparto inmediato, así como de obesidad en la niñez y adolescencia.(1)

Hay coincidencia, casi general, en que la cesárea de primera intención está justificada cuando el peso fetal estimado es de 4 500 gramos o mayor. La controversia se centra en los casos en los cuales se encuentra entre los 4 000 y los 4 500 g.(12)

En Argentina y en Chile se reporta una tendencia secular positiva de aumento del peso promedio al nacer desde 1992, atribuida en parte al incremento del peso gestacional y al ascenso progresivo de la estatura materna. Uruguay informa en el 2006, que el 5,6% tuvo un peso mayor o igual a 4 000 gramos.(4)

En Cuba no está publicada y por tanto, no se recoge en el presente trabajo, la cifra o el porciento de los nacimientos que corresponden a niños macrosómicos; sin embargo, en el Hospital Gineco-obstétrico Provincial Docente Mariana Grajales de Santa Clara, en el año 2007, estos niños representaron el 11% de todos los nacimientos, cifra que fue elevada.(13)

A pesar de la importancia que tiene este tema es poco estudiado a nivel mundial, en América Latina y en Cuba, existiendo escasas publicaciones actualizadas, por lo que la bibliografía consultada y acotada, en su mayoría, no es de los últimos cinco años.

El adecuado peso al nacer es sinónimo de bienestar y salud del neonato, es decir, es un predictor del futuro del recién nacido. Teniendo en cuenta que: los fetos de excesivo tamaño aumentan la morbimortalidad materno fetal, muchos autores plantean una pérdida perinatal de alrededor del 7,2%, y el parto es la vía que constituye el punto neurológico en el pronóstico de esta, se decidió realizar un estudio en el Policlínico Héroes del Moncada de los recién nacidos macrosómicos en el 2011, donde la incidencia por cada 100 nacidos vivos se comportó en alrededor de un 8%.(4,14)

En el año 2011, en el área de salud del policlínico, el mayor número de recién nacidos tenían un peso superior a los 2 500 e inferior a los 4 000 gramos (normopeso); seguido de los nacimientos de niños con más de 4 000 gramos (macrofetos) y en menor frecuencia, los recién nacidos bajo peso, con un índice normopeso/sobrepeso de 11:1.(14)

En nuestro país, una de las prioridades es la salud de todos sus pobladores y en especial, si se trata del bienestar de nuestros niños y niñas. Dentro de esto, adquiere gran importancia hoy en día, realizar todas las acciones necesarias para disminuir los factores de riesgo que impidan el adecuado nacimiento y desarrollo de los niños. Nos motivamos a la realización de este trabajo, planteándonos como interrogante principal: ¿Cuáles son las características de la macrosomía fetal en el Policlínico Universitario Héroes del Moncada en el año 2011?, teniendo en cuenta que es precisamente a nivel de la Atención Primaria, donde se pueden realizar acciones de salud que brinden una mayor seguridad.

OBJETIVO

Caracterizar la macrosomía fetal en el área de salud del Policlínico Universitario Héroes del Moncada en el año 2011.

DISEÑO METODOLÓGICO

Contexto y clasificación del estudio: Se realizó un estudio observacional descriptivo de corte transversal en los macrofetos y sus madres, pertenecientes al Policlínico Universitario Héroes del Moncada del municipio Plaza de la Revolución, La Habana, en el año 2011.

Universo: El universo quedó conformado por 15 macrofetos de ambos sexos y sus respectivas madres, pertenecientes al área de salud estudiada en el año 2011. Se trabajó con todo el universo.

Criterios de inclusión: Todo recién nacido por encima de los 4 000 gramos y su madre, pertenecientes al área de salud del policlínico, durante el año 2011.

Criterios de exclusión: La no disponibilidad de las historias clínicas pertenecientes a los recién nacidos macrosómicos y sus respectivas madres, con la información necesaria para ser estudiados, considerándose como casos perdidos.

Variables: Las variables estudiadas fueron, edad materna al parto, enfermedades maternas durante el embarazo en estudio, edad gestacional al parto, sexo del recién nacido, peso del recién nacido, trabajo de parto, índice de masa corporal, captación prenatal, complicaciones neonatales asociadas al parto y ganancia total de peso hasta el tercer trimestre de la gestación. [Para medir esta variable se tuvo en cuenta las recomendaciones del Instituto de Medicina de los Estados Unidos(15), relacionadas con la ganancia de peso al final del embarazo, basado en la valoración nutricional al inicio del mismo]

Recolección de la información: Para realizar dicho trabajo se obtuvo información de las historias clínicas de estas personas en los consultorios del médico de la familia (CMF), pertenecientes a dicha institución (fuente secundaria). Se empleó un modelo de recolección de datos.

Procesamiento de la información: Los datos se introdujeron y procesaron en el paquete estadístico Microsoft Excel, de Microsoft Office 2007, con el cual se creó la base de datos, las tablas y los gráficos. Se utilizó el método estadístico descriptivo de frecuencias absolutas y relativas, así como la estadística inferencial. La presentación de los resultados fue mediante tablas y gráficos. Se hallaron la media, la mediana, el valor mínimo y máximo, y la desviación estándar.

Aspectos éticos: Se obtuvo la autorización del Departamento Estadístico del Policlínico Universitario Héroes del Moncada, para el acceso a los datos recolectados. Esta investigación fue aprobada por el Consejo Científico de nuestra institución, cumpliendo con los principios éticos establecidos por el mismo.

RESULTADOS

Tabla No.1. Ganancia de peso hasta el último trimestre del embarazo de las madres de los recién nacidos macrosómicos, según la valoración nutricional al inicio del embarazo. Policlínico Universitario Héroes del Moncada, 2011.

Valoración nutricional al inicio del embarazo

(según IMC)

Ganancia de peso hasta el último trimestre del embarazo

Total

Adecuada

Inadecuada

No

%

No

%

No

%

Bajo peso

0

0

  1

  6,7

  1

  6,7

Normopeso

2

13,3

  4

26,7

  6

40, 0

Sobrepeso

0

0

  7

46,7

  7

46,7

Obesa

0

0

  1

  6,7

  1

  6,7

Total

2

13,3

13

86,7

15

100

Fuente: Historias clínicas

Hasta el último trimestre del embarazo, la ganancia de peso fue inadecuada en la mayoría de las madres de los recién nacidos macrosómicos. El mayor porciento de las madres de estos niños macrofetos fueron evaluadas nutricionalmente como sobrepeso u obesas, al inicio de la gestación, según el Índice de Masa Corporal (IMC). (Tabla 1)

Tabla No.2. Edad materna al parto y enfermedades maternas en el embarazo en estudio. Policlínico Universitario Héroes del Moncada, 2011.

Edad materna al parto

Enfermedades maternas durante el embarazo

Total

Presentes

Ausentes

No

%

No

%

No

%

< 20 años

1

  6,7

0

0

  1

  6,7

20-35 años

6

40,0

8

53,3

14

93,3

Total

7

46,7

8

53,3

15

100

Fuente: Historias clínicas

Predominaron las madres con edades entre los 20 y 35 años sin enfermedades durante el embarazo, como se observa en la tabla 2.

 

 

Tabla No.3. Características del embarazo al primer control. Policlínico Universitario Héroes del Moncada, 2011.

Características del embarazo

Media

DE

(Min – Máx)

Mediana

Primer Control

Edad gestacional

  11,3

± 6,98

5,2 – 31,4

   9,3

Peso (kg)

  68,2

± 7,10

56,0 – 80,0

  68,5

Talla (cm)

164,5

± 6,00

152,0 – 177,0

164,5

IMC

  23,6

± 2,60

19,0 – 30,6

  26,3

Ganancia de peso hasta el último trimestre

  15,96

± 4,20

9,0 - 23,5

16

Fuente: Historias clínicas

El primer control prenatal fue precoz (antes de las 14 semanas de gestación) en el 86,7% de las madres de macrosómicos, y a dos madres se les captó el embarazo de forma tardía.

Tabla No.4. Resultados neonatales. Policlínico Universitario Héroes del Moncada, 2011.

Resultados neonatales

Media

DE

(Min – Máx)

Mediana

Edad gestacional al parto

39,7

± 1,15

37,0 - 41,3

40,1

Peso nacimiento (g)

4304,7

± 259,4

4000 - 4860

4240

Talla (cm)

54,8

± 1,7

52,0 – 57,5

55

Perímetro cefálico (cm)

36,2

± 1,3

34,0 – 38,0

36

Circunferencia torácica (cm)

35,4

± 1,4

33,0 – 38,0

36

Circunferencia abdominal (cm)

33,9

± 1,6

31,5 – 37,0

34

Fuente: Historias clínicas

Tabla No.5. Trabajo de parto según peso del recién nacido. Policlínico Universitario Héroes del Moncada, 2011.

Trabajo de parto

Enfermedades maternas durante el embarazo

Total

Presentes

Ausentes

No

%

No

%

No

%

Fisiológico espontáneo

3

20,0

4

26,7

7

46,7

Fisiológico inducido

2

13,3

0

0

2

13,3

Cesárea

1

  6,7

5

33,3

6

40,0

Total

6

40

9

60

15

100

Fuente: Historias clínicas

El mayor número de recién nacidos macrosómicos tuvo un peso superior a 4 200 gramos, siendo en este grupo la cesárea la vía de parto predominante. (Tabla 5).

El sexo predominante fue el masculino, con el total de 10 recién nacidos, para el 66,7%. Ninguno de los neonatos estudiados tuvo asociada alguna complicación al parto.

DISCUSIÓN

Los recién nacidos macrosómicos son un problema de salud en nuestra área, debido a su elevada incidencia, por lo que constituye tema de constante estudio, con el fin de poder actuar desde la Atención Primaria de Salud sobre los factores que están propiciando su aumento.

En el presente estudio existe una prevalencia de embarazadas sobrepeso u obesas según la valoración nutricional al inicio del embarazo lo cual coincide con la bibliografía consultada,(8-17) que los valora como indicadores que aumentan el riesgo de macrofetos.

En las gestantes, el sobrepeso y la obesidad se han asociado a un mayor número de complicaciones durante el embarazo, como son la diabetes gestacional, la enfermedad hipertensiva del embarazo, la preclampsia, las infecciones maternas (urinarias o endometritis), la enfermedad tromboembólica, el asma y la apnea del sueño. La macrosomía y el trauma fetal durante el parto, son también más frecuentes en los hijos de madres con sobrepeso u obesidad, que en los de madres de peso normal.(18-21)

Es lógico pensar que si no se cuenta con un estado nutricional y de salud normal, la nueva madre no pueda responder de manera adecuada a los cambios que ocurren en el embarazo, sin quedar afectados el feto y ella. 22) Las reservas nutricionales pregravídicas y la ingesta durante el embarazo, tienen una correlación positiva con la expansión del volumen sanguíneo gestacional, la presión sanguínea, el flujo úteroplacentario y, por lo tanto, con la tasa de nutrientes maternos transferidos al feto.(23)

La ganancia de peso hasta el tercer trimestre del embarazo fue mayormente inadecuada, según la valoración nutricional materna al inicio del embarazo, lo cual coincide con diversos estudios,(9,23,24) que plantean que una ganancia de peso gestacional muy alta está asociada con un aumento de la tasa de peso alto al nacer; lo que a su vez se relaciona con algún incremento en el riesgo de desproporción feto-pélvica, parto asistido, trauma al nacer, asfixia y mortalidad perinatal. Estas asociaciones parecen ser más pronunciadas en las mujeres bajas con tallas menores de 150 cm.(22,25)

Las características nutricionales son factores que se pueden modificar con el fomento de una alimentación y estilos de vida saludables, los cuales deben promoverse a través de toda la vida, especialmente en el período reproductivo de la mujer, para contribuir a continuar mejorando los indicadores de salud materno-infantil del país.

El grupo etario con mayor número de productos macrosómicos se encontró entre los 20 y 35 años, coincidiendo con lo encontrado en varias investigaciones.(9,13,26) Actualmente se observa que como conducta general, esta es el período donde la mayoría de las mujeres se deciden a tener descendencia, pues generalmente en estas edades alcanzan cierta independencia social y económica.

En el presente estudio las enfermedades obstétricas no fueron un indicador de riesgo para la obtención final de un macrofeto, a diferencia de la bibliografía consultada, donde se asocia principalmente a la diabetes gestacional con la macrosomía fetal.(1,5,9) No obstante, Lepecq(2) y La Fontaine(26) encontraron que la mayoría de los bebés macrosómicos son nacidos de madres no diabéticas, lo cual coincide con la presente investigación. Las enfermedades encontradas en estas mujeres fueron: la anemia en el tercer trimestre del embarazo en cinco de ellas, la diabetes gestacional en una y la sepsis vaginal en otra; no siendo muy significativa la diferencia (solo de 1) entre aquellas madres con alguna afección durante el embarazo y sin ninguna enfermedad.

Existen discrepancias entre los distintos autores en relación con la vía del parto. En general, no se recomienda una política de parto por cesárea electiva en casos de sospecha de macrosomía fetal.(27) Se debe intentar el parto vaginal, siempre que no haya contraindicaciones para ello.(28)

La macrosomía fetal es causa conocida de distocia del parto, con prolongación del segundo estadio y disminución del descenso de la presentación. Se debe valorar la presentación fetal, la paridad, la edad materna y una serie de factores para decidir la conveniencia entre el parto vaginal o la cesárea, así como estimar los riesgos fetales y maternos con un índice bajo de morbilidad en el parto vaginal, y una mayor morbilidad como complicación de la cesárea, lo que obliga a la aceptación de la vía vaginal como primera opción.(29)

Como resultado se obtuvo que predominó el parto fisiológico por vía vaginal, coincidiendo con lo encontrado por diversos investigadores.(16,24,30) La cesárea prevaleció, como vía de parto, en aquellos niños con peso al nacer superior a los 4 200 gramos, peso a partir del cual muchos investigadores y especialistas proponen cesárea, para evitar complicaciones feto-maternas y disminuir la morbimortalidad.(31,32) Sin embargo, la conveniencia entre el parto vaginal y la cesárea, valorando los riesgos fetales y maternos con un índice bajo de morbilidad en el primer caso, así como los que pueden ocurrir como complicaciones de la cesárea, obligan al análisis de las ventajas casuísticas del parto vaginal.

La captación se realizó en el Policlínico Héroes del Moncada, en su mayoría de forma precoz, lo que habla a favor de la intensa labor de los médicos y enfermeros de la familia. La importancia de una captación precoz radica fundamentalmente en:(33)

Predominó, coincidiendo con la bibliografía revisada, el sexo masculino en estos recién nacidos macrosómicos.(23,24,30)

Ninguno de los neonato tuvo asociada alguna complicación al parto, lo que no concuerda con la literatura, al plantear que en estos niños aumenta el riesgo.(34) Aunque se corresponde con lo encontrado por Barber Marrero y colaboradores.(30)

CONCLUSIONES

En el presente estudio prevalecieron las embarazadas con sobrepeso y una ganancia de peso inadecuada, entre los 20 y 35 años de edad, con diagnóstico prenatal precoz y aparentemente sanas durante la gestación. La mayoría de los nacimientos correspondieron a partos fisiológicos vaginales a término. El sexo predominante de los macrofetos fue el masculino y ninguno presentó alguna complicación asociada al parto.

 

  REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Cunnigham G, Mac Donald P, Gant N, Leveno K, Gilstrop LC. Williams Obstetricia. Macrosomía fetal. 21 ed. Madrid: Editorial Médica Panamericana, 2002: 797-801.

2. Lepercg J, Timsit J, Hanguel-de Monzón S. Etiopathog of fetal macrosomia. J Gynecol Obstet Biol Reprod. Francia, Paris 2000; vol. 29 (Suppl 1):6-12.

3. Zamorski MA, Biggs WS. Management of suspected fetal macrosomia. Am Fam Phis. Michigan, Estados Unidos 2001; 63(2):302-6.

4. Loaiza MS, Atalah SE. Peso al nacer y riesgo de obesidad a los 6 y 14 años. En: Impacto del crecimiento y desarrollo temprano sobre la salud y bienestar de la población. - 1a ed. - Buenos Aires: Instituto Danone del Cono Sur, 2009.pág. 155-163.

5. Colectivo de autores. Manual de diagnóstico y tratamiento en Obstetricia y Perinatología. La Habana: Editorial Ciencias Médicas; 2000. p. 233-36.

6. Duanis-Neyra N, Neyra-Álvarez A. Factores que inciden en el bajo peso al nacer. Policlínico Comunitario "Alberto Fernández Montes de Oca" San Luis, Santiago de Cuba. Rev Cubana Enfermer 1998; 14(3):150-154.

7. Thorsdottir I, Birgisdottir B. Ganancia de peso en el embarazo y salud óptima de la madre y el niño. Colección de Trabajos Distinguidos, Serie Obstetricia y Ginecología. Buenos Aires, Argentina 1998; 6:186-187.

8. Prendes-Labrada M, Jiménez-Alemán G, González-Pérez R, Reyes W. Estado nutricional materno y peso al nacer. Rev Cubana Med Gen Integr 2001; 17(1): 35-42.

9. Hochstätter-Arduz E, Rada-Ninoska F. Macrosomía fetal y su relación con la ganancia de peso materno. Rev Inv e Info Salud. Bolivia, 2006; 2(4): 27-34.

10. Langer O. Fetal Macrosomia: Etiological Factors. In Abnormal Fetal Growth.  Elsevier Science Publishing Co, Inc. New York, Amsterdam, London 1991. pp. 99-110.

11. Lambrou N, Morse A, Wallach E. The Johns Hopkins Manual of Gynecology and Obstetrics. Estados Unidos: Editorial Lippincott Williams & Wilkins, 1999, pag. 36-84.

12. Grandi C, Luchtenberg G, Sola H. Evaluación nutricional durante el embarazo. Nuevo estándar. Medicina (Buenos Aires) 2007; 67: 677-684.

13. Molina-Hernández O, Monteagudo Ruiz C. Caracterización perinatal del recién nacido macrosómico. Rev Cubana Obstet Ginecol 2010. v.36 n.3

14. Dirección Municipal de Salud. Registro Estadístico Primario del municipio Plaza de la Revolución. Policlínico Héroes del Moncada, Cuba, 2011.

15. Institute of Medicine (U.S.). Nutrition during pregnancy : part I, weight gain : part II, nutrient supplements. Washington, D.C.: National Academy Press; 1990. p. xii, 468.

16. Zelaya M, Godoy A, et al. Estado nutricional en el embarazo y peso del recién nacido. Revista de Posgrado de la VIa Cátedra de Medicina. Argentina, 2003. vol 125. pág. 1-6.

17. Atalah E, Castro R. Obesidad materna y riesgo reproductivo. Rev. méd. Chile, 2004. v.132 n.8.

18. Bhattacharya S, Campbell DM, Liston WA, Bhattacharya. Effect of body mass index on pregnancy outcomes in nulliparous women delivering singleton babies. BioMed Central Public Health. Aberdeen, Escocia 2007;7:1-8.

19. Denison FC, Price J, Graham C, Wild S, Liston WA. Maternal obesity, length of gestation, risk of postdates pregnancy and spontaneous onset of labour at term. BJOG (International Journal of Obstetrics and Gynecology) Edinburg, Escocia 2008; 720-5.

20. Abenheim HA, Kinch RA, Morin L, Benjamin A, Usher R. Effect of prepregnancy body mass index categories on obstetrical and neonatal outcomes. Arch Gynecol Obstet. Montreal, Canadá 2007;275:39-43.

21. De la Calle M, Armijo O, Martín E, et al. Sobrepeso y obesidad pregestacional como factor de riesgo de cesárea y complicaciones perinatales. Rev Chil Obstet Ginecol 2009; 74(4): 233-238.

22. Benjumea-Rincón M. Antropometría materna como predictora del peso al nacer. Tesis presentada en opción al grado científico de Doctora en Ciencias de la Salud. Instituto Superior de Ciencias Básicas y Preclínicas Victoria de Girón. La Habana. Cuba 2007. pág 48-102.

23. Pacora-Portella P. Macrosomía Fetal: Definición, Predicción, Riesgos y Prevención. Ginecol Obstet. Lima, Perú 1999. vol 39 (17): 42-50.

24. Cutié-Bressler M, et al. Macrosomía fetal. Su comportamiento en el último quinquenio. Rev Cubana Obstet Ginecol, 2002. v.28 n.1.

25. Hosain GM, Chatterjee N, Begum A, Saha SC. Factors Associated with Low Birthweight in Rural Bangladesh. J Trop Pediatr. Bangladesh 2006. 52(2):87-91.

26. La Fontaine-Terry E, Sánchez-Lueiro M, et al. Algunos factores de riesgo y complicaciones del embarazo y el parto asociados a la macrosomía fetal. Revista “Archivo Médico de Camagüey” 2005, 9(6).

27. Sylvestre G, Divon MY, Onyeije C, Fisher M. Diagnosis of macrosomia in the postdates population: combining sonographic estimates of fetal weight with glucose challenge testing. J Matern Fetal Med. New York, USA 2000; 9:287-90.

28. Lim JH, Tan BC, Jammal AE, Symonds EM. Delivery of macrosomic babies: management and outcomes of 330 cases. J Obstet Gynaecol. Lumpur, Malasia 2002; 22:370-4.

29. Karimu AL, Ayoade G, Nwebube NI. Arrest of descent in second stage of labour secondary to macrosomia: a case report. Obstet Gynecol. Canadá 2003;102:115-20.

30. Barber-Marrero M, Plasencia-Acevedo W, et al. Macrosomía fetal. Resultados obstétricos y neonatales. Prog Obstet Ginecol. España 2007; 50(10):593-600.

31. Bonnar J. Massive obstetric haemorrhage. Rev Clin Obstet Gynaecol Irlanda 2000; 14(1):1-18.

32. Nava-Flores J, Páez-Angulo JA, Veloz-Martínez G, Sánchez-Valle V, Hernández-Valencia M. Indicaciones y factores de riesgo para histerectomía obstétrica de urgencia. Rev. Obst y Ginecol Méx 2002; 70(6): 289-94.

33. Santiesteban S. Atención prenatal. En: Rigol Ricardo O. Obstetricia y Ginecología. Editorial de Ciencias Médicas. 4ta Edición. La Habana: 2004. Cap. 8, p. 79.

34. Wojtasinska M, Belfrage P, Gjessing L. Large fetus a retrospective study. Tidsskr Nor Laegeforen. Noruega 2000; 120: 1848-50.