Presentación de un paciente

UNIVERSIDAD DE CIENCIAS MÉDICAS DE HOLGUÍN

Facultad de Estomatología



                         Trasplante de canino a propósito de un caso


Autores:

Pedro Antonio Miguel Cruz 1

Franklin González Sarmiento 1

Maysell Martínez Chacón 1

Tutora:

Dra. Aileen Tamara Torres  Iñiguez 2

Estudiantes de 4to. Año de Estomatología. Alumno Ayudante de Cirugía Máxilo-facial.1

Especialista de I Grado en Cirugía Maxilofacial. 2

 

RESUMEN

El trasplante de dientes es un procedimiento experimental que tiene indicaciones y técnicas determinadas. Se trasplantó el canino superior izquierdo retenido por vestibular, en el lugar ocupado por el primer premolar a una adolescente de 15 años, con antecedentes de buena salud. El primer premolar se encontraba deteriorado, y su reemplazo por el canino retenido permitió restablecer las funciones perdidas y la estética a esta paciente. La intervención quirúrgica realizada en octubre del 2010 por un equipo multidisciplinario en el Hospital Docente “Octavio de la Concepción y de la Pedraja” de Holguín, transcurrió de forma satisfactoria sin complicaciones postoperatoria. El trasplante de caninos retenidos puede ser una alternativa viable de tratamiento.

Palabras clave: implante, diente retenido, canino.

 

INTRODUCCIÓN

El trasplante de dientes es un procedimiento experimental que tiene indicaciones definidas con técnicas determinadas y casos cuidadosamente seleccionados. Al igual que en la reimplantación, cuando se piensa en la posibilidad de realizar un trasplante, el paciente tiene poco que perder y en cambio puede salir ganando con la permanencia de un diente funcional (1).

Los trasplantes dentarios son antiguos en el desarrollo de la humanidad. Se atribuye la prioridad de este procedimiento a  Albucacis, cirujano de Arabia que realizaba en dientes perdidos y removidos accidentalmente, fijaciones con hilo de oro por el año 1050 (1). Ambrosio Paré (1564) trasplantó a una dama de la nobleza un diente donado por una de sus doncellas y verificó con posterioridad que ésta podía masticar perfectamente (1).

En el siglo XVIII se destacan los trabajos de Fauchard (1725), quien consideró que los trasplantes dentarios podían efectuarse de un individuo a otro. John Hunter (1771) creía que un tejido trasplantado podía vivir; trasplantó dientes de una persona a otra y afirmaba: "el éxito de esta operación se funda en la predisposición que todas las sustancias vivientes muestran a unirse con aquellas otras con las que se ponen en contacto, aunque tengan distinta estructura y  aún cuando la circulación tenga lugar en una de ellas" (1).

El trasplante consiste en transferir un diente al lugar de otro, existen fundamentalmente dos tipos: el autotrasplante y el homotrasplante, el primero de ellos consiste en trasplantar un pieza dental  de una localización hacia otra en el mismo organismo, y el segundo hacerlo entre organismos de una misma especie. El complejo pulpa-dentina es capaz de repararse después de sufrir daño. El trasplante dentario produce cambios destructivos en los odontoblastos y una reacción inflamatoria aguda. Si los odontoblastos no sobreviven, las células mesenquimales de la pulpa reemplazan las células degeneradas y se diferencian en células semejantes a odontoblastos. Este fenómeno controversial indica que existen células madre en la pulpa dentaria, sobre todo en dientes inmaduros. Estas células madre tienen la capacidad de diferenciarse en odontoblastos, adipocitos y células semejantes a neuronas (2).

Las respuestas pulpares al trasplante pueden ser de dos tipos: la formación de dentina terciaria y la formación ósea a partir del tejido pulpar regenerado.  Las células formadoras de hueso en el trasplante dentario derivan del tejido periodontal o de células mesenquimatosas de la pulpa (2).

La revascularización de los injertos dentarios a partir de la proliferación vascular por fuera del agujero apical, es importante sobre todo para la subsistencia de la pulpa. Generalmente se acepta que el éxito del trasplante dentario depende de la formación de una membrana periodontal alrededor del diente. Existe formación de cemento apical luego del  trasplante, se describe además la presencia de anquilosis y reabsorción radicular microscópica en los dientes trasplantados, la cual no es progresiva. La capacidad de regeneración de la pulpa dental que elabora matriz de la dentina  ósea puede ser importante en futuras investigaciones (2).

Algunos factores contribuyen al fracaso de los trasplantes dentarios, tales como: incorrecta manipulación del diente a trasplantar, incorrecta técnica quirúrgica, diente a trasplantar muy poco desarrollado, mucho tiempo de exposición del diente fuera de la cavidad oral, mala higiene bucal, enfermedad parodontal, caries y trauma oclusal. Las lesiones periapicales crónicas no contraindican los trasplantes dentarios (3).

En este trabajo se presenta un caso clínico de trasplante dentario con el objetivo de exponer un tema novedoso y poco divulgado que representa una opción terapéutica más para dirigir los esfuerzos a la conservación del canino superior en el arco dental debido a su importancia estética y funcional.

 

PRESENTACIÓN DEL CASO

Paciente femenina de 15 años de edad, con antecedentes de salud, que es remitida de ortodoncia y valorada por equipo multidisciplinario integrado por un cirujano maxilo-facial y una pediatra en el Hospital Docente “Octavio de La Concepción y La Pedraja”. Al examen bucal se observa ausencia del canino superior izquierdo (23), sin tener espacio para el brote en posición normal, puesto que su lugar estaba ocupado por el primer premolar (24), encontrándose con una restauración de amalgama (OMD) defectuosa. Se constata en los exámenes radiográficos (panorámico y periapical) canino retenido en forma vertical por vestibular, entre el incisivo lateral (22) y la bicúspide (24), contrastando zona radiopaca en la corona de esta última que abarca la cámara pulpar, compatible con restauración metálica, además se observó área radio lúcida a nivel del tercio cervical de la raíz, que se interpretó como recidiva de caries y al interrogatorio la paciente refería dolor al ingerir alimentos dulces y fríos, lo cual convertía el pronóstico desfavorable para la pulpa y el diente. Por lo que se decide como tratamiento el trasplante dentario.

En el acto quirúrgico se realiza asepsia y antisepsia del campo y luego de situar el paño hendido, se coloca anestesia infiltrativa, se efectúa incisión Newman, se disecciona el mucoperiostio y se ejecuta la exodoncia del primer premolar, se extrae el canino, se talla el alveolo que estuvo ocupado por la bicúspide, se elimina el tabique interradicular con pinza gubia y se curetea el alveolo que queda preparado para recibir el trasplante del canino, después se sutura el colgajo. Ulteriormente se coloca la aparatología ortodóncica para la  ferulización por tres meses, liberando el diente de la presión masticatoria. Se realizaron chequeos clínicos, con pruebas de vitalidad positivas.  

 

DISCUSIÓN

El canino superior es la pieza dentaria más frecuentemente retenida después de los terceros molares y en ciertos casos asociados con morbilidad variable. Para el éxito del tratamiento y justificar de esa forma el empleo de este procedimiento, se tienen en cuenta los aspectos biológicos y psicológicos. El protocolo para el tratamiento de este diente comprende en una primera fase la evaluación temprana desde los 8 y 9 años, seguimiento clínico y radiográfico y luego de no obtenerse resultados positivos para estimular su proceso de erupción, se valora la alternativa quirúrgica más conveniente que permita su recuperación. Durante la segunda fase, se ejecutan los procedimientos quirúrgicos conocidos como la ventana quirúrgica para las retenciones palatinas y el colgajo de reposición apical en las retenciones vestibulares. En la tercera fase utilizando aparatología removible o fija,  se tracciona y se alinea en una posición correcta en la arcada (3).

Un estudio a largo plazo en 30 sujetos con 32 caninos implantados con autotrasplante encontró un índice de retención del 93,5%, lo que demostró que el trasplante de caninos retenidos es una alternativa viable de tratamiento (4). Otros trabajos refieren resultados similares (5-9).

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Montalvo-Villena MR, Fernández-Herrera. EL Autotrasplante dentario. Rev Cubana de Estomatol. 2000; 37(1):50-5.
  2. Ogawa R, Saito C, Jung HS, Ohshima H. Capacity of dental pulp differentiation after tooth transplantation. Cell Tissue Res. 2006; 326:715–24.
  3. Radi-Londoño JN, Villegas-Acosta FA.             Protocolo quirúrgico para el manejo interdisciplinario de caninos retenidos en el maxilar superior. Rev. Fac. Odontol. Univ. Antioquia 2002; 13(2):10-20.
  4. Morejón-Álvarez F, López-Benítez H, Morejón-Álvarez T, Corbo-Rodríguez MT. Presentación de un estudio en 680 pacientes operados de terceros molares retenidos. Rev Cubana de Estomatol. 2000; 37(2):102-5.
  5. Gentil SN, Batista-Goncalves FA. Reimplante dentario: factores que pueden aumentar la posibilidad de éxito. Presentación de casos clínicos. Rev Círc Argent Odontol. 2004; 31(193):19-24.
  6. Arikan F, Nizam N, Sonmez S. 5-year longitudinal study of survival rate and periodontal parameter changes at sites of maxillary canine autotransplantation. J Periodontol. 2008; 79(4):595-602.
  7. Ventura AG, Bernales DM. Tratamiento de incisivo lateral superior con dens invaginatus asociado a canino retenido. Tratamiento quirúrgico del canino retenido. Parte I: fase quirúrgica. Rev Soc Odontol Plata. 2005;18 (35):13-9.
  8.  Rodríguez-García LO, Guiardinu-Martínez R, Arte-Loriga M, Blanco-Ruiz AO. Quistes de los maxilares. Revisión bibliográfica. Rev Cubana Estomatol. 2006; 43(4). [consulta: 10 de abril 2011]. Disponible en: www.sld.cu/revistas.
  9. Guralnick WC. Tratado de cirugía oral. Barcelona: Salvat, 2011.

 

ANEXOS

Fotos del acto quirúrgico

 

 










Fotos postoperatorias